Paralisis Cerebral

 

Definicion: 

La Parálisis cerebral (P.C.), es un estado complejo: el único elemento que todos los niños con parálisis cerebral tienen en común, es la dificultad para el control de ciertos músculos. Se diferencian de otros niños que carecen del control de sus extremidades en que estas dificultades no se deben a ningún daño o parálisis de las extremidades mismas, como en el caso de la poliomielitis o luxación de cadera sino a  una maduración defectuosa de la región del cerebro que normalmente controla los movimientos del cuerpo.

Aparte de este elemento común de un control deficiente de las extremidades, que puede varias desde un grado que apenas se detecta hasta la falta  casi completa de control motor voluntario, los niños con parálisis cerebral  comparten poco otra cosa. En efecto es difícil encontrar dos niños con P.C., que sean semejantes, ya que el daño en la maduración  cerebral puede tomar muchas formas diferentes, algunas veces se afecta, además del control motor, su inteligencia, visión, audición lenguaje y estado emocional. En otros pocos niños se encuentran afectadas grandemente todas estas capacidades: en otros, algunas capacidades se afectan mucho, otras sólo levemente. Un niño más puede no tener afección significativa de estas áreas.

Se puede definir de manera formal la P.C., como un “trastorno del movimiento y la postura como resultado de un defecto o una lesión permanentes no progresivos en el cerebro inmaduro, pero se debe tener cuidado de no hacer confuso el hecho de que las personas con P.C.  varían  ampliamente  de una persona o otra.

 La paralisis cerebral no es una enfermedad ni debe tratarse como tal. 

Causas: 

Aunque en general se sabe bastante acerca de las causas de la P.C., con frecuencia es difícil determinarlas en un caso particular, ya que pueden estar implicados muchos factores ambientales y genéticos. Los factores ambientales son por lo general de mayor importancia, el término “ambiente” se utiliza en un sentido más amplio de lo habitual para abarcar el ambiente de recién nacido antes del parto y después de éste.

Rara vez hay, si es que existe, una sola causa de P.C., más bien es una combinación de condiciones que contribuyen. Se sabe que se dañan ciertas células y conexiones en el cerebro del niño, por alguna razón, antes, durante o después del parto. Una de la más frecuentes, es la falta de oxigeno (anoxia) al cerebro del niño aun por un corto tiempo.

  A continuación presento un cuadro con algunas de las causas y condiciones importante que sé asocian con P.C.:

Hereditarias

Quizá no son importantes en P.C.: las anomalías cromosomicas  productoras de P.C., son en extremo raras, sin embargo, puede haber  algunos cuantos factores hereditarios “predisponentes”   (el factor R.H.)

Prenatales

Infecciones, por ejemplo rubéola materna, diabetes, envenenamiento por plomo, exposición excesiva a los rayos X, desnutrición extrema. La atención deficiente a la madre durante la gestación y la carencia de orientación medica, puede conducir  a complicaciones.

 

Al nacimiento

Parto prolongado y difícil que produce traumatismo al nacimiento. Prematurez, Anoxia

Inmediatamente después del parto

Infecciones, Icteria

 

Mas tarde al parto

Infecciones que afectan la madurez cerebral como meningitis, accidentes con lesiones graves de la cabeza.


Tipos: Hay tres tipos de paralisis cerebral: espastica; atetoide y ataxica. Cualquier individuo puede tener una combinacion de estos. Otros tipos tambien ocurren, aunque con menos frecuencia.

Parálisis cerebral espástica:

Este es el grupo más amplio. Alrededor del 75% de niños con P.C.,  presentan espasticidad, que es la rigidez intensa del movimiento y la incapacidad de relajación de los músculos debido al daño en la corteza cerebral con afección de los centros motores. La extensión del impedimento varía, en la monoplejía, solo una de las cuatro extremidades se afecta: en hemiplejía, se afecta un lado del cuerpo, brazo y pierna derecha o la izquierda. En la paraplejía, se afectan solo las piernas. Mientras que en la cuadriplejía  (llamada algunas veces diplejía cuando se afectan más las piernas que los brazos) las cuatro extremidades se encuentran espásticas.

La Parálisis Cerebral espástica se produce normalmente cuando las células nerviosas de la capa externa del cerebro o corteza, no funcionan correctamente.

