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1.2 La Historia
como problema.
1.3 Problemas de
periodización.
1.5 El legado del
XVIII. Factores de permanencia y factores de cambio.
1.5.1....................................... Persistencia del mundo rural.
1.5.2........................... Persistencia de las manufacturas.
1.5.3........... Persistencia de la sociedad
estamental.
1.5.4 Persistencia de unos regímenes autoritarios.
1.5.5.................. Persistencia del poder de la
Iglesias.
1.5.6.................................. Persistencia del analfabetismo.
1.5.7...................... Transformaciones de la demografía.
1.5.7.1.................................................. Crecimiento de Europa.
1.5.7.1.1.......................................................................... Emigrantes.
1.5.7.1.2........................................................ Países de acogida.
1.5.8.............................. Transformaciones intelectuales.
1.5.8.1................................................ Pensamiento económico.
1.5.8.2................................... Pensamiento socio-cultural.
2.2 Características
de la industria moderna.
2.3 ¿ Cuáles son
las causas de la revolución industrial?
2.3.1.................................................................. Factores endógenos.
2.3.1.1 Técnica y tecnología, invento e
innovación.
2.3.1.2....... Acumulación de capital e
inversiones.
2.3.1.3..................................... Función de los empresarios.
2.3.2...................................................................... Factores exógenos.
2.3.2.1................................................ La revolución agrícola.
2.3.2.1.1..................................................... El antiguo régimen
2.3.2.1.2............ La revolución de la agricultura.
2.3.2.2.......................... El crecimiento de la población.
2.3.2.3....................................................... La acción del Estado.
2.3.2.4.................. La revolución de los transportes.
2.3.2.4.1................. Los transportes tradicionales.
2.3.2.4.2......... La revolución de los transportes.
2.3.2.5.................................................. El marco institucional.
2.3.2.5.1.............................................................. Bases jurídicas.
2.3.2.6................... Pensamiento y política económica.
2.3.3...................................................... Diversidades nacionales.
2.3.3.1.......... Los primeros países
industrializados.
2.3.3.1.1.................................................................. Gran Bretaña.
2.3.3.1.2.............................................................. Estados Unidos.
2.3.3.1.5................................................................................ Alemania.
2.4 LA
INDUSTRIALIZACIÓN: LA SEGUNDA REVOLUCIÓN
INDUSTRIAL
2.4.1.............................................................................. Características.
2.4.1.1....................................................................... La electricidad.
2.4.1.2............................................................. Los hidrocarburos.
2.4.1.3..................... Los nuevos medios de transporte.
2.4.2.................................................... El desarrollo industrial.
2.4.3.... El crecimiento de las Ramas
Industriales..
2.4.4............................. El crecimiento cíclico
industrial.
2.4.5 Desigual industrialización y
desarrollo en el mundo.
3.1 Causas de la
Revolución Francesa.
3.1.1............................... Crisis de la sociedad estamental.
3.1.1.3.......................................................................... Tercer Estado.
3.1.2................................................................ Factores económicos.
3.2 Interpretaciones
sobre la Revolución Francesa.
3.2.1......................................................... ¿ Qué quedará en el XIX?
3.2.2 La época de las revoluciones: el
liderazgo de la Revolución Francesa.
3.2.3.1.................................. Trayectoria historiográfica.
3.3 Causas de la
Revolución Francesa (precedentes, influencias).
3.3.1........................................................... Antagonismos sociales.
3.3.2... Fluctuaciones económicas y
demográficas.
3.3.3................................ La revuelta de los privilegiados.
3.3.4.... Comienzo de la Revolución: una
monarquía constitucional (1789-1792).
3.3.4.1 Declaración de derechos del
hombre y del ciudadano.
3.3.4.2.......................................................................... La obra social.
3.3.4.3.............................................................. La obra económica.
3.3.4.4 La obra administrativa
descentralizadora.
3.3.4.5..................................................................... La obra política.
3.3.4.5.1............................................. Constitución de 1791.
3.3.4.6................................................................. La obra religiosa.
3.3.4.7 La Asamblea legislativa (octubre
de 1791-agosto 1792).
3.3.5 La Convención y el gobierno
revolucionario (21 septiembre 1792-25 octubre 1795).
3.3.6 La República burguesa en Francia
(25 de octubre de 1795-1799).
3.3.6.1............................................................................. El directorio.
3.3.6.1.1 Del 25 de octubre de 1795 al 4 de
septiembre de 1797.
3.3.6.1.2 4 de septiembre 1797-18 de junio
de 1799.
Fue acuñado en Francia por el positivismo, aunque su definición
se va a invalidar pronto. Tenía su comienzo en 1789. Se pone en evidencia por
que se observa que continuarán muchos rasgos del Antiguo Régimen después de la Revolución Francesa.
La fecha tenía un carácter eurocéntrico. Aparecerá una época de
colonialismo proyectado por Europa. El ascenso de los EE.UU. seguirá un estilo
europeo.
Tiene un carácter político.
Actualmente este concepto tiene unos límites bastante inciertos.
Comienzo en 1878, 1898 (aparición de nuevas potencias como EE.UU. o Japón). Se
compartimenta por siglos e incluso se ha llegado a incluirla en de la Edad Moderna: Alta Edad
Moderna, Baja Edad Moderna (contemporánea).
La idea de resurgimiento subyace a la división de la Historia en
épocas. Con la Ilustración aparece la idea de progreso que subyace a la idea de
Edad Contemporánea. La crisis de la historia política aparece muy pronto (1900)
y la Escuela de los Annales le dará un golpe mortal al hacer hincapié en el
carácter interdisciplinar de las ciencias. Se intenta hacer una historia en la
que se recoja todas las circunstancias en las que se encuentra el hombre.
Cada época va a interrogar al pasado en virtud de sus vivencias y
problemas. Surgen nuevas preguntas y nuevas fuentes. La historia ayuda a
conocer el presente y a construir un futuro.
