HISTORIA MEDIEVAL

1       LA CRISIS DEL MUNDO ANTIGUO. DEL IMPERIO A LOS REINOS. 6

1.1        El retorno de los romanos. (533-610). 7

1.2        Un equilibrio precario (610-687). 7

1.3        ¿ QUE QUEDO DE ROMA?. 7

1.3.1      Subsistieron el derecho y la burocracia. 7

1.3.2     Subsistió la impopular presión fiscal. 8

1.3.3     Esclavos y patronos: una sociedad polarizada. 8

1.3.4     La tierra adquirió una nueva importancia. 8

1.3.5     La ciudad subsistió. 8

1.3.6     Permanecieron también la moneda y el comercio. 9

1.4        ¿QUE APORTARON LOS RECIEN LLEGADOS?. 9

1.4.1      Una lenta fusión de pueblos. 9

1.4.2     Una sociedad tribal y guerrera. 10

1.4.3     Hombres ligados por el servicio y la fidelidad. 10

1.4.4     Una intensa economía silvo-pastoril y nuevos intercambios. 10

1.5        LOS BÁRBAROS. 11

1.6        LA CRISIS DEL SIGLO III. 11

1.6.1      Agresión de los bárbaros. (235-284). 12

1.6.2     Cultura y religión. 12

1.6.3     Reformas. 12

1.6.3.1       Políticas. 12

1.6.3.2       Reforma sobre la figura del emperador. 13

1.6.3.3       Reforma administrativa. 13

1.6.3.4       Reforma institucional. 13

1.6.3.5       Reforma fiscal. 13

1.6.4     Cambio de capital. 14

1.6.5     ¿Triunfo del cristianismo?. 14

1.6.6     Propagación del cristianismo. 14

1.7        LA CAIDA DEL IMPERIO ROMANO. 15

1.7.1      Síntesis de los hechos que aceleraron la caída del imperio romano. 15

2       Invasiones. 16

2.1        Época de las grandes invasiones. 16

2.2       Germanos. 16

2.2.1     Características generales. 16

2.2.2     Vida económica. 16

2.2.3     Estructura social. 16

2.2.4     Conclusión. 17

2.3       Pueblos de las estepas. 17

2.4       Invasiones. 17

2.5       Primera oleada: siglos IV-V. 18

2.5.1     Hunos. 18

2.5.2     Alanos. 18

2.5.3     Godos. 18

2.5.4     Ostrogodos. 18

2.5.5     Visigodos. 19

2.5.5.1       Evolución política. 19

2.5.5.1.1      Incursiones en Hispania. 19

2.5.5.2      Carácter y naturaleza. 19

2.5.5.3      Reino de Toledo. 20

2.5.5.3.1      Rasgos del reino de Toledo. 20

2.5.5.3.2     San Isidoro. 21

2.5.5.3.3     El oficio palatino. 21

2.5.5.3.4     Los concilios. 21

2.5.5.4      ¿ Porqué cayó la España visigoda?. 22

2.5.6     Vándalos. 22

2.5.7     Suevos. 22

2.5.8     Burgundios. 22

2.5.9     Los movimientos marítimos. 23

2.6       Segunda oleada. 23

2.6.1     Francos. 23

2.6.1.1       La sorpresa franca. 24

2.7       Tercera oleada de invasiones. 24

2.7.1     Los lombardos. 24

3       LOS COMIENZOS DEL MUNDO BIZANTINO. 24

3.1        ¿ Porqué resistió Oriente estas presiones?. 25

3.2       Las desavenencias religiosas. 25

3.3       El cuerpo del Imperio. 26

3.4       A las puertas de la Romania. 27

3.5       UNA FACHADA ANTIGUA Y SOLIDA.. 27

3.5.1     La cabeza. 27

3.5.2     Los medios. 27

3.6       EL ABRUMADOR PESO DE LO LO SAGRADO. 28

3.6.1     ¿Qué cristianismo?. 28

3.6.2     ¿Y qué Iglesia?. 28

3.7       UNA SOLIDA BASE CAMPESINA.. 28

3.7.1     Producir y comer. 28

3.8       LA ATRACCION DE ORIENTE.. 29

3.8.1     El desorden isáurico. 29

3.9       Justiniano. 29

3.9.1     Política administrativa. 30

3.9.2     Política legislativa. 30

3.9.3     Política económica. 31

3.9.4     Política eclesiástica. 31

3.9.5     Política cultural. 31

3.9.6     Política exterior. 32

3.9.7     Demografía y población. 33

3.9.8     El fracaso de una política dinástica. 34

3.10     El final de la reconquista. 34

4      EL ISLAM. 34

4.1        Situación geográfica. 34

4.2       Situación socioeconómica. 34

4.3       Muhamad. 35

4.4       Preceptos básicos. 36

4.5       Prescripciones rituales. 36

4.6       Inicio del Estado musulmán. 36

4.7       Califato de los Omeyas. 37

4.7.1     Factores políticos. 38

4.7.2     Factores sociales. 38

4.7.3     Religiosos. 39

4.7.3.1       Jariyíes (Disidentes). 39

4.7.3.2      Chiitas. 39

4.8       Innovaciones abasidas. 39

4.8.1     Aspectos religiosos y sociales. 39

4.8.2     Orden económico y comercial. 40

4.8.3     Cultura. 40

 

Concepto de Edad Media.

     Nació en el período medieval de forma involuntaria. Fue utilizado por filósofos medievales, como San Agustín. Era la etapa oscura comprendida entre el principio de las cosas hasta la modernidad: tempum intermedium, como lo llamaron los filósofos agustinianos.

     Entre ellos destaca Otón de Fressin. La Edad Media es como una civitas permixtas, una ciudad intermedia entre la ciudad de Dios y la ciudad de los hombres. Es una ciudad en tensión.

El primero que utilizó el término como se conoce en la actualidad fue el obispo de Aleria, Bossi. En un escrito hacia un cardenal fallecido, en el que exalta sus virtudes, esboza los tiempos en los que vivió el cardenal (medium aedium). Los tiempos medios.

     En el  siglo XVII otros autores insisten en los mismos conceptos que Bossi. Aparece la leyenda negra. Se concibe la Edad Media como una época de retroceso e incultura. Se acuña el término de arte gótico en el primer tercio del siglo XVI por Rafael en una carta al Papa León X. Se refería a unas manifesta­ciones artísticas anteriores a él. Le califica como arte grosero, bárbaro, contra­puesto al arte romano.

     En este siglo quedaron establecidos los tres períodos históricos: Antigüedad, tiempos modernos, modernidad. Los tiempos medios fueron consecuencia de la inclusión en el Imperio Romano de elementos bárbaros.

     En el siglo XVIII los autores e intelectuales europeos coinciden en las mismas ideas y afianzan la leyenda negra.

CRISTÓBAL KELLER.

     Escribió Historia del tiempo medio entre Constantino el Grande y la caída de Constantinopla. Es una época de "tinieblas" donde la cultura experimenta un retroceso considerable. Establece una división de la historia bastante exacta.

JORGE JON

     Desprecia en El arca de Noé el mundo de Noé. Le llama "medium aedium, como Bossi. A pesar de la corriente anti-medieval, existen otros autores que no comparten esas ideas.

DU CANGE.

     Se interesa por el latín medieval y lo recoge en dicciona­rios. En 1678 publicará El Diccionario Du Cange.

Otros autores: VARENNIO, JERÓNIMO DE ZURITA.

Siglo XVIII.

     La Edad Media con su religiosidad era completamente desprecia­ble. La Leyenda negra alcanza su cumbre. Voltaire represen­ta el triunfo de la razón y rechaza toda religión, fomentando de esa manera la leyenda negra.

     A pesar de esta corriente negativa encontramos autores que intentan hacer aportaciones a favor del medievo.

Muratori. (1651-1750). Redactará una recopilación de los escritores italianos de la época medieval. En ella comienza a considerar a la época medieval como una época de reconstrucción.

En Inglaterra Thomas Rayner, en Francia Mavillor, en España el Padre Flores con su obra La España Sagrada.

     En los últimos años del siglo XVIII se producirá un gran cambio, aparecerá el Romanticismo y con él la exaltación del medievo. La leyenda negra pasará al olvido.

Siglo XIX. Se pasará de condenar a defender con ardor a la Edad Media. Se pueden citar varias causas para explicar este cambio:

     - Apreciaciones estéticas nuevas. Hay un nuevo concepto de la estética. Se revaloriza el arte gótico y su entorno de la Edad Media.

     - Caída de Napoleón. El siglo XIX es el siglo de las naciona­li­dades. Aparecen naciones divididas (Italia, Alemania), y otras inmersas en supranacionalidades (Polonia, Bélgica). Buscan en la Edad Media sus raíces.

     - Razones literarias. El Romanticismo supone el triunfo de la carga emocional, contrario a la razón. Buscará su modelo en la Edad Media, época de héroes y santos.

