volver a la página principal

lo último

galeria de fotos

especiales

links

octava temporada

capítulos de esta semana

prensa

TUYO, MÍO, ...NUESTRO.


DISCLAIMER: Bueno, no son míos, pero no me importa porque ahora están descansando y en verano nadie los usa...

SPOILERS: Uno grande y gordo para Requiem, uno mediano de la trilogía de Biogénesis y uno pequeñito consciente de En Ami (vale, no lo he visto, pero puedo recitar párrafos enteros del guión). Y en origen eran esos y un detalle importante de "One breath", como siempre imagino que inconscientemente se me escaparán mil cosas.

TIPO: : Pfff...Post-Requiem, MSR, S Angst, M Angst, SPOV(mainly), MPOV, Baby fic, intento(tal vez frustrado) de explicación mitológica.

RESUMEN: ¿Hace falta?, sólo digo que es un post-requiem.....

RATING: No creo que haya nada que no sea para todos los públicos...

NOTA: Vale, lo confieso, he visto Requiem más de doce veces (si sólo fueran doce...), he leido docenas de post-requiems y estoy obsesionada con esta serie. Y, bueno, leerlo y al final van más notas que tengo unas cuantas cosas que decir ;)

DEDICATORIA: Este va para la gente que no va a leerlo: mi "familia americana"(ningún agradecimiento es suficiente por haberme proporcionado Requiem), a mi primo (x-philo en formación aunque él no lo sepa...) y a mi hermana, que no sé por qué pero me está dando el coñazo para que se lo dedique, aunque le he hecho prometer que si lo hago lo lee, así que imagino que ahora está en "el otro bando".
Vale, to the usual people too: AnaS, Itziar, Missy, Carol, Laia, Cristina, Reyes (sí, tú; si estás leyendo esto ahora...¡sorpresa, it´s me!Saludox expecialex y no me mates ;)), Future Fighter (lo leiste antes de que yo lo hiciera de manera consciente y el título is yours, ¡Thanks for everything!).

FEEDBACK: No sé cómo decirlo con mayor claridad, pero ¿cómo voy a pasar el verano entre el calor y los nervios si no me escribís?tn1@ole.com....Cualquier cosa, I NEED TO KNOW!!!!!!


