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Caribe: filibusteros, bucaneros y piratas
Trabajo realizado por Isaac Palomo de la Fuente
2. Etapas de la piratería americana.
3. Causas de la aparición de la piratería americana.
4.1 La cofradía nace en el
1620 y dura hasta el 1700.
4.1.1 Sin perjuicios
raciales ni de religiones.
4.1.2 La propiedad individual no existía. 7
4.1.3 La libertad era su principal virtud. 7
4.1.4 No admitían mujeres europeas. 8
4.1.6 El consejo de ancianos. 8
5.4 Los “irónicos” nombres
de sus navíos.
5.7 Donde encontraban a
sus presas.
Conocidos a través de las películas, los libros de aventuras, se nos han presentado como seres fantásticos, rayando el umbral de la leyenda con la realidad, una leyenda forjada a lo largo de siglos de correrías y asaltos reales.
Filibusteros, corsarios, bucaneros... todos ellos fueron los responsables de ataques a buques cargados de tesoros que volvían a España. Los éxitos y la audacia propia de hombres sin temor, de proscritos sin patria, junto a la interesada ayuda de gobiernos, les llevó posteriormente a ofensiva contra plazas fuertes y puertos. Por todo ello fueron mundialmente conocidos.
Tan reales como diferentes,
porque aunque tenían la misma “ocupación” pueden observarse evidentes
diferencias entre ambos.
Bucaneros: en su comienzo se les
denominaban cazadores de puercos cimarrones(cerdos salvajes), estaban
instalados en el siglo XVII en la zona oeste de la Isla Española. Su sustento
era la venta de carne ahumada o asada a la barbacoa o “boucan” de ahí procede
su nombre. Su expulsión por los españoles de la Española y de la Tortuga[1],
hizo que los bucaneros se organizaran y conquistaran la segunda de las islas
anteriores, donde se instalaron.
Filibusteros: su nombre es de origen ingles;
proviene del holandés Vrij Buiter: “El que va a la captura del botín”
que en inglés se escribe “Freebooter”de ahí viene la palabra “filibustero” que
tiene un oscuro significado; con el cual se designaba a muchos de los piratas
del mar de las Antillas en el siglo XVII, en especial a los ingleses y holandeses.
Los filibusteros solían atacar poblaciones costeras, y alguna ver, muy escasa
vez atacaban barcos, al contrario que sus parientes los
bucaneros que su oficio era abordar barcos.
Corsarios: se denominaban corsarios a los
piratas que navegaban a las órdenes del gobierno de su país; atacaban a los
barcos de sus enemigos para debilitar los poderes comerciales y económicos de
los mismos. Los corsarios tenían en su poder documentos que autorizaban aquello
que ellos hacían, estos documentos recibían el nombre de “Letter of marque” o
también “Patente del Corso”. Los cosarios no cumplían los preceptos
establecidos en estos documentos y los que decidían lo que hacer y no hacer eran
los capitanes corsarios y sus tripulaciones. Las Patentes de Corso era
entregadas habitualmente por un rey. Cuando los corsarios no tenían ninguna
parte en las misiones de su corona atacaban cualquier buque que no llevara su bandera, así el botín era integro para
ellos, pero conservando los derechos de
navegar en corso.
Piratas: tenían características muy
similares a los anteriores, pero estos no cumplían ordenes de ningún gobierno,
es decir, que eran bandidos, enemigos públicos, ladrones del mar; no tenían
ninguna influencia política sino que buscaban su propio beneficio, solo respetaban
a los barcos cuya bandera fuera “Jolly Roger” (o bandera pirata).
Muchos de los corsarios pasaron a ser piratas a partir de la firma de paz entre
España e Inglaterra. Los principales blancos de los piratas eran buques o
barcos o pequeños asentamientos o colonias de bandera española o portuguesa,
era lógico ya que eran los países que monopolizaban el comercio entre Europa y
el Nuevo Mundo. Sus barcos cargados de oro y plata, esto para los piratas era
un gran botín.