La historiografía marxista dio un gran impulso a la historia
económica. Se presenta a la economía como un factor fundamental en la historia.
Otro plano para poner de manifiesto esta historia económica es la
crisis del 29. Su influencia llegará tardíamente a España.
Se busca una periodización alternativa.
KONDRATIEFF hace una división basándose en ciclos de expansión o
largos (fase A) y ciclos de depresión o cortos (fase B), segmentados por unos
cambios decenales, estudiados por JUTGLAR.
De este modo y para el siglo XIX, de 1789 a 1817 fase A.. De 1817
a 1848 fase B. De 1848 a 1873 fase A y de 1873 ( La Gran Depresión) a 1898 fase
B.
Existe una escasa dedicación en los programas académicos por lo
universal. Se ocupan principalmente de Europa con algunas y escasas
progresiones hacia otros continentes.
Actualmente comienza a
haber más dedicación al estudio de otros continentes.
A fines del XIX se produce un cambio importante: EE.UU. y Japón
harán la competencia a los viejos países europeos.
- Sobrepasarán la producción de Europa.
- Derrotarán militarmente a países europeos (España y Rusia).
Comienza la deseuropización del mundo. Los países extraeuropeos
intervendrán cada vez más en la historia de Europa. Durante el siglo XX se
producirá la descolonización de los países afroasiáticos.
¿Qué se entiende por Europa?. "Conjunto de países con mares
adosados", según la Escuela de Annales.
¿Es realmente una unidad? Esta formada por diversos espacios
unidos por algunos elementos:
[
Un derecho público internacional (factores
jurídicos).
[
La herencia clásica que contribuye a la
semejanza de una trayectoria que seguirá un proceso de modernización (factores
históricos).
[
Demografía.
[
De producción.
[
Punto de vista social.
[
Punto de vista jurídico.
[
Aparición de sentimientos nacionales.
Existen varias áreas regionales:
q
Europa mediterránea. Unida por la
civilización grecorromana y el cristianismo. El clima tiene gran importancia.
Importantes imperios.
q
Europa Atlántica. Importancia del Atlántico. Surgen
imperios coloniales, burguesía, la Revolución Industrial. Son los primeros
países con sistemas jurídicos propios.
q
Europa germánica. Existencia de tendencias
federales.
q
Europa rusa. Continental.
Hay un proceso de urbanización coincidiendo con las transformaciones acaecidas tras la Revolución Industrial, pero la persistencia del mundo rural es muy importante. Europa era un continente básicamente rural.
Al hablar de población urbana y urbanizada hay que hacer
referencia a la clasificación de FEBVRE "núcleos de más de 10000 habitantes,
porque hasta 1951 no se puede hablar en el sentido moderno de la palabra".
Era mucho más corriente encontrarse el mundo rural: bajo nivel de
vida, subsistencia, malas vías de comunicación, endogamia matrimonial.
Persistirán hasta mediados del siglo XIX, incluso en algunas
regiones hasta mucho más tarde. Su sustitución se hizo de manera escalonada en
función de las necesidades de cada país.
Se pasará a una sociedad de clases, pero persistirá la influencia
de unos estamentos bien diferenciados.
A pesar de la
Revolución Francesa en 1815 se producen unos intentos de volver al Antiguo
Régimen, incluso existen países en los que durará hasta el siglo XX (Rusia,
1917).
Desde el siglo XVIII se produce un fenómeno de secularización,
que sin embargo, no anulará el poder de la Iglesia.
Existirá una pugna entre la ciencia y la fe en el siglo XIX.
El factor educacional es importante para el progreso industrial.
En algunas regiones es mucho más notable (Europa mediterránea).
Comienzan a fines del XVIII (primera
revolución) y continúan a finales del XIX (2a
revolución). Se produjeron muy lentamente.
Primera revolución. El Antiguo Régimen estaba caracterizado por
una alta mortalidad, una alta natalidad y una alta mortalidad infantil. Se
producirá un crecimiento demográfico muy pequeño.
Causas de las muertes:
- Crisis bélicas.
- Crisis económicas.
Tendrá lugar un descenso de la mortalidad, aunque continúa la
alta natalidad. Existirán diferencias dependiendo de los países.
Teorías de MALTHAUS. La población crece mediante una
progresión geométrica, mientras que los alimentos lo hacen de forma aritmética.
Apoya el control de la natalidad, en contraposición a los marxistas.
El aumento de población facilita la emigración hacia el este,
hacia América.
Los factores que permiten la alta natalidad son diversos:
- Tradición.
- Ignorancia de los métodos de control.
1750 ----------->
120-140 millones de personas.
1800 ----------->
187 millones.
1850 ----------->
266 millones.
1900 ----------->
400 millones.
Ingleses ---------->
17 millones.
Alemanes ---------->
10 millones.
Italianos --------->
9'5 millones.
Estados Unidos
--------> 32 millones.
Canadá
----------------> 4'5 millones.
Brasil
----------------> 4'5 millones.
Argentina
-------------> 6 millones.
10 millones de rusos se
dirigieron hacia Siberia en el periodo (1850-1914).
En la segunda mitad del siglo XVIII surge un
movimiento ideológico que con la crítica y la elaboración de la crítica
contribuirá a la revolución intelectual.
Se había desarrollado el mercantilismo. A
finales del XVIII aparece una dinamización de la economía y se intenta romper
con el proteccionismo. ADAM SMITH propugna la libertad de producción,
de comercio, de beneficios, lo que conduciría a una sociedad más equilibrada
con un reparto de los beneficios. Estas teorías se implantarán a mediados del
XIX.
Doctrina de la burguesía que sirve para todas
las clases de la sociedad. Pedirán la igualdad para todos. Estas ideas serán
tomadas de las de LOCKE sobre el Estado.