TUYO, MÍO, ...NUESTRO

Apartamento de Scully
Georgetown, Maryland
25-Mayo-2000

La espero a oscuras, en silencio...creo que no he encendido ni una sola luz desde que llegué ayer del hospital, no me apetece, no tengo fuerzas para hacerlo,...estoy...estoy tan confusa y le echo tanto de menos...
Estoy aterrada y feliz, no puedo explicar como me siento después de tantas noticias en tan pocas horas...después de tantas noticias contradictorias en tan pocos días.
Ya está aquí, oigo sus pasos en el rellano antes de que llame y me acerco a abrir. Aún no sé lo que le voy a decir.
"Hola mamá"- sonrío mientras la abrazo.
"Dana".-dice ella notando de pronto la oscuridad.-"¿Estás...estás bien?"
"Sí, estoy bien, no te preocupes."- digo sin pensarlo. Casi sale solo de mi boca. Es la costumbre. Enciendo una luz y los ojos me duelen ante la nueva claridad.
"Mamá, tengo que decirte algo que...".- no sé cómo hacerlo para que lo entienda y me revuelvo nerviosa en el sofá.- "Nadie deber saberlo,... nadie."
"Hija, me estás asustando, ¿quieres decirme que pasa?"
"Yo...no sé cómo explicarlo,..es...era...".-hago una pausa para tratar de recuperar el control de mi voz, y aunque momentáneamente lo consigo, un sollozo ahogado se escapa de ese control.-"Era médicamente imposible,..pero...y..."
Me abraza mientras me susurra que me calme, que me tranquilice, que le cuente que ocurre...pero tras ese reconfortante abrazo veo terror,..tal vez piense que es el cáncer de nuevo...
"No es malo,...pero es que no es...no era posible y yo...no puedo explicarlo...no lo intento, mamá..."- sigo casi sollozando en su abrazo pero aunando fuerzas para no romperme del todo delante de ella.-"Mamá, estoy...estoy embarazada."
"¡Cariño!".-exclama con lágrimas de alegria y de alivio en los ojos.-"Eso es maravilloso...es un milagro, ¡lo deseabas tanto!"
"Lo sé, es cierto, no he querido creer nada hasta estar totalmente segura pero ahora lo estoy, no hay duda alguna, y sin embargo todavía me cuesta creerlo".- sigo mordiéndome el labio inferior para continuar "bajo control".
Por unos minutos ninguna decimos nada, hay un silencio sepulcral mientras aprieta mi mano lo que por un lado me reconforta, y por otro me hacer arder en ganas de echarme a llorar rindiéndome por completo y dejando de aparentar que estoy "perfectamente".
"¿Fox?".- dice al rato sacándome de mis cavilaciones con una sonrisa malévola.
"¿Qué?".- digo entre ruborizada y sorprendida.
"Él es el padre, ¿no?".-sonríe más todavía mientras tengo la impresión de que como le diga que no, voy a tener que llevarla al hospital en estado de shock.
"¡Mamá!".- consigo exclamar definitivamente ruborizada y sorprendida.
"Vamos, Dana, ¿crees que me sorprende?"
"Bueno, no esperaba que tú supieras....sí, claro, Mulder es el padre.".-termino sin poder evitar una sonrisa aunque desmoronándome casi por completo; Hoy las fuerzas parecen haberme abandonado del todo y un par de ideas que me asustan acerca de la paternidad del niño cruzan por mi mente: híbridos, Emily...Trato de deshecharlas porque sólo me faltaba obsesionarme con eso.
"Aún no lo sabe, ¿verdad?".- me asusta como puede leer mi mente en ocasiones.
"No."
"¿Y a qué esperas para decírselo?".-ríe tendiéndome el teléfono a lo que yo contesto con un rotundo "NO" que resuena por toda la habitación.- "¿Qué ocurre?, ¿pasa algo malo?, ¿habéis discutido?"
"No, no hemos discutido, es sólo que Mulder,...".-noto un sollozo que por esta vez consigo contener de nuevo.
"¿Le ha ocurrido algo?".-
"Ha...".- me muerdo el labio tan fuerte que noto el sabor de la sangre, pero todo duele demasiado como para seguir ocultándome y me rompo en mil pedazos.-"Ha desaparecido."
"¿Desaparecido?".- se extraña mi madre abrazándome.-"Calma, Dana, explícate."
¿Explicarme?, ¿cómo pretende que lo haga?...tal vez algo así como..mamá, Mulder se fue a Oregón para tratar de demostrar al mundo de una vez por todas la existencia de extraterrestres, que todos estos años no ha estado equivocado, ni loco, que todos nuestros sacrificios y pérdidas han servido para algo,...pero no me dejó acompañarle a lo que parecía el final del camino porque se suponía que se estaban llevando a personas abducidas y no quería perderme, pero en realidad yo fui la que le perdí a él porque los verdaderos amenazados eran aquellos que habían padecido, al igual que él, una actividad cerebral anormal, y fue abducido por una nave extraterrestre delante de Skinner sin que yo pudiera hacer nada por evitarlo....¿cómo voy a decirle eso?,...no puedo, no...
"Dana, ¿estás mejor?"
"Sí mamá, ya estoy bien.".- contesto secándome las lágrimas y recuperando la compostura.
"Dime, ¿qué ha ocurrido?"
"Desapareció..."- dudo si decirle algo más, y finalmente decido no hacerlo.-"Nadie sabe dónde está."
"¿Estás...segura?".- sus palabras me duelen como cuchillos.
"¡Claro que estoy segura!".- exclamo bastante alterada.-"Hace cinco días, en un caso en... Oregón."
"Lo siento mucho."- dice empezando a llorar.
La abrazo reconfortándola. Típico, ahora estoy consolando a mi madre porque mi compañero, mi pareja, el...el padre de mi hijo (que extraño suena decirlo), ha desaparecido. Aquí estoy yo, haciéndome la fuerte, ocultando miles de cosas que me duelen más de lo que jamás podría poner en palabras, diciéndole a mi madre que se tranquilice, que todo saldrá bien, que lo encontraré,...que tengo que hacerlo.Todo me suena más a autoconsuelo que a otra cosa pero a ella parece calmarle y comienza a hablarme de mi infancia, de Bill, de Missy...
Habla durante horas y yo finjo que la escucho aunque en realidad mi cerebro está a miles de kilómetros de este sofá.
"¿Seguro que no quieres venir a casa, Dana?".- me dice antes de irse.
"No, mamá, estaré bien.".-sonrío mientras pienso que debe de ser la décima vez que uso esta frase hoy.
"Cómo quieras.".- responde abrazándome.-"Es maravilloso, hija, y no te preocupes, Fox aparecerá."
De pronto siento muchas ganas de llorar, pero sólo sonrío y murmuro un "Gracias" mientras le advierto que no se lo diga a nadie y la veo marchar por el pasillo.
Cuando cierro la puerta me siento aliviada, el peso de la máscara que oculta como me siento realmente cae y las piernas ya no me sostienen ni un segundo más.
Allí apoyada en la puerta, sentada en el suelo lloro como no había llorado nunca. Durante horas o tal vez minutos, no lo sé. Puedo oir al fondo la pedazos de la letra de una canción que me hace llorar más todavía "while i´m away, dust out the demons inside, and it won´t be long before you and me run..."
Y mientras sigo sollozando, la música sigue su curso recordándome más y más a él "just stare into space, picture my face in your hands....cry in the night if it helps, but more than ever I simply love you more than I love life itself".
Tras un gran esfuerzo consigo levantarme y apago el equipo, ¿por qué siempre ponen una canción apropiada por la radio cuando menos deseas oirla?.
Estoy tan cansada que podía quedarme dormida aquí de pie, pero las pesadillas me asustan e intento mantenerme despierta.
Imposible, por la mañana me levanto en el sofá sudando y miro a mi alrededor.
El apartamento sigue vacio.

GEORGETOWN MEMORIAL HOSPITAL
19-8-2000
9:40 a.m.

Aún no puedo creer cómo puedo pasar tan fácilmente de la alegría a la desesperación. Esta mañana me he despertado ilusionada, nerviosa y aterrada a la vez y he ido pasando de una emoción a otra en cuestión de minutos.
Han sido tres meses de angustia, de esperanza y de desesperación y no hay modo de preveer lo que me deparará el día de hoy.
Hasta la fecha nada se sabe de Mulder, y eso duele. Caminos que no llevan a ningún sitio, ausencia de pistas que seguir, de información,...por más que lo intento, por más que Skinner y los pistoleros tratan de ayudarme, no logro encontrar nada que nos ayude. En ocasiones me encuentro a mí misma sentada sola en el despacho deseando una llamada, un e-mail,...no suyo (casi no me atrevo ni a esperar eso) sino con un simple indicio que nos deje saber por dónde empezar a buscar. Pero nunca llega, el teléfono permanece mudo y mi buzón vacío y eso es tan frustrante...
Le echo de menos más que a nada en el mundo y tengo que encontrarle, necesito encontrarle porque no sabe lo agradecida que le estoy por todo,..por ser él, por estar ahí, por haberme hecho el regalo más increible de todos.
Su regalo. Cuando estoy invadida por la soledad y la desesperanza pienso en ello y una sonrisa aparece inconscientemente en mis labios.
Pero ahora...,ahora no noto ni desesperanza, ni angustia, ni orgullo...sólo miedo. Miedo porque en el sobre que tengo en la mano están los resultados de la amniocentesis. Soy médico pero soy incapaz de abrirlo, así que se los entrego al ginecólogo mientras mi corazón está fuera de control.
Los minutos se me hacen eternos mientras ella lee el informe. Su expresión es seria y totalmente profesional, no puedo predecir lo que está leyendo en esos papeles. Me estoy volviendo loca, creo que no he respirado desde que recogí los documentos en la planta de abajo...
"Todo normal.".-
Y ahora tengo ganas de llorar, de reir, de gritar,..."todo normal".
"¿Es...?".- no puedo hablar, así que no lo intento.
"No sé las dudas que pudiera tener, srta. Scully, pero todo está en orden, no hay ningún problema genético.".- las palabras "Super Scully" vienen a mi mente y reflejan en mi cara una sonrisa amarga.-"Y en cuanto a la paternidad...los test realizados revelan sin duda que el padre es Fox William Mulder."
Y ahora no sé que decir o que pensar. Todos mis miedos sobre híbridos extraterrestres, malformaciones, extraños virus....todos ellos se han ido. Ya está, será un niño normal,...mi hijo, el hijo de Mulder. "Señorita Scully, ¿se encuentra bien?"
¿Qué si me encuentro bien? Buena pregunta...sí, en este momento estoy bien, estoy muy bien. Asiento con la cabeza y ella me sonríe y sigue con la charla.
Me repite que está bien, que el desarrollo va según los patrones establecidos...en definitiva, que todo está normal. Y de pronto me doy cuenta que no hay nada de normal en esto, que la sola existencia de este embarazo se salta todas las reglas de lo normal o racional...
"Bueno, entonces hasta el mes que viene. No se preocupe por nada, todo está perfecto."
Me despido con una sonrisa cortés pensando que si obviamente esto no es normal, tampoco es perfecto. Pero está bien. Al menos es un motivo de alegría, una preocupación menos en mi vida....
Tengo que ir a ver a mi madre, sabía que hoy tenía consulta, obviamente a ella no le revelé mis miedos, pero querrá saber como va todo.