Parálisis Cerebral Atetoide:

Las Personas que sufren este tipo de Parálisis Cerebral tienen unos músculos que cambian rápidamente de flojos a tensos. Sus brazos y sus piernas se mueven de una manera descontrolada, y puede ser difícil entenderles debido a que tienen dificultad para controlar su lengua, la respiración y las cuerdas vocales.

En este estado el niño presente movimientos involuntarios frecuentes que interfieren con los movimientos normales del cuerpo. Son frecuentes las torsiones de las extremidades de la cara y de  la lengua, la gesticulación,  el babeo y el lenguaje indistinto.

La Parálisis Cerebral atetoide, es el resultado de que la parte central del cerebro no funciona adecuadamente.

Parálisis Cerebral Atáxica:

En este estado el niño presenta deficiente equilibrio corporal y marcha inestable, así como dificultades en la coordinación y control en manos y ojos.

La Parálisis Cerebral atáxica se produce porque el cerebelo, en la base del cerebro, no funciona bien.

Mixta y otros tipos:

 Casi el 10% sufre P.C. mixta y un pequeño porcentaje presenta tipos especiales de tensión muscular, como distonia,  hipertonía, rigidez y temblor


Efectos:
Los niños que tienen Parálisis Cerebral no pueden controlar algunos o todos sus movimientos.

Unos pueden estar muy afectados en todo su cuerpo, otros pueden tener dificultades para hablar, caminar o para usar sus manos. Otros serán incapaces de sentarse sin apoyo, necesitarán ayuda para la mayoría de las tareas diarias.

Un niño con Parálisis Cerebral puede tener alguno o la mayoría de los siguientes síntomas, ligera o más gravemente:

· Movimientos lentos, torpes o vacilantes.

· Rigidez.

· Debilidad.

· Espasmos musculares.

· Flojedad.

· Movimientos involuntarios.

· El inicio de un movimiento a menudo desemboca en otro movimiento involuntario, por lo que algunos niños desarrollan patrones de movimiento (formas de moverse) diferentes a los que pueden producir otras alteraciones.

Es difícil para los médicos predecir cómo afectará a su hijo la Parálisis Cerebral, particularmente si su hijo es muy joven. La Parálisis Cerebral no es progresiva, lo que significa que no se agravará cuando el niño sea más mayor, pero algunos problemas se pueden hacer más evidentes.

Usted encontrará que sus prioridades para ayudar a su hijo a desarrollar ciertas habilidades cambiarán con el paso del tiempo. Por ejemplo, cuando su hijo es muy joven, usted puede querer insistir en que aprenda a sentarse, pero no debe olvidar que también es muy importante la estimulación de otras habilidades como la comunicación.

Los niños con Parálisis Cerebral tienden a sentarse o acostarse de ciertas maneras que, debido a los espasmos musculares, pueden causar problemas con sus articulaciones. Para reducir el riesgo de estas complicaciones, acuda a un Fisioterapeuta tan pronto como tenga constancia de la Parálisis Cerebral.

¿Hay otras dificultades asociadas con la Parálisis cerebral?

Con gran frecuencia, en la Parálisis Cerebral a los problemas del movimiento se asocian otros de diversa índole y no de menor importancia. Se trata de problemas clínicos, sensoriales, perceptivos y de comunicación.

Problemas visuales

El problema visual más común es el estrabismo que puede necesitar ser corregido con gafas, o en los casos más graves. con una operación.

Los problemas de ojos más serios son menos frecuentes. Algunos niños pueden tener un defecto cortical. Esto quiere decir, que la parte del cerebro que es responsable de la interpretación de las imágenes que el niño ve no funciona con normalidad. En pocos casos, el niño se puede quedar ciego pero en la mayoría de los casos los niños con este defecto sólo tienen dificultad para descifrar los mensajes que reciben desde sus ojos, por ejemplo, cuando aprenden a leer.

Percepción espacial

Algunos niños con Parálisis Cerebral no pueden percibir el espacio para relacionarlo con sus propios cuerpos (no pueden, por ejemplo calcular las distancias) o pensar espacialmente (como construir visualmente en tres dimensiones). Esto es debido, a una anormalidad en una parte del cerebro, y no está relacionado con la inteligencia.

Oído

Los niños que tienen Parálisis Cerebral atetoide son más propensos que otros a tener problemas auditivos graves, aunque no es el caso de los que padecen otro tipo de Parálisis Cerebral.

Sin embargo, estos niños pueden tener infecciones en el oído como cualquier otro niño, que pueden causar un ligero problema auditivo que le provocaría más dificultades para aprender a hablar.