     - Razones religiosas. Surgirá el mito de lo medieval. Consis­tía en la creencia de que en la Edad Media no había habido  problemas religiosos (nada más lejos pues fue la época de las grandes here­jías).

     - Razones nacional-revolucionarias. El revolucionario se fija en que la Edad Media es el período donde se iniciaron las liberta­des políticas (Carta Magna, Fueros hispánicos, comunas francesas).

     Por estas circunstancias en el siglo XIX se publicarán textos medievales y surgirán las primeras escuelas de medievalistas. En este campo los alemanes llevan la delantera. En 1826 aparece el primer volumen de los Monumenta Germania Historica que abarca los años 500-1500. Actualmente tiene más de 2.000 volúmenes.

     En Alemania se publica una revista que llevaba el título de Nuevos archivos, y que fue cambiado por el de Archivos Alemanes al dedicarse exclusivamente a estudios alemanes. En los restantes países europeos se harán importantes avances.

- Francia: Creación en 1821 de la Escuela de archivos diplomatis­tas. Colección de documentos inéditos de la historia de Francia.

- Inglaterra: Universidad de Oxford.

- Bélgica: Crónicas belgas inéditas.

- Italia: Fuentes para la historia de Italia. (1887).

- Portugal: 1856-1897. 6 Volúmenes de los Portugale monumenta historica. siglos VIII-XV.

- España: Documentos para el estudio de la historia de España. 1851. Memorial histórico español de documentos de la historia de Aragón.

Escuelas nacionales de medievalistas.

     - Leopoldo Ranke. Positivista. La historia era una exposición de los hechos tal y como sucedieron. Hará estudios hasta Otón I. Sus discípulos se centrarán en el Sacro Imperio Romano Germánico.

     - TRISTEL DE COULANGE. Historia de las instituciones de la antigua Francia. Enfocó los estudios de forma institucionalista.

     - WILLIAM STAW. Historia parlamentaria de Inglaterra.

     - GAMAVARROS. Imita la escuela francesa. Historia de la administra­ción portugue­sa.

     - MIGUEL AMARI. Vísperas sicilianas.

     - AMADOR DE LOS RÍOS.

     - JUAN CATALINA GARCÍA. Primeros Trastámaras.

     - EDUARDO HINOJOSA. Historia del Derecho.

Siglo XX.

     - Recopilación. Reediciones. Hacia 1920 hay grandes progresos, sobre todo en Inglaterra (Oxford) y Francia.

     - Revistas. Son de historia general y que incluyen páginas de medieval: 

     - Historic. 1976

          - Revista de Filología Francesa.  1922.

          - Anales belgas. 1920.

          - Hispania. Desde 1940.

     - Revistas de medieval : 

          - Le moyanne annes. Belga 1888.

          - Speculum. Estadouniden­se. 1926.

          - Anuario de estudios medievales.

          - Revistas locales o regionales.

          - Anales del Midi. 1889.

          - Espoleto. 1956. De la reunión de estudios altomedieva­les.

     - Temas monográfi­cos.

     - Escuelas.

          - Escuela tradicional. Narrativista. Enfoca la historia desde el punto de vista político.

          - Escuela marxista ortodoxa. Es el extremo contrario. Investiga­ciones socioeconómicas. El modo de producción medieval. Han usado la arqueología como ciencia auxiliar (complementaria).

          - Estudio de las ideas y de los ideales de Medievo. Escuela intermedia entre las dos, aunque se inclina más hacia la primera.

          - Autores formados tras la renovación de estudios de los años 20.

          - Economía medieval. Es el grupo que más logros han conseguido. MARC BLOC.

Dentro de los temas más importantes destacan:

          - Bizancio. Corpus de Cartularios. Cátedras de estudios bizanti­nos en las principales ciudades europeas.

     - Islam. Ha sido un tema descuidado. Su estudio se ha basado en las influencias en Europa. En los últimos años se ha producido una renovación, tanto por autores musulmanes como por norteamerica­nos. 

1     LA CRISIS DEL MUNDO ANTIGUO. DEL IMPERIO A LOS REINOS.

     En el año 375 los hunos provocaron el desplazamiento  de varias tribus de este a oeste. El Imperio de Oriente detuvo la presión de estos pueblos, que se lanzaron sobre Occidente, hasta que en el 476 cayó el Imperio de Occidente.

     Los visigodos, tras ser derrotados por los hunos, erraron por todo el Imperio e intentaron hacer un pacto con Roma, aunque no lo consiguieron. Derrotaron a los romanos en ADRIANOPLOLIS, invadieron Italia y saquearon Roma (410).

     En el 406 vándalos, suevos y alamanes cruzan el Rin. Constantino, elegido emperador por las tropas de Gran Bretaña, les corta el paso, por lo cual deben pasar a Hispania. Mientras, y  a causa de las excesivas recaudaciones se produce la rebelión de los bagaudas. Para remediar esta situación se concedió a los visigodos el estatuto de federados y fueron instalados en Aquita­nia. Su misión era la de acabar con la rebelión bagauda.

     Anteriormente habían firmado otro tratado, no concluido, por el que se comprometían a expulsar de Hispania a suevos, vándalos, y alanos. Los suevos consiguieron formar un reino alrededor de la ciudad de Braga. Los vándalos abandonaron la Bética en el 423 y  pasaron al norte de África, donde obtuvieron el  estatuto de federados. Conocieron una gran prosperidad bajo Genserico.

     La presión de los hunos fue eliminada tras su derrota por el general Aecio y una confederación de tribus germánicas.

     Los bretones de Gran Bretaña pidieron ayuda a los anglosajones para hacer frente a los ataques de los pictos y de los escotos. Su ayuda duró hasta los años 450-455. En ese período los anglosajones, aprovechándose de su situación pasaron a dominar a los bretones.

     También el corazón del Imperio sufrió duros ataques. Roma fue saqueada por Genserico, se produjeron revueltas en Auvernia, Cataluña, Sicilia, pero ninguna prosperó por falta de coordinación.

     El golpe final le fue dado al Imperio por el último ejército "romano" al mando de Odoacro, quien despojó al emperador Rómulo Augústulo de sus insignias, quedando únicamente como emperador Zenón de Bizancio.

     En Roma Odoacro no supo mantener las fronteras y dejó ocupar la actual Austria por los lombardos. Zenón ordenó a Teodorico, rey de los ostrogodos, expulsar a Odoacro, cosa que consiguió en el 493.

1.1        El retorno de los romanos. (533-610)

     Justiniano, dándose cuenta de la crisis que atravesaban los tres reinos mediterrá­neos, trató de reconstruir y volver a unir el Imperio Romano. Su general Belisario desembarcó en el norte de África (533) y destruyó el imperio vándalo. Invadió Italia, terminó con la presencia ostrogoda en la península y la restituyó al Imperio. Como recompensa a la ayuda que proporcionó a los visigodos obtuvo el sureste peninsular. Para completar su deseo debía conquistar la Galia, pero no logró aprovecharse de las guerras civiles francas para conseguirlo.

     En Italia aparecieron brotes de peste y parte de la península fue invadida por la tribu de los lombardos.

1.2       Un equilibrio precario (610-687).

     En el siglo VII se formó un nuevo mapa en el antiguo occidente romano.

     - En el norte de África continuaba la presencia bizantina.

     - En Hispania Atanagildo estableció la capital en Toledo; Leovigildo (568-86) derrotó a los suevos y expulsó a la Galia a los vascos; Recaredo (587-601) se convirtió al catolicismo.

     - En la Galia se produjo un período de gran estabilidad tras las guerras civiles. Durante el reinado de Childerico II (675) hubo una división en dos zonas: Austrasia con capital en Metz y Neustria cuya capital era París.

     Las guerras civiles que se produjeron fueron aprovechadas para la rebelión de los pueblos sometidos: los frisones se expansionaron hacia las costas danesas, a partir del 641 Turingia volvió a ser independiente.

     - En Gran Bretaña, después de un período de luchas los invasores anglosajones expulsaron al continente a los bretones dando paso a una nueva etapa.

- En Italia, mientras tanto, los lombardos se iban apoderan­do de la península, quedando en poder de Bizancio zonas como la parte meridional, la Romaña y el Lacio.

1.3       ¿ QUE QUEDO DE ROMA?

1.3.1     Subsistieron el derecho y la burocracia.

      Los pueblos federados se instalaron conforme al derecho de hospitalidad que caracterizaba a los altos funcionarios romanos. Las pagas fueron sustituidas por títulos de propiedad. Ejemplos de esta política fueron la instalación de lo visigodos y burgundios, dándoles 2/3 de la propiedad, en lugar del tercio que era la proporción primitiva y que recibieron Odoacro y Teodorico en Italia.

