Grand Canyon
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Una página de Jaime Fuertes

Jaime y Angela go to America
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Diez en una avioneta
Día 17. Excursión a Grand Canyon



Miércoles 17 de junio


12'30 horas
Nos recoge un autobús en la puerta trasera del hotel, con destino a un pequeño centro de vuelo desde el que viajaremos hacia el Gran Cañón. El autobús realiza primero un recorrido por Las Vegas, recogiendo a más personas en otros hoteles.

14'00 horas
Estamos en el centro de vuelo y ya hemos pasado por el edificio central para abonar la excursión. Al llegar somos una treintena de personas y somos agrupados para embarcar en distintos vuelos; cada avioneta dispone de diez plazas -incluyendo al piloto-; éste nos da las intrucciones necesarias en caso de algún problema y despegamos hacia el estado de Arizona. Aclaremos que el Gran Cañón del Colorado recibe su nombre por estar atravesado por el río Colorado, cuyo principal ensanche se produce en Arizona.
Las turbulencias en una avioneta se notan mucho más que en un avión comercial, y a estos respingos en el aire hay que añadir las inclinaciones de la avioneta cuando el piloto sobrevuela algún paraje atractivo y se vuelca de un lado para que el turista tenga una buena vista desde su ventana (además de admirar el paisaje también nos acordamos de más de un pariente del piloto). Desde el aire, se divisan desfiladeros y montañas áridas por todas partes -más allá del horizonte no hay otra cosa, se mire a donde se mire-; algunos de estos desfiladeros contienen un río que los cruza, la mayoría tienen el lecho seco.

15'30 horas
El vuelo dura una hora exactamente y aterrizamos en un pequeño aeropuerto en el centro del Grand Canyon National Park (Arizona). Un autobús nos lleva a nuestra primera parada, el centro de visitantes, en el que disponemos de 35 minutos para almorzar en un autoservicio (el precio incluye comerse todo lo que uno quiera, a elegir entre pollo, spaghetti con carne, ensalada, etc., pero no están incluidos los refrescos como la Coca-Cola); también pueden hacerse algunas compras, pero recomiendo dejarlas para el final, en un lugar llamado Bright Angel -última parada antes de volver a la avioneta-.

Al borde del Gran Cañón 16'15 horas
Tras el almuerzo y un café, nos llevan por el Parque en el autobús, realizando dos paradas en miradores desde los que se obtiene la mejor vista del Cañón. Es el momento más impresionante del itinerario, cuando llegas a Mather Point y oyes constantemente la expresión "Oh, my God" (Oh, Dios mío). Los miradores son balcones en el precipicio del desfiladero, y desde ellos uno se siente minúsculo contemplando tanta grandeza. El paisaje corta el aliento y deja las bocas abiertas.
La segunda parada se efectúa en un lugar llamado Yavapai Point, un observatorio acristalado que ofrece otra buena vista, aunque el Cañón es para verlo al natural, sin paredes de cristal por medio.

19'00 horas
Tras efectuar la última parada en Bright Angel y comprar varias cosas (los precios están bien), llegamos a la avioneta y despegamos hacia Las Vegas.

21'00 horas
El mismo autobús que nos recogió por la mañana nos devuelve al hotel, y decidimos descansar por hoy.

Continúa...