| Esta pequeña imitación de
tricóptero es de los modelos más fáciles de montar en culo de pato y sin embargo es muy
eficaz. Incluso
pescando en aguas paradas es capaz de engañar a truchas viejas y zurradas, de esas que
son capaces de decirte donde has comprado los anzuelos.
El recuerdo permanente de
esta mosca me viene de una tarde en el Roncal. En la tabla de la central eléctrica. El
agua prácticamente parada. El truco fueron lances largos y con la línea blanda tirados
contra la misma orilla contraria.
Las tomadas eran de las de
cámara lenta, casi imperceptibles. Comían la imitación como la persona que sorbe
despacio una cerveza. Con ganas, pero sin prisa.
De pronto se daban cuenta
con furia de que el pequeño bicho que habían tomado, confundido entre los verdaderos que
emergían en ese momento, se clavaba en sus bocas limitando sus movimientos. Y la tabla
tranquila se convertía en un hervidero |