Estaba muy dispersada en las familias, en las aldeas, en pequeños
talleres, había muy pocas fábricas grandes. La producción era limitada: en 1780,
en una Francia de 26 millones de habitantes, sólo la producción de carbón era
de 300.000 toneladas. Gran Bretaña, la más avanzada de las naciones
industriales, consumía en la misma época sólo 1.000 toneladas de estaño, algo
más de tres millones de algodón y producía 60.000 toneladas de fundición.
Lo esencial de los capitales industriales, la mayor parte de la
mano de obra, se concentraban en las industrias de consumo, especialmente en
las textiles, y muy poco en las de equipamiento, como la metalurgia.
1) Disminución del papel de la agricultura aunque su
producción aumenta debido a la introducción de mejoras en ella: maquinaria,
obreros...
2) Elevada proporción de mano de obra ocupada en el sector
terciario.
3) Nacimiento del sector secundario (minería, manufacturas y
construcción).
Esta transformación se hizo patente por primera vez en Inglaterra, luego en Escocia, de ahí que se haya definido a Gran Bretaña como "la primera nación industrial".
CAMERON rechaza el término "revolución industrial"
por considerarlo inexacto y equívoco, además de distraer la atención de otros
tipos de revolución en la Europa continental con su empleo. Emplea la
definición de "nacimiento de la industria moderna", con una serie de característica
concretas que la diferencian de la "industria premoderna":
- El uso extensivo de maquinaria mecánica.
- Introducción de nuevas fuentes de energía inanimadas,
especialmente los combustibles fósiles.
- Uso generalizado de materias que normalmente no se encuentran
en la naturaleza.
Para CLAUDE FOHLEN, autor de ¿Qu'est-ce que
la révolution industrielle?, existen dos tipos de factores que propiciaron esta
revolución. Son los que denomina factores endógenos y factores exógenos
Para Fohlen sin progreso técnico no puede existir industria, tal
y como se entiende en la actualidad. Asimismo acepta el hecho de que en el
Antiguo Régimen, aunque se utilizaban técnicas rudimentarias se habían hecho
importantes avances técnicos, tales como el molino de agua, el timón de
codaste, entre otros. La razón que el autor aduce para explicar el que, a pesar
de estos avances no se hubiera producido un fenómeno como el de la revolución
industrial, es que lo que interesa tanto no es el invento no la innovación, es
decir, su aplicación efectiva en sector industrial. Para corroborar su aserto FOHLEN
pone varios ejemplos prácticos. El primero de ellos es la invención de la
lanzadera volante por John Kay, un fabricante de cardas en 1733. Este
"aparato", denominado "jenny", permitía hilar varios hilos
a la vez, en lugar de uno sólo. Otro de las innovaciones en el sector textil lo
constituye fue la invención del bastidor para hilar de Richard Arkwright,
llegando, sin embargo, a su máxima funcionalidad con Crompton, que
combinó las ventajas de la "jenny" con las del bastidor en un aparato
denominado "mula".
Estas innovaciones transformaron la industria textil, pero fue la
aparición de un nuevo agente, la máquina de vapor, la que proporcionó un motor
a la industria moderna.
Respecto con las innovaciones de siglos anteriores, las nacidas
en el siglo XVIII se diferenciaban en la necedad de una fuerza motriz capaz de
moverlas. Existía la posibilidad de utilizar para dicho fin la energía hidráulica,
algo que hicieron muchas nuevas industrias textiles. Sin embargo, la aplicación
de la máquina de vapor supuso un corte radical con todo sistema empleado hasta
entonces.
En 1769 James Watt obtiene su patente de máquina de vapor
y a comienzos del siglo XIX Gran Bretaña es la gran productora y exportadora de
estas máquinas, ya que en 1830 dispone de 15.000 máquinas en servicio, mientras
que Francia cuenta con 3.000 y la Prusia Renana con 1.000.
La principal fuente de energía de las máquinas de vapor es el
carbón, por lo que en este aspecto Gran Bretaña pronto se pondrá a la cabeza,
al tiempo que su producción de carbón mineral (hulla) conoce un importante aumento.
1700 1750 1800 1829
Producción 2'5 Tm
5 Tm 10 Tm 16 Tm
Como conclusión a este apartado hay que hacer referencia a lo que
los economistas denominan estrangulamiento, es decir, una situación
de desequilibrio provocada por la aparición de estas innovaciones, que exigen
reajustes que dan lugar a nuevas innovaciones. Así en el caso de la industria
textil la invención de la lanzadera volante aumentó las necedades de fibra
hilada e incitó la búsqueda de método novedosos para su aumento.
Esto no significa que el progreso técnico sea rápido y
automático, ya que en algunos de los sectores más importantes de la nueva
industria (acero) habrá de esperarse alrededor de un siglo para hallar un procedimiento
lo suficientemente práctico para la producción del acero.
Partiendo de la existencia de unas ideas que pudieran el nacimiento de las más revolucionarias innovaciones era imprescindible la aportación de grandes cantidades de capital que mantuviesen a las nuevas industrias. Hasta el siglo XVIII había muy poca necedad de capitales, dirigiéndose principalmente hacia la tierra.
Las primeras innovaciones no requirieron una importante
inversión, sin embargo, las siguientes
-la máquina de vapor- de otro calibre, debieron ser financiadas. La situación
plantea dos preguntas: ¿Cómo se realizaron las inversiones? y ¿Por qué se invirtió
en la industria y no en otros sectores?