En un principio toda la piratería Atlántica se encontraba en el Atlántico Oriental; junto al cabo de San Vicente y los puertos de Andalucía. Con el paso del tiempo la zona de reunión pasa a ser una zona cercana a las Azores. Prácticamente estos piratas son todos franceses, pero fueron expulsados de estas aguas por buques españoles.
Toda la piratería gira de rumbo y se sitúa en el mar del Caribe, una obligada ruta de los barcos españoles cuando decidían regresar a España. Estos viajes los hacían fuertemente escoltados, ya que en sus barcos llevaban grandes tesoros, iban protegidos por galeones fuertemente armados ( a esto se le denomina navegación en convoyes).
A raíz de los convoyes los piratas no podían abordar barcos con grandes tesoros y su principal objetivo pasó a saquear ciudades costeras, estas oponían poca resistencia ya que no estaban defendidas, con el paso del tiempo las ciudades importantes comenzaron a fortificarse.
En estos años entran en escena los buques ingleses, los contrabandistas y los corsarios. Todos estos están apoyados por Inglaterra que a demás de enriquecerse económicamente quiere dañar a España. Para prevenir estos ataques sorpresa se fundan las patrullas guarda costas bautizadas con el nombre “Las Galeras de Cartagena” (1582).
En estos años nace el mejor barco holandés el “Filibote” es un barco muy deseado por los piratas americanos, también aporta su nombre a la palabra (filibustero) a partir de ahí los holandeses entran en el mar del Caribe.
En este periodo se observa el fin de la hegemonía española en el mar del Caribe. El apoyo de potencias europeas como Francia, Holanda e Inglaterra a los asentamientos piratas del caribe les convirtieron en sucursales de la metrópoli y permitió que sus acciones fueran respaldadas por los países europeos anteriormente citados. La creación por parte de España de la armada de Barlovento en 1641 no impidió el declive español en la zona.
Ingleses y holandeses mantienen una disputa por el dominio del Caribe, una gran victoria la que consiguen los ingleses que toman el Caribe y en 1655 toman la isla de Jamaica y así bloquean las costas del sur de España.
Para contrarrestar la perdida de influencia en la zona las autoridades españolas adoptaron medidas tales como permitir el corso español en 1674. Se asiste a la ruina del comercio interprovincial indiano a causa de los piratas y de los contrabandistas.
Holanda, Francia e Inglaterra firman el tratado de paz de Utrech y se comprometen a respetar el comercio de las mismas; los filibusteros llegan a su fin. La piratería gira el rumbo y se traslada a las colonias de Inglaterra.
Si tenemos que hacer una relación de las
diversas causas que propiciaron la aparición de este fenómeno, habría que
mencionar en primer lugar el extremado nivel de pobreza existente en amplias
zonas de Europa, lo que impulsaría a muchas personas a buscar otros medios de
vida.
Por otro lado, la atrayente perspectiva de un
futuro repleto de riquezas, la fama duradera y la posibilidad de conocer
tierras muy diferentes, hizo que muchos hombres dejasen sus hogares y se
lanzasen a una vida llena de impredecibles consecuencias.
Asimismo, las potencias rivales de España,
celosas de su enriquecimiento derivado de la aparición de importantes
yacimientos de minerales preciosos, consintieron, alentaron y ayudaron las
rapiñas de este singular colectivo, prueba fehaciente de ello es la toma de
Jamaica por los ingleses, que nombrarán gobernador a uno de los más famosos
filibusteros, Henry Morgan.
A todas estas razones, se añade el paulatino
debilitamiento de las medidas de seguridad de las rutas comerciales entre
España y las Indias, así como de las principales plazas americanas, lo que
facilitó los ataques y incitó a otros aventureros a seguir el ejemplo.
El comercio con América en el siglo XVII, que
estaba situado en el caribe, tuvo como gran enemigo la hermandad de la costa,
formada por filibusteros de diversos lugares. En el mar se sentían los hombres
más libres del mundo pero para bajar a tierra debían conocer bien el lugar, así
que tomaron como capital o punto de encuentro la isla de la Tortuga.