Casa de Margaret Scully
11:25 a.m.

"¿Mamá?".-digo entrando por la puerta con una sonrisa que por primera vez en mucho tiempo es bastante real.
"¡Hola Dana!".- la oigo decir desde la cocina.
"Ya tengo los result..."
"Dana, tienes que saber algo que...".-dice con apareciendo con cara preocupada.
No me da tiempo a preguntarle qué ocurre porque a continuación oigo: "Sorpresa hermanita", desde el cuarto de estar y sé que ya no tengo nada que hacer para evitar que Bill me vea, y un embarazo de cinco meses no es fácil de ocultar.
"Se presentó por sorpresa, no sabía que...".- intenta disculparse mi madre cuando Bill hace su entrada estelar al vestíbulo.
"No te preocupes.".- digo antes de que la cara de mi hermano pase de la sonrisa que traia a la duda y el enfado con sólo verme.
"Dana, estás....éstás embarazada".- muy agudo, sí señor, tal vez debería de ser detective en lugar de formar parte de la marina.
"Sí.".- le digo sin más.
Se hace un silencio, mi madre está tensa y Bill y yo sólo nos sostenemos la mirada a ver quién da antes su brazo a torcer.
"¿Por qué no dijiste nada?, es obvio que lo sabes hace tiempo".- típico de él, no "enhorabuena, sé cuánto lo deseabas", o "es maravilloso". No. Sólo reproches y preguntas.
"No podía hacerlo."
"Esto no tiene lógica Dana,... mamá, ¿tú lo sabías?"
"Sí"
"¿Y por qué no me dijiste nada?"
"Ella me lo pidió."
Se calla un momento y hay rabia incontenible en sus ojos. Está muy enfadado.
"Creí que no podías tener hijos.".-dice olvidándose de delicadezas o rodeos.
"Eso pensé yo también."
"Sigo sin entender por qué te callaste, pero...está bien, me alegro mucho.".- dice relajándose un poco tras un breve silencio.-"Aunque si pensaste que no aceptaría que te sometieses a un tratamiento para conseguir ser madre, te equivocabas, sé cuánto lo deseabas. No importa cómo, el hecho es que lo has conseguido."
¿¿¿¿Qué???, ¿por qué se cree con derecho a suponer?. ¿Por qué se cree que lo sabe todo sobre mí sin preguntar?, no necesito su permiso ni su aprobación para esto. Miro a mi madre que me contempla con ojos suplicantes para que no salte, para que no le conteste. Pero no puedo, no aguanto que se crea con derecho a juzgarme o a pensar que sus juicios me afectan. No me puedo callar y no lo haré.
"¿Qué?".-digo.
"Vamos, Dana, no te preocupes, me parece bien, de veras. No sé por qué pensaste que no lo aceptaría, pero lo hago, no importa lo que te haya costado, al fin lo has logrado y pareces estar perfectamente. Suelen decir que quien la sigue, la consigue.".- sonríe acercándose a abrazarme pero le rechazo.
"¿Por qué te resulta más fácil suponer que preguntar y juzgar que simplemente apoyarme, Bill?".- le digo obteniendo una cara de horror por su parte.
"Yo, lo..."
"Déjame decirte que te equivocas del todo. Es cierto que deseaba ser madre, pero el hecho es que me había resignado a no serlo, este embarazo no fue ni mucho menos buscado, pero sí es muy deseado y bienvenido,... y..... tiene padre, Bill.".- le digo sin dejar de mirarle a los ojos.-"De todas maneras, gracias por tu *apoyo*" "¿Tiene padre?".- es lo único que pregunta. Le ha dado igual todo lo que le he dicho, sólo le importa que mi hijo no es fruto de una inseminación artificial sino que tiene un padre *real* y él no sabe quién es...o al menos intenta ignorarlo.- "¿Quién?"
Cuento hasta diez dudando entre decírselo o no. Miro a mi madre que me suplica con los ojos que no diga nada para que no se arme una mayor, hay tanto temor en ella que decido callarme aunque no sé que va a ser peor.
"No te importa, Bill. Lo único que interesa saber es que estoy embarazada, que estoy bien y...feliz.".- dudo antes de decir esa palabra aunque finalmente lo hago.-"Eso es lo que tiene que importarte."
"Es suyo, ¿verdad?".- sus ojos son tan desafiantes que casi duelen. Ambos sabemos a quién se refiere.
"Sí.".- digo simplemente, sin poder aguantar ni un segundo más mientras veo toda su rabia depositándose en su mirada.
"¿Cómo has podido?".- dice como si le hubiera traicionado de la forma más vil..- "¿Cómo después de todo lo que te ha hecho pasar ese maldito hijo de...?"
"Ten cuidado con lo que dices, porque te guste o no, y por mucho que despotriques contra él, Fox Mulder es y será el padre de mi hijo, no puedes cambiar eso, Bill.".- le corto desafiante.
"¿Y dónde está, Dana?, si venías a darle una noticia importante a mamá, ¿por qué no ha venido contigo?" Me dan ganas de llorar, pero no voy a darle el gusto de desmoronarme delante de él.
"Ha desaparecido."
"Claro, por supuesto, cómo no lo había pensado antes....".- sonríe triunfante.- " No me gusta decir que te lo dije, pero esto era tan previsible, tan típico de él."
"Fox no llegó a saberlo, cariño.".- inteviene rápidamente mi madre.
"Seguro que lo sospechaba, eligió el momento preciso para desvanecerse...Te deja en la estacada una vez más, Dana, reconócelo al menos, siempre lo ha hecho, aunque lo cierto es que esta vez ese hombre ha llegado demasiado lejos."-
Sigue sonriendo, gritando con cada parte de su cuerpo "te lo advertí", y eso me molesta mucho, más de lo que se pueda imaginar, así que pierdo el control y le pego. Le pego con todas mis ganas, mi frustración y mi dolor callando su charla estúpida y sin sentido.
Está demasiado sorprendido para reaccionar así que hablo yo.
"*Ese hombre* se ha jugado la vida por mí más veces de las que tú posiblemente lo hubieras hecho, me ha buscado hasta la extenuidad cada vez que me ha pasado algo,...*ese hombre* me traspasó su fe y sus creencias dándome fuerza para seguir en miles de momentos en los que no podía más sin exigirme ni una palabra a cambio...*ese hombre* me ha enseñado más que nadie en esta vida, y *ese hombre* me ha dado algo que creía imposible, y ni tan siquiera sabe lo agradecida que le estoy por todo...lo que le quiero, porque por mucho que te duela o te moleste, Bill, le quiero,....y no voy a parar hasta encontrarle."
"¿Estás ciega, Dana?, ¿acaso te ha cegado él?, ¿no te has parado a pensar que tal vez no quiera que le encuentres?, ¿qué elude toda responsabilidad?"
"Cállate, Bill.".- interviene mi madre dejándome tan atónita a mí como a mi hermano.- "Tú hermana ya es mayor y sabe lo que hace, no necesita nadie que la proteja y menos que la juzgue. Lo importante es que deseaba tener un niño y va a tenerlo,...Ella es feliz con esto y tú deberías alegrarte por ella como hago yo." "Pero mamá, ¿no te das cuenta de qu...?"
"Se acabó esta conversación."- dice muy seria.-"¿Qué te han dicho hoy en la consulta, cariño?"
"Yo...".- empiezo mirando la rabia contenida en Bill.-"Tengo la ecografía y los resultados de la amniocentecis, todo va...perfectamente, no hay ningún problema génetico. No he querido saber el sexo de momento."
"Me alegro tanto."-dice abrazándome.
"Enhorabuena."- añade mi hermano más fríamente que el hielo y subiendo a su cuarto.
"Ya se le pasará.".-
Mi madre me sonríe mientras mira ilusionada la ecografía.
No me atrevo a decirle a Bill que no debe mencionarle esto a nadie, pero de todas maneras no importa demasiado porque los rumores vuelan por todas partes y quién más quién menos sospecha el nombre del padre aunque no se atrevan a decirlo en voz alta, y porque no creo que a él le apetezca proclamar a los cuatro vientos que su hermana está embarazada de "spooky" Mulder.