     Los germanos, a fin de les aceptaran la población autóctona, toleraron la perpetuidad del régimen jurídico existente. Los vencedores hacían extractos, resumían y o abreviaban las leyes y códigos romanos, cambiándoles posteriormente de nombre. En este sentido Italia fue privilegiada, ya que cayó en la órbita bizanti­na, de la que recibió entre otros el Codex Justianus y las Novelas (nuevas leyes publicadas después del código).

     Estas medidas consiguieron que el derecho romano se mantuviese en todos los rincones del antiguo Imperio.

     Los reyes germánicos respetaron escrupulosamente las institu­ciones romanas. Teodorico fue proclamado augusto y elegía a uno de los dos cónsules. Dejo en  manos de prefectos del pretorio la administración local. Conservó el Senado y antiguas magistraturas.

     Tampoco hubo modificaciones en los reinos de África y de Hispania. La Galia franca continuó utilizando cargos del alto funcionariado, como el jefe de oficios y el refrendario, responsa­ble del sello y de la correspondencia real.

1.3.2     Subsistió la impopular presión fiscal.

     Todos los pueblos bárbaros federados del Imperio estaban, como soldados imperiales, exentos del pago de impuestos. Esta carga caía entonces sobre los particulares romanos.

     Los reinos germánicos continuaron con esta política fiscal. Se hizo pagar por el comercio (interior y exterior), se procedió a requisas. Por esta razón, y sobre todo en tiempo de escasez estallaron frecuentes revueltas antifiscales, en las que el tributarius o encargado de recaudar los impuestos, era el que peor parado salía.

     En el caso de guerra, los germanos no permitían que los romanos combatie­ses entre ellos, la guerra era un asunto sólo de los federados, aunque en la Hispania visigoda el servicio militar era obligatorio para todo hombre libre.

     Los grandes jerarcas se rodeaban de guardias de confianza (los hupapistas de Belisario). Se siguió con la costumbre romana de pagar con tierras al soldado y con las fortificaciones en el limes.

1.3.3     Esclavos y patronos: una sociedad polarizada.

     Son dos de los grupos más representativos de la Antigüedad. Los esclavos aumentaron con las invasiones, ya que los invasores se llevaban mano de obra de los lugares por donde pasaban a donde se instalaban.

     Ya que la existencia de esclavos era imprescindible para evitar que la producción cayese, se revalorizó la ley de Augusto que prohibía la liberación de más de cien esclavos a la vez. Los libertos podían escoger la libertad total o quedar sometidos a su antiguo patrón. En cualquier caso el liberto podía volver a ser condenado a la esclavi­tud por la mínima falta que cometiese.

     Con los reinos germánicos se acentuó más la división entre humildes y ricos, pobre y poderosos.

1.3.4     La tierra adquirió una nueva importancia.

     El sistema territorial no cambió. A causa de la excesiva presión fiscal se abandonaron muchas tierras. Parte de estas tierras fueron incorporadas por los reyes que los utilizaron paras su provecho.

     Se han encontrado documentos que demuestran que los grandes propietarios aumentaron considerablemente sus pertenencias territo­riales. La prosperidad volvió a los territorios germánicos y la superficie cultivada alcanzó un nivel semejante al de antes de las invasiones.

1.3.5     La ciudad subsistió.

     Desaparecieron, sin embargo, como centros de consumo. Hubo ciudades que perdieron su carácter político, como las grandes capitales. Algunas fueron arrasadas y aparecieron otras nuevas capitales: Toledo, Barcelona, París.

     Dentro de las murallas se instaló el palacio real. La capital se convirtió mas en corte que en centro administrativo. La ciudad era un centro de reunión de peregrinos y comerciantes. El conde continua­ba siendo el magistrado que impartía la justicia local.

     La prosperidad agrícola hizo posibles las inversiones, sobre todo de clérigos en construcciones que embellecían la ciudad.

1.3.6     Permanecieron también la moneda y el comercio.

     Hubo una pequeña duda entre los reyes antes de emitir moneda, acuñando al principio monedas de plata. El primero que acuñó monedas de oro fue Teodorico I rey de los ostrogodos.

     Pese a todo los germanos no supieron desarrollar las monedas de plata y cobre y continuaron con los trientes o tremisses romanos (tercios de sueldos de oro de 1,5 gramos).

     Se llevó a cabo un descenso del poder adquisitivo para ajustar al oferta a la demanda, suprimir el efecto deflacionario del oro y evitar la vuelta al trueque. Esta política fracasó por la devaluación de los tercios de oro. De todos modos, el comercio monetario continuó, como lo prueba las numerosas muestras de monedas encontra­das. Se puede afirmar que cada capital importante tenía una ceca.

     El comercio se mantenía de Oriente a Occidente y viceversa. Tomaba cada vez más importancia el comercio libre mercantil, reducido a las rutas de Constantinopla a Sicilia y Roma. A aumentar el poder adquisitivo el comercio interior se vio desfavorecido sin que el marítimo sufriese ningún daño, por lo que el primero debía coexistir con el trueque.

1.4       ¿QUE APORTARON LOS RECIEN LLEGADOS?

1.4.1     Una lenta fusión de pueblos.

     A menudo se ha exagerado la cuantía de efectivos germánicos. Se cree que pasaron 80.000 vándalos a África, 100.000 visigodos se instalaron en Aquitania, otros tantos ostrogodos en Italia y 20.000 lombardos. Eran pueblos que temían por sus propia existen­cia, temor que se tradujo en la imposición de algunas leyes prohibitivas para los romanos: Prohibición de llevar armas (ostrogodos y lombardos), matrimonios mixtos (visigodos). Esta segregación y falta de contacto con la población autóctona explica la desaparición de algunos pequeños estados.

     El grado de romanización de los pueblos define la forma de asentamiento. Los vándalos y los lombardos hicieron expropiacio­nes brutales e implantaron un régimen militar. Por el contrario pueblos como los francos, bretones o bávaros ocuparon las tierras dejadas por sus antiguos dueños de una forma mucho más pacífica.

     La fusión no fue semejante ni tuvo el mismo efecto en todos los lugares.

Así nos encontramos con pueblos que tuvieron que luchar constan­temente (lombardos y anglosajones), en los que esta fusión fue mucho más lenta que en los pueblos franco o visigodo. Se han encontrado muestras, casi todas funerarias, de la mezcla de elementos romanos y germánicos.

     La poca población germana explica la continuidad del latín frente a las numerosas lenguas. La frontera del germánico era similar a la de hoy en día y reflejaba las zonas de influencia o fuerte poblamien­to germánico. También se observa un latín con una ortografía, pronunciación y otras transformaciones que derivarán en  las lenguas romances.

1.4.2     Una sociedad tribal y guerrera.

     Los pueblos vencedores, que tenían una legislación oral, se vieron en la necesidad de poner por escrito sus leyes, como hacían los romanos. Los precursores fueron los visigodos con el Código de Eurico. De todos los pueblos el único que redactó su legislación en su propia lengua, y no en latín fue el anglosajón con las leyes de Ina rey de Wessex (690).

     En todos los pueblos existían dos legislaciones; una romana y  otra germánica.

     Los códigos germánicos eran bastante confusos en referente a lo privado-pú­blico y  a lo civil-militar. El rey seguía siendo un soldado. Poseía el Mund (poder sagrado que le daba fuerza y victo­ria). Si era derrotado se le privaba del derecho a castigar y a gobernar (el ban). Por ello se ha hablado de la "mo­narquía absoluta mitigada" de la que visigodos, francos y lombardos han dado buena prueba.

     Gracias a la organización de los pueblos germánicos el rey podría disponer de todos los hombres libres. De las tribus germánicas destacaban la infantería franca y la anglosajona.

     La caballería era menos importante. Tenía importancia en los godos, alemanes, lombardos y ávaros, que luchaban con arco, escudo y espada. Los ostrogodos usaban una caballería pesada, encaparazo­nada, apta para el combate a poca distancia y con lanza.

1.4.3     Hombres ligados por el servicio y la fidelidad.

     Al contrario de los romanos los germanos utilizaban esclavos para luchar, en especial para llevar las armas. Existía mas facilidad que en el Imperio de pasar de esclavo a libre. De entre estos hombres hay que citar a los guardias reales y los servido­res del rey. A cambio de la fidelidad al rey recibían su protección. La multa por matar a uno de ellos era de 600 sueldos.

1.4.4     Una intensa economía silvo-pastoril y nuevos intercambios.

     Se concedió una gran importancia a los pastos, bosques y a la caza. La caza servía de entrenamiento para la guerra y los dedicados a ese menester (monteros) tenían gran influencia sobre el rey.

     También las tierras no cultivadas y que eran destinadas a pastos eran muy importantes ya que la ganadería proporcionaba multitud de recursos. Las duras leyes que penalizaban el robo de ganado son una muestra de ello. Sin embargo, no descuidaban la producción de cereales, como lo demuestra los restos de polen de las tuberas renanas.