Dado el peligro que suponían, los españoles
iniciaron una serie de operaciones militares con el fin de neutralizar la
situación. En 1620 tiene lugar la derrota de los filibusteros que son
expulsados de la zona. A pesar de la facilidad de la derrota una gran cantidad
de filibusteros consiguieron cruzar el canal que separa La Tortuga de La
Española y allí se asentaron. El anterior ataque trajo consigo la necesidad de
agruparse bien para poder defenderse de más posibles ataques por parte de los
buques españoles.
No se sabe porque eligieron ese nombre ni
como se organizaban, no todos eran analfabetos entre ellos había hombres
ilustrados y nobles pero que al pisar la isla se convertían en lo mismo en
hermanos de la costa. Se conoce todo esto porque ha sido una tradición oral que
se ha ido contando de generación en generación.
El filibustero se hizo corsario de las grades
potencias de Europa, así poseía la patente del coso y para asaltar a sus
enemigos.
Muchos otros cayeron en la red de bandidos y
ladrones, los cuales asaltaban por las riquezas que podían conseguir, el
movimiento anarquizante termina y queda como una leyenda que nunca se olvidara
el movimiento liberal que navego por las Antillas.
Al comienzo de la formación de la cofradía no
había conflictos entre razas, etnias,... etc. Pero más adelante se vieron
conflictos entre franceses e ingleses, eso quería decir que el fin de la
cofradía estaba cerca y así fue.
Lo compartían todo, no hacían reparto de
botines según su cargo como marineros, ni tampoco con la tierra en la que
estaban asentados. Los barcos no eran de posesión privada, cualquiera que
preparase una expedición podía utilizarlos.
Dentro de la hermandad no hay ningún tipo de
código penal, cada una era voluntario de hacer lo que quisiera, las
expediciones no eran obligatorias y podían dejar el filibusterismo cuando
quisieran porque no sufrirían venganzas ni persecuciones. Nadie les obligaba a
combatir eral totalmente libres.
Una de las normas que debía ser cumplida era
la de no admitir mujeres europeas en la isla, las indígenas y aunque las negras
e indígenas eran permitidas.
La llegada de 100 mujeres blancas francesas,
traídas por el francés Dógeron en 1667 con el objeto de convertir a La Tortuga
en una colonia francesa inició un periodo de aburguesamiento, ya que las
mujeres, que se instalaron fácilmente entre los piratas, podían reclamar daños
y perjuicios y la ruptura de la relación en caso de maltrato.
Las leyes por las que se regían los
filibusteros, no mencionan ningún deber hacia los más necesitados ni hacia los
más débiles.
Se hace hincapié en evitar la tiranía, y para
ello potencian la libertad de cada individuo.
Los derechos individuales garantizan la
libertada colectiva, por lo que cuanto más fuerte es cada individuo, más lo es
la colectividad.
El hecho de contar con obligaciones militares
hizo obligatorio el nombramiento de mandos, y por encima de todos ellos el del
“Gobernador”.
Su función era únicamente militar, y se
limitaba a una o varias acciones militares, dependiendo del momento.
El “Gobernador” era elegido por votación, lo
que es de reseñar, ya que no fue hasta 150 años más tarde, a raíz de la
independencia de Estados Unidos y de la Revolución francesa para que los
sufragios se convirtieran en la fórmula habitual para la elección de los
representantes.
Estaba formado por los hombres más veteranos
y sabios, eran quienes velaban por la pureza de la cofradía. También se
dedicaban a observar y determinar que los nuevos hermanos estaban preparados
para formar parte de la cofradía. El nuevo hermano se arriesgaba a ser
rechazado o por el contrario le admitían por su compenetración con el grupo.
El agua y la comida eran fundamentales, aunque nunca les venia mal
unos litros de cerveza y algunas botellas de ron.
Lo más complicado era conservar la comida, la
comida que mejor se conservaba eran las galletas pero terminaron por
aborrecerlas. Un manjar dentro de lo que cabe eran las gallinas que a la vez de
dar comida fresca daban huevos.
Pero sin duda su alimento principal eran las
tortugas; fáciles de cazar por su abundancia y torpeza desplazándose.