Apartamento de Mulder
Alexandria, Virginia
20-8-2000
00:05 a.m.

En casa de nuevo. De nuevo con una mezcla de emociones que no consigo explicar. De nuevo he pasado de la alegría al más completo horror.
Entro y me meto directamente en la cama tras, como todos los días, comprobar el correo vacío y el contestador sin mensajes.
Volví a su apartamento la semana después de su desaparición con la débil excusa de dar de comer a sus peces pese a que deberían de estar más que acostumbrados a la innanición.
Esa noche me quedé a dormir diciéndome a mi misma que si alguien trataba de comunicarse con él sería mejor que hubiese alguien en la casa.
Esa noche dormí en su cama, esa cama que raramente usaba y de la que respiré hasta el último resquicio de su aroma inconfundible.
Esa noche lloré hasta que no tuve lágrimas por sentirlo tan cerca y a la vez tan lejos. Por tenerlo tan dentro y a la vez tan fuera de mi alcance.
Y tras más de tres meses sigo instalada aquí porque su ausencia se hace más llevadera mientras estoy rodeada de su ropa, sus fotos, sus memorias.....porque en el fondo el mantener vivo este lugar me ayuda a mantener viva mi esperanza.
Y absolutamente todo huele todavía a él; aún después de tanto tiempo casi puede notarse su presencia aquí. Casi.
No sé si llego a dormirme, pero de pronto algo hace que mis sentidos se agudicen . Algo dentro de mi se mueve. Literalmente.
No puedo creerlo, pongo la mano sobre mi vientre y lo noto mientras lágrimas solitarias van deslizándose por mi cara; Ahora más que nunca le echo de menos y trato de imaginarme que está aquí, a mi lado, abrazándome; pero todo es en vano porque sólo noto frío, mucho frío; el aire gélido de la soledad y de una cama vacía.
Incapaz de dormir, me levanto, aún sintiendo los movimientos de mi hijo, y enciendo la televisión. Lo esperable: programas de teletienda y un par de películas antiguas en los canales clásicos. No estoy de humor para "Casablanca", así que sigo en mi deambular por la casa en dirección a la cama para tratar de descansar. De pronto me quedo helada.
Una luz parpadea en mi ordenador (ahora permanéntemente encendido), indicándome que tengo correo. Tiemblo como una hoja mientras me siento y trato de prepararme para lo que puede esperarme. Intento equilibrar un tanto mis emociones, es decir, no esperar demasiado de esto, pero tampoco aterrorizarme por lo que pueda contener sin antes abrirlo.
Un click del ratón sobre el icono y el mensaje se abre ante mí. El tiempo se para, tengo un nudo en la garganta y leo y releo una y otra vez las dos palabras que me envía un "remitente desconocido".
Ray Hoese.
Sólo dice eso. Suficiente para aterrorizarme. Suficiente para dejarme sin respiración. Suficiente para que abandone mi autocontrol por ni se sabe que vez hoy y solloce como una niña.
Suficiente para que no consiga dormir en toda la noche.

