| En el año 1780 llegaron
los monjes franciscanos a la actual ciudad de Popayan, estos monjes vivían
solitarios y tristes en lo que ahora se conoce como el colegio San Francisco
de Asis. Había un religioso que vivía amargado y triste, ya
deseaba morir, decía que su vida no tenía sentido. Una noche
el fraile quiso poner fin a sus días, decidió cortarse la
cabeza con un sable que había en el museo del monasterio. Se encerró
en la biblioteca, sacó el arma y se la clavó en su cuello,
haciendo volar su cabeza.
Ahora yo estudio en este colegio,
el fraile sale por las noches a aterrorizar a los estudiantes; a muchos,
incluyendome a mi, nos asusta cuando hace mover las viejas tablas de los
salones, también sale y muestra su cabeza cortada.
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