El belén africano tiene algo llamativo: no sólo se puede ver a Jesús,a la Virgen y a José vestidos de africanos, sino que lleva elementos de la naturaleza de la tierra africana, en especial los árboles de plátano y de la palmera, muy presentes en el clima tropical y ecuatorial de África.
Es un modo de reafirmar que Jesús tiene también a esta tierra africana como suya.
De la planta del plátano se aprovecha prácticamente todo para la vida de los africanos. Se come o cocina la fruta y en algunos países se fabrica cerveza o vino a base de plátano; con un procedimiento especial, se saca sal de la piel del plátano. Con las hojas del plátano y las cortezas se hace el techo de las casas; los pintores y artistes las usan para realizar obras de arte(entre otras cosas, postales), etc. Este árbol nunca desaparece sin haber producido un racimo de plátanos y brotes de nuevas plantas: "El árbol del plátano muere después de haber concedido más vida". La palmera tiene similares características: las nueces producen aceite; el corazón de la palmera, además de dar vino, se come con fruición; con sus hojas se fabrican escobas, el tronco proporciona sal...
Se puede concluir que los árboles del plátano y de la palmera son útiles y abarcan todos los sectores de la vida de los africanos. Los curanderos y brujos explotan las propiedades medicinales y "mágicas" de las dos plantas. Y cuando los africanos las emplean en las ceremonias de los funerales o duelo es para afirmar la supremacía de la vida sobre la muerte.

En Congo-Kinshasa son pocas las fiestas en las que no se ofrezca vino de palma o de plátano (en Kivu), o no se vean ramas u hojas de palmeras como adorno. El árbol siempre tiene algo que ver con cuidar la vida, asentarla, acordarse de ella, etc. En algunas partes del Congo se señala el nacimiento de un niño (niña) plantando un árbol.El árbol puede evocar la existencia de una generación en un pueblo, de un acontecimiento celebrado en la familia o en el pueblo.
En muchos pueblos de África tradicional solía haber el "el árbol de la palabra"- el baobab por ejemplo-, bajo el cual se reunían todos para celebrar la palabra (juicios, reuniones, etc).
El árbol suaviza el ardor del sol tropical, dando la sombra y la frecura necesarias para aliviar el peso del día. El padre de familia procura dejar siempre árboles frutales a sus hijos. Los miembros de algunas tribus entierran a sus jefes en el tronco de un árbol para simbolizar la continuación de su vida enre los suyos, en la tierra de sus antepasados.
Los sacerdotes itinerantes saben que celebrar la misa al aire libre, rodeados de árboles, sentados en la hierba es algo que les gusta a muchos cristianos durante las grandes fiestas, también porque, debido al número creciente de cristianos, las iglesias son pequeñas.
La palmera y el plátano son árboles muy especiales: pierden dificilmente el verde de sus hojas, se multiplican fácilmente, producen muchos frutos, necesitan pocos cuidados y, en cambio, nutren y enriquecen a muchas personas.