7:03 a.m

El sonido de golpes en la puerta me sobresalta.
Cojo mi pistola y me acerco sigilosamente a la entrada donde los golpes son cada vez más frecuentes y violentos.
"Agente Scully, ¿está ahí?"
Oir la voz familiar de Skinner me relaja y abro.
"Iba a llamarle, señor, ayer de madrugada reci...."
"Ray Hoese ha aparecido.".- dice sin dejarme acabar.
Estoy sin respiración.
"¿Cuándo?".-
"Hace menos de una hora, en el bosque."
"¿Una hora?"
"Sí, aunque eso no es lo más importante..."
"Esta madrugada recibí un e-mail de un desconocido, tiene que estar relacionado.".- digo tratando de usar todo el raciocinio que me queda.
"¿Qué decía?"
"Sólo *Ray Hoese*, ni puntos suspensivos, ni una coma más. Sólo eso.".- mientras le explico el contenido del correo (si es que hay algo que explicar), una pregunta viene a mi mente como una exhalación y casi me maldigo por no haberlo pensado antes.- "¿Cuál es su estado, señor?, ¿cómo se encuentra?"
Obtengo sólo un silencio cargado de culpabilidad y de dudas.
"¿Señor, ha oido mi pregunta?"
Aún tarda unos segundos en contestar, y cuando lo hace me mira con unos ojos que sólo me han mirado así una vez antes....,El día que me dijo que había perdido a Mulder.
"Muerto."
Es lo último que oigo o recuerdo con claridad, porque a continuación la habitación comienza a girar a mi alrededor.
Sólo veo oscuridad.
Sólo oigo silencio absoluto.

Búnker de los Pistoleros Solitarios
20-10-2000
6:37 a.m.

Hoy me ha llegado el tercer mail: Teresa Hoese.
Casi ni me sorprendí al encontrarlo. Casi lo esperaba.
Cuando al mes siguiente de la aparición y muerte de Ray Hoese recibí un segundo mail diciendo "Gary Sangf" llamé a Skinner y a los Pistoleros.
Tres horas después aparecía agonizante en medio de un bosque cerca de Bellflour. Quince minutos más tarde moría en el hospital por causas desconocidas, los resultados de la autopsia revelaban un cuerpo totalmente sano que de pronto había dejado de funcionar sin motivos aparentes.
Y esto cada vez está peor.
Llevamos esperando no sé cuanto tiempo en el Cuartel de los chicos la llegada de lo previsible: la aparición de Teresa Hoese.
Todos estamos sentados rodeados de un silencio extraño.
Sé lo que cada uno de ellos está pensando; yo misma no puedo pensar en otra cosa, pero que no se atrevan a decírmelo y que me miren esperando que me rompa casi me saca de quicio.
¡Dios!, sé que están apareciendo en el orden que se los llevaron, sé que están muriendo sin explicación alguna antes de que se les pueda preguntar nada, sé que dentro de un mes es el turno de Billy...y que dentro de dos si todo sigue como hasta ahora tendremos a Mulder de vuelta....
Estoy a punto de romper a llorar cuando oigo el teléfono. Miro a Byers que se dirige hacia él y la expresión de su rostro me hace deducir que es lo esperable.
"Teresa Hoese ha aparecido....en su casa.".- dice suavemente mirando al suelo.- "No han podido hacer nada para salvarla."
¿Si sabía que iba a ocurrir esto por qué me siento tan mal?,...y lo peor de todo, ¿qué pasa si como parece probable dentro de dos meses tengo que oir de boca de Byers, de Skinner o de quién sea lo mismo referido a Mulder?, ¿cómo me sentiré entonces?
Estoy segura de que en este momento todos los ocupantes de esta habitación me están mirando con preocupación esperando una palabra, un gesto,...algo que indique que estoy viva y no en un estado absolutamente catatónico.
"Estoy bien.".- digo tratando de sonreir.- "Tal vez deberíamos de ir a Oregón."

Cementerio
Arlintong, Virginia
27-11-2000

Los días parecen eternos desde hace seis meses; pero desde el último e-mail, desde la aparición de Billy Miles, da la sensación de que incluso retrocede.
Y aquí estoy, en una fecha para la melancolía y el recuerdo frente a la pequeña lápida que Mulder hizo construir en memoria de Samantha.
"Samantha Ann Mulder", la inscripción no dice más, no hay fechas o frases para recordar, sólo un nombre que le persiguió durante tantos años......
Y no sé porqué estoy aquí.
Mañana nos vamos a Oregón, y sólo el pensar en los días que me esperan..., que nos esperan, casi me dan ganas de llorar.
Pretendían dejarme en Washington hasta que todo pase, pero ¿cómo voy a quedarme al margen?, ¿cómo voy a esperar "pacientemente" por una llamada tan idéntica a las anteriores pero tan distinta?
Cuando les dije que iba, nadie dijo una palabra en contra. Nadie se atrevió a hacerlo.
Supongo que el estar aquí hoy es alguna clase de impulso irracional, un modo de buscar apoyo, una manera de chillar al mundo que, por favor, no deje que ocurra lo que parece irremisible; que, por favor, lo traiga de vuelta a casa,...de vueta a mí,...de vuelta a nosotros.
Deposito un ramo de flores tan sencillo como su tumba y me doy la vuelta.
Camino despacio, muy despacio como si así pudiera evitar llegar al que probablemente será el viaje más difícil de mi vida.

