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El Mate
Antes
de dar indicaciones les voy a contar a aquellos que no sepan que es el
mate: esta palabra que proviene del quichua "mati",
calabacita, tiene varios significados: Por empezar es el fruto de una
planta, algo así como una calabacita, y que adecuadamente acondicionado
sirve de recipiente para preparar el mate. Eso era en un principio pero
hoy hay mates de los más diversos materiales: mate propiamente dicho,
calabaza, madera, metal, plástico, etc.
En
segundo lugar está la planta de yerba mate que es la que provee la
materia prima para la preparación del mate. Lo que se utiliza son las
hojas convenientemente secadas, trituradas y estacionadas. Yerbas las hay
de varios tipos, a saber: con palo, sin palo, con distintos grados de
estacionamiento y selección, tamaño de triturado, molienda equilibrada y
demás yerbas. En Argentina esta planta se cultiva en zonas de clima
tropical, principalmente en las provincias de Corrientes y Misiones.
Finalmente llegamos al centro de la cuestión: el mate. El mate es una
infusión, o sea un té, café, etc.
En Argentina tomar mate es una costumbre no tan arraigada, como lo es en
Uruguay, en Paraguay e inclusive en el sur de Brasil. El mate se puede
tomar en cualquier momento del día, solo o en compañía, ya sea de otras
personas o de algo para comer. Puede ser como desayuno o merienda, media
mañana o media tarde, mientras lees, charlas con alguien o simplemente en
un momento de meditación. Pero el mate no es solo beber un líquido a
través de una bombilla, es algo más que eso, es como una sensación, un
sentimiento, una tradición, una compañía.
Existen dos variantes básicas: el mate amargo y el mate dulce. El
mate, es amargo preparar un mate no es tan fácil como parece porque no es
lo mismo un mate que otro. Se recomienda un mate propiamente dicho porque
es el que da mejor sabor y el que mejor acompaña el momento. En segundo
lugar están los mates de madera pero hay que tener cuidado con qué
madera. Es fundamental que sea una madera dura porque sino las
consecuencias pueden ser nefastas. Los mejores son los de palo santo,
quebracho colorado, algarrobo y alguna otra. NUNCA DE PINO por el
perfume de esta madera. Están también los mates de caña pero no son
recomendables por las mismas razones que el pino. Finalmente tenemos los
mates de metal, para los que gustan de las colecciones.
Otra cosa a tener en cuenta es el tamaño del mate. Es recomendable uno
mediano que puede ser un mate que tenga una cavidad más o menos esférica
de unos 5 a 7 cm de diámetro. (en realidad los mates rara vez son esféricos)
Un detalle muy importante es que los mates deben ser curados antes de
usarlos. El segundo elemento que se necesita es una bombilla.
La bombilla es el
elemento que se utiliza para chupar y para hacerlo simple no es más que
un cañito con una rejilla en la punta. Las bombillas también vienen de
distintos materiales. Las más comunes son las de metal pero también
pueden ser de caña. También pueden tener ornamentaciones de diverso
tipo. El tercer elemento y el más importante es la yerba. En lo posible
que sea yerba con palo, aunque si es mate dulce puede ser sin palo.
Finalmente, el cuarto elemento, es el agua caliente. La temperatura del
agua es un asunto que requiera de especial cuidado. Debe estar entre 85 y
95º C, según el gusto de cada uno, pero es fundamental que no haya
hervido porque se quema la yerba y se corta el mate. En la práctica lo
que se hace es sacar la pava (o caldera) del fuego justo antes de que
empiece a hervir, y colocar el agua caliente dentro de un termo para que
no se enfríe. Una vez reunidos todos los elementos lo que hay que hacer
es lo siguiente: llenar las 3/4 partes del mate con yerba, poniéndolo en
un plano levemente inclinado, se lo sacude suavemente para que la yerba se
deposite sobre un lado del mate. Sin cambiar el ángulo del mate, se le
echa un chorrito de agua caliente sobre el hueco que se forma y se lo deja
que forme una pared consistente. Sobre ese hueco se coloca la bombilla
haciendo y se lo deja unos cinco minutos para lograr que el polvillo que
trae la yerba se hinche y no obstruya el paso de agua por la bombilla.
Bueno ahora ha llegado el momento crucial, cebar el mate (poner el agua).
Hay que ponerla con un chorro suave, ni muy finito ni muy fuerte,
apuntando al lugar donde entra la bombilla en la yerba y desde una altura
de unos 5 a 10 cm. La altura es muy importante porque el agua tiene que
penetrar en la parte de abajo y levantar la yerba.
¿Se acabó? : bueno ahora se le vuelve a poner agua pero siempre en el
mismo lugar. Cuando el mate ya no tenga gusto, se cambia la bombilla del
lado inverso de la pared o bien se cambia la yerba.
¿Cómo curar el mate? : el curado del mate es muy importante porque
elimina los pigmentos que tienen algunas maderas y que dan mal sabor al
mate y sella los poros para evitar que se generen malos olores y/o
sabores. Lo primero es darle una lavada. Después hay que llenarlo con
agua caliente, dejarlo reposar 1 o 2 minutos y luego tirar el agua.
Repetir esta última operación hasta que el agua que sale esté limpia,
sin ningún tipo de color. El paso siguiente es llenar el mate de yerba
casi hasta arriba y ponerle agua caliente hasta el tope. Esto se hace a la
noche y se deja así hasta el día siguiente. Al otro día se le saca esa
yerba, se lo enjuaga y se lo pone boca abajo para que se oree durante el día.
Repetir esta operación tres o cuatro días. Ya está listo para cebar.
Los uruguayos curan el mate de la siguiente manera: Dejan un día la
calabacita con agua para que se ablande toda la fibra que ha quedado seca
en su interior. Al día siguiente, se vacía el agua y con una cucharita
muy cuidadosamente se le raspa toda la fibra ablandada y se lo deja secar
boca abajo por uno o dos días. Una vez seca la calabacita, se la llena
con yerba mate y se la humedece con whisky hasta que la yerba esté
completamente húmeda. Luego se deja el mate por un período de entre 15 y
30 días, a la vez que se le va agregando unas gotas de whisky en forma
diaria para mantener siempre la yerba húmeda. Al cabo de este curado, se
lo enjuaga bien y se lo seca y ya está listo para servir.
El mate puede no llevarse bien con los intestinos cuando uno no está
acostumbrado, y sobre todo si es mate dulce. De acuerdo a la
susceptibilidad del paciente puede producir cierta fluidez u ocurrir el
efecto contrario... Esto se ve acentuado al tomar más de dos litros por día.
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