     Había comercio marino entre los diferentes pueblos bárbaros. Utilizaban barcos sin puente, quilla y mástil, remos y practica­ban el cabotaje. Destacaban los sajones y frisones, quienes además de comerciar se dedicaban al pirateo.

     Aparte de algunas monedas a semejanza de los trientes no emitieron ninguna moneda y continuaron con el trueque.

     Desde su fundación Roma llevó a cabo una organización interna y una expansión externa. Fue consecuencia de varias fases:

1. Unidad de Italia.

2. Expansión en el Mediterráneo occidental: Córcega, Cerdeña, Sicilia, inicio de la conquista de Hispania (218 a.d.c).

3. Siglo II a.d.c. Hispania (excepto el norte, 19 d.c), sur de Francia. Inicio de su dominio en el Mediterráneo oriental.

4. Siglo I (Augusto). Inicio de la conquista de Britania, Tra­cia, Capadocia.

5. Siglo II. Dacia, Armenia, Mesopotamia.

     Dominará desde el Atlántico medio hasta todo el Mediterráneo. Desde el Rin y el Danubio hasta el desierto del Sahara.

     Existían otras entidades de menor capacidad y autoridad: chi­nos, etíopes, partos (sasánidas).

1.5       LOS BÁRBAROS.

     Eran los extranjeros, gente sin civilizar. Roma asimiló otras culturas: egipcia, mesopotámica, y la de las zonas griegas que iba ocupando.

     Traerá su organización política, administrativa, socioeconómi­ca, su lengua y cultura. Llevará a cabo un proceso de romanización, aunque no se produjo del mismo modo ni con  la misma intensidad en todas las provincias.

     Existió una gran dicotomía interna entre el Oriente y el Occidente debido el desequilibrio socioeconómico y demográfico.

    oriente: Tenía una mayor población y gozaba de una "industria floreciente".

    Occidente: No se distinguía por su exceso demográfico. Aportaba materias primas.

Roma extenderá su pax a todo el imperio gracias a su importante red de comunicaciones (calzadas, puentes...).

     A partir del siglo III se iniciará la decadencia romana.

1.6       LA CRISIS DEL SIGLO III.

     El antagonismo atávico burguesía-proletariado se exarcebó hasta el punto de producir una crisis. El triunfo correspondió a las clases inferiores, apoyadas en el ejército, que estaba formado por las clases más débiles. Estas luchas golpearon la integridad del imperio y desembocó en una crisis económica. Junto a ello hay que añadir que los pueblos germánicos consiguen llegar hasta el Mediterráneo.

     Ambos factores fueron los causantes de la desaparición de la burguesía y favorecieron la aparición de un estancamiento económi­co.

     Al decaer el comercio y la industria se toma el capital de la agricultura.

     Ante esta situación sólo cabían dos soluciones: o enrolarse en el ejército o dedicarse al bandolerismo. Estas soluciones no fueron satisfactorias para la gente y se produjo una huida de la ciudad al campo, iniciándose una recuperación del mundo rural.

     Aparte de ser una crisis económica, también será de carácter social, donde el ejército se alzará a un primer plano, produciéndo­se la anarquía militar. Habrá un descenso demográfico, escasez de metales preciosos y una acuñación desenfrenada de moneda. La presión fiscal se acentuará.

1.6.1     Agresión de los bárbaros. (235-284).

     Subida al trono de Diocleciano. La presión de los bárbaros fue alarmante por varias razones:

     - Durará cincuenta años.

     - Atraviesan el Imperio de lado a lado.

     - Simultaneidad de los ataques. Celtas en Mesopotamia, germanos en el Rin.

     En el Imperio se producen crisis en cadena. La importancia del ejército rompe el triángulo formado por emperador-senado-ejército.

     Se reformará e incrementará. Habrá unidades de elementos bárbaros semiromanizados. Se convertirá en la nueva fuerza donde se apoye el emperador. Aparecerá el binomio emperador-ejército.

     La guerra estará al orden del día. Habrá un aumento de hombres: 300.000 en las legiones más los auxiliares de movilización general.

     La financiación del ejército supondrá una dificultad al aumentar el número de sus efectivos y tratarse de una guerra defensiva (no había posibilidad de botín).

Se acuña moneda de más baja ley (depreciación), aparece la inflación, disminuye el poder adquisitivo, aumenta la pobreza.

     El reclutamiento provoca una disminución de la mano de obra, y, por consiguiente, de la producción. Se llegará a un autoritaris­mo. El emperador (se sucederán 20) dependerá de manera total del ejército.

1.6.2     Cultura y religión.

     En el siglo III había escasez en el campo intelectual. Será una época de recopilación más que de creación.

     Se observa la crisis en la aceptación de cultos mistéricos orientales, entre los que destacan el cristianismo.

     La crisis fue superada con la expulsión de los bárbaros. Los límites quedan prácticamente igual. Una serie de reformas llevadas a cabo por Diocleciano y Constantino produjeron la transformación y el cambio de la situación en el Imperio. Convirtieron al Imperio en un estado autocrático, centralizado, bajo un absolutismo teocrá­tico imperial, bases del futuro imperio de Oriente.

1.6.3     Reformas.

1.6.3.1 Políticas.

Obra de Diocleciano. Creó la tetrarquía como forma de gobierno. Es la división del poder entre 4 personas. Marca las necesidades del Imperio. Existían dos augustos y dos Césares. Cada parte (Oriente y Occidente) tenía un Augusto y un César. Los Césares eran los ayudantes de los Augustos, y estaban destinados a suceder­les. Diocleciano era el Augusto de la parte oriental. La primera tetrarquía estaba formada por:

     - Diocleciano: Augusto de Oriente.

     - Maximiano: Augusto de Occidente.

     - Valerio: César de Oriente.

     - Constancio (padre de Constantino): César de Occidente.

     Los Césares representaban la parte militar y tuvieron que sacarla a relucir. Valerio luchará contra los persas y Constancio contra algunos germanos, como los Alamanes.

     El que Diocleciano fuera Augusto de Oriente pone de manifiesto que el núcleo más rico, poblado e importante (Bizancio) estaba atrayendo a las formas políticas (emperador, corte imperial).

     La segunda tetrarquía duró poco tiempo y fue disuelta con la subida al trono de Constantino.

1.6.3.2 Reforma sobre la figura del emperador.

     Diocleciano dignificará la figura del emperador reforzando su carácter divino. Encontrará un obstáculo muy importante.

     El emperador iniciará una persecución que empezará en el ejército y la administra­ción. Al no darle los resultados apetecidos tuvo que recurrir a medidas más drásticas entre la población.

     Valerio tendrá una mayor tolerancia hacia los cristianos. Esta tolerancia será aumentada por Constantino que permitirá y hará legal la religión cristiana (Edicto de Milán, 313).

     Con la publicación de este edicto quedará zanjado el problema de la divinización del emperador. Pasará de ser dios a ser su represen­tante, su elegido. Aparece el Imperio Teocrático. Elegirá atributos que lo dignificasen: cetro, globo, manto de púrpura.

1.6.3.3 Reforma administrativa.

     También fue obra de Diocleciano. Divide el Imperio en zonas menores con el fin de hacer más efectiva la administración y una posible intervención del Estado si fuese posible.

     Aparecerán las zonas: Oriente y Occidente. Cada zona estaba compuesta por dos prefecturas. Italia y la Galia en occidente. Cada prefectura se dividía en diócesis, y estas en provincias. Hispania, que pertenecía a la prefectura de la Galia, estaba compuesta por siete provincias. Hubo hasta 100 provincias. Se separará el poder civil del militar para evitar los pronunciamientos, que fueron tan corrientes en la época anterior.

1.6.3.4 Reforma institucional.

     La presión de los bárbaros puso de manifiesto la necesidad de una reforma. Se duplicará el número de hombres en el ejército. Se hará hereditaria la profesión militar. Gran parte del campesinado irá a parar al ejército.

     Estas medidas darán como consecuencia el vacío de los campos y comenzará a tambalearse el equilibrio campo-ejército.

     Diocleciano creará los límitares. Estos hombres se asentarán en los terrenos limítrofes. Serán mitad soldados y mitad campesi­nos.

     Cambiará el sistema defensivo. La defensa se hará en profundi­dad, defendiendo exclusivamente los puntos más débiles. Se desarrollará la caballería, dando así una mayor movilidad al ejército.

1.6.3.5 Reforma fiscal.

     Será muy dura. En un principio fue bastante efectiva, sin embargo estaba llena de dificultades:

     - Poder encuadrar a los ciudadanos geográficamente, social y económicamente.

     - La mayor parte de lo recogido en los impuestos fue pagado por los campesinos, ya que los ricos escaparon de la presión fiscal, cayendo su parte correspondiente en manos de las clases más débiles, que se empobrecieron aún más. Muchos renunciaron a sus bienes y a su libertad encomendándose a un poderoso.