Belleflour, Oregón
19-12-2000
23:10

Llevo todo el día ignorando los síntomas, pero ya es demasiado tarde y demasiado obvio como para ocultarlo.
Mi hijo nacerá hoy, lo sé.
Ese pensamiento y el dolor punzante que ya es irreprimible, hace que tenga que sentarme. No sé si reir o llorar porque haya elegido precisamente hoy para hacer su entrada en el mundo.
"Scully, ¿estás bien?".- me pregunta Langly apoyando su mano en mi hombro.
Estoy a punto de decir mis dos palabras amuleto, cuando me doy cuenta de que es mejor que tome control de la situación desde ya.
"Sí, pero voy a tener que irme a la consulta del médico, chicos, no llegaré al hospital del condado."
Las caras de pánico-sorpresa-impotencia de esos cuatro hombres mirándome no se me olvidarán mientras viva.
Nadie dice una palabra, así que hablo yo tratando de contener la risa.
"Como habreis podido notar, no voy a poder seguir aquí, pero eso no signigfica que vayais a mantenerme al margen, ¿está claro?Necesito saber absolutamente todas las noticias que vayais recibiendo a lo largo de esta noche."
Obtengo cuatro afirmaciones rotundas y ocho ojos totalmente fijos en mi. Oigo murmurar algún: "Deja que te lleve al hospital", a lo que me niego en rotundo.
No necesito la ayuda de ninguno de ellos para esto, y sin embargo nuestra búsqueda necesita cada uno de sus sentidos.
"Llamadme con lo que sea."
"No te preocupes por eso.".- Skinner parece haber recuperado el don de la palabra.-"Ahora vete, ¿estás totalmente segura de que no quieres que nadie te acompañe?"
"Sí, señor, gracias por todo y mantenedme informada."
Salgo a la calle y le doy gracias al cielo porque la casa del médico esté a sólo unas manzanas de aquí; no sé mucho sobre partos o nacimientos, pero esto parece ir muy rápido.

Consulta del Dr.Clain
20-12-2000
02:00 a.m.

El teléfono permanece mudo en mi mesilla.
Por un momento he olvidado el mundo a mi alrededor. He olvidado teléfonos y ordenadores y miedos porque tengo a mi hijo en brazos.
Todo ha sido tan rápido que casi resulta increible. No recuerdo demasiado, sólo sé que llegué a la consulta y a los tres cuartos de hora todo había terminado.
O empezado.
Es un niño. Es un niño precioso del que sólo me he separado mientras lo pesaban y lavaban. No puedo dejar de mirarlo, tengo la impresión de que si dejo de hacerlo me daré cuenta de que todo ha sido un sueño.
Una sonrisa asoma a mi cara en el momento que me doy cuenta de que ha nacido en Belleflour, dónde todo empezó. A donde el destino parece arrastrarnos inexorablemete.
Aún no he llamado a Skinner, ni a mi madre, ni a los pistoleros porque este momento nos pertenece sólo a él y a mí....
Y a Mulder.
No está aquí, pero ahora mismo lo siento tan cerca que tengo miedo de llamar y que me digan que he recibido un e-mail con dos palabras. Un e-mail con dos puñales.
"¿Cómo está señorita Scully?".- dice amablemente el doctor Clain sentándose en una silla junto a mi la cama.
"Perfectamente."- sonrío.-"Estamos muy bien."
"¿Quiere que llame a alguien?"
"No.".- digo tras unos segundos de duda.- "No todavía."
"¿Ya tiene nombre?".- continúa tratando de darme conversación, tal vez pueda notar lo sola que me siento. "No,...bueno, en realidad sí, pero no estoy segura."
"¿Puedo saberlo?"
Lo cierto es que llevo pensando en su nombre desde que lo tuve en los brazos y supe que era un niño. He barajado montones, pero todos acaban por recordarme a casos, asesinos en serie, psicópatas, locos....sólo un nombre me parece adecuado para él. Sólo un nombre que me hace sonreir porque puedo imaginarme la cara de dos personas al saberlo.
"Fox.".- digo, y puedo pintar la cara de disgusto de Mulder y Bill en mi imaginación.
"¿Fox?".- pregunta el doctor extrañado.
"¿Le parece horrible?"
"No, no lo había oido antes pero no es horrible. Y lo más extraño es que creo que le pega muy bien a su hijo.".- su respuesta me hace sonreir y lo tengo casi decidido.- "¿Cómo se le ha ocurrido?"
"Es el nombre de su padre.".- digo en tono demasiado triste.
De pronto hay un silencio incómodo y yo no puedo dejar de mirar a mi hijo a...Fox. ¡Dios!,¡Mulder va a matarme si llega a saberlo!, si llega a sab....
El violento sonido de mi móvil me hace casi saltar en la cama.
"Scully".- digo.
Obtengo unos segundos de silencio y a continuación la voz de Frohike.
"¿Va todo bien?"
"Es un niño.".- creo que mi sonrisa se oye por el teléfono.- "Está perfectamente."
"¡Enhorabuena!".- exclama un coro de cuatro voces a la vez.
"¿Hace mucho?".- se oye decir a Skinner entre los demás.
"Un par de horas.".-
Silencio. Silencio. Silencio.
"¿Qué es lo que pasa, chicos?"
Silencio.
"¿Si ha llegado el e-mail por qué no me lo decís de una vez?".- digo notando que mi voz se rompe en cuestión de segundos.
"Ese es el problema, Scully."
"Hablad claro de una vez.".- no reconozco mi propia voz entre la angustia y la orden
"Hay un e-mail, sí. Pero no es como los anteriores....este viene en blanco."
¿En blanco?, ¿qué quiere decir un e-mail en blanco?,...¿qué va a volver?, ¿qué hemos de esperar más tiempo para que aparezca?, ¿qué no hay nada que podamos hacer para traerlo de vuelta?
"...en?".- la voz de Skinner suena preocupada.
"Perdón, no....no estaba escuchando. ¿Sabéis que ha ocurrido?, ¿sabéis qué significa?"
"No, pero nos dirigimos hacia el bosque a ver si averiguamos algo de una vez."
"Tengo que ir.".- digo.
"¿Estás loca?, ¿y piensas traer a tu hijo de tres horas?, Scully, no digas tonterías. Te mantendremos informada.".-
"Hey, Scully.".- dice Frohike antes de que pueda contestar..- "¿Cómo se llama?"
"Pues no es seguro, creo que Fox.".- sonrío.- "¿Qué opinas?"
"Que definitivamente te gusta correr riesgos, agente Scully, no creo que a Mulder le hub...le guste demasiado."
Sé que se ha corregido antes de decirlo, pero el hecho de que casi haya hablado de Mulder en pasado, de que yo misma lo haga en ocasiones, no es motivo de consuelo en este momento.
"Enhorabuena, Scully.".- termina Skinner.- "Descanse."
Y cuelga. La linea queda muerta...¡cómo si pudiera descansar!
Miro a Fox (no puede llamarse de otra manera, simplemente no puede), y es tan pequeño, tan vulnerable,..tan bonito. Beso su pequeñísima cabeza rubia y aspiro su aroma, huele a bebé, huele a mi bebé. Lágrimas de alegría y tristeza comienzan a salir de mis ojos mezclandose con algún sollozo ahogado de cuando en cuando.
¿Cómo alguien puede sentirse tan feliz y desgraciado al mismo tiempo?

