Area 51
Esta base, llamada también Groom Lake, Watertown, Cuadrado rojo o Dreamland, está ubicada dentro del campo de pruebas de Nellis, en medio del desierto de Nevada, EEUU, y ha adquirido fama porque algunas personas afirman haber visto ovnis salir y entrar desde este lugar. Bastó que se dijera que en la noche luces sobrevuelan el lugar para que de inmediato los más delirantes especularan con una relación EEUU - Extraterrestres. A ese nivel de paranoia. Sin que eso fuera suficiente, se atrevieron a decir que Estados Unidos está probando ovnis para uso nacional en esa base. Por supuesto, las pruebas brillan por su ausencia. Como diría Manuel Borraz, "qué mejor prueba que la falta de pruebas".

El área de este recinto militar -que eso es- es tan grande como el principado de Asturias (10.000 km de extensión), y en ella se realizan pruebas de artefactos bélicos secretos. Esto ha dado suficiente argumento a los "ufo-creyentes" para inventar las más alocadas e increíbles historias de marcianos metidos dentro de refrigeradores y "grises" colaborando con los científicos, entre otras idioteces del mismo calibre.

Testigos han declarado que las aeronaves que despegan desde ese lugar no tienen un comportamiento que se relacione con las naves terrestres conocidas; eso se explicaría -si es que fuera cierto- con una respuesta bien simple, y que ya está expuesta arriba: allí-se- prueban- artefactos-militares-secretos. ¡Qué pecado! Recuerdo con una sonrisa que el charlatán ecuatoriano Jaime Rodríguez nos aleccionaba con sus contundentes pruebas, monstrándonos un video donde se sobrevolaba el Área 51 (¡qué medidas de seguridad, por Dios!) y mostraba al telespectadores unas increíbles... ¡¡pistas de aterrizaje!!, donde con total certeza tomaban tierra las naves provenientes del espacio, con marcianos de ojos gigantes pilotando. Para él es mucho más factible que allí aterricen naves con alienígenas que aviones en período de pruebas.

Esas aeronaves que menciono antes son avistadas generalmente de noche y son descritas como bolas luminosas que se desplazan a gran velocidad. A veces, en noches de luna, algunos testigos han reconocido formas triangulares tras las luces. ¿Un F-117? ¿Prototipos de aeronaves triangulares? Aunque muchos no quieran creerlo, esos aparatos existen hace bastante tiempo y son absolutamente elaborados por humanos. Sin embargo, los fanáticos de los ovnis no pueden digerir eso y siguen creyendo que están frente a una nave de las lagartijas espaciales. Otros afirman, como gran prueba, que hay muchas filmaciones de estas aeronaves. Eso es como decir que si filmo un avión comercial, necesariamente estaré frente a un plato volador. ¡Lógica ufológica!



Propaganda del restaurant "Little A'le'inn", famoso por las fotografías de ovnis que posee. Esto nos demuestra el provecho comercial que han sacado del tema. Al lado, mapa de la carretera extraterrestre, que lleva a los alrededores del Área 51. las autoridades tampoco dejan pasar la oportunidad de embolsar algunos dólares con el tema de moda.

Otro argumento que suele esgrimirse para sostener la tesis de los marcianos pactando con EEUU es que la base no figura en los mapas y fue descubierta por un satélite espía ruso. Si sabemos algo de logística militar, si yo tengo un lugar secreto donde pruebo tecnología de guerra de punta, difícilmente voy a difundir su existencia, y mucho menos su ubicación. Esto tampoco han podido comprenderlo los "adoradores de marcianos". Este "secretismo" va acompañado de fuertes medidas de seguridad, con cámaras de vigilancia y guardias que se movilizan en jeeps e intimidan a quien quiera acercarse al lugar. Otra vez los fanáticos han creído ver en eso una demostración más de que nos esconden alienígenas. Sin embargo, bastan dos dedos de frente para comprender que un recinto militar es siempre vigilado, más aún cuando se esconde tecnología de guerra. Si no me creen, traten de entrar a un cuartel militar pasándose por la reja. Verán cómo los echan...

Gran parte de la información alucinante que se conoce sobre el Área 51 fue proporcionada por el "físico" Robert Lazar, quien ha declarado que dentro de Groom Lake hay naves extraterrestres e incluso extraterrestres vivos que tienen contactos con humanos, en una suerte de intercambio de información : ellos ponen la tecnología y nosotros los conejillos de indias (o sea, nosotros mismos).

Lazar apareció públicamente por vez primera en las pantallas de una pequeña emisora estadounidense, en un programa conducido por un tal George Knapp. Éste había estado envuelto en la investigación de un polémico asunto: la existencia de pruebas aeronáuticas secretas en el interior de la base de máxima seguridad de Nellis, 130 kilómetros al norte de Las Vegas.

Uno de los carteles que señalan la prohibición de traspasar determinado límite. Advierte que los policías están facultados para disparar a quienes no respeten esta señal. Esto no implica que dentro del recinto oculten marcianos...

Entre otras cosas, a Lazar le preguntaron que sucedía allí, a lo que el "físico" respondió:

"Bueno ... Allí hay varios platillos volantes. Actualmente son nueve y de origen extraterrestre. Están siendo desmantelados y algunos se encuentran en varios estados de despiece, construidos con otros elementos. Se les hacen pruebas de vuelo y están siendo analizados".

Lazar deja en claro que todo es ultra secreto al afirmar que:

"No tengo la menor idea (de dónde han salido los platillos). Debe entender que la información está muy compartimentada y a mí sólo se me permitió acceder a aquella información que tenía que ver con mi trabajo".

¡Qué mejor manera de mentir sin dar ninguna información! Con esa respuesta es posible afirmar hasta la estupidez más grande con total impunidad. Es como decir "él lo mató, pero no tengo pruebas porque yo sólo vi el dedo meñique del asesino. otros vieron el resto, yo no". Las pruebas más increíbles siempre se pierden de la forma más increíble. Son las "pruebas extraviadas" de las que habla el investigador mexicano Héctor Chavarría.

De todas formas, Lazar es un conocido farsante, y sus historias no son más que una anécdota agregada al mundo de la ufología.



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