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Función
del adiestramiento:
Al contrario de lo que mucha
gente cree ,todos los perros deberían ser adiestrados. No me explico,
como muchas personas, arrastran por años una serie de problemas
originados por la mala educación de sus perros, cuando si selo hubieran
propuesto, podrían haberlo solucionado en unas pocas semanas.
El perro no vive el adiestramiento como una obligación o un trabajo fastidioso que tiene que realizar , sino que lo toma como una educación para la vida, como una serie de nociones que debe aprender y de tareas que hay que realizar para sobrevivir.
Con un adiestramiento adecuado, además de solucionar inconvenientes también tendrán a su lado un perro útil, un compañero que los colmará de satisfacciones.
Principios
básicos:
NUNCA DEBEMOS PEGARLE A NUESTRO
ALUMNO, ya que para él, es mucho peor saber que su dueño
está enojado por algo que hizo, que recibir algún castigo
físico. Para que el perro entienda que hizo algo malo solo basta
con demostrarle nuestro disgusto con palabras en tono elevado.
La edad idónea para el adiestramiento es entre los once meses y los dos años de edad. Antes de los once meses solo podemos enseñarle conceptos básicos para un buen comportamiento, como a no entrar en las habitaciones, no salir corriendo de la casa, no subir a las camas, hacer las necesidades fuera de la casa, etc.
El perro es un animal muy rutinario, por lo tanto es aconsejable enseñarle siempre a la misma hora, darle de comer siempre a la misma hora, etc. De ese modo, nuestro alumno captará mejor los conceptos, ya que para ese horario estará preparado para aprender.
Otra cosa importante a tener en cuenta es que el perro, por lo general no puede mantener la atención por mas de 25 minutos. Entonces, lo recomendable es enseñarle 15 o 20 minutos diarios y no mas.
Adiestramiento:
Primeros pasos:
Ejercicios para enseñar
después de los 11 meses:
Ejercicio número
1:
Antes que nada debemos enseñarle
a venir al llamado de su dueño. Primero, cuando el perro esté
jugando solo, trate de atraer su atención, y luego proceda a llamarlo.
Si acude rápidamente a su llamado, felicítelo bastante, dándole
palmadas y diciendo -!muy bien!- . Si no acude a su llamado, entonces deberá
usar una soga, cabo, o traílla de unos 15 o 20 metros. Átelo
con dicha soga y déjelo que juegue, cuando esté alejado jugando,
proceda a llamarlo, si no responde al cabo de unos segundos, tire de la
soga repitiendo constantemente la llamada, y cuando llegue hasta usted
felicítelo bastante, dándole palmadas y diciendo -!muy bien!-
.
Repita este ejercicio todos
los días hasta que esté totalmente dominado. En cualquier
circunstancia, el perro debe acudir a su llamado inmediatamente. No pase
al siguiente ejercicio si este no está dominado por completo.
Ejercicio número
2:
Sentado: Es conveniente que
realice este ejercicio en su casa, en un lugar que sea familiar para el
perro.
Procedimiento: Siempre repitiendo la orden ¨sit¨, presione levemente la parte trasera del animal e intensifique la presión hasta lograr que se siente, déjelo unos instantes sentado, siempre repitiendo la orden, luego felicítelo.
Repita este ejercicio hasta que solo con la orden de mando se siente y no se levante hasta que usted se lo permita. No olvide felicitarlo siempre que realice bien un ejercicio.
educacion
Independientemente de la
raza del perro, de si es más o menos inteligente, y de que vaya
a ser un perro de compañía o vaya a trabajar, hay unos mínimos
que el perro ha de aprender. Cuanto más joven se empiece a enseñarle,
mejor. Lo ideal, y en ciertos casos imprescindible, es que en cuanto entra
en casa se dé comienzo a su educación.
Como reglas generales, no hay que perdonarle ni un fallo ni una desobediencia, ser más constantes que él, y no dar por finalizado un ejercicio hasta que no lo ha hecho correctamente. De lo contrario aprenderá que a veces puede salirse con la suya, y obedecerá solo cuando le interese.
Se deben usar órdenes
cortas, preferiblemente de una sola sílaba, y que no lleven a confusión
(no usar palabras muy parecidas para órdenes diferentes). Muchos
adiestradores suelen usar el idioma alemán, pero para nuestras necesidades
"domésticas" basta con usar cualquier palabra corta y de sonido
claro. Y hablamos de perros, de modo que no uses pronombres (decir: sientate,
levantante, tumbate, ... esto confunde al perro pues la última sílaba
es siempre igual).
adiestramiento
2
El perro, instintivamente,
está predispuesto a entender lo que le decimos, y a actuar en nuestra
defensa o la de nuestras propiedades. Cualquier poseedor de un perro le
puede enseñar casi lo que quiera (también depende de la inteligencia
y la predisposición a colaborar del perro), pero para ciertas tareas
es imprescindible la educación profesional.
Si quieres intentar adiestrar
al animal tu mismo, el éxito que obtengas dependerá de tu
preparación en el tema, de lo que hayas aprendido (hay muchos libros
sobre el tema), de como te compenetres con tu perro, y sobre todo, de hacerlo
bien y no cometer errores (es muy dificil reeducar a un perro que haya
aprendido algo mal). Si quieres que tu perro haga algo específico
y no estás capacitado, deja su enseñanza en manos de un adiestrador
profesional.
