REFLEXIONES
PARA HISTORIAR LAS IDEAS POLÍTICAS
Por: Ariel Ruiz Mondragón
El objetivo
del libro es, como expresa el autor, determinar y discutir los fundamentos
epistemológicos y los presupuestos metodológicos de la historia de las ideas políticas,
entendida como aquella disciplina especializada que se ocupa de reconstruir e interpretar
las preocupaciones centrales, experiencias e ideas formativas de los seres humanos con
respecto a lo político a lo largo de la historia.
De tal forma,
Cansino expone y analiza las principales opciones metodológicas que han dominado las
historias de las ideas políticas, especialmente las hechas durante la segunda mitad de
nuestro siglo.
De su
investigación, encuentra que la historia de las ideas políticas está lejos de haber
alcanzado consensos entre sus autores, con la excepción de su objeto de estudio; además,
las premisas epistémicas con la que los clíoautas de la materia han realizado su trabajo
han conducido a falsos dilemas, ya que sus posiciones aparentemente antagónicas en
realidad pueden ser complementarias. Eso pretende demostrar al autor: De la
confrontación de ideas contrarias emerge muchas veces el conocimiento, dice.
El
pensamiento político puede ser abordado desde diversas disciplinas, lo que define los
intereses y los métodos con los que pueden ser abordados. Así, desde la historiografía
se buscará ubicar las ideas en su contexto histórico; desde la filosofía política, se
intentará estudiar los significados y la
relevancia de los conceptos políticos. Así, Cansino hace la siguiente consideración:
Mientras que los historiadores de las ideas en su vertiente historiográfica se
ponen problemas del tipo: ¿qué intentaba decir el autor a través de su texto?, ¿qué
nos muestra ese texto de la sociedad en la que el autor vivía?, ¿qué ha significado ese
texto para quien lo ha leído entonces o después, y por qué ha significado precisamente
eso y no otra cosa?, la historia de las ideas políticas como filosofía de pone problemas
del tipo: ¿qué significados daba el autor a los conceptos empleados? ¿qué respuestas
ofrecía a los grandes problemas de la filosofía política?, ¿qué significan
verdaderamente hoy los grandes textos políticos del pasado y qué significan para
nosotros?.
En realidad,
la historia de las ideas políticas es tanto historia como filosofía, por lo que el autor
considera necesario reflexionar sobre la filosofía de la historia. De tal forma, hace un
recorrido por la trayectoria intelectual que dio forma al historicismo, al que entiende
como el reconocimiento del total condicionamiento histórico de la realidad,
además de que constituye un acto reflexivo que denota la mediación subjetiva en el devenir real.
Cansino ubica
cuatro falsos dilemas metodológicos principales:
El que tiene
que ver con el objeto de estudio, textualismo versus
contextualismo. El primero considera como objeto de estudio al texto o la obra de un
autor y busca aclarar sus conceptos a partir de la lectura y la relectura (por ejemplo,
Plamenatz); el segundo el contexto histórico
en el que el autor escribió su obra (Skinner, Pocock y La Capra). Para Cansino, este es
en realidad un falso dilema, ya que le parece que debe existir una conexión entre
un adecuado tratamiento filosófico de las nociones adoptadas por un individuo en el
pasado y un cuidadoso tratamiento histórico de estas mismas nociones.
Objetivismo versus interaccionismo. Este se refiere al debate
dentro de la filosofía hermenéutica que consiste en el énfasis que se pone en la
neutralidad valorativa del investigador (Hirsch)o en el reconocimiento de las mediaciones
subjetivas del mismo (Gadamer). Ambas concepciones pueden ser complementarias en algunos
aspectos, como se puede encontrar en obras de, por ejemplo, Ricoeur o Apel.
El que se
refiere a las intenciones que guían el estudio de las ideas políticas: descripción versus prescripción. A Cansino le parece que
este es el dilema más insustancial de todos, ya que la trascendencia de una historia de
las ideas no tiene que ver con la adopción de un enfoque pretendidamente
objetivo-descriptivo y la subsecuente negación de cualquier interés político por parte
del historiador de las ideas (
) sino con la seriedad y rigurosidad con la que se
acomete la tarea. De la confrontación de la obra de Schmitt y Arendt el autor
concluye que corresponde la historiador dar vida a las ideas políticas en función de sus
intereses personales y actuales, pero siempre ceñido a ciertas reglas metodológicas.
El último es
el que respecta a la condición evolutiva de la historia de las ideas, si presenta o no
una lógica de desarrollo establecida, es decir, continuidad (Sabine) versus discontinuidad (Berlin). Al autor, además
de declarar su predilección por la obra de sir Isaiah, le parece que adoptar un criterio
evolutivo es una opción válida para el historiador de las ideas a condición de
que no pierda de vista que cualquier criterio que se emplee sólo puede hacerse con fines
expositivos o didácticos.
De su
trabajo, Cansino propone concebir a la historia de las ideas no sólo como una
reconstrucción cuidadosa del contexto histórico ambiental, cultural y social en el que
se coloca y forma un autor, de su biografía humana e intelectual, sino también como la
exposición e interpretación filológica y conceptual, serena y rigurosa, de su
pensamiento y obra. Esa historia debe ser la historia de las reflexiones del pasado
sobre el poder, el Estado, la sociedad, etcétera, y sobre los ideales y los valores que
mueven la acción política.
Finalmente,
el autor se pronuncia por la elaboración de una historia interna de la ciencia política;
es decir, investigar la evolución de conceptos particulares en la ciencia política y su
papel en la estructuración del campo de la disciplina, es decir, una investigación de la
ciencia política entendida como una práctica discursiva en evolución. Dicha historia
estaría inserta dentro de lo que llama una metateoría de la política, es decir, una
metapolítica, que tiene como objetivo reflexionar sobre las teorías
políticas existentes como punto de partida de nuevos saberes teóricos.
Cansino,
César. Historia de las ideas políticas.
Fundamentos filosóficos y dilemas metodológicos. Prefacio de Judit Bokser. México, Centro de Estudios de Política
Comparada, A. C., 1998. 194
p. (Colección Teoría Política, 1)