CALAMA,
Chile
Los habitantes de la ciudad de Calama y de localidades
cercanas culpan a la agencia espacial estadounidense
NASA de la aparición y ataques del misterioso
Chupacabras, que ha causado estragos entre los animales
domésticos de la zona y de otras partes del país.
"A
los gringos (estadounidenses) se les escaparon por lo
menos tres experimentos genéticos y hasta ahora
sólo han logrado capturar dos'', dijo Dagoberto
Corante, un profesional de Calama, con estudios de arquitectura.
Varias
decenas de cabras, cerdos, gallinas, conejos y otros
animales aparecieron muertos en la norteña Calama
y sus alrededores el pasado abril, completamente desangrados
y sin que sus cuerpos hayan sido devorados por el misterioso
depredador.
Entre
las características del supuesto Chupacabras
están las de haber saltado tapias de más
de tres metros y pasado inadvertido para los perros,
mientras que las patrullas policiales y de voluntarios
que han salido en su busca sólo han logrado encontrar
algunas huellas difusas, imposibles de identificar,
en el desértico terreno de la zona, a 1,500 km
de Santiago.
Una
investigación ordenada por las autoridades concluyó
que las matanzas eran obra de una jauría de perros
salvajes, pero nadie creyó la versión,
mientras las denuncias sobre nuevos ataques del Chupacabras
comenzaron a darse en distintas localidades del centro
y sur de Chile.
Según
Dagoberto Corante, uno de esos engendros fue capturado
por efectivos del regimiento local, en una operación
en la que incluso resultó muerto un soldado,
pero los militares jamás han querido referirse
al asunto.
"Se
comenta que al animal que capturaron lo tuvieron todo
el día en el regimiento, hasta que llegaron unos
expertos de la NASA y se lo llevaron'', añadió
convencido Corante, un hombre muy conocido y respetado
en el sector en el que el Chupacabras se ha dado festines
de sangre y ha sembrado la inquietud entre la gente.
"El
día que ocurrieron los hechos, los militares
incluso cerraron el aeropuerto por varias horas, para
que pudiera aterrizar sin ser visto un helicóptero
que transportaba a los científicos norteamericanos'',
explicó.
"Nadie
se explica por qué tuvieron que cerrar un aeropuerto
para que operara un helicóptero, que son máquinas
que pueden aterrizar en cualquier parte; esto también
ha dado motivo para muchas especulaciones y rumores'',
dijo.
Mario
Ramos, un respetado habitante de San Pedro de Atacama,
donde posee una pulpería, coincide en gran parte
con el relato y las inquietudes de Corante y, aunque
no le agrada mucho hablar del tema, ratificó
que un soldado murió durante la captura del Chupacabras.