El origen de los capitales invertidos ha dado lugar a un
importante debate, resumido por ASTHON:
" Hay quienes afirman que los capitales procedían de la
tierra; otros que su origen fue el comercio ultramarino; y otros, además, que
pretenden haber descubierto, en el interior del país un flujo desde industrias
secundarias hasta las principales"[1]. Las dos procedencias
principales de los capitales serían el acumulado en la agricultura y el
proveniente de ultramar. Es evidente que el siglo XVIII fue para toda Europa
occidental, un periodo de gran prosperidad económica, basada, por un lado en el
comercio colonial, y por otro en el incremento de la producción agrícola. El
comercio de las Islas o de las Indias, orientales u occidentales, permitía
considerables beneficios. Sin embargo, no es cierto que estos beneficios se
invirtiesen en la industria. Que contribuyesen a su florecimiento, es cierto,
que lo provocasen, es muy improbable.
En el origen de muchas empresas industriales, se encuentra una aportación de capitales, individuales o familiares, de poco valor, pero suficientes.
Las conclusiones que se derivan de este debate es recogido por FRANÇOIS
CRUZET: “ Parece que la industria británica financió ella mismo en lo esencial
sus cambios, lo que destaca la espontaneidad de la Revolución Industrial, su
carácter de crecimiento orgánico a partir de una estructura ya compleja y
dinámica, como era el caso de la inglesa hacia 1760”.[2]
Debido a las pequeñas cantidades que suponían las primeras inversiones, las decisiones sobre su utilización correspondían a una persona, la cual adquirirá gran importancia: el empresario. En primer lugar hay que hacer una distinción entre un capitalista y un empresario. Una persona puede acaparar mucho capital, pero en lugar de invertirlo (empresario), lo atesora (simplemente capitalista), algo que se hizo durante cientos de años.
Sobre este tema ROSTOW afirma "El despegue implica
necesariamente la existencia y vitalidad de un grupo social que esté dispuesto
a aceptar las innovaciones (...). Es indispensable que unas personas, estimuladas
por uno u otro motivo, se de cuenta que es posible y útil realizar inversiones
de capital; para que sus esfuerzos
consigan un éxito aceptable, deben elegir mostrando una decisión tan sólida
como posible entre las diversas direcciones que se les ofrece a sus empresas"[3]
La cuestión del empresario ha sido planteada principalmente,
debido sobre todo al retraso que tenía con Gran Bretaña, y ha sido estudiado
por el historiador DAVID LANDES. Define al empresario tipo francés como
un hombre de negocios que coloca su capital o en la mayoría de los casos el de
un reducido número de socios. Para aseverar esta afirmación LANDES cita
ejemplos de los dos sectores punta: el textil y el metalúrgico.
En el primero de ellos el empresario es un comerciante-fabricante
que se satisface con la distribución de trabajo a obreros rurales dispersos en
el campo y con la centralización de las piezas una vez tejidas.
En el metalúrgico, se identifica con un maestro de forjas que
posee un horno y que trabaja con los campesinos de la zona.
Otra característica que otorga el autor al campesino francés es
la de conservador lo que le hace buscar la seguridad a cualquier precio, lo
que se traduce en: beneficios poco elevados, pero seguros, inversión reducidas
en equipo, búsqueda de valores estables (tierra),para invertir los beneficios
conseguidos. De esta forma el empresario se asegura una cierta independencia,
especialmente financiera, lo que da lugar a la autofinanciación, o a la
utilización sólo de recursos familiares, excluyendo fondos exteriores
(bancarios).
Los más importantes
son:
Tradicionalmente se la considera como la primera en orden
cronológico, y se ubica en Gran Bretaña en la primera mitad del siglo XVIII.
La rotación trienal era la técnica básica.
1701 1702 1703
Primera hoja: Trigo Avena
Barbecho
Segunda hoja: Avena Barbecho
Trigo
Tercera hoja: Barbecho Trigo
Avena
Lo que más se cultivaba eran cereales, pocas plantas de raíz,
entre las cuales la patata era muy rara. Había poco ganado, poco estiércol, y
en consecuencia, bajo rendimiento agrícola: de 5 a 10 quintales por hectárea. A
menudo se practicaba el policultivo. Las herramientas de trabajo eran arcaicas,
el arado sólo constaba de una reja de madera, sin tren delantero.
Conste fundamentalmente
en la supresión de la rotación trienal y en la desaparición de los
barbechos; la innovación fundamental es la alternancia de cereales con plantas
destinadas en general al ganado.
Características:
1) obra de una minoría.
Estas innovaciones son obra de una minoría, cuya magnitud e influencia era netamente mayor en Gran Bretaña que en Francia. Se trata de innovaciones de grandes propietarios rurales, de economistas, de agrónomos apasionados, que intentan, a menudo por su cuenta y riesgo, experiencias desafortunadas, pero interesantes, de donde habría de salir los grandes progresos del siglo XIX
Innovadores ingleses:
a) Jethro Tull. Propietario rural. Convencido de la
necedad de ventilar y pulverizar el suelo por medio de múltiples labores,
aunque rechazaba el empleo del estiércol y cualquier tipo de abono, así como la
rotación de los cultivos. Fue un sembrador de pipirigallo con una sembradora de
su invención.
b) Charles Townshend. Abandonó una importante
carrera como diplomático por sus tierras en Norfolk. Estas propiedades pasaron
de ser un erial pantanoso a convertirse en un dominio productivo gracias al
abono con marga, el cultivo de naba, la rotación cuadrienal (forraje, trigo, cebada o
avena). Los granjeros de Norfolk lo imitaron y se enriquecieron.
c) Robert Bakewell. Ejerció una mayor influencia con su
granja de Disley (Leicester), en la que destacan sus praderas de siega, los
canales de irrigación, además de una gran selección de ganado para carne.
d) Thomas Coke. Combina las técnicas de sus antecesores:
las tierras arenosas son margadas, estercoladas, sembradas con sembradoras
mecánicas, se asocia el trigo a las nabas, a las patatas, a la remolacha para
alimentar un poderoso rebaño que está en los establos.
e) Arthur Young. En sus viajes por Francia y Gran
Bretaña, anota importantes innovaciones, como es el uso correcto de los
forrajes, la sustitución del barbecho por maíz.
