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"Descarrilamiento. Dos
guardafrenos muertos. Al
marchar ayer martes de madrugada el tren directo, se supo que los señores
Gobernador civil de la provincia don Francisco García del Valle y el nuevo
Comandante jefe de la Guardia civil de Soria don Miguel Cid y Rey que acababa de
llegar de Madrid a tomar posesión de su destino, marcharon a Arcos de
Medinaceli por haber ocurrido un accidente ferroviario en la línea de Madrid,
Zaragoza y Alicante, diciéndose que cuando menos había ocurrido la muerte de
un empleado. Al
señor Gobernador civil acompañaba el oficial del Gobierno don Luis Llorente y
Llorente. Fuimos
a adquirir información en el Gobierno civil y atentamente se nos facilitaron
los dos telegramas siguientes: -
Arcos 11 a la 1,50 minutos.- Comandante del puesto de la Guardia civil al
Gobernador: Tren número 874 en kilómetro 178 a las 21,25 minutos descarriló.
Personado con fuerza, resultó un cadáver que ignoro nombre y falta otro
guardafreno. Juzgado municipal del pueblo de Somaén lugar suceso, instruye
diligencias. Resultado, daré cuenta. -
Arcos 11 a las 8,40 minutos.- Ampliando telegrama de la una mañana, guardafreno
desaparecido, ha resultado muerto. Tren empresa número 850 y correo número 846
detenidos. Vía interceptada. En
la estación férrea de Soria nada se sabía del suceso, correspondiendo a la
otra línea como corresponde, pero allí aprendimos que el tren número 874,
descarrilado, era descendente de mercancías, que llega a Arcos a las 21,25 y
admite viajeros en las tres clases de departamentos, desde Calatayud a Zaragoza
y que sale de Madrid a las seis de madrugada y llega a Zaragoza a las 4,40 de la
tarde del día siguiente. Los
viajeros de una y otra parte de las líneas, estuvieron detenidos a causa del
descarrilamiento ocurrido, y la alarma por todas partes de la vía y pueblos
inmediatos era grande. El
descarrilamiento. Según
se nos dijo anoche, por referencias de las proximidades del suceso, la causa del
descarrilamiento obedeció a haberse roto un juego de ruedas de un vagón del
centro del ferrocarril y que el vagón cayó fuera de la vía, y entonces, con
la velocidad y fuerza de la locomotora - en una pendiente tan accidentada como
en aquellos sitios hay - hizo que se rompieran los enganches de los otros
vagones y la mitad del tren siguió su marcha, pero la otra mitad se vino encima
del vagón caído y los inmediatos que se hicieron astillas, acumulándose unos
sobre otros. Iban
siete pisos de ganado de cerda que feneció aplastado, y la vía telegráfica
entre Jubera y Somaén, que ocurrió el suceso, quedó destrozada y unos nueve
vagones deshechos y otros muy deteriorados. Dios
quiera que no se repita en ese trayecto ningún otro accidente ferroviario, y
toda previsión va a ser poca. Las
infelices víctimas. Han
sido dos guardafrenos de la estación de Sigüenza, de cuya estación férrea
salieron haciendo el servicio del centro del tren en marcha, habiendo aparecido
sus cadáveres destrozados en las respectivas garitas de los furgones que en
cumplimiento de su deber ocupaban. El
uno de ellos se llamaba Pablo Marco, casado, que tiene a la mujer impedida y la
ha dejado desamparada con cuatro hijos, y el otro se llamaba Manuel Almazul,
más joven que su compañero, pero también casado hacía muy poco tiempo,
dejando a su esposa en la mayor soledad y desamparo. El
maquinista, con el fogonero, pudieron salvarse. Nuestra
primera Autoridad y la Guardia civil. Al
Gobernador civil señor Valle ya hemos dicho que acompañaba el oficial señor
Llorente y marchando unidos con el nuevo Comandante jefe de la Guardia civil
señor Cid y Rey, se les incoporó en Adradas el primer teniente de la
Benemérita don José Hernández, de la línea de Arcos. Marcharon
todos en el rápido al lugar del suceso, y ahí la fuerza estaba trabajando
cuanto podía, con el señor Juez municipal de Somaén, sin que concurriese el
de Instrucción de Medinaceli, ni el municipal tampoco. Las
órdenes, con gran actividad, las daban nuestro Gobernador y Comandante, a los
que hay que aplaudirles su gran diligencia en presentarse en el sitio del
descarrilamiento, y al volver hoy a Soria, hemos oído de labios del mismo
señor del Valle que ocurrió en término de Somaén, frente al cementerio del
pueblo, casilla número 100 de la vía y entrada del túnel de la misma. El
cuadro era horroroso. Los
técnicos. Llegaron
ayer también con personal a sus órdenes, dos Inspectores y dos Ingenieros de
la Compañía de M. Z. y A. que opinan que el accidente ocurrió por haberse
cortado el tren por los enganches de los vagones y precipitarse unos sobre
otros, empotrados. Comenzaron
a retirar todos los materiales para dejar expedita la vía, entorpeciéndose la
acción de la justicia. A
las tres de la tarde quedó aquella expedita. En
Sigüenza y toda la comarca de Medina ha sido muy sentida la muerte de los dos
infelices guardafrenos. Descansen
en paz." (Noticiero
de Soria, día 12-01-1910, página 3. Facilitado por mi hemano Pedro Almazul
Fernández)
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Crónica
Documental de la Familia Almazul