| Es una sensación
que pone los pelos de punta, pasar de pescar el cañón del sin muerte de
Albarracín, pasar por las arboledas donde antaño estaban las huertas y llegar
como un premio a pescar la poza y la tabla. Es pasar de la naturaleza salvaje a los muros
cargados de historia de Albarracín. Estremece pescar en medio de la Historia. No lo entenderéis hasta que no lo hayais hecho. |