2) Extensión de las superficies cultivadas
El segundo aspecto de la revolución agrícola de Europa en el
siglo XVIII fue la conquista de nuevas tierras cultivables, destinadas a
responder al aumento de la población. Se recurrió para ello a dos medios. En
primer lugar un procedimiento muy clásico
la roturación de bosques, el drenaje de pantanos, el cultivo de eriales. En segundo lugar
mediante la supresión del barbecho, lo que representó un
aumento de un tercio a la mitad de las tierras.
De lo hasta entonces mencionado podemos destacar el aspecto, no
sólo cuantitativo, no también cualitativo de esta conquista, ya que este barbecho,
en lugar de facilitar un descanso a la tierra, lo que en realidad producía era
un mayor agotamiento, y cederá el puesto a plantas forrajeras, destinadas al
alimento de hombres y ganados. La primera consecuencia de ello fue la mejora de
la calidad de las tierras y el rendimiento de los cereales; el ciclo trienal se
convierte en cuadrienal, o incluso más flexible, dependiendo de los suelos y
los climas. Otra utilidad fue que este progreso de los forrajes permitió
alimentar en mejores condiciones al ganado en establos con productos adecuados
a sus necedades, de los cuales deriva un progreso en la calidad y la cantidad
de carne puesta en el mercado, así como en productos lecheros, y una mayor
cantidad de estiércol para abonar las tierras.
Por último se incorporan cultivos nuevos en el ciclo de la
rotación, que en el siglo XIX tendrán un éxito generalizado: la remolacha
azucarera y la patata.
3) El individualismo agrario.
Este es el nombre con el que MARC BLOCH denominó al tercer
factor de evolución de la agricultura europea. El cultivo continuo de los
suelos, las nuevas roturaciones reducen mucho la trashumancia de los ganados y
los pastos de común, todo el sistema de openfield y de obligaciones
colectivas que a él estaban ligadas se ve afectado, atacado y corroído por
la concentración parcelaria, bien
impuesta por el Estado a todos los agricultores (Suecia 1749), bien que la
organice una clase social en su propio provecho (Inglaterra), bien que se dé de
manera espontánea y algo anárquica (Francia).
A pesar de los avances, éstos se producen a un ritmo lento -a
finales del siglo XVIII algo más de las comunas conservan el openfield-
ya que el procedimiento necesario para conseguir la aprobación de un Acta de enclosure -una por comuna- es
complicado y oneroso, al menos hasta el año 1801. La Iglesia, que ve disminuir sus ingresos con cada enclosure
será directa responsable de esta situación.
Las conclusiones a las que llegan los más importantes historiadores
y economistas que han estudiado este aspecto de la Revolución son las
siguientes:
PAUL BAIROCH. Para este autor la revolución agrícola, al producir mejores rendimientos y menos mano de obra, permitió alimentar las concentraciones obreras de las nuevas manufacturas.
J.H CHAMBERS. Opina, por el
contrario, que los primeros decenios de la revolución agrícola mantuvieron en
el campo una mano de obra necesaria para roturar, cercar o cuidar el ganado.
FRANÇOIS CROUZET se inclina a pensar que no hay anterioridad de la revolución agrícola sobre la revolución
industrial, sino paralelismo e imbricación estrecha de ambas revoluciones.
T.S ASHTON. Las innovaciones
agrícolas no se adoptaron en el siglo XVIII, "en una escala tan grande
como para que se pueda hablar de una revolución agraria o agrícola. sin embargo
este fenómeno se amplía notablemente en el curso del siglo XIX, y en
consecuencia constituye más bien un resultado de la revolución que una de sus
causas.
Actualmente de considera uno de los factores más importantes en
el proceso industrializador de la actualidad, aunque algunos autores no
consideran que pueda aplicarse de igual manera a la Revolución Industrial, surgiendo
la eterna pregunta ¿el aumento de población puede ser considerado causa o
consecuencia de la industrialización? Esta dificultad se plantea principalmente
en los países más industrializados, Gran Bretaña, Alemania y Estados Unidos. El
evidente aumento de la población se debió a la diferencia entre mortalidad y
natalidad en los dos primeros y a la emigración en el tercero.
Fijémonos en el primero de los casos, el crecimiento británico.
Asalta una duda ¿Se trata de una disminución de la mortalidad o de un aumento
de la fertilidad, es decir, un alza de la natalidad, por razones todavía ignoradas?
Hasta 1950 las respuestas que se daban se asentaban en la primera
de las afirmaciones: descenso de la mortalidad como efecto de dos factores, la
mejora de las condiciones sanitarias y los progresos de una alimentación más
variada y racional. De entre los historiadores que profundizaron en esta
hipótesis hay que citar a G.T GRIFFITH, M.C BUER y T.H MARSALL,
cuyas investigaciones se realizaron en los años 20. Expusieron como ejemplo la
casi desaparición de algunas de las epidemias más mortales, como la peste y la
viruela, así como anotaron la construcción de hospitales en los que se
suministraban cuidados hasta entonces desconocidos, como los referentes a
afecciones ginecológicas.
Las investigaciones de K.H CONELL en 1950 sobre la
población irlandesa proporcionan una nueva visión del problema, totalmente
enfrentada con la anterior.
Tras sus investigaciones no pudo descubrir ninguna razón que le
llevase a pensar que hubiera habido un descenso de la mortalidad, aunque
descubrió que la tasa de natalidad era más flexible de lo que se había
supuesto. Las afirmaciones de que los avances en la medicina no fueron tan
importantes como se creía fue puesto de manifiesto en un artículo de MCKEOWN
y BROWN. Aducían varias razones para afirmar que los avances no
habían sido tan grandes:
1) Los hospitales estaban en las ciudades y sólo llegaban a un
pequeño sector de la población.
