Diario de viaje a las Highlands de Escocia
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Una página de Jaime Fuertes

Jueves 27 de julio de 2000
Skye Island y viaje hacia la zona de Fort William

8:00 horas
Es hora de despertar, desayunar y dejar el hotel. Nuestro próximo alojamiento es un sitio cercano a Fort William, pero antes vamos a pasar un día en la isla de Skye.
Cogemos la carretera A835 que pasa por North Kessock y Strathpeffer. Este camino enlaza con la A832, y en Achnasheen nos desviamos por la A890; es una carretera paralela a la vía de un tren.

11:30 horas
Paramos en la carretera para contemplar a gusto la belleza de Lochcarron, un estuario que se encuentra poco antes de llegar a Skye.

Skye Island 12:00 horas
La A87 es la carretera que, definitivamente, nos conduce a Kyle of Lochalsh, único acceso terrestre a la isla de Skye, gracias al puente que salta por encima del mar.
En cualquier mapa, Skye Island aparece minúscula, y cualquiera puede pensar que es fácil de recorrer en pocas horas. Sin embargo, se necesita más de un día para poder visitar todo lo que ofrece esta isla. Nosotros, en primer lugar vamos hacia Kilchrist, y a través de una carretera bordeada de cabras, llegamos a las ruinas de una iglesia con su cementerio. Luego tiramos hacia el norte por la A863.

Dunvegan Castle 13:30 horas
Llegamos a Dunvegan Castle, que fue la sede del clan McLeod desde el siglo XI. En el interior se guarda el Fairy Flag, un trozo de seda que según la leyenda protegía al clan. El castillo está rodeado por frondosos jardines y riachuelos que se cruzan a través de pequeños puentes de madera.
Tras la visita, almorzamos en un restaurante que se encuentra al lado de la puerta de entrada.


15:30 horas
Llegamos a Portree ("Puerto del Rey"), ciudad principal de Skye. Su nombre se debe a la visita de Jacobo V en 1540. El sitio es de lo más pintoresco, con un vistoso puerto y casitas pintadas de distintos colores.

El Old Man of Storr 16:00
Desde Portree, y a través de una carretera secundaria y muy estrecha, hemos llegado al Old Man of Storr, un monolito gigantesco (55 metros de altura), cuyo pico asoma por encima de una meseta tenebrosa. Ese día, el cielo gris y algo de niebla en las capas superiores crean un efecto fantasmal y una sensación inquietante al contemplar la meseta erosionada y el enorme picacho envuelto en nubes y sombras.

18:00 horas
Estamos ahora en el sur de la isla, en Armadale. Para los que vayan en dirección a Fort William (como es nuestro caso), es posible coger un atajo en forma de ferry. Desde aquí sale un barco que nos transporta junto con nuestro coche a Mallaig (en la otra costa), muy cerca de Fort William. Ese día, la última salida está fijada para las siete de la tarde, y el precio de una pareja con el coche es de unas cinco mil pesetas; vale la pena antes que tener que dar un rodeo de varias horas conduciendo. Además, el barco tiene sus cubiertas superiores para disfrutar del paisaje, varios salones para sentarse y una cafetería.

19:30 horas
El ferry nos deja en Mallaig en menos de media hora. El primer tramo de la A830 es un camino serpenteante y lleno de altibajos, con fuertes pendientes y bajadas que terminan en curvas muy cerradas.

20:30 horas
Paramos en un hotel-restaurante a cenar antes de desviarnos por la A861, que nos llevará al puerto de Corran; por allí anda The Inn at Ardgour, nuestro próximo alojamiento.
Al salir del hotel, y ya con el coche en marcha, veo en un camino secundario a un ciervo, plantado en mitad de la carretera, con la cabeza levantada majestuosamente y mirando con fijeza. Debido a que no puedo pararme en mitad de la carretera, la visión ha durado un par de segundos, pero su imagen ha quedado grabada en mi retina para siempre.
La posada en Ardgour. De aquí sale el ferry para el otro lado. La A861 es una de esas carreteras estrechas, con el ancho de un solo vehículo, en las que a veces hay que pararse para ceder el paso a otro coche que viene de frente, además de esquivar a las ovejas y cabras que bordean el camino. La carretera transcurre paralela a las aguas que nos separan de la costa en la que se encuentra Fort William. La posada de Ardgour está al final de esta carretera y para llegar al otro lado tendremos que coger un ferry por la mañana.

22:15 horas
El camino parecía interminable, pero por fin llegamos a la posada, un lugar encantador, con un pub muy al estilo de la zona y una habitación acogedora con vistas al estuario.