Generalmente se acepta que el Go
arribó a Corea -desde China- por una ó dos vías.
La más antigua -probablemente en tiempos de Confucio- indica
que el juego del go habría ingresado a la península
-junto a con otros elementos de la cultura china- con una migración
organizada por Qizi (Kija en coreano). Qizi gozaba de una reputación
de hombre sabio, y guió a una gran tribu -que no quería
luchar en China- a establecerse pacíficamente en la cuenca del
Taedong. Allí adoptaron el nombre de los Han. La otra vía
pudo haber sido aproximadamente en el año 109 A.C. cuando los
chinos invadieron y se establecieron en la península en
colonias separadas. Está claro que en cualquier caso, el
impacto en las tribus locales debe de haber sido tremendo. La cultura
china se estableció y arraigó fuertemente en los lugareños.
No hay sin embargo, ninguna prueba que indique que el Go era parte del
equipaje migratorio, pero es indudable que entre los chinos el juego
gozaba de popularidad, por lo que debió estar presente en dicho
equipaje. La referencia más tangible de la existencia del Go en
Corea está en la "Historia de los Tres Reinos" y
otros libros relacionados que registraron las guerras entre los reinos
de Koguryo, Paekche (ó Paikche) y Silla, que posteriormente se
fusionaron para crear la moderna Corea. Koguryo sobresalía
militarmente, pero Silla construyó instituciones sociales y políticas
más duraderas. Paekche mantenía buenas relaciones con
China y con Japón y desarrolló un alto nivel de
civilización, pero era débil política y
militarmente. La siguiente, es sólo es una referencia
incidental: Koryon, el rey de Koguryo en el norte, tenía planes
sobre el reino de Paekche en el centro. Un Sacerdote en Koguryo
llamado To-lim (o Torim), que tenía la reputación de ser
el mejor jugador de Go de su tiempo, se ofreció a actuar como
un agente de instigación, para provocar el conflicto. Él
sabía que que el rey de Paekche, Yogyong, amaba el Go. Koryon
fingió acusar a To-lim de un crimen muy grave -que merecía
la muerte- y fraguaron su escape del reino. Con esta excusa, To-lim
buscó refugio con Yogyong. El interés compartido en el
Go dejó de lado las formalidades, sobre todo cuando To-lim
demostró con su juego ser un gran maestro. Después de un
tiempo se convirtió en un serviente de mucha confianza de
Yogyong. To-lim le ofrecía al Rey consejo en otras áreas,
e instó a Yogyong a utilizar las arcas del reino para invertir
en acequias, diques, suntuosos palacios y otros trabajos civiles. El
rey, que le tenía gran confianza, siguió su consejo. Una
vez que pudo verificar que el Rey había agotado sus recursos,
To-lim buscó la manera de escapar y volver a Koguryo. Una vez
allí él no sólo fue capaz de informar a Koryon
sobre la situación financiera de Paekche -que estaba en
quiebra- sino que también ofreció agudos puntos de vista
de los varios trabajos civiles en los que él había
participado. Koryon que vivió hasto 98 años y que fue más
conocido por su epíteto del "Rey de la Larga Vida",
invadió Paekche -en lo que es ahora Seúl- obteniendo una
fácil victoria y mató al rey. Este evento está
fechado en el año 475 d.c. La próxima referencia se
encuentra recién en el 737 d.c. en un poema famoso de la zona
de Silla, en el sur: La primera evidencia física dentro de la
propia Corea, es una tablero de piedra -fechado aproximadamente en el
880 d.c.- hallado en el Templo Hae-en, pero un equipo completo de Go
encontrado en el depósito imperial de Nara (Japón), se
cree que es de origen coreano y es mucho más antiguo. El
tablero de piedra es famoso porque el gran estudioso Ch'oe Ch'i-weon,
jugó supuestamente en él. Efectuando un salto en el
tiempo y en el marco de rescatar historias que involucren a jugadores
coreanos en enfrentamientos internacionales, existe una refencia en el
año 1610 a un partido entre Lee Yak See, que habría
viajado a Japón para enfrentarse con 3 piedras de hándicap
con Honinbo Sansa (Nikkai), partida que de haberse jugado,
evidentemente no se registró. El Baduk ya era popular en la
clase alta durante la dinastía de Koryo (918-1392). El juego se
convirtió en tradicón entre los aristócratas y
continuó en ésta situación hasta la masiva invasión
japonesa de Corea en 1592, a mediados de la dinastía Yi. La
historia nos muestra que los Reyes Yejong, Kongmin de Koryo y los Príncipes
Yangyung y Anpyung de Chosun eran todos aficionados al Baduk. El
primer registro de un partido lo efectuó Woo Tak en una piedra,
en la zona de Tanyang, provincia de Chungchung. Entre otras
referencias históricas se destacan la del escritor Yi Saek,
autor de la primer obra literaria referida al go en la que se menciona
a un estudioso patriota muy conocido Chung Mong-Joo, al General Kang
Jo general y a Choi Chung-Hun que jugaban al Go en el campo de batalla
acampan. También se cita a los Siete Ermitaños de Koryo,
quienes amaban el Baduk. En la dinastía Yi (1392-1910) los
estudiosos como Yi Kyu-Bo, Suh Gu-Jung, Shin Sook-Joo, Yi Suk-Hyung, y
Sung Hyun reconocian al Baduk como una romántica forma de arte
y escribieron muchos poemas relacionados con el Go. Cuando Japón
invadió Corea en 1592, el Baduk era popular entre la clase alta
(Yang Ban) y entre los burócratas de la clase media. En el
ambiente literario, no se pensaba que el Go era simplemente era un
juego, sino que era una de cuatro artes indispensables junto a la música,
la caligrafía y la pintura. Yu Sung-Ryong es reconocido como el
inventor de Sunjang Baduk, el estilo coreano de Baduk que fue jugado
por el Almirante General Yi Sun-Shin, durante la batalla. Las
evidencias de éste hecho se descubrieron en diarios de batalla
escritos por el Almirante Yi. El Baduk no era sólo un
pasatiempo jugado por famosas figuras históricas, sino que era
objeto de distintas obras literarias. Los primeros ensayos de Baduk,
el "Hyuk Ki Ron", escrito por Yi Duk-Moo y el "Ki Sul"
, por Chung Won-Yong, son la evidencia que el Go era sumamente popular
durante ese tiempo. Y en aquella época data el linaje Kuk Su.