2) Los progresos médicos datan del siglo XVIII, por lo que no
pueden explicar un proceso (disminución de las tasas de mortalidad), que
comenzó mucho antes. Esta disminución de la mortalidad es explicada, según
estos autores a una mejora del medioambiente.
Junto a la anterior nos encontramos con otra crítica a la
explicación tradicionalista, esta de tipo metodológico, ya que los datos por
los que se llegó a la conclusión de una disminución de la mortalidad se
recogieron exclusivamente de los registros parroquiales de la iglesia anglicana,
que han sido puestos en duda por J.T KRAUSE. Afirma que la Iglesia
anglicana no se caracterizó por su eficacia en lo que respecta a la corrección
de los registros reales de nacimientos y defunciones, además de que no abarcaba
más que una parte de los fieles, ya fuera debido a la indiferencia religiosa
(muchos ingleses se hicieron enterrar fuera de los cementerios oficiales) o a
la proliferación de iglesias disidentes (metodistas). Por último hay que añadir
un valioso dato, y es el que la iglesia anglicana no estuvo representada en
las aldeas afectadas por la revolución hasta una fecha muy tardía, por lo que
sus registros reflejarían de manera inexacta la evolución de los distritos
industriales.
Las ultimas investigaciones demuestran que fue el despegue de la
revolución inglesa la que permitió un crecimiento de la población, y no al
contrario, ya que el desarrollo de comercio y la industria facilitaron la adquisición
de bienes que mejoraron las condiciones de vida de la población.
Cuando se estudia la intervención en un proceso económico nos
encontramos que se puede configurar como apoyo o freno al despegue,
dependiendo sus dirigentes están o no a
favor de los cambios.
En Gran Bretaña las instituciones corporativas habían entrado en
decadencia desde el siglo XVIII, especialmente su elemento esencial el Statute
of Artificiers, encargado de regular las condiciones de aprendizaje, la
movilidad de la mano de obra y los salarios. En estos momentos los gremios habían
perdido su poder, y con ello, las ciudades dejaron de intervenir en la vida
económica y social. A pesar de seguir existiendo, los gremios no pudieron
impedir el triunfo de la revolución industrial.
En el continente los estados tenían una legislación bastante
restrictiva y fue necesaria la intervención del estado para modificarla en
sentido favorable al despegue industrial. Aunque esta es una materia hasta el
momento poco conocida.
Antes del ferrocarril los transportes tenían su fuerza motriz en
los animales, o en las fuerzas naturales. Esto producía una gran lentitud en el
desplazamiento, tanto de personas como de mercancías, junto a un importante
incremente de los gastos de porte, aumentados nuevamente debido a la
inseguridad de los caminos y a la frecuencia de los accidentes.
Con la aparición de nuevas innovaciones los industriales buscan una
solución para este problema, que hallarán mucho después. Atravesarán varias
etapas:
1750-1820. Se intenta mejorar los medios de
transporte que se conocen, haciéndose asimismo numerosos ensayos de adaptación
de la máquina de vapor a los transportes terrestres, sin ningún éxito.
1825-1850. Se observa una gran abundancia de
inventos, lo que nos permite hablar revolución. Tendrá varios ámbitos:
A.
La navegación. Tras los intentos infructuosos del
siglo XVIII habrá que esperar a comienzos del siglo XIX para encontrarnos con
Fulton, quién crea una embarcación a vapor para la navegación, no sólo por
río sino por mar. La aplicación del hierro terminaría por revolucionar la
navegación. En 1832 se prueba en el Canal de la Mancha el primer buque de este
tipo; y en 1838 se pone en servicio el primer paquebote.
B.
Los ferrocarriles. Creado por Robert Stevenson. El éxito
de la línea Liverpool-Manchester desencadenará
una fiebre en la construcción y de especulaciones.
Estos nuevos avances permitirán a la agricultura encontrar nuevos mercados y vender a distancia mercancías frágiles, a las ciudades alimentarse sin crisis de abastecimiento, a los industriales concentrar sus empresas, pues en adelante los suministros de carbón y materia primas se realizarán en forma regular y a bajo precio. Para los viajeros, el precio de un billete se reduce a la mitad. Por otro lado los ferrocarriles absorben gran cantidad de hierro, madera y carbón.
El marco institucional de la actividad económica en el XIX es Europa.
Proporcionó un amplio margen de acción a la iniciativa y a la empresa privada,
permitió la libre elección de la ocupación y la movilidad geográfica y social.
Se apoyaba en la propiedad individual y en la norma legal, e hizo hincapié en
el uso de la racionalidad y la ciencia para la consecución de los fines
materiales.
Ninguno de estos elementos era enteramente nuevo en el XIX, pero
su yuxtaposición y su reconocimiento explícito hicieron de ellos unos
poderosos colaboradores en el proceso de desarrollo económico.
A La Ley común en Gran Bretaña, que después pasaría a Estados Unidos.
A Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano.
A Código civil de Napoleón en 1804.
A Código de comercio francés de 1807.
Los fisiócratas, a la altura de 1760-70 habían empezado a
ensalzar las virtudes de la libertad económica y la competencia.
En 1776 Adam Smith en su obra La riqueza de las
naciones realizó una auténtica declaración de independencia económica
individual, aunque la aportación de Jeremy Bentham y los utilitaristas
sería fundamental.
Además del libre comercio, los principios del liberalismo
económico exigían una reducción del papel del Estado. Todo ello creó el mito
del laissez faire.
Aunque ese liberalismo también tenía sus partidarios en el
continente no consiguieron el mismo grado de aceptación que los británicos.
Se puede considerar el proceso de industrialización desde tres
puntos de vista:
1) Como fenómeno europeo (aquí se incluye también a los Estado
Unidos, ya que su cultura es básicamente europea).
2) Como fenómeno regional (situado dentro de una sola nación, por
ejemplo el condado de Lancaster en Inglaterra). Para muchos historiadores este
enfoque es el más satisfactorio a la hora de estudiar el fenómeno industrializador.