Hay adiestramientos variados: de rastreo, de obediencia, de defensa y ataque, y muchos más. Como ejemplo se listan los ejercicios que se efectuan en las pruebas de obediencia para pastores alemanes, junto con una breve descripción (no detallada) de lo que se exige:
Echarse bajo distracción - Después de ordenar al perro echarse el conductor se aleja unos 40 pasos y se queda de espaldas al perro. Otro perro hará algunos de sus ejercicios, y durante este tiempo, el primer perro no ha de moverse hasta que el conductor vuelva a buscarle.
examen
y reglamento de urbanidad
Desde el 1 de enero de 1993
es obligatorio para la obtención del SchH 1 haber aprobado el exámen
específico para perros de compañía, según el
reglamento del SV.
Condiciones generales:
Partiendo de la posición base, el perro, atado con la correa, deberá seguir alegremente a su conductor a la orden dada.
A la orden del juez, el conductor deberá quitarle la correa al perro en movimiento, guardándosela. Después se dirigirá con el perro a un grupo de personas deteniendose entre ellas. Durante la realización del ejercicio, se efectuarán 2 disparos. El perro deberá mostrarse indiferente a ellos. Si diera señal de miedo, quedará eliminado de la prueba. Si diera señales de atacar, será penalizado condicionalmente en tanto siga bajo el control del conductor.
Disposiciones sobre la realización:
Partiendo de la posición básica, el conductor deberá dar unos pasos hacia adelante, y el perro que estará sentado a su lado, deberá seguirle a la orden dada. Después de aproximadamente 10 ó 12 pasos, el perro deberá sentarse inmediatamente cuando reciba la orden de sentarse. A continuación, el conductor deberá alejarse del perro con tranquilidad, unos 20 pasos aproximadamente. Después de 1 minuto, el conductor volverá hacia la posición del perro y permanecer en la posición básica a su derecha.
Partiendo de la posición básica, el conductor deberá dar unos pasos hacia adelante, y el perro, que estará a su lado, deberá seguirle a la orden dada. Después de unos 10 pasos aproximadamente, el perro deberá echarse inmediatamente cuando se le de la orden. Sin ninguna influencia y sin volverse hacia el perro, el conductor debeá recorrer 20 pasos hacia adelante, volverse hacia el perro y detenerse. A indicación del juez, el conductor llamará al perro, que debera dirigirse a paso rápido hacia él, y a la orden dada, sentarse a su lado.
El perro que no haya logrado en estos ejercicios un mínimo de 35 puntos quedará eliminado de la prueba.
El conductor deberá alejarse del perro (que no llevará correa ni collar), unos 40 pasos aproximadamente y situarse de espaldas a él, y éste deberá permanecer echado, sin que el conductor ejerza ninguna influencia sobre el animal, hasta que el perro que concursa a continuación haya realizado los 4 primeros ejercicios. Una vez que éste haya finalizado la serie de ejercicios, el conductor a la orden del juez, se dirigirá al perro para recogerlo.
Disposiciones sobre la realización:
Por indicación del juez, el conductor se dirigirá con su perro cogido de la correa, por la acera de la calle. El juez los seguirá a una determinada distancia. El perro deberá seguir docilmente al conductor, manteniendo el omóplato a la altura de su rodilla. El conductor llevará la correa floja y colgando. En el recorrido se cruzará una persona corriendo. Después el conductor será adelantado por un ciclista de forma que el perro se halle entre el conductor y el ciclista y tocará el timbre al pasar. Luego el conductor se girará dirigiendose al juez a quien saludará con un apretón de manos y con quien conversará. El perro podrá sentarse o echarse, pero deberá permanecer inmovil.
Ordenes: "sitz" y "platz".
Por indicación del juez, el conductor se moverá con el perro atado con la correa entre un gran número de peatones. El conductor hará 2 paradas: En la primera el perro deberá sentarse a la orden dada; en la segunda deberá echarse a la orden dada y permanecer echado. Durante el ejercicio, se realizará un corto paseo por un lugar con sonidos inhabituales (ruidos del tren, de las vías, del paso a nivel, etc.). El perro deberá seguir a su conductor entre el intenso tráfico de peatones y con sonidos inhabituales, de forma voluntaria y atenta.
Por indicación del juez, el conductor se dirigirá con su perro atado con la correa hacia la acera de una calle muy concurrida. Después de recorrer una cierta distancia, el conductor, a la orden del juez, se detendrá y atará al perro a una valle, poste, o similar y a continuación, deberá desaparecer del campo visual del animal durante 2 minutos. El perro podrá permanecer de pie, sentado o echado. Durante la ausencia del conductor, un peatón pasará con su perro atado de la correa a una distancia de 5 pasos del perro al que se está examinando. El perro abandonado deberá mostrarse tranquilo durante la ausencia del conductor y deberá dejar pasar de largo al otro perro, sin acometer contra él o ladrarle.
Orden: "hier".
En un lugar adecuado, el conductor,
por orden del juez, deberá soltar al perro y dejarlo correr libremente.
Por indicación del juez, el conductor llamará al perro por
su nombre y a la orden dada, y deberá ponerle la correa. El perro
deberá volver rápidamente hacia el conductor y dejar voluntariamente
que le coloque la correa. Se pueden dar de 2 a 3 órdenes. Queda
a criterio del conductor que el perro se siente o permanezca de pie mientras
le pone la correa.