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Los Mapas de
Piri Reis
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| " Las líneas costeras
debieron ser cartografiadas antes de que la Antártida quedara cubierta
de hielo. Hoy en día, el hielo alcanza en este sector un grosor aproximado
de una milla. No tenemos la más remota idea de cómo pueden
encajar los datos de este mapa con los conocimientos geográficos
de 1513". Tal fue la opinión del entonces comandante de la US
Air Force Harold Z. Ohlmeyer, al comentar los mapas de Piri Reis el 6 de
julio de 1960 en carta dirigida al profesor Charles H. Hapgood, cartófrafo
de reconocida competencia. Los citados mapas fueron trazados en el año 1513 en Gallípoli sobre piel de gacela, por el hijo de Hachi Mehmet, Piri Reis, quien fuera almirante de las flotas turcas en el mar Rojo y en el golfo Pérsico. Dos fragmentos de estos mapas (que en su conjunto total reflejaban toda la superficie terrestre) fueron hallados el 9 de noviembre de 1929 por B. Halil Eldem, director del Museo Nacional turco. Desde entonces, se conservan en el antiguo palacio de Topkapi, en Estambul, transformado en museo en el mismo año 1929. El propio almirante Piri Reis indicó, en los textos explicativos de sus mapas, que para su confección se había servido de un total de 20 mapas diferentes, empleando incluso para el área de las Antillas un mapa anterior de Cristobal Colón. En 1954, los mapas llegaron a manos del cartógrafo americano Arlington H. Mallery. Su interés en los mismo se centraba en la constatación de que quedaban consignados en ellos sectores del planeta que en 1513 aún no habían sido descubiertos. Por ejemplo, la Antártida. A la vista de ello, Malery llamó a consulta a su colega Walters, del Instituto Hidrográfico de la US Navy. Mallery y Walters confeccionaron una proyección que les permitiera reflejar aquellos antiguos mapas sobre un globo terráqueo moderno. Descubrieron entonces con sorpresa que no sólo estaban exactamente en su sitio los accidentes geográficos de las costas de América del Norte y del Sur, sino también la costas de la Antártida. Con la notable peculiaridad de que en el mapa de Piri Reis el extremo sur de la Tierra de Fuego enlaza a través de una estrecha lengua de tierra con la Antártida, allí donde hoy en día las aguas del estrecho de Darke enlazan entre sí los océanos Atlántico y Pacífico. Se sometió entonces el mapa de Piri Reis a un meticuloso estudio de cotejo con las fotografías infrarrojas aéreas que reflejaban el perfil submarino y con los resultados que habían obtenido en aquellas latitudes los barcos oceanográficos. Se llegó a la conclusión de que realmente había existido este puente de tierra entre el continente sudamericano y la Antártida a finales de la última glaciación; o sea, hace unos 11.000 años. Piri Reis había señalado en su mapa con asombrosa exactitud costas, islas, bahías y montañas que en parte hoy ya no son visibles, sino que están cubiertas por una considerable capa de hielo. Con motivo de la celebración del Año Geofísico Internacional, en 1957 se interesó también por estos mapas, a instancias de Mallery y Walters, el igualmente cartógrafo de la US Navy y director entonces del observatorio Weston, padre Lineham. El cual expresó también la opinión de que los mapas eran de una precisión extraordinaria y que aportaban detalles que nosotros solamente conocemos desde que, en los años 1949 y 1952, se efectuó la expedición británico-sueco-noruega a la Antártida. En un coloquio celebrado el 28 de agoste de 1958 en la Universidad de Georgetown, el propio padre Lineham declaró sin rodeos que los modernos estudios en los que estaba participando iban confirmando la exactitud de los datos referidos a las masas de tierra, proyección de los montes, mares e islas señalados en los mapas. En el mismo coloquio, el cartógrafo Arlington H. Mallery afirmó que había que aceptar la evidencia de que los mapas de Piri Reis marcaban de forma absolutamente correcta los meridianos terrestres, algo que nosotros sólo éramos capaces de hacer desde hace dos siglos, y manifestó que "no podemos imaginarnos cómo pudo trazarse un mapa tan preciso sin el concurso de la aviación". Para finalizar, y para no perder de vista la cronología de nuestra historia, conviene subrayar que si bien Piri Reis dibujó sus mapas en el año 1513, éstos se basaban en otros anteriores. Cuyos datos en parte, como quedaba dicho, se remontan a 11.000 años atrás. |