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Viernes 28 de julio de 2000
Fort William, Glencoe, Loch Lomond, Loch Katrine,
Loch Arklet, Callander y Balquhidder
8:15 horas
Hora de levantarse y tomar un buen desayuno en la posada.
9:30 horas
Cogemos el ferry por 4'70 libras, que nos lleva a la costa de Fort William en cinco minutos.
10:00 horas
Fort William no es una ciudad demasiado grande. Su calle principal está repleta de comercios de todo tipo, y tiene el mismo aire pintoresco del resto de pueblos escoceses. En su calle principal también se encuentra una preciosa iglesia antigua con un cementerio en su parte delantera.
11:30 horas
Tras pasar por un pueblecito llamado Ballachulish, paramos en el centro de visitantes de Glencoe, una hermosa cordillera de grandes montañas que fue definida por Dickens en su día como "cementerio de una raza de gigantes". El paisaje es grandioso y ha servido de escenario para varias películas, como "Braveheart" o "Los inmortales".
Ahora bajamos hacia el sur por la A82, pasando por Tyndrum y Crianlarich; desde aquí en dirección a Tarbet. Lo que queremos hacer es rodear por completo el Loch Lomond, el mayor lago de agua dulce de Gran Bretaña;todo este camino lo bordea con vistas excepcionales. En pleno corazón de la región de las Trossachs, Loch Lomond es tan inmenso como hermoso.
13:30 horas
Paramos en Luss, uno de los pueblecitos más antiguos y mejor conservados de Escocia; desde aquí la vista del Loch Lomond es fantástica. El día es bastante soleado y en la zona de playa hay un puñado de personas dándose un baño en el lago. Una de las calles de Luss está flanqueada por grandes racimos de flores que decoran pequeños balcones a ambos lados de la calle; pasear por el centro es verse envuelto por una fragancia de rosas, jazmines, etc.
14:00 horas
Paramos a comer en un MacDonald que han puesto en el pueblo de Balloch. Luego seguimos camino hasta Aberfoyle; aquí nos detenemos a visitar un centro comercial dedicado a la lana escocesa, el Scottish Wool Centre.
Desde Aberfoyle, en vez de coger la A81 en dirección a Callander, nos equivocamos y cogemos la B829, una estrecha carretera que lleva un punto sin salida llamado Rob Roy's View. La equivocación sólo nos retrasa menos de una hora y nos sirve para haber encontrado una espléndida vista de un par de lagos: Loch Katrine y Loch Arklet. El Katrine sirve de escenario en la novela "La dama del lago", de Walter Scott; luego lo veremos por otra parte, la que suelen visitar los turistas en Trossachs Pier, ya que desde ahí se puede recorrer a bordo de un vapor victoriano llamado Sir Walter Scott.
Retrocedemos hasta Aberfoyle y esta vez sí enfilamos la A81, una carretera que atraviesa un frondoso bosque. A pocas millas de Aberfoyle, en mitad de un prado, se encuentra un gaitero haciendo sonar su música. Un espacioso margen en la carretera permite parar para hacerse una foto con él y dejarle alguna moneda; el tipo es simpático y me coloca un sombrerito escocés para hacernos la foto.
18:00 horas
Ya estamos en Callander, que posee un centro de información sobre Rob Roy -esta es la zona en la que vivió el legendario personaje que llegó a ganar una reputación parecida a la de Robin Hood en Inglaterra-. Callander es otro de esos sitios muy acordes con la imagen que todos tenemos de un pueblecito escocés.
Ahora, tenemos que volver por donde hemos venido, retrocediendo un poco para coger la A84 que nos lleva a Balquhidder, que es por donde está la granja en la que vamos a pasar la noche. Muy cerca de ella se encuentra la tumba de Rob Roy, en las ruinas de una iglesia y con un monumento dedicado a él. Robert McGregor -Rob Roy- fue perdonado al final de sus días y sus últimos años los pasó en paz en Balquhidder.
Durante este recorrido nos pilla un chaparrón que acaba por convertirse en una cortina de agua que apenas nos deja ver la carretera. Algunos relámpagos nos indican que no es sólo una de las muchas nubes caprichosas con las que ya nos hemos encontrado. Esta vez es una tormenta; pero por fortuna, la lluvia amaina en pocos minutos.
19:00 horas
La granja Mrs. M.T. Marshall funciona como Bed & Breakfast, con un ala de la casa para nosotros -dormitorio y cuarto de baño contiguo-. Estamos a orillas de Loch Voil, un lago en cuyas aguas se refleja toda la naturaleza que nos rodea. Un par de perros y una cabra nos dan la bienvenida. El dueño de la granja es parco en palabras, nos muestra la habitación y continúa con sus quehaceres.
19:30 horas
Vamos a cenar a un pequeño restaurante a cuatro millas de la granja, llamado, como no podía ser de otra manera, Rob Roy's Bar. La comida es excelente.
Volvemos a la granja y descansamos por hoy, no sin antes disfrutar del ambiente apacible que se respira en estas tierras; si te mantienes en silencio durante unos minutos puedes oir cómo las hojas de un árbol frondoso aún están soltando la lluvia que ha caido antes; el agua que resbala a través de las hojas produce el murmullo de una ligera llovizna. El sonido, unido a la mansedumbre y el reflejo en las aguas del lago, es verdaderamente relajante.
En la casa no hay nadie, el dueño ha salido y llega una hora después de haber llegado nosotros. Aquí dejan las casas abiertas y vacías a cualquier hora del día; es impensable que alguien vaya a llegar hasta aquí con la intención de robar. Es una vida distinta, pacífica y tranquila.
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