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"Por
una serie de intrigas y venganzas, que minuciosamente describen los cronistas,
se originaron en el reinado de D. Pedro el Cruel guerras sangrientas y
desgracias personales, que vienen a la memoria apenas se recuerdan los nombres
de muchos sitios y lugares de Soria. Enemistados con el monarca de Castilla sus
hermanos bastardos D. Enrique y D. Tello, éste, robando una recua de Burgos, se
internó en Aragón por Monteagudo, pueblo de la provincia de que era señor,
dejando a Pedro Ruiz, su mayordomo, con orden de que hiciera toda la guerra
posible a los lugares circunvecinos. Acudió allí el monarca, y obligando a
Pedro Ruiz con amenazas a que entrara en razón, consiguió que éste diera
palabra de estar quieto, por lo cual se volvió a Burgos por Soria. En esto, el
de Aragón le envió un emisario rogándole que admitiera a don Tello en su
gracia, ofreciéndole su leal amistad como la había tenido con don Alfonso, su
padre. Aceptó el de Castilla esta alianza, mas como D. Enrique se fugara también
con muchos caballeros descontentos y el de Aragón les diera asilo, D. Pedro
entró por tierra de Molina talando aquellos pueblos, volvió a Serón para
entrar otra vez por Bordalba y se vino a su plaza de Deza.
El
pontífice romano, cuya misión sagrada era poner en paz a los príncipes
cristianos, envió al cardenal Guillén, quien logró que concertaran entre
ambos una tregua de quince días; pero, aún no terminada ésta, D. Pedro el
Cruel pasó a la villa de Agreda, desde donde cayó sobre Tarazona y la tomó
por capitulación. Complicóse el asunto, como era natural, mas el cardenal
Guillén consiguió que se acordara otra vez una segunda tregua. Ahora fue el de
Aragón quien rompió ésta, penetrando sus tropas al mando de D. Enrique el
Bastardo, quien se apoderó de Serón y puso sitio a la Peña de Alcázar,
fortaleza de la jurisdicción de Soria."
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Crónica
Documental de la Familia Almazul