1.6.4     Cambio de capital.

     De Occidente a Oriente. Comenzó a producirse en época de Dioclecia­no (Augusto de Oriente). Constantino fijará su capital en Bizancio, a la que se dotará de los elementos necesarios para que fuese considerada capital: palacio imperial, senado, iglesia cristiana. Se reforzarán las defensas de Oriente, la parte más amenazada.

     ¿ Porqué se tendía a ir hacia Oriente? Existen dos razones:

          - Es más fácil defender la parte Oriental.

          -  Atracción lógica hacia la parte más rica.

     Fueron los primeros pasos hacia la división del imperio, que se produjo en el 395, por orden de Teodosio. Dio Occidente a Honorio y Oriente a Arcadio. Este proceso de separación fue lento por la existencia de unas mismas leyes, administración, lengua, peligros (más serios en la zona oriental).

     El Imperio de Occidente duró hasta el 476 mientras que el de Oriente se prolongó hasta 1453 (caída de Constantinopla).

     Desde Teodosio hasta Justiniano transcurre el siglo V, en el que se producirán unas convulsiones, peligros que Oriente rechaza­rá, pero que Occidente no podrá superar y provocarán su caída.

     En estas medidas se nota un dirigismo estatal, más importante en Oriente que en Occidente.

1.6.5     ¿Triunfo del cristianismo?

     La cultura occidental se basará en el romanismo, germanismo y cristianismo. En el siglo III las religiones mistéricas se habían extendido de forma considerable.

     Su penetración comenzó por el ejército, pues muchos soldados pertenecían a países orientales y otros habían entrado en contacto con estas creencias religiosas

1.6.6     Propagación del cristianismo.

 Cinco etapas:

1. Apostólica.

2. Post-apostólica.

3. Comienzos de la gran Iglesia.

4. Triunfo del cristianismo.

5. Primeras disidencias heterodoxas o herejías.

Etapa apostólica. A partir del Concilio de Jerusalén (51). Triunfan las tesis de San Pablo de signo universalista y el cristia­nismo empieza a recorrer el Imperio. Roma se convierte en la cabeza de la Iglesia.

Etapa post-apostólica. Desde la muerte de Juan Evangelista hasta fines del siglo II. Se consolida la Iglesia en Oriente. En Occidente empieza a extenderse por el norte de África, la Galia e Hispania..

Los comienzos de la gran Iglesia. De fines del siglo II al siglo IV. El cristianismo experimenta un gran avance. Esto se deja sentir en la literatura. Se aprecia un afianzamiento en la vida litúrgica. Se rebasan las fronteras romanas.

Las persecuciones "Conjuntos de medidas legales cuyo objeto era destruir y obstruir el cristianismo"  (SAIMON).

     Desde el siglo III se tomarán medidas de este tipo. Las persecucio­nes anteriores son de menor importancia, ya que se trataban de caprichos del emperador.

     Septimio Severo impone fuertes medidas de este tipo; Decio las endurece aún más, y con Diocleciano se llegará al punto álgido de las persecuciones. Publicó cuatro edictos persecutorios, muy violentos pero ineficaces, ya que el cristianismo estaba fuertemen­te arraigado. El tetrarca Galieno viendo la inutilidad de esta política intentó al final de su vida pactar con la iglesia.

El triunfo del cristianismo. Siglo IV. Constantino y Teodosio. Fue posible debido a varios motivos.

     - Conversión de Constantino.

     - Ante la destrucción del mundo clásico el cristianismo aporta ayuda moral.

     Tras la muerte de Constantino habrá varios intentos de restau­rar el paganismo. Todos fracasarán.

     Con Teodosio, último emperador de todo el Imperio, se asiste a un nuevo proceso de las relaciones Iglesia-Imperio. El cristia­nismo se convertirá en la religión oficial del Imperio. Ambas comenzarán a inmiscuirse en los asuntos de la otra.

Primeras herejías. Destacan.

     Gnosticismo. Dará una importancia desmesurada al hombre. La revelación divina quedará en un segundo plano. Lo más importante es el conocimiento del hombre. Se condena al gnosticismo por el concepto cristiano " Dios toma la iniciativa ".

     Maniqueísmo. El bien y el mal están en tensión, en lucha. Se opone a la ortodoxia según la cual para el cristiano Cristo ha vencido al mal.

     Arrianismo. Para Arrio Cristo era de distinta naturaleza que el padre. Fue adoptado por Dios. Fue condenado en el Concilio de Nicea (325). Lo introdujeron en Occidente los pueblos bárbaros arrianiza­dos.

1.7       LA CAIDA DEL IMPERIO ROMANO.

     Existió una crisis climática en el siglo IV (HUNGINTON). Los períodos de crisis llevan consigo grandes períodos de sequía. La búsqueda de tierras por parte de los bárbaros fue la causa fundamen­tal para su avance contra Roma. Se produce un empobreci­miento del suelo debido a los medios de cultivo desgastadores de la tierra.

     - Descenso demográfico y disminución de las élites.

     - Crisis política. Crisis de la autoridad. Algunos autores prueban que tras la reforma de Diocleciano y Constantino la autoridad salió fortalecida.

Fin de la antigüedad. Los corrimientos de pueblos en Europa han existido siempre (MISSERGE). Las invasiones han sido un periodo inestable entre dos estables: Roma y la plenitud medieval.

1.7.1     Síntesis de los hechos que aceleraron la caída del imperio romano.

v         374-5. Llegada de los hunos.

v         378. Victoria goda en Adrianópolis.

v         396. Ruptura de la frontera de Rin por parte de los suevos, vándalos y alanos.

v         410. Saqueo de Roma por Alarico.

v         450. Asalto anglosajón a Gran Bretaña.

v         450-1. Presión de Atila.

v         476. Caída de Roma.

v         Fines del siglo V. Conquista de Italia por los ostrogodos.

2   Invasiones.

2.1       Época de las grandes invasiones.

     Bárbaro. Palabra griega que definía el habla de los pueblos extranjeros. En latín se denomina a todos los pueblos que estaban más allá del limes.

     Recorrían las fronteras en busca de tierra, caza y botín. Tenían lenguas indoeuro­peas. Roma hacía distinción entre los germanos y los pueblos de las estepas.

2.2       Germanos.

      No constituían un solo pueblo. Habitaban al norte del Rin y del Danubio. Fueron descubiertos en el siglo I a.d.c aun­que no hubo contactos con ellos hasta las campañas de César y Augusto. Son bien conocidos gracias a los estudios de Estrabón, Plinio el Viejo, Tácito y Tolomeo.

2.2.1     Características generales.

      A pesar del tronco común indoeuro­peo tenían grandes diferen­cias lingüísticas. Sólo existían dos lenguas escritas, el rúnico y el gótico.

     En el orden religioso no se sabe si hubo coherencia entre ellos. Hasta nosotros sólo ha llegado la mitología escandinava:

     - Odín. Dios de la victoria.

     - Tiuz. Dios del derecho.

     - Thor. Dios del trueno.

     Los germanos eran altos, fuertes, rubios y de aspecto feroz. Dolicocéfalos. Muestran mestizajes con elementos mongoloides (burgundios). Tenían la costumbre de la cremación.

2.2.2        Vida económica.

     Practicaban la agricultura sedentaria. La artesanía difería según las actividades. Era de pésima calidad en cerámica y tejidos, pero excelente en metalurgia y orfebrería. Existía un fuerte comercio entre los pueblos fronterizos. No utilizaban monedas, sirviéndose para sus transacciones de barras, anillos de metal y ganado.

2.2.3        Estructura social.

Existían tres clases:

*         - Hombres libres. Los guerreros.

*         - Hombres semilibres.

*         - Esclavos.

     Las dos últimas clases estaban compuestas por pueblos sometidos, que dependien­do de cómo fue el sometimiento fueron a pasar a una clase u otra.

     Tenían objetivos de tipo militar. En tiempo de paz el poder lo ejercía la asamblea de hombres libres. En tiempos de guerra el jefe elegido por la asamblea dirigía al pueblo.

2.2.4        Conclusión.

 Estos pueblos representan la continuidad de un modo de vida destruida en el siglo I. Significó un regreso al pasado.

2.3         Pueblos de las estepas.

     La estepa se extiende desde los Cárpatos hasta el río Amur. Habitaron civilizaciones nómadas que mantenían relaciones con civilizaciones sedentarias y estables.

     Tienen rasgos comunes que hacen que los consideremos como un  conjunto, sobre todo a partir del siglo II con la unificación de todos los pueblos por los hunos.

     Los pueblos de las estepas serán los causantes de los movimientos. En muchos casos es claro, pero surgen excepciones como en el caso de los celtas y los vikingos.