El primer Kuk Su, Yi Duk-Moo, jugaba con el General de la dinastía
Ming, Yi Yu-Song que estaba destacado en Corea con las tropas chinas,
para apoyar a Corea contra la invasión japonesa (1592-1598). El
estilo de juego japonés, se extendió rápidamente
con la invasión y hasta fines de la dinastía Yi, el Sun
Jang Baduk y el Go japonés co-existieron. Durante la segunda
dinastía Kuk Su, sólo se jugó el Sun Jang Baduk.
Esta situación continuó a través de los años
y con la finalización de la 2º Guerra Mundial (1945) las
reglas japonesas finalmente fueron aceptadas.
Sun Jang Baduk(Sun-chang pa-tuk
), es el nombre del re-descubierto baduk. Parece que desapareció
en el Siglo XX y la última partida conocida se jugó en
1937. Su reciente re-descubrimiento es debido al escritor de Go, Yi
Seung-u (Lee Sungwoo), pero ha habido también un intensivo
trabajo sobre las reglas e historia de la vieja Corea por el 5 Dan
profesional, Kweon Kyeong-eon y por An Lyeong-i, ex- editor de la
publicación mensual de la revista "Baduk" y de
versiones coreanas modernas de los clásicos de Go. Sun-chang se
escribe de dos maneras completamente diferentes cuando es escrito con
caracteres coreanos. Existe bastante incertidumbre sobre el
significado, pero la forma más común de escribirlo hoy
en día, lo relaciona con un rango militar y puede referirse a
los guardias que eran movidos desde un puesto a otro (o apostados en
el tablero). El otro tiene relación con los 17 puntos estrellas
utilizados para el inicio de una partida, "puntos de guardia"
(el término usual es punto flor), y sun-chang se refiere a ir
colocando las piedras en el tablero para iniciar el juego. El juego se
desarrollaba en una tablero tradicional con 17 puntos marcados para el
inicio del juego. Aparentemente cada jugador colocaba ocho piedras en
cada uno en los puntos señalados, y Negro -que jugaba primero-
debía hacerlo obligatoriamente en el punto central. Estas
piedras no tienen ningún valor especial, como si lo tienen en
el Go tibetano. El orden en que eran colocadas las piedras de la
apertura, tenía características rituales, más
bien formales, pero no afectaban el juego en modo alguno. Las reglas básicas
eran iguales que las del Go moderno japonés. La mayor parte de
la primera mitad del Siglo XX, Corea fue una colonia japonesa y la
fortaleza y conocimiento de los jugadores visitantes, influyeron para
que los coreanos jugaran con sus reglas. Esta tendencia se aceleró
cuando los jugadores más fuertes como Cho Nam-ch'eol -
considerado el padre del Go moderno en Corea - estableció vínculos
más fuertes con Japón, al ir allí a estudiar Go.
La diferencia con el sun-chang Go, aparte de la posición
inicial en la apertura, reside en el modo de calcular el resultado de
cada encuentro. Ko y seki son tratados exactamente como en el sistema
reglamentario japonés. No existía el komi, por lo que
Negro tenía una gran ventaja, lo que también debe haber
influido en adoptar las reglas niponas que establecían el Komi.
El método de conteo requería que el juego continúe
hasta que todos los dames se hayan jugado. Como en el Go Chino, el
dame (punto neutro) influye en el conteo final. Se ignoran las
prisioneras. Una vez finalizado el juego, todas las piedras muertas se
retiran y se ignoran absolutamente. Asimismo todas las piedras que no
forman parte de las paredes externas, o sea que no cumplen ninguna
función de contención, son retiradas. La idea es lograr
una pared con el mínimo espesor, sin que ninguna piedra esté
en atari. Los territorios totales respectivos son los puntos libres
encerrados y el ganador es quien suma más puntos. Si el
resultado era empate, ganaba Blanco y si Negro ganaba sólo por
un punto, era un empate. A continuación veremos un ejemplo de
como contaban los coreanos en el sun-chang go, en un tablero de 9x9,
con el partido ya finalizado:
 |
 |
 |
| partida
recién finalizada |
prisioneras
retiradas |
piedras
superfluas retiradas |
Con las reglas japonesas el
resultado sería Blanco 13 y Negro 14. En el sun-chang go el
resultado final es Negro 20, Blanco 21. |