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El
toro en el mundo
La evolución
del toro de lidia en las naciones, de Europa y América
donde se celebran corridas de toros es un tema tan interesante
como poco estudiado. Se dan en los siguientes países:
Francia, Portugal, México, Colombia, Venezuela, Ecuador
y Perú.
Francia
En Francia las
corridas de toros tienen una larga tradición. Durante
los siglos XIV y XV, en el sur de Francia, se toreaban las resese
conducidas al matadero, sobre todo en Burdeos. En el siglo XVI
las autoridades bordolesas prohibían las corridas en las
vías publicas y las autorizaban en lugares cerrados, de
donde provienen los tradicionales juegos con las vacas landesas.
Los primeros documenteos
sobre juegos táuricos datan del siglo XVI en Arlés,
donde se celebra la corrida al estilo provenzal con toros y vacas
de La Camarga.
Burdeos y los toros
landeses y Arlés y los camargueses son los dos focos,
principales donde nace la afición taurina fracesa, considerada
hoy día, incluso en España, como una de las más
doctas del mundo.
En Arlés
se corría el toro camargués, parecido al toro navarro.
Eran veletos, fuertes y de muchas piernas.
Las ganaderías francesas están
fundadas sobre ganados camargués, que comenzaron a cruzar
a mediados del siglo XIX con sangre navarra y, posteriormente,
de otras procedencias.
El ganado landés,
de origen pirenaico y tambien parecido al toro navarro, se utiliza
para la llamada "corrida libre" "corrida landesa".
Exiten el las landas 25 ganaderías que sirven para este
tipo de espectáculo. Estos toros y vacas no se destinan
nunca (tampoco sirven) para la corrida española.
En La Camarga,
la tierra es llana y abundan las marismas con pastos frescos
y nutricos que permiten la cría de ganado montaraz. Los
toros bravos son anchos de cuerna, de genio áspero, que
ha devenido en toro de lidia gracias a una depurada selección.
Portugal
Las corridas
en Portugal son tan antiguas como en España, con la diferencia
de que el rejoneo es fundamental. Apartier de 1836 se estableció
el embolado de los cuernos y se prohibió la corrida de
muerte.
En Portugal existen unas 60 ganaderías
de bravo; un importante número de ellas están adscritas
a las distintas asociaciones ganaderas españolas.
A partir
de mediados del siglo XIX se inició el afinamiento de
la mayoría del ganado bravo portugués. los ganaderos
lusos adquirieron vacas y sementales españoles y comenzaron
a efectuar faenas de tienta. De la antigua raza portuguesa, un
toro basto procedente del norte, de origen prehistórico
como el español, quedan todavía algunos restos.
El ganado
portugués obtuvo resonantes éxitos en España
con sus productos, que destacaban por ser bravísimos y
muy duros. Entre todos los pioneros, Rafael José de Cunha,
Juan de Sousa o de Estevao Antonio de Oliveira, destacó
don Antonio José Palha. Este formó su ganadería
hacia 1870 con vacas y toros de dos ganaderos portugueses, que
luego aumentó al cruzar con varias sangres españolas.
Hoy día
el toro portugués es cotizadísimo en las principales
plazas de España y sur de Francia.
Los bovinos
fueron introducidos en América por los españoles,
mas como fuente de abastecimiento que como instrumento como instrumento
para el juego de la lidia. El ganado proliferó tato que
muchas huyeron a al selva y se hicieron salvajes.
El ganado
salvaje, cimarrón, más los ejemplares que con cierta
bravura llegaron de España y los bravos que con posteridad
fueron expresamente llevados crearon una casta.
El tratadista taurino José
de la Tixera escribió en 1802: "En los reinos de
México, Lima y otros de la America española se
crían toros de bastante alzada y bravos, aunque para las
varas, banderillas y estoques, de muy inferior valetía
que los nuestros de la Península". Y continúa:
"La principal causa física de semejante variedad
consiste en la diferencia notable que hay entre aquellos y estos
climas, y en lo menos sustancioso de los pastos de allí.
Por consiguiente, no son los toros americanos tan ligeros resueltos
y prontos".
El ganadero
cebú criollo es utilizado para capeas, modestos festejos
y las populares y peligrosísimas "corrajelas".
La difusión
del toro de América no ha sido hmogénea. Por ejemplo,
hay países con una cierta tradición taurina que
carecen de ganaderías e incluso de plazas estables. En
estos países la fiestas es algo primitivo y marginal,
más cercano a las capaes de Castilla que a las corridas
actuales; aunque en raras ocasiones se han organizado corridas
serias. Estos países son, por orden de importancia, Bolovia,
Costa Rica, Guatemala, Panamá y Nicaragua.
En Bolivia
el ganado criollo da magnífica lidia; para las corridas
de cierta importacia se adquieren reses peruanas. En Costa Rica
se torea el ganado criollo, el cebú y, en ocasiones extraordinarias,
ganado mexicano.
En Guatemala
se utiliza el cebú y toros mexicanos para las contadas
corridas serias que se celebran.
En Panamá,
donde tampoco se celebran muchos festejos serios, el toro bravo
lo importan de México y de Colombia. Para sus festejos
populares utilizan el ganado criollo.
En Nicaragua,
donde son muy populares las "corralejas", se utiliza
el ganado salvaje, criollo y cebú. Corridas de toros creo
que no se han celebrado.
México es la nación
americana con más peso específico en la fiesta
de los toros. La primera corrida se celebró en la ciudad
se México el 24 de junio de 1526 para festejar el regreso
de Hernán Cortés de las Hibueras. A partir de 1529
se instituyen de manera oficial las corridas de toros según
acuerdo de la autoridad: "Todos los años por honra
de la fiesta de Señor San Hipólito, en cuyo día
se ganó esta ciudad, se corren siete toros".
México
es, taurinamente, el segundo país del mundo por la cantidad
de plazas de toros , la cantidad
y cualidad de sus toreros y ganaderos, por las muchas corridas
que se celebran durante todo el año y por el alto grado
de afición, pasión y conocimientos del pueblo mexicano.
En México
hay unas setenta ganderías importantes y unas treinta
de bravo también, de mos categoría. También
subsisten ganaderías de media casta que se lidian en las
populares "charreras".
Los primeros
toros bravos llegados a México en 1552 eran de casta navarra.
Fue el germen de la gandería mexicana. Aunque en España
el toro navarro fue eliminado en México aun se conserva
en algunas ganaderías.
El primer
ganadero mexicano fue Juan Gutierrez Altamirano, primo hermano
de Hernán Cortés. En su hacienda de Atenco en el
valle de Toluca, los toros navarros se cruzaron con el ganado
criollo en estado salvaje.
Como tado curioso hay que señalar
que uno de los padres de la patria mexicana, el cuara Hidalgo,
fue aficionado a los toros , amigo de toreros y en parte ganadero.
Miguel Hidalgo Castilla, héroe de la independencia mexicana,
tuvo las haciendas ganaderas de Jaripeo, Santa Rosa y, la mas
famosa, de San Nicolás de Peralta, donde crió toros
bravos de lidia.
En el
siglo XIX los ganaderos mexicanos inician el afinamiento de las
vacadas trayendo reses de España procedentes de Castilla,
Navarra, Salamanca y Andalucia.
Luis
Uriarte, en uno de sus brillantes estudios sobre el toro de lidia,
hace las siguientes apreciaciones: "Las primitivas ganaderias
de lidia mexicanas, aunque abundante en cantidad, no adquierieron
por lo común gran nombradía de calidad, a consecuencia
de ser cuneras.
La afición
y el entusiasmo de algunos ganaderos, que supieron imponerse
de la técnica imprescindible para la cría del buen
toro de lidia, sin olvidar el principio selectivo de enriquecer
antetodo la sangre pobre con la fructífera de procedencia
española, consiguieron que la ganadería brava del
pais progresara y rindiera valiosos productos".
La ganadería
mexicana sufrió además en su evolución la
prohibicion de las corridas de toros decretada por Benito Juaréz
en 1867, y luego los efectos de la Revolución en 1911.
Como es natural, en circunstancias tan adversas en México,
tomó carta de naturaleza la costumbre de perdonar la viada
los toros de bravura provada en excepcional pelea para sementales.
Las primeras
ganaderias mexicanas que obtuvieron fama en el siglo XIX fueron
San Cristobal de Trampa, el Salitre,
San Nicolás de Peralta, Malpaso, Tepeyahualco, Gutimapé,
Nopalapán, Queréndaro y Parangueo.
Las más
importantes por antiguedad fueron Atenco, el Contadero, que hoy
se anuncia Xajay, Sandiego de los padres y Santín.
El toro
mexicano procede principalmente de Saltillo y en menor medida
de tiene Sangre Miura, Veragua y Murube.
El la
actualidad las ganderias más cotizadas son las de San
Mateo; La Punta, Piedras Negras, Rancho Seco, Pastaje, Garfias
y LLaguno.
Colombia inicia su tradición
taurina en el siglo XVI. Las primeras corridas de toros se celebraron
en la plaza Mayor de Santa Fe de Bogotá. Las fiestas de
toros se efectuaban para festejar la llegada del nuevo virrey,
para la exaltación del monarca español o cualquiere
otro acontecimiento de especial relieve. También , a la
par, se corrían en fiestas toros enmaromados por calles
y plazuelas.
Las fiestas
de los toros arraigó tanto en Colombia que continuo tras
la independecia y superó, como en México, diversos
intententos prohibicionistas.
Sin embargo,
hasta 1980 no llegan a Colombia verdaderos toreros profesionales.
Hasta entonces ni los toros ni lo lidiadores tales. Era la fiesta
lo más parecido a una capea, si el menor orden.
La presencia
del bovino en Colombia dada del siglo XVI y eran oriundos de
Navarra y Extremadura. En aquellas tierras cálidas y fértiles
el toro se adaptó magníficamente y se multipliclo
sin ningún cuiadado por parte del hombre.
A pesar
de la guerra de la Independencia, y luego de las guerras civiles,
persistieron núcleos considerables de ganado bravo.
El ganado
criollo, con muchos caracteres de ganado bravo sin cruces con
ninguna otra raza, fue el germen de las actuales ganaderias de
lida colombianas.
En el
año 1925, el señor Sanz de Santamaría fundó
la primera ganadería de bravo en Colombia, llamada Mondeño,
con vacas criollas y siminente de Santa Coloma.
En Colombia
hay que distinguir dos tipos de toros según dónde
estén establecidos. Los de las tierras altas y frías
en la sabana bogotana, a mas de 2.600 metros sobre el nivel del
mar, y los de climas medios y cálidos a menos de 1.500
metros de altitud.
Los toros
de tierras altas gozan de climas sanos, aguas excelentes, pastos
nutritivos. Los de tierras medias viven con aguas insalubres
y alimentos de pocas calidad, además están acosados
por numerosas plagas. El toro de las "tierras calientes"
es de inferior trapío, más basto de tipo y menos
bravo.
Mondeño
sienta las bases de la ganadería colombiana, y si bien
se hacen grandes esfuerzos para mejorar la calidad, el nivel
deseable de bravura no se ha alcanzado. La mayor parte de las
ganaderías colombianas se han hecho a retazos, adquieriendo
vacas y toros aquí y allá, sin ningun criterio
establecido.
Muchas
ganaderías colombianas se han formado a partir de vacas
criollas y cuneras, cruzadas con toros puros. Otras son el producto
de mezclas de ganaderías españolas muy diferentes
en cuanto a tipo, procedencia y temperamento. Por último,
hay ganaderías puras poero hechas con vacas de desecho
de tienta.
Las ganaderías más
cotizadas de Colombia son la citada de Mondeño, Ambaló,
Guachicono, Iacasuco, Clara Sierrra, Achury Viejo, Fuentelapeña,
Salento Aguas Vivas, El Socorro y Campo Pequeño.
En Ecuador, la fiesta de
toros comienza a tomar auge a finales del siglo XIX. Pero es
a partir de 1920 cuando las grandes figuras españolas
acuden a torear a la feria de Quito, hoy dia una de las más
importantes de América.
Ecuador
sólo tiene cinco plazas de toros de obra, pero se celebran
al año aproximadamente 75 festejos entre corridas de toros
y novilladas. En poblaciones donde no existen plazas de toros
se improvisan con carros y empalizadas. Es imposible calcular
el número de festejos que se celebran. Sin embargo por
lo benigno del clima y la pasión de los ecuatorianos por
los toros, las fiestas son continuas a lo largo del año.
Los primeros
toros fueron llevados a Ecuador por los colonizadores españoles.
En adelante, estas reses de origen
navarro, se cruzaron con las cebúes, dando lugar al actual
ganado criollo.
En los
últimos años, Ecuador ha importado toros de España
para formar ganaderías de casta. Un esfuerzo que no puede
resultar baldío, pues Ecuador es un país de abundantes
y ricos pastos, con un clima magnífico y abundantes lluvias,
con lo cual el agua está garantizada.
De las
ganaderías ecuatorianas la más famosa es la de
Huagrahuasi, que quiere decir en quechua "La Casa del Toro".
Procedentes de Pinto Barreiros, Santa Coloma, semental de Juan
Pedro Domecq. Atocha, Santo Domingo y Campo Agrado son otras
vacadas distinguidas.
Perú
cuenta
con la plaza de toros más antigua del continente americano:
la plaza de Acho en Lima, ergida en 1765 e inagurada, aún
sin terminar en 1766, el domingo 17 de febrero.
Las corridas
de toros en Perú están ligadas a los primeros años
de la conquista En 1538 se corrieron toros en Lima para festejar
la derrota de los partidarios de Almagro. Se sabe que en 1540
el mismo Francisco Pizarro alanceó un toro en la plaza
de Lima. De hecho, en Lima quedaron oficializadas las corridas
en 1556, con la llegada del virrey Hurtado de Mendoza.
En la
plaza Mayor de Lima se celebran los festejos cerrandose con talanqueras,
tablados y barreras todo el contorno interior de la plaza. Aparta
cuatro corridas principales al año, se daban extraordinarias
con cualquier pretesto: llegada del virrey, cumpleaños
del monarca, canonizaciones, etc. También se daban gran
número de festejos de menor importancia para los que se
habilitaban plazas o plazuelas distantes de la de armas o de
la mayor.
Una suerte
indígena muy del agrado de los peruanos fue la de los
capeadores a caballo. El jinete en lugar de clavar rejones toreaba
con la capa. Era una suerte tan vistosa como elegante.
Algunos
rejoneadores actuales torean desde el caballo, con la manta campera
en lugar de la capa.
En el
siglo XIX las corridas en Perú son identicas a las españolas;
desaparecen los capeadores a caballos
y se imponen los picadores. En Perú al igual que en toda
la Ameríca taurina, se improvisan plazas de toros donde
se celebra un indeterminado núnero de festejos durante
todo el año.
El ganado
vacuno no se conocia hasta que lo llevaron los colonizadores
españoles. Las ganaderías de lidia no se forman
hasta principios del siglo XIX, siendo famosas las de La Rinconada
de Mala, Caballero y El Olivar.
En 1821,
se empieza a llevar al Perú ganado de casta español,
y cuenta la tradición que años antes los frailes
trajeron toros bravos de casta navarra que influyeron en la formación
del ganado criollo. En 1870 Manuel Miranda adquiere las primeras
reses de casta española para formar una ganadería
peruana: La Cieneguilla. Cruzó ganado nacional seleccionado
con el importado. Esta ganadería desapareció en
1881. exterminada por la cabellería Chilena durante la
guerra del Pacífico.
La Rinconada
de Mala y el Olivar son las primeras ganaderías que adquieren
sementales españoles. Sus dueños, José de
Asín y Celso Vázquez, deben ser considerados los
precursores de la gandería brava en el Perú. Procedente
del Olivar, forma la ganadería La Viña el señor
Victor Montero, y con reses de La Rinconada forma la suya Humberto
Fernandini de Yencala.
En 1940
se forman nuevas ganaderías con ganado de casta, tanto
español como mexicano: Huando, Gallese, Salamanca; Chuquizongo
y La Salina. En la actualidada Perú cuenta con cerca de
veinte ganaderías de casta y la mitad de media casta.
En el sur de Perú hubo mucho gando bravo, que debió
haber sido de casta en otro tiempo. Se le conoce con el nombre
de " toros arequipeños" por venir del departamento
de Arequipa. De este tipo de ganaderías de media casta
hay alrededor de media docena.
La feria
del Señor de los Milagros, en la bicentenaria plaza de
Acho en Lima es una de la más importante del mundo.
Se lidian
toros peruanos, mexicanos y españoles. Para los festejos
menores y novillaldas utilizan reses cuneras, de media casta
y rara vez de casta.
En Venezuela, la más
antigua fiesta de toros celebrada se verificó el 20 de
enero de 1567.
El cabildo
caraqueño aobtubo el privilegio para celebrar quince corridas
en Pascua, a fin de sostener la Casa de Misericordia. En ese
mismo año se dieron en la palza mayor de Caracas, hoy
Simón Bolívar, grandes fiestas de toros para festejar
la jura de Carlos IV. A partir de 1864 comenzaron a celebrarse
corridas al estilo español. Pero ya en 1726 Fray Tomás
de Santa Eugenia llevó hasta las regiones del Orinoco
noventa vacas y diez toros.
La primera
ganadería de casta fundada en Venezuela fue la Guayabita
en el año 1935. Para
ello fue trasladada íntegra la vacada cordobesa de Pallarés
desde España a Venezuela. Los primeros productos de Pallarés
nacidos en Venezuela se lidiaron en el Nuevo circo de caracas
el 17 de septiembre de 1939. Más tarde, Guayabita refrescó
la sangre con otros sementales mexicanos y españoles.
La gnadería
brava de lidia en Venezuela no toma cuerpo hasta 1961. Venezuela
se nutre principalmente de ganado mexicano y colombiano.
El ganado
criollo es el más bravo y pujante de la República
de Venezuela y los mejores ejemplares se crían en Valecia,
importante capital del estado de Carabobo.
Las ganaderías más
importantes de Venezuela son los Aranguez, Branger, Guayabita,
la más antigua de la República, Santa Mónica
y Tarapío, formada por Juan Ernesto Branguer y Fermín
Sanz de Santa María, con reses colombianas de Mondeño,
portuguesas de Pinto Barreiros y españolas de Martínez
Elizondo.
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