El mar era peligroso así que antes de salir a
la mar tenían que prepararlo todo (comida, bebida...) y una cosa fundamental
reparar el barco, el 80% de su triunfo dependía del estado del barco por eso
era lo que los piratas más cuidaban.
Las banderas las diseñaban con la idea de
aterrorizar a cualquiera que la observase los piratas tenían debilidad con las
calaveras o cualquier otro símbolo que
representase la muerte. La más terrorífica era la insignia roja NO
MERCY, las victimas de su ataque sabían que no iban a tener ninguna
contemplación con ellos así que solo les quedaba pelear y morir honradamente.
Los piratas deseaban humillar a cualquier
barco que abordaran una de sus maneras era con los nombres que daban a sus
galeones; estos son algunos de los nombres que utilizaban: “Black Joke” broma
negra, “Sudden Death” muerte súbita.
Conocerse los mapas era lo más importante,
por eso cuando un barco los poseía los guardaba como oro en paño, los piratas,
en su mayoría eran analfabetos, no sabían leer los mapas y por eso tenían
muchos problemas con la orientación, en muchas ocasiones se quedaban atrapados
en zonas de arrefices.
Sus armas no tenían nada fuera de lo normal
ya que se las robaban a los barcos que asaltaban, al igual que las medicinas,
alimentos y cualquier objeto de valor que tuvieran en el barco (anillos, cofres
de oro...)
Era el arma más sencilla, se podía ocultar
fácilmente y era muy útil en asaltos a corto espacio ya que la espada es más
complicada de utilizar en pequeños espacios.
Muy útil a la hora de llegar a la cubierta
del barco enemigo, una vez en la cubierta del barco se utilizaba para derribar
las velas.
El arma preferida por los piratas, se cree
que la utilizaban los bucaneros para cortar la carne, su pequeño tamaño era lo
ideal para el cuerpo a cuerpo y reducirlos en los espacios menores. Su manejo
era sencillo, consistía en dar sablazos al enemigo hasta causarle la muerte.
Las pistolas como los mosquetes no disponían
de precisión, así que solo eran útiles en cortas distancias, otro inconveniente
era que solo podían disparar una vez y cargarlas era complicado y podías
jugarte el pellejo por que se tardaba un rato en cargarla, en ocasiones
extremas se utilizaban de mazo.
Las presas preferidas de los bucaneros y
filibusteros fueron, sobre todo en los dos primeros siglos tras la conquista
americana, los barcos que partían rumbo a España cargados de preciadas
riquezas.
El éxito de estos ataques les convirtieron en
más atrevidos, y pasaron a atacar las fortalezas españolas en América, como se
demuestra con el asalto a Panamá por parte de Henry Morgan y unos 1500 piratas
de Port Royal en el último tercio del siglo XVII.
Posiblemente el bucanero más famoso, de
origen inglés, pasó la mayor parte de su vida en el Caribe.
Tras haber ser secuestrado siendo niño fue
vendido como sirviente en Barbados.
Posteriormente inició una relación con los
bucaneros del Caribe, a los que se unió en sus ataques a los buques españoles.
Su destreza, que en 1666 le valió la
capitanía de un barco, llegó a oídos del gobernador de Jamaica, quien le
encomendó que mantuviera hostilidades contra los españoles. Sus incursiones se
centraron en asentamiento de Cuba, Venezuela y Panamá.
A raíz del ataque y saqueo de la ciudad de
Panamá después de haberse firmado un tratado de paz entre Inglaterra y España, es
conducido a Inglaterra para ser juzgado. El rey Carlos II de Inglaterra
confiando en la lealtad de Morgan le concedió el titulo de sir, nombrándole
asimismo, vicegobernador de Jamaica.
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[1] Es una isla al noroeste de la actual Haití (llamada en tiempos de los piratas, La Española, junto al actual Santo Domingo). Es una pequeña isla de 220 km2 y fue la más importante y célebre base de los bucaneros franceses, sede de "La Cofradía de los Hermanos de la Costa". (N.A)