10:00 a.m.

Me despierto en una habitación que me parece desconocida y de pronto lo recuerdo todo.
El pánico me envuelve durante una milésima de segundo hasta que encuentro a Fox durmiendo en una pequeña cuna a mi lado. En ese momento el pánico pasa a ser completa ternura y acaricio su mano haciendo que se mueva en el sueño cambiando un poco de postura.
Mirándole me preguto cuanto tiempo tardaré en acostumbrarme a su presencia.
"¿Scully?".- oigo.
"¿Sabeis algo?".- les pregunto conforme van apareciendo por la puerta visiblemente ojerosos.
"Anoche se registró actividad en el bosque, pero ningún abducido fue devuelto. Ni aquí ni en muchos kilómetros a la redonda.".- responde Skinner cabizbajo y con voz suave.- "Lo siento."
"Está...está bien.".- susurro apoyando la cabeza sobre la almohada y pensando que tal vez es lo mejor que podía haber pasado..- "Gracias por todo."
"¿Estais bien?".- se aventura Byers tras unos momentos de silencio.-
"Sí,...¿cuándo volvemos a Washington?"
"En cuanto tú estés lista, Scully."
"Mañana".-
"Pero eso es...."
"No puedo estar más tiempo aquí. No puedo.".- respiro hondo y les miro a los ojos uno por uno. Saben que no hay nada que puedan hacer contra esto.

Apartamento de Mulder
21-4-2001
09:00 a.m.

Me despierto con el sonido de sus gorjeos. Siempre gorjeos, nunca llanto.
"Buenos días.".- le digo depositando un beso en su frente ante lo que me responde con una enorme sonrisa.
No lo puedo evitar, cada vez que sonríe me da un vuelco el corazón. Cada vez que sonríe veo la sonrisa de Mulder.
Después de mirarlo derante unos minutos, empieza mi rutina de los sábados por la mañana.
Me levanto, cojo a Fox y lo llevo a su hamaca en la cocina mientras preparo el desayuno para los dos. El biberón para él, café para mí.
Durante todo el proceso me sigue con su mirada de color indescriptible, sólo desviando su atención para chupar alguno de sus juguetes de plástico, mientras emite sonidos de gusto que son la razón más importante que tengo en este momento para seguir viva.
Le cojo en brazos y me siento frente al ordenador a leer el correo mientras él devora su leche.
"¿Tenías hambre?"
No hay ninguna respuesta por su parte ya que está demasiado concentrado en comer, así que desvío mi mirada hacia los mensajes nuevos.
Veo lo que tengo delante pero casi no puedo creerlo: "remitente desconocido".
Se me acelera el corazón y creo que Fox lo nota porque deja de comer por un segundo y me mira fijamente como preguntándome "¿qué pasa?".
Finalmente auno fuerzas para abrirlo, y unos minutos después me siento con suficiente autocontrol como para leerlo.
Ante mi sorpresa no contiene dos palabras, no contiene las dos palabras que temía. Respiro tranquila durante un segundo.
Demasiado rápido, dejo de hacerlo en cuento leo el mensaje.
"Carretera comarcal 134. Kilómetro 12. 17:00. 21-4-2001. Venga sola, poseo información que le gustaría conocer. Venga SOLA, si se lo dice a alguien perderá toda oportunidad de contactar conmigo de nuevo."
Fox me mira; estoy segura que preocupado, así que finjo una sonrisa para él y se tranquiliza.
"Vamos a hacerle una visita a la abuela, ¿de acuerdo?".- le sonrío.