3) En términos de economías nacionales (es la visión más
comercial).
Hay que destacar que los tres enfoques no se excluyen entre sí.
Al finalizar las guerras napoleónicas era el principal país
industrial del mundo y también la primera nación comercial, por lo que durante
la mayor parte del siglo XIX mantuvo ese dominio.
Hacia 1870, si bien siguió
aumentando la producción y el comercio total, fue perdiendo gradualmente su primacía
frene a otras naciones que se industrializaba rápidamente.
Las bases de la
primitiva prosperidad de Gran Bretaña (tejidos, carbón, hierro y mejoras
técnicas) seguían siendo pilares fundamentales de su economía.
En tejidos y carbón
conservó su hegemonía, pero en la producción metalúrgica pronto se vio superado
por Estados Unidos y Alemania.
El ferrocarril se convirtió en la palanca de su desarrollo. La necesidad interna y externa de exportar equipos y capital proporcionó un fuerte estímulo a su economía.
Otro estímulo
importante fue el de la industria de construcción naval. Se pasó de la vela al
vapor y en lugar de emplear madera en la fabricación de barcos se comienza a
utilizar hierro y más tarde acero.
CAMERON señala que no hay que
exagerar el ritmo y el alcance de la industrialización británica. Recientes
investigaciones han demostrado que la tasa de crecimiento industrial entre
1750-1850 fue considerablemente inferior a lo que suponían anteriores
estimaciones. El censo de 1851 lo confirma. La agricultura, por ejemplo, era
aún la actividad que empleaba mayor cantidad de mano de obra y el servicio
doméstico la segunda.
CAMERON indica también
que Inglaterra no podía mantener su superioridad indefinidamente al empezar a industrializarse
naciones menos desarrolladas pero bien provistas de recursos.
Causas del ocaso
inglés:
- Técnicas:
A Precios relativos de
las materias primas.
A Condiciones
comerciales.
A Porcentajes y modelos
de inversión.
- Dificultad de acceso
a las materias primas y a los recursos naturales.
- Fracaso empresarial.
- Atrasado sistema
educativo.
- Gran Bretaña dependía
de las exportaciones y de las importaciones para su bienestar material, por lo que
la política comercial, arancelaria, de las otras naciones, repercutiría de
forma notable en ella.
A pesar de todas estas
vicisitudes, la renta real per capita de los ingleses aumentó un 2'5 entre 1850
y 1919.
En el siglo XIX fue el
ejemplo más espectacular de un crecimiento económico nacional rápido.
Para esa época
experimentó un incremento demográfico importante gracias al crecimiento natural
y a la llegada de inmigrantes. Ello favorecerá la existencia de una abundante
mano de obra para trabajar.
La renta y la riqueza
crecieron todavía más rápidamente que la población. La abundancia de tierra y
la riqueza de recursos naturales explican porqué Estados Unidos tenía una mayor
renta per cápita que Europa, pero no explican por si solas la mayor tasa de
crecimiento. Ello se responde por el progreso tecnológico más rápido y la
creciente especialización regional (mayor que en otros lugares, por las enormes
dimensiones físicas de los Estados Unidos, por las variedades de climas y
recursos).
Ofrecía, además, un
gran mercado doméstico, virtualmente libre de barreras comerciales
artificiales. Para sacarlo partido necesitaba una vasta red de transportes. El
ferrocarril jugó aquí, al igual que en Europa un importante papel.
A pesar de este
desarrollo industrial, en el siglo XIX Estados Unidos continuaba siendo un país
eminentemente rural.
Fue la primera región
de la Europa continental que adoptó plenamente el modelo de industrialización
británico. Se citan varios motivos que explican su temprana industrialización:
i. Su proximidad a
Inglaterra.
ii. Su larga tradición
industrial.
iii.
Contaba con recursos naturales semejantes a Gran Bretaña.
iv. Recibió importantes
contribuciones de tecnología, empresarial y capital extranjeros y disfrutó de
una situación privilegiada en ciertos mercados extranjeros (principalmente en
Francia).
v. La decisión gubernamental de construir una red
de ferrocarriles a expensas del Estado.
vi. Una notable innovación
institucional en el campo de la banca y de las finanzas.
Hacia 1840 Bélgica era
claramente el país más industrializado de la Europa continental, y en cuanto a
capital seguía muy cerca a Gran Bretaña. Su tasa de crecimiento industrial
acaba por descender ligeramente y ser sobrepasado por el de otros países de industrialización
posterior, pero en 1914 seguía siendo el país más industrializado de la Europa
continental en función de la producción per cápita, sólo aventajado por Gran
Bretaña.
De los primeros países
industrializados Francia fue el país que tuvo un modelo de crecimiento más
anómalo, aunque, según CAMERON el resultado no fue peor.
¿ Qué fue distinto?
1) Durante el siglo XIX
Francia se caracteriza por un bajo índice de crecimiento demográfico.
2) No estaba muy
provista de recursos, aunque, por ejemplo no carecía de carbón.
3) Tecnológicamente no
estaba rezagada.
4) El factor
institucional, aunque complejo, facilitó las cosas.
CAMERON señala que está
demostrado que el crecimiento económico moderno de Francia empezó en el siglo
XVIII. Si consideramos el siglo como un todo las tasas de crecimiento, tanto
del producto total como del producto per cápita fueron aproximadamente iguales
a las británicas. A finales de siglo Gran Bretaña experimentó una
"revolución industrial", mientras que Francia se encontró atrapada en
la Revolución de 89. Para el autor aquí radica la diferencia que afectó a los
rendimientos relativos de las dos economías durante gran parte del XIX.
