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La idea de templo,edificio dedicado al culto, no es algo familiar a los africanos, que sienten necesidad de encontrarse en armonía con el mundo. El calendario sagrado se basa en el ritmo de las estaciones y en el curso de los astros, y muy poco en la vida y voluntad de los humanos, a excepción de las ceremonias referentes a la entronización y funerales de príncipes y reyes.
El africano escoge templos "naturales" en relacion con los elementos.
Según E.E Evans-Pritchard, los Zandes atribuyen a la fuente ideas de renacimiento y resurrección. La parte del Níger que atraviesa el territorio Bambara está considerado como el cuerpo de Faro "dueño del Verbo y poseedor de la vida". Para los Vendas, el lago Fundudzi es el centro mismo de la creación. La tierra, habitada y cultivada, tiene también un significado y una importancia religiosa considerable.
Los Dogon conciben el mundo como una construcción escalonada sobre catorce rellanos, siendo el piso superior de los siete mundos de abajo el de los hombres. Las colinas, montañas y cumbres son una categoría de lugares de culto que denotan el carácter sólido e indestructible de las cosas y de los seres. Entre los Mossis, de Yatenga, la coronación del rey tiene un lugar sobre una colina.
Los subsuelos, grutas y cavernas revelan el carácter femenino de la tierra. En estas excavaciones naturales, pero también en las que se realizan por necesidades de la iniciación, el hombre es digerido por la tierra que tritura y muela la antigua personalidad para modelar otra nueva.
El aire tiene valor como intermediario de árboles y bosques, que a su vez están en relación con la duración y por tanto con la divinidad.
EL "Kago" de los Mossis, el "Tu" de los Bambaras, el "Sinzang" de los Senufos, son sagrados y prohibidos para los profanos. Son el símbolo del conocimiento,cuyo acceso es difícil, siendo el calvero central la imagen de la unión feliz con la divinidad. No debe olvidarse que la respiración, como la saliva, representan a la persona, y que un padre sopla sobre su hija, bendiciéndola el día de su matrimonio, le comunica el hecho de que la acompaña en su nueva vida.
De los templos relacionados con el fuego, el más célebre es la forja donde se fabrican los instrumentos de cultivo, y por tanto de vida y guerra. El suelo de la forja es sagrado, y allí se entra descalzo; espacio celeste, la forja es un lugar donde está prohibida la disputa. Los volcanes son lugares de culto mal conocidos, pero el hecho de que algunas mujeres Nyangas sean "esposas" del volcán y que mantengan un fuego permanente, prueba que existe allí un culto. Sin embargo, es en el hogar doméstico donde moran las almas de los antepasados y sobre las piedras de éste donde van a comer las primicias que le son ofrecidas.
El altar Puede tener una forma u otra según sea colectivo o personal. Así:
- Los cruces son altares, porque los frecuentan los genios protectores de los poblados.
- El altar de "Lebe", entre los Dogon, en Ogol le haut, es una especie de ombligo e tierra gris.
- Entre los Kissis, detrás de las chozas de cada poblado, hay un altar ante el que cualquiera puede ir a afirmar sus derechos.
En el altar o bajo el emplazamiento que lo constituye se entierran algunas reliquias: cráneos de albinos, entre los Bambara, hierro de azada entre los Bobo, hiero que haya servido para cavar la tumba de un hombre fulminado por un rayo-símbolo del primer humano fulminado por el hijo de Wuro, el dios supremo.
Los altares personales y/o portátiles sirven para recibir la sangre de las víctimas ofrecidas a las divinidades. Según los Dogon, representan al individuo por quien se han realizado.