Habla

La capacidad de comunicarse de un niño afectado por Parálisis Cerebral va a depender en primer lugar de su desarrollo intelectual, que hay que estimular desde el principio. Su capacidad de hablar también dependerá de la habilidad para controlar los pequeños músculos de la boca, la lengua, el paladar y la cavidad bucal.

Las dificultades para hablar que tienen los paralíticos cerebrales suelen ir unidas a las de tragar y masticar, aunque la intervención conjunta de diversos profesionales le ayudarán con estos problemas.

La mayoría de los niños afectados podrán ejercitar en alguna medida la comunicación verbal, mientras que otros podrán beneficiarse de la utilización de sistemas aumentativos de la comunicación, como por ejemplo, comunicadores tableros y otras ayudas tecnológicas.

Epilepsia

La Epilepsia afecta a uno de cada tres niños con Parálisis Cerebral, pero es imposible predecir de qué manera o en qué momento su hijo puede desarrolla los ataques. Algunos empiezan a padecerlos de pequeños y otros en edad adulta, pero sepa que a menudo se pueden controlar los ataques con medicación.

Otros problemas

Algunos niños con Parálisis Cerebral pueden sufrir otros problemas como son: una cierta tendencia a congestionarse, a los constipados, sabañones, dificultades para controlar la temperatura corporal, para coger peso, alteraciones de la conducta y el comportamiento y problemas de sueño. En muchos casos, hay bastantes cosas que usted puede hacer para combatir o reducir estas dificultades. Su médico de cabecera, y el psicólogo del Centro donde es atendido su hijo le podrán aconsejar.

Dificultades de aprendizaje

Las personas que no son capaces de controlar bien sus movimientos, o no pueden hablar, a menudo se da por supuesto que tienen una discapacidad mental. Aunque algunas personas con Parálisis Cerebral tienen problemas de aprendizaje, esto no es siempre así, incluso pueden tener un coeficiente de inteligencia más alto de lo normal.

Si su hijo tiene problemas de aprendizaje, que pueden ser leves, moderados o graves, significa que aprende con lentitud, a veces, determinadas tareas como leer, dibujar, sumar o restar debido a que una zona de su cerebro está dañada. Si el problema no se corresponde a la inteligencia general del niño, se denomina "dificultad específica de aprendizaje", que es particularmente común en los niños con Parálisis Cerebral.

¿Se puede tratar la Parálisis Cerebral?

La Parálisis Cerebral no se pude curar. Pero si su hijo recibe una atención adecuada que le ayude a mejorar sus movimientos, que le estimule su desarrollo intelectual, que le permita desarrollar el mejor nivel de comunicación posible y que estimule su relación social, podrá aprender mucho y llevar una vida plena.

 

TERAPIAS PARA LOS NIÑOS CON PARÁLISIS CEREBRAL

TERAPIA FÍSICA: En la parálisis cerebral, la parte del cerebro que controla los movimientos de los músculos, se ha dañado, y el objetivo de la terapia física es proporcionar entrenamiento sistemático que ayude

Al niños a realizar los movimiento correcto y útiles, cuando esto no sucede, el niño escoge el camino más fácil  y utiliza sus músculos fuertes y permite que los débiles se atrofien. Se presentan entonces contracciones  y tensiones las que constituyen  un  “impedimento secundario”que se debe evitar en lo posible.

TERAPIA DE LENGUAJE: Esta Terapia  ayuda a los niños a comunicarse con los demás,  en los niños espásticos  el comer es con frecuencia difícil, esta terapia les puede ayudar para aprender a deglutir, succionar y masticar. La terapia de lenguaje su principal objetivo es el control muscular adecuado en este caso de los labios, lengua, y garganta, que  cuando se desatiende pueden no aprender los movimientos necesarios.

TERAPIA OCUPACIONAL:  El propósito de esta terapia es la mejoría de las habilidades motoras finas, la autoayuda para las actividades de la vida diaria como alimentarse, vestirse, etc.

TERAPIA RECREACIONAL:  Los niños con P.C., como todo niño necesitan divertirse y aun así tomar  otro tipo de terapias, como natación, hidroterapia, baile o equino terapia. Algunos con mejores habilidades  pueden participar en artes  u horticultura, o cualquier otro hobby que a ellos  les sea interesante.

 

 

 

 

 

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