La política y la
economía van a la par en Francia. Durante la época de la restauración hubo un
impulso económico, pero las crisis económica y política de 1848-51 marcan una
pausa en el ritmo del desarrollo económico. Más tarde con la proclamación del
II Imperio el crecimiento económico de Francia reanuda su curso a un ritmo
acelerado. La guerra del 70-71 fue un desastre económico y militar, pero
Francia se recobró económicamente y dejó al mundo asombrado. La depresión que
comenzó en 1882 costó a Francia más que a cualquier otras del XIX. Justo antes
de que el siglo terminara volvió la prosperidad que conectó con la belle
époque (años anteriores a la Primera Guerra Mundial).
De todas las grandes
naciones industriales, Francia fue la que contó con índices más bajos de
urbanización, debido principalmente al lento crecimiento de su población total
A principios de siglo
Francia era la única de las naciones industriales de Europa autosuficiente en
cuanto a alimentos y que, además, producía excedentes para la exportación.
Fue el último de los
países industrializados.
Esta nación (conjunto de
pequeños estados) era sobretodo rural y agraria, aunque existían pequeñas concentraciones
industriales en la zona del Rin, Sajonia, Silesia y en la ciudad de Berlín.
Para la 1ª Guerra Mundial era la nación más poderosa de Europa.
La escasez de transportes
y de vías de comunicación frenó el desarrollo económico dificultado por la
política.
CAMERON divide la historia
política de Alemania en tres periodos:
1.
Desde principios de siglo hasta la formación del Zollverein (1833).
Se considera como una toma de contacto con lo existente en otros países, al
mismo tiempo que se crean las condiciones jurídicas e intelectuales necesarias
para la unidad.
2.
Desde 1833 hasta 1870, en el que se ponen los auténticos cimientos de
la industrialización, las finanzas y los transporte modernos.
3. Desde 1870, en el que se
manifiesta claramente como una potencia.
La clave de la rápida
industrialización alemana fue el veloz crecimiento de la industria del carbón,
gracias a los importante yacimientos de Ruhr.
En el acero el impulso
fue tan grande que en 1885 ya superaba a Gran Bretaña.
Con la creación del
imperio (1871), las indemnizaciones de guerra y la victoria sobre Francia la
economía se vio fortalecida.
Los sectores más
dinámicos de la economía alemana fueron aquellos que producían bienes de
capital o productos intermedios para el consumo industrial. Destaca la
industria química y la eléctrica, además del carbón, hierro y acero.
Alemania experimentó
una urbanización extremadamente rápida.
Destaca el gran tamaño
de sus empresas.
Fue importante la
estrecha relación entre la banca y la industria alemana.
Sobresale la frecuencia
de "cartels" (convenios o acuerdos entre empresas, normalmente
independientes para fijar precios, limitar la producción, repartirse los
mercados o dedicarse a prácticas monopolísticas o restrictivas de la competencia).
En Gran Bretaña y
Estados Unidos estaban prohibidos todo tipo de monopolio, pero en Alemania eran
legales.
Todo ello organizó la
economía alemana del XIX y la preparó para ser una de las principales potencias
europeas del siglo XX.
Este nuevo proceso industrializador se inicia en EE.UU. El paso de
una revolución a otra se sitúa en el momento en el que el crecimiento de la
producción no se debe sólo a la multiplicación de instalaciones fabriles que
incorporan la máquina de vapor, sino al cambio en los métodos de trabajo con la
incorporación de la electricidad, el montaje en cadena y la automatización.
La principal innovación respecto a este tema no es el
descubrimiento en sí de la electricidad, ya conocida desde la antigüedad, no el
de los procedimientos para generarla, y transmitirla mediante el acumulador, la
dínamo y el motor eléctrico, inventos que corresponden a Volta (siglo XVIII)
Siemens (hacia 1860) respectivamente.
El descenso de los costos de producción de electricidad a partir
de los últimos años del siglo XIX la hace competitiva respecto al vapor y poco
a poco va sustituyéndolo. La búsqueda de nuevas aplicaciones caracterizará a
este periodo, llegándose a descubrimientos que afectarán profundamente la
producción industrial y al modo de vida (Lámpara incandescente, la radio, el
teléfono......)
El petróleo y el gas
natural son parte natural de los cambios industriales del siglo XX como fuente
de energía y materia prima de donde se obtienen nuevos productos.
Las investigaciones sobre columnas de destilación y sobre química
orgánica aplicada al petróleo permitieron la obtención de una amplia gama de
productos: asfalto, parafina, butano entre otros, así como permitieron la
aparición de nuevas industrias, como la de los plásticos o las fibras textiles.
El petróleo y la electricidad propiciaron el desarrollo de nuevos
sistemas de transporte y renovaron los antiguos. La creación de instalaciones que fabricasen los nuevos
aparatos fue el resultado industrial más inmediato.
El éxito del automóvil estriba en la utilización del motor de
explosión (creado por Daimler y Benz en 1882) el uso de la gasolina como
combustible y su carácter de transporte privado en sustitución del coche de
caballos. La formación de una industria
que permitiese, mediante las cadenas de montaje, una producción relativamente
barata, lanzó definitivamente al mercado este bien de consumo característico de
nuestra época. La producción de automóviles de turismo, comerciales y de
transporte ha ejercido un efecto multiplicador muy importante sobre otras ramas
industriales cuyos productos consume (caucho, vidrio, materiales eléctricos,
textiles y siderurgia).
El avión se convierte se convierte en una industria poderosa en
la década de los veinte, aunque se inicia a partir de las experiencias de 1908
y de la Primera Guerra Mundial, y su consagración data de la Segunda Guerra
Mundial.
La construcción naval se renueva a partir de la incorporación de
la turbina y de los nuevos combustibles. El perfeccionamiento de los cascos de
buques de mayor tamaño y más veloces. La especialización del tipo de barcos
ayuda a la ampliación de las flotas mercantes, que se organizan en casi todos
los países en este periodo de principios de siglo. La internacionalización del
comