Po Lien Yi (1043-1129) vivió durante uno de los tantos períodos en la historia China de una generalizada desintegración política. Poco se conoce de su vida excepto que se recibió de bachiller a la edad de veinte años (1063). Fue un gran aficionado al Go y la fecha sobreviven un número pequeño de poemas que escribiera en relación al juego y que son una mezcla inusitada de rusticismo y humor :


Mi esposa está enterrada en Wu-yin (1099).
Mi único hijo está en K'ai-feng.
Yo vivo en esta rústica villa de Keng-wei (1104).
Todas las mañanas un jóven aldeano
me trae vegetales y cuajada de soja.
Hace dos años yo le di un tablero de go.
Ahora él me da tres piedras.


Un gran campeón visita mi villa montañesa.
La luz de luna estival es más brillante que mi lámpara de aceite.
los movimientos del campeón son inteligentes e incisivos.
¿ Pero como puede pensar yo ?
Un mosquito me está picando la pantorrilla.

Tendido sobre mi colchón de juncos tejidos,
escucho el arrullo suave de las tórtolas en la mañana.
Por la noche a través de mi ventana veo un rayo que desde una nube gris
rasga la oscuridad del cielo.
Me doy vuelta y trato de dormir nuevamente.
¿Como pude perder los ojos con ese tesuji ?

El perfume del cedro en el atardecer
entra a través de mi ventana abierta.
Las cajas del juego son de madera de sándalo,
Las piedras de Chiang-nan se han puesto amarillas con el tiempo.
Mi adversario es amable pero yo nunca juego con blancas.
¿ Qué puede haber mejor en K'ai-feng comparado con ésto ?.

Moderno netsuke de un jugador de Go. De la colección de William Pinckard. (click para ampliar)

Sengai (1750-1837) Monje Zen compuso éste poema para una pintura de jugadores japoneses de Go:

Hasta un hombre sabio puede fallar,
Hasta un necio tiene un momento de brillo.
La audacia vence ante la muerte,
¡Pero la negligencia... ha.. ha!


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