Carretera comarcal 134. Kilómetro 12
Celda 9
13:00

El tiempo pasa tan despacio que es frustrante.
¿Cuánto llevaré aquí?, ¿un mes?, ¿dos?, ¿tres años?, ¿toda mi vida?
Y lo peor es que no entiendo que pasa. No sé por qué me tienen aquí, no sé porqué me trajeron...¡maldita sea!, ¿qué demonios está pasando?
No hay nadie a quién preguntar. La comida, la ropa, los libros...todo parece aparecer por arte de magia. Nadie viene a traérmelo y sin embargo de repente están ahí.
Una habitación blanca con una cama, algunos libros, una mesa, un baño...y una enorme luna de cristal tintado.
Recuerdo que cuando llegué aquí (quién sabe cuanto tiempo hace de eso) me llamó la atención, creí que desde ella me observaban aunque pronto me di cuenta de que ya había cámaras dentro para esa labor.
Dentro de los primeros días, de repente, el tintado del cristal comenzó a desaparecer y pude ver que al otro lado había otra habitación blanca más pequeña que la mía, una simple estancia no amueblada. Pero enseguida todo se perdió de vista porque mis ojos sólo enfocaban la figura sonriente que me miraba. Al verle tuve ganas de matarle, me arrepentí otra vez de no haberle matado cuando tuve oportunidad.
"¡Tenías que ser tú, maldito hijo de...!.".- le dije entonces.
"Tranquilízate, Mulder, te he salvado el pellejo."
"¿Cómo?, ¿encerrándome aquí sin explicación?, perdona si no te lo agradezco."
"Pronto te darás cuenta."
Y el cristal volvió a hacerse opaco.
Esa fue la primera vez que vi a Krychek. La primera vez de las diez o doce que le siguieron y en las que tampoco he logrado ninguna explicación.
Hoy hace calor aquí y es extraño. Es extraño porque en esta carcel nunca hace calor ni frio. No se está ni bien, ni mal. Es una especie de estado neutro que te va carcomiendo por dentro, que va minando tus emociones sin que te des cuenta llevándote al estado del "no sentir".
Pero hoy hace calor, ¡Jesús!, hace tanto calor que creo que voy a empezar a sudar...o tal vez es que después de todo este tiempo en el "país de la neutralidad" el que aumenten un grado la temperatura controladísima en la que estoy viviendo puede hacer que me sienta en el infierno...
Y lo han conseguido, esto se parece mucho a vivir en un infierno, pero el hecho de que hoy le hayan añadido el calor de las llamas aumenta el parecido, gracias por la molestia.
Adiós camiseta, no la aguanto más.
Y entonces el frío. Un frío localizado en algún lugar por debajo de mi cuello.
Sé lo que es. Es su cruz. La cruz de Scully.
¿Cuánto tiempo hace que no la veo?, ¿Cuánto tiempo ha pasado desde que me dio su amuleto?, ¿cuánto desde que la besé por última vez?, ¿cuánto desde que la tuve entre mis brazos?
Si algo me ha ayudado a seguir durante estos ¿meses? ha sido ella. En los momentos más difíciles me agarré a su cruz y con ello a mis recuerdos. Quería seguir porque necesitaba volver a ella....eso era lo que me impulsaba a luchar.
Ahora he vuelto, pero no me sirve de nada estar vivo para estar aquí encerrado. No mientras no sepa qué está pasando ahí fuera. No mientras no sepa si está bien.
De alguna manera hoy me siento extraño. Hoy tengo ganas de pensar, de recordar...y eso es raro porque cuantos más días paso en este lugar de total equilibrio y exento de pasiones, más me contagia de ese espíritu por mucho que yo luche contra ello.
"¿Dónde estás, Scully?"
Mi voz resuena por toda la sala. Casi me sobresalta, hace mucho que no oigo un sonido en este reino de silencio que me está volviendo loco.
<¿Dónde estás?>

Carretera comarcal 134. Kilómetro 12.
16:56.

Estoy tan nerviosa que casi no me atrevo a salir del coche.
No sé dónde me he metido, el panorama ante mi es desolador: un enorme bosque con nadie en kilómetros a la redonda y dónde el único signo de vida humana que puedo intuir es la casi derruida cabaña frente a la que estoy parada.
Pero de alguna manera sé qué viniendo he hecho lo correcto. Han sido meses sin pistas, ni noticias, ni nada remotamente parecido, así que necesito creer que esto va a llevarme a algún sitio.
Entro en lo que queda de casa y me dirijo hacia una luz al fondo.
"Identifíquese.".-
"Dana Scully, FBI".- digo aún sobresaltada por la voz venida de la nada.
"Baje por ahí. Puerta 9."
Y eso es todo, bajo por la escalera que se abre ante mí y me doy cuenta de que esto definitivamente no es la cabaña deshecha que parece desde el exterior.
Un gran pasillo con luces de neón y puertas numeradas se abre ante mí. camino despacio e impresionada por todo y me paro ante la puerrta indicada.
"Estancia nº9", dice el letrero. Pulso el botón y la puerta se abre con un bufido.

Celda nº9
17:04

Sigo sin entender porqué hoy tengo este sentimiento tan extraño. Porqué estoy nervioso, intranquilo...
Nada parece haber cambiado desde ayer y sin embargo todo es de alguna manera diferente.
Estoy mareado de las vueltas que he dado ya por la habitación, estoy cansado para leer, no estoy hambriento para comer.
Parece que el cristal tintado tiene alguna clase de iman y yo sólo soy un pedazo de hierro. No hay remedio, mis sentidos están clavados en mi única y eventual ventana al extrerior.
Y el corazón me late muy deprisa.
Acerco los ojos como ya he hecho en miles de ocasiones antes de esta. Y como en cada una de ellas no veo más allá de su opacidad.
¡Mierda!, esto es frustrante, quiero saber que puede haber al otro lado del cristal hoy para que no pueda despegarme de él.
Quiero saberlo, necesito saberlo, es tan....
La frustración y la angustia no me dejan pensar más y apoyo mi frente contra el frío reconfortante de la luna. Es extraño tener una sensación real en esta cárcel exenta de ellas.

Estancia nº9
17:04

Una habitación blanca y vacía es todo lo que hay.
Según entro, la puerta se cierra tras de mí con un chasquido.
. pienso al comprobar que no hay manera de abrirla.<¿Otra trampa?, ¿será posible que haya caido tan fácilmente?>
Tras unos segundos de confusión examino la "estancia número nueve" y lo único que llama mi atención es una gran luna tintada justo al otro lado.
Me acerco y trato de mirar a través de ella. Estoy tan cerca que mi nariz toca el cristal mientras me hago visera con las manos.
Nada.
No sé que hacer así que apoyo la frente contra el vidrio para ver si su frescor me da alguna idea.

Celda nº9
17:05

Una sensación familiar me envuelve cuando uno de los laterales comienza a tornarse transparente.
Me estoy preparando par enfrentarme a Krychek de una vez por todas en cuanto aparezca en mi campo de visión.
Pero lo que veo cuando al fin se me permite observar el otro lado es difícilmente descriptible.
Scully.
Con la frente apoyada sobre el vidrio.
Las manos sobre la cara.
Llorando.
No sé cuanto tardo en reaccionar porque si mi sentido del tiempo lleva alterado desde hace bastante, en este momento no creo que ni tan siquiera me quede un resquicio de él.
"Scully"
Susurro y no hay respuesta.
"¡Scully!"
Aún no oye, mierda.
"¡¡¡¡¡¡¡¡Scully!!!!!!!!"
¡Mierda, mierda, mierda!
¿Qué demonios sabía hace unos minutos sobre la frustración? Nada. Aún no había estado a un lado de un cristal insonorizado con Dana Scully llorando y sin saber que estoy aquí en el otro extemo, después de lo que han parecido milenios sin verla.
"¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Scully!!!!!!!!!"
Esta vez aporreo el cristal con todas mis fuerzas y me agacho frente a ella. Necesito que me mire, sólo tiene que apartar las manos de la cara.
Tengo que ver sus ojos.

CONTINÚA AQUÍ