     Roma consiguió salvar sus límites y rechazar estos movimientos durante muchos siglos. Tras rechazar en el siglo III la presión de los bárbaros tuvo que hacer frente a las sucesivas oleadas en los siglos IV y V. Cuando Roma no puede rechazarles, les incorpora a su imperio. Los asienta lejos del Mediterráneo. Con la llegada de los bárbaros existe una nueva realidad. Hay una población autóctona más o menos romanizada. El cristianismo está muy arraigado. La Iglesia servirá de interlocutor con los bárbaros tras la caída de Roma. Por último tenemos al pequeño grupo formado por los bárbaros, mas o menos romanizados.

 

2.4       Invasiones.

1)     Antes de Roma. Celtas en los siglos V y IV a.d.c.

Hunos y alanos.

Vándalos.

* Godos.

Suevos.

Burgundios.

Anglosajones.

2)     Durante Roma. Siglo III. Grandes invasiones del siglo V.

    Francos.

    Alamanes  

3)     Después de Roma.

Lombardos.

Ávaros.

Pueblos eslavos.

Musulmanes.

4)     Desde el siglo VI hasta el XII.

 Vikingos.

 Húngaros.

  Mongoles.

 

2.5       Primera oleada: siglos IV-V.

     Fue provocada por los hunos. Formó un nuevo mapa político. Intervendrán varios pueblos.       

2.5.1      Hunos.

     Proceden del norte de los Cárpatos (PTOLOMEO). De origen turco tenían costumbres curiosas. Se rapaban la cabeza, mataban a sus ancianos. En el año 374 destruyen el estado godo de Ucrania. Se consolidarán en Panonia. Entre el 425-438 formarán un estado. Intentarán emular a la Persia sasánida. Estado de carácter centralis­ta. Tendrán como vasallos a pueblos germánicos. La época de Atila es la más brillante de su historia. Convierte a su pueblo en la primera potencia bárbara. Las veces que dirigirá contra el Imperio de Oriente fracasará. Serán derrotados en los Campos Catalaúnicos (451) por una confederación germánica, y en Italia será frenado por el Papa. Tras la muerte de Atila sus vasallos se dispersarán y la antigua grandeza huna desaparecerá.

2.5.2      Alanos.

     En el año 374 es destruido el estado alano por los hunos. Después nunca llegaron a formar un estado. Se fusionaron con otros pueblos bárbaros. Uno de estos grupos junto con suevos y vándalos penetrarán en Hispania.

2.5.3      Godos.

Fue uno de los pueblos germánicos que lograron romper la frontera occidental. Vencerá al ejército imperial en Adrianópo­lis (378). Atravesarán el Imperio de parte a parte y fundarán estados duraderos. Es el primer pueblo que sintetiza elementos romanos con elementos germánicos.

     -Orígenes. Provienen de Escandinavia. Se instalaron en el litoral polaco y se desplazarán hacia otras zonas de Europa. Comienza a relatar su historia Plinio el Viejo, que les llama gutones y Tácito les sitúa al nordeste de Germania. Hacia el 150 se desplazan hacia el Ponto. En el 230 nos los encontramos situados en el Mar Negro. Entran en contacto con pueblos esteparios. En esta época se manifies­ta una división entre visigodos y ostrogodos.

2.5.4     Ostrogodos.

     Tienen una historia más breve pero más brillante que los visigodos. Serán vasallos de Atila. Tras su muerte se independi­zarán y en el 455 les será concedido un territorio cerca de lago Valatón. Intentan establecerse como vasallos del Imperio de Occiden­te, pero lo no consiguen. A finales del siglo V el emperador Zenón les lanza contra Italia. Teodorico se adueña de la Península Itálica. Realizará una obra muy importante. Organizará un estado dual: ostrogodos e italorromanos, pero con administracio­nes separadas. Su reinado proporcionará un periodo de paz y prosperi­dad.

     Con la muerte de Teodorico habrá problemas internos que terminarán con la invasión lombarda de acuerdo con Bizancio

2.5.5        Visigodos.

     Su consolidación será larga y costosa. En el siglo III presionan la frontera e invaden la Dacia al norte del Danubio, territorio que les será concedido por Aureliano. Allí permanecerán durante un siglo. En este periodo serán convertidos al arrianismo. Su estabilidad será rota por los hunos. Pedirán ayuda al Imperio, que los mandará a la Tracia. Intentan penetrar más al sur, y junto con los ostrogodos derrotarán al Imperio en Adrianópolis. En los siglos IV y V recorren toda Grecia y pasan a Italia. Tras la división del Imperio presionan a la parte occiden­tal. Atraviesan toda la península y al ver la imposibilidad de pasar a África vuelven a occidente. En el 416 se firma un tratado entre Valia y Honorio, gracias al cual se instalan en las llanuras de Aquitania (Reino de Tolosa). Supuso el comienzo de un periodo de paz.

     Existen dos teorías sobre el asentamiento:

     - Agrupado. Se basa en los cementerios.

     - Dispersos. Topónimos de la zona.

     Se recurrió a la hospitalitas para el asentamiento. Todo habitante debía ceder a su huésped ( visigodo) 1/3 de su habita­ción cubriendo, además, los gastos de la estancia. Asimismo les asignaban propiedades por 1/3 igualmente.

     Quedaron asentados como un pueblo unido y autónomo sin mezclar con los galorromanos.

     El equilibrio se rompió al ir a parar el poder a manos de los visigodos. Hubo un desplazamiento de la autoridad civil a manos de la Iglesia y la fuerza militar a manos visigodas.

2.5.5.1  Evolución política.

·    Desde el 418 (firma del segundo tratado Valia-Honorio) hasta el 476 (caída de Roma), están al servicio del Imperio. Se extende­rán por la Narbonense y se abren a Mediterráneo. Se produce la ocupación de provenza por parte de Eurico (475).

·    476-507. Se convierten en reino independiente. En el 507 son derrotados por los francos. Esta derrota supone el fin del reino de Tolosa. Los visigodos pasarán a Hispania.

2.5.5.1.1        Incursiones en Hispania.

     -   416. Primer tratado Valia-Honorio.

     - 454. Actúan como federado en zonas de la Tarraconense. Controla­rán la sublevación de las bagaudas, movimientos de resurgimiento indígena. Se desarrollarán en torno a los valles del curso alto y medio del Ebro. Abarcan desde el 451 al 454.

2.5.5.2  Carácter y naturaleza.

     Tenían carácter económico. Pequeños propietarios contra ricos hacendados. SÁNCHEZ ALBORNOZ baso su estudio en Idacio. Este habla de bagaudas aralecitanas. Pueden provenir de Huarte Araquil (Navarra) o Araciel, en territorio vasco.

     En el 449 atacan Tarragona, donde muere el obispo de la ciudad.

     Estas acciones se repetirán en el futuro con resistencia al reino de Toledo y, posteriormente, a los musulmanes. En el 454 esta rebelión es sofocada por los visigodos.

     - 456. Orden imperial contra los suevos. Saquearán Braga, Mérida y Oporto, pero no lograrán terminar con el reino suevo. Comenzarán a producirse asentamientos en Hispania.

470-475. Toma de la Tarraconense. Se produce una entrada masiva de los visigodos por dos direcciones, una por Pamplona y otra por el Rosellón.

2.5.5.3 Reino de Toledo.

     Entre la caída de Tolosa (507) y la fundación del reino de Toledo hay un periodo, de unos 60 años de regencia ostrogoda. Teodorico gobernará en nombre de su yerno Alarico II. Al morir este pasa el trono a su nieto Amalarico, aunque al ser menor de edad el reino volverá a ser gobernado por Teodorico. Adoptará un sistema de división de poderes. El poder militar quedarán en manos mixtas y el civil en manos hispanorro­manas.

     A través de matrimonios entre personajes de ambos bandos se creará una casta cerrada. Esta casta, tras asesinar al niño elegirá rey a Teudis, que designará a Barcelona como capital. Eliminará la facultad de poder de los hispanorromanos. La sociedad quedará dividida en dos: los que mandan (visigodos) y los mandados (hispano­rromanos).  La Iglesia servirá de mediador con el rey a través de los concilios, que se celebrarán en las capitales.

     La única zona romanizada que quedaba fuera del control visigodo fue la Bética. El intento de anexión tuvo dos consecuen­cias:

µ    Intervención bizantina.

µ    Traslado del centro de poder.

Intervención bizantina. Los bizantinos desembocan en Hispania en el año 551.

Traslado del centro de poder. Pasará a Mérida y de ahí a Toledo, siendo rey Atanagildo. Será sucedido por Leovigildo, que afirmará y consolidará el reino. Fue la primera vez que España estuvo unificada.

2.5.5.3.1        Rasgos del reino de Toledo.

     Se considera a Atanagildo el precursor del reino de Toledo, que será consolidado por su hijo Leovigildo. El principal objetivo fue la unificación del territorio para los visigodos.

     Para ello realizó tres campañas:

     - 570-573. Contra los bizantinos que estaban en la Bética.

     - 574. En Cantabria y Vasconia. Fundará la ciudad de Vitoria.

     - 575-585. Contra el reino suevo de Galicia, incorporándolo a su territorio.

     Es el comienzo de máximo esplendor visigodo. Periodo bélico, de cara al exterior y al interior. En los últimos años hubo levantamien­tos (Hermenegildo). Ocasionó una guerra civil. Estuvo asociado al trono y fue gobernador de la Bética. Se convirtió al catolicismo y se proclamará rey de la Bética. Esta rebelión fracasará.

A la muerte de Leovigildo (586) subirá al trono Recaredo. De todo el territorio peninsular únicamente quedará fuera del poder visigodo la Bética que volverá a manos bizantinas.

Se produjo la unificación religiosa al convertirse el rey y el pueblo al catolicismo en el 3er Concilio de Toledo (589).

A partir de este reinado habrá otra clase de problemas: luchas de facciones aristocráti­cas.

En el 642 sube al trono Chidasvinto. Se producen fuertes tensiones sociales. Ejercerá una depuración entre el sector aristocrático que no le apoyó a subir a trono.

Durante el reinado de Rescenvinto nos encontramos ante una etapa de paz y prosperi­dad. Aunque con la subida al trono de Wamba se regresa a una situación represiva.

     Los reinados débiles, que intentan poner arreglo a los errores de sus sucesores, sólo consiguen empeorar las cosas, por lo que no estuvieron preparados para hacer frente a la invasión musulmana.

     La primera diferencia entre la monarquía de Toledo con las otras manifestaciones visigodas fue la utilización de emblemas de los emperadores romanos. Crearán un ceremonial semejante a la monarquía bizantina, apartándose de la tradición anterior.

     Se constituye una unidad jurídica para visigodos e hispanorro­manos. Leovigildo derogó una ley que prohibía los matrimonios mixtos.

     El problema existente entre arrianos y católicos se elimina con la conversión de Recaredo al catolicismo. A partir de aquí se hará un notable esfuerzo para restaurar instituciones tales como, la monarquía, los concilios, el oficio palatino y el aula regia.

2.5.5.3.2             San Isidoro.

     Sus principios doctrinales se convirtieron en importantes axiomas políticos. En el IV concilio de Toledo se dieron importantes leyes. En los visigodos no era tan importante la sangre y la herencia como la elección del rey por Dios. A partir de ese momento se perfilaron las cualidades necesarias para reinar.

2.5.5.3.3        El oficio palatino.

     Era un órgano de colaboración de la monarquía. Estaba constituido por los jefes y subalternos de los servicios de palacio: Tesorero, jefe de la hacienda real, de los notarios, jefe de la guardia real. Formaba parte del aula regia, órgano que colaboraba con el rey en las tareas de gobierno. Tenía carácter consultivo. Reunió en su seno a las más importantes fuerzas políti­cas. Estaba compuesto por el oficio palatino, la nobleza titulada, mandos militares y gardingos (miembros del séquito real).

2.5.5.3.4        Los concilios.

      Con la conversión de Recaredo al catolicismo se produjo la integración en el estado visigodo de la población hispanorromana. Se reconoció a la Iglesia como la autoridad que podía hacer leyes. Adquirirá una gran influencia como fuerza social. No habrá separación entre poder secular y religioso.

     Se lega a un nuevo tipo de sociedad protofeudal. Se observa una ruralización progresiva y un debilitamiento de la vida urbana y comercial, desapareciendo la clase media. Existe una tendencia a la gran propiedad. Se busca en ello un medio de vida y una mayor protección, que el estado no podía ofrecer, y sí los grandes señores. Para ello el gran propietario a cambio de fidelidad les armaba y les daba un medio de subsistencia, formando ejércitos personales.

     Esto llevará consigo un debilitamiento de la monarquía, lo que junto con la depresión económica explica la facilidad que tuvieron los musulmanes para conquistar España.

2.5.5.4 ¿ Porqué cayó la España visigoda?

     En el siglo VII el reino vivió un proceso de decadencia que influirá negativamente en la sociedad. A partir del 670 hasta el 711 se ha visto como surgen instituciones prefeudales y aumentó la oligarquía militar que se enfrentará entre sí y contra la monar­quía.

              I. La sucesión de reinado débiles y reinados duros influirá negativa­mente en esta situación.

           II. Existía una durísima carga fiscal, que rebasaba con creces al capacidad del pueblo. Se devalúa la moneda, tanto en ley como en peso.

         III. El comercio exterior se contrae, aunque no desaparece, sobre todo en el Mediterrá­neo.

        IV. Se produjeron persecuciones antijudías, que apoyaban la llegada musulmana.

           V. Existió una crisis eclesiástica que afectará al episcopado. Desde mediados del siglo VII los cánones de los Concilios inciden en promulgar disquisiciones contra los abusos de los obispos.

        VI. En el plano artístico y constructivo apenas existen obras de este periodo. Se utilizan materiales pobres y desechos de ruinas.

      VII. La aparición de epidemias de peste que causó estragos entre la población.

     Todos estos factores, junto con la llegada de los musulmanes propiciaron la desaparición del reino visigodo.

2.5.6     Vándalos.

     Este término designa a un gran número de pueblos, que serán limitados sólo a dos: vándalos silingos y vándalos asdingos. Ocuparon territorios de la Europa Central. Se instalarán en la frontera del Imperio hasta ser empujados por los hunos. En el 406 superan la frontera del Rin y penetran en el Imperio. Se introducen en Hispania formando una confederación con suevos y alanos (409). Se repartieron la península: vándalos asdingos en la zona norte de Galicia, vándalos silingos en la Bética. Estos últimos serán aplastados por los visigodos. Los asdingos y alanos pasarán a África y formarán en Numidia un reino vándalo. Controlarán las islas europeas y la ruta del trigo. En el año 543 será destruido por Belisario, general de Justiniano.

2.5.7     Suevos.

     En esta época se dispersaron, estableciéndose en diversos lugares, Venecia, Flandes, Bretaña e Hispania, siendo estos últimos los más importantes.

     En el reparto de Hispania con vándalos y alanos les correspon­de el sur de Galicia. Aprovecharán la salida de los vándalos para formar un estado en todo el noroeste de Hispania. Su capital estaba en Braga. En el 456 los visigodos les derrotan, aunque su destruc­ción total no tendrá lugar hasta el periodo de Leovigildo. Existen muy pocas noticias de este reino.

2.5.8     Burgundios.

     Siglo I. Zona del Báltico. Se desplazarán hacia la frontera del Rin. A principios del siglo V se establecen mediante un tratado (foedus) en la Galia cercana al Rin. Serán federados modelo, proporcionando gran ayuda militar contra los hunos y los visigodos. Tras la caída de Roma se extienden por la cuenca del Ródano y crean un estado próspero que será anexionado por los francos debido a la importancia estratégica y económica.

2.5.9     Los movimientos marítimos.

     Entre el Rin y Jutlandia. Fue dirigido hacia Gran Bretaña.  Los pueblos más importantes que los llevaron a cabo fueron los: anglos, Incursiones pequeñas, promovidas por anglos y sajones; instalación  y jutos, frisones y sajones.

     La operación más importante fue la invasión de Gran Bretaña. Tuvo lugar en tres fases: colonización.

La penetración de los anglos es poco conocida, al ser semejantes en su lengua y su cultura a los sajones. Estos entraron como federados de Roma (450). Se ha aceptado esta versión al no haberse encontrado ningún rastro de catástrofe o violencia.

     A partir del 450 los sajones ocuparon la zona oriental de las islas, asentándose en las tierras cultivables y avanzarán hacia el este arrinconando a los bretones. Este avance fue lento y paulati­no. Hasta la fundación de los principales reino no hubo cierta conformi­dad.

     - Los siete reinos. (Heptarquía anglosajona). Este periodo se conoce a través de la obra de Veda el Venerable  Historia eclesiás­tica del pueblo inglés. En ella se relatan las luchas entre estos reyes para ostentar la supremacía ante el resto.

2.6       Segunda oleada.

2.6.1      Francos.     

     Aparecen más tarde que los pueblos anteriores. Sus orígenes son más oscuros. El nombre franco aparece en el siglo III. Se localizan en puntos del curso medio del Rin. Desde el siglo IV comienzan a infiltrarse en los cuadros del ejército imperial, o como repobladores de zonas devastadas (Bélgica). Tras el asalto a la frontera del Rin, los francos no intervinieron, y se produce una situación de inestabilidad. Los francos iniciarán un descenso hacia el sur.

     A fines del siglo V los francos fueron dirigidos por varios reyes destacando la creación de un reino en Turné por parte del rey merovingio Childerico, padre de Clodoveo. Clodoveo accede al trono en el 486. Derrota al reducto romano de Suasso y se extiende por el norte de Francia hacia el Loira.

     Las guerras de Clodoveo se dirigirán hacia el este, contra turingios y alamanes, y hacia el sur, contra burgundios y visigo­dos. Será una lucha entre francos católicos y visigodos arrianos. Los francos consiguen derrotar a los visigodos en la batalla de Vouillé. Los visigodos abandonan el sur de la Galia y pasan a Hispania.

     A pesar de sus éxitos militares la obra de Clodoveo fue un fracaso al no poder organizar el reino. Dividirá el reino y sus sucesores lucharán por la hegemonía. Lo dividirá en cuatro partes:

     - Austrasia (Metz).

     - Neustria (París).

     - Borgoña (parte oriental).

     -  Aquitania (parte sur).

     En el siglo VII la nobleza se impondrá a la monarquía. De una familia noble de Neustria salió quienes unificaron la Galia y la salvaron de los musulmanes. Son los descendientes de San Arnulfo o carolingios. Carlos Martel derrotará al Islam en Poitiers (732) en nombre de Childerico III.

     El equilibrio que parecía existir en una Europa por los bárbaros quedará roto por el intento de Justiniano de recuperar el Imperio Romano. El varias veces fracasado intento de recuperar Italia triunfará esta vez con la ayuda de los lombardos, y el inicio de la tercera oleada de invasiones.

2.6.1.1 La sorpresa franca.

     Hacia los años 465-68 los francos se componían de dos grupos: renanios y salios. Este último se alzó con la hegemonía, tras la unificación del reino franco por uno de sus reyes, Clodoveo.

     Clodoveo intentó un proceso de expansión contra sus vecinos, para lo que necesitaba la ayuda de los galorromanos, católicos que rechazaban el arrianismo franco. El rey decidió convertirse al catolicismo. Posteriormente emprendió campañas contra los visigodos y burgundios, todas ellas victoriosas.

     Tras la muerte de Clodoveo (511), en el reino franco las relaciones entre vencedores y vencidos eran más fuertes que en ninguna otra parte. Sus hijos, a pesar de la división del reino continuaron su labor expansiva. Turingios, alemanes, bávaros fueron sojuzgados por los francos, el pueblo más importante de la época, ya que los tres reinos arrianos, visigodos, ostrogodos y vándalos, no tenían la fuerza de antaño.

2.7       Tercera oleada de invasiones.

2.7.1      Los lombardos.

     Provenían de Panonia, tierra que será cedida a los ávaros tras el acuerdo con Bizancio para conquistar Italia. En el último tercio del siglo VI atacan Italia con grandes resultados. El rey muere asesinado así como su sucesor. Los lombardos suprimen la monarquía y el poder lo ostenta los jefes militares (periodo interregno).

     Los bizantinos aprovechan esta situación para recuperar territorios arrebatados. Dividen la Italia lombarda en dos. El establecimiento de una monarquía (Aulario) dará lugar a una respuesta contra Bizancio. Esta decisión fue tomada tarde, ya que no llegaron nunca a formar un estado coherente. Se convertirán al catolicismo y establecerán la capital en Pavía.

3   LOS COMIENZOS DEL MUNDO BIZANTINO.

     Algunos lo consideran la más brillante civilización de la Edad Media. En él se funden tradiciones romanas con la tradición clásica, influencias cristianas e influencias orientales, primero de Persia y después del Islam. Cae en poder de los musulmanes en 1453.

     Bizancio se inicia con Constantino el Grande (construcción de Constantinopla). En el 395 se produce la división del Imperio por Teodosio, y se concede la parte oriental a Arcadio. Con Justiniano (primera mitad del siglo VI) se establecen las bases del estado bizantino.

          En 717 se produce una respuesta contundente bizantina a la presión musulmana.

     Como síntesis hay que decir que a lo largo de los siglos  IV y V asistimos a la formación de un Imperio, que en el siglo VI se había constituido como autónomo.

     Puede considerarse a Bizancio como el Imperio Romano de Oriente, que hace frente y consigue derrotar a los bárbaros.

     En el siglo V existieron tres momentos de gran peligro:

          - Presión de los visigodos. Principios del siglo V.

          - Presión de los hunos. Mediados del siglo V.

          - Presión de los ostrogodos. Finales del siglo V.

3.1       ¿ Porqué resistió Oriente estas presiones?

     Una de las razones más importantes radica en la situación geográfica. Constanti­nopla se convertirá en el centro neurálgico del Imperio.

     Persia constituirá un parapeto que defendía a Bizancio, ya que en el momento de las invasiones no ejerció presión sobre el Imperio y este pudo dedicarse a la expulsión de los bárbaros.

     Constantinopla fue fundada en el año 325 por Constantino. Ofrecía ventajas políticas, geográficas y estratégicas. Entre Europa y Asia se convirtió en el centro comercial. Se comunicaba con Siria, Egipto e Italia. Sus defensas la convirtieron en una ciudad fuerte desde el punto de vista militar y comercial.

          Era la residencia del emperador, sede del patriarca ortodoxo de Constantinopla, el más importante de todos. La Iglesia de Sta Sofía era el centro religioso del Imperio.

          La masa de la población estaba compuesta por artesanos, jornaleros, mendigos esclavos y soldados. La clase media por banqueros, funciona­rios, comerciantes, mientras que eran miembros de la clase alta la nobleza cortesana, y la nobleza de sangre.

          Era una clase brillante que aparte del culto al lujo tenía dedicación a la cultura y a las cuestiones espirituales.

     Constantinopla reflejaba lo que era el resto del Imperio, que estaba destinado a llevar a cabo tres misiones:

     - Defensa de la cristiandad contra el Islam.

     - Difusión de la cultura.

     - Mediación entre Oriente y Occidente.

          Bizancio aportó su forma de vida. Influyó en el arte y en la mentalidad espiritual. Se adentrará en la Europa moderna, influyen­do en los pueblos eslavos y en Rusia.

3.2         Las desavenencias religiosas.

          Amenazaron la estabilidad interna de Bizancio. Surgieron a partir del arrianismo. Después surgirán disputas cristológicas que trataban de ver la faceta humana y sagrada de Cristo.

          Lo que puede parecer un problema teológico, derivado de dos formas de ser diferentes: griega (racionalista) y oriental (admite lo incomprensible) se convierte en un problema social ya que varias regiones se disputaban la hegemonía dentro del Imperio.

o       Grecia y Asia Menor. Su centro es Constantinopla. Ortodoxas y ligadas a la política imperial. Hacia esta región tendían todas las fuerzas. Estaba fuertemente helenizada.

o       Siria Occidental. Con centro en Antioquia. Estaba helenizada pero con una gran influencia oriental. En el siglo V existía en Antioquia una escuela teológica con tendencias neoplatónicas que mantuvo la rivalidad con las de Constantinopla y Alejandría.

o       Egipto. Con capital en Alejandría. Junto a la influencia cristiana hay que observar el influjo de antiguas religiones egipcias. El monacato tuvo una gran importancia. Se intentaba dar una posición preeminente a los patriarcas de Alejandría. Estos patriarcas eran los lugartenientes del emperador, ya que Egipto era el máximo proveedor de trigo.

     En el año 381 el patriarca de Constantinopla recibió la primacía. Los otros dos patriarcados intentan demostrar que son ellos los que están más cerca de la verdad y merecen la primacía.

     En el Concilio de Constantinopla (381) se afirma que Cristo posee dos naturalezas distintas unidas místicamente. La escuela de Antioquia creía que la naturaleza divina era la más importante prueba para la inmortalidad. Ambas estaban separadas. Asimismo creían que María era la madre de Jesús, no de Dios. (Nestorio).

     En el 428 se convierte en patriarca de Constantinopla e intenta difundir su idea. Pronto le surgirá un rival: Cirilo de Alejandría.

     En el 431 se celebra el Concilio de Efeso, sin los obispos sirios. Se condena como herejes a los nestorianos. Es el triunfo de la Iglesia de Alejandría.

     Aparece el monofisismo. "En el momento de la encarnación, la naturaleza humana es absorbida por la divina".

     Celebración del Concilio de Calcedonia. En Cristo se da una sola persona con dos naturalezas distintas, inseparables (contra Nestorio) e inconfundibles (contra el monofisismo).

          Por el canon 28 se equiparaban la sede de Roma con la Constantino­pla. La primacía de Roma y el Papa se basaba en el papel político que tuvo como capital del Imperio.

          En Siria continuó habiendo nestorianos y en Egipto monofisi­tas.

          Se produjo la separación de la Iglesia de Egipto. Se designó al copto (lengua egipcia escrita en griego) como lengua oficial de su Iglesia.

          Estas herejías se convirtieron en agentes de destrucción y disolución de la unidad religiosa. Este problema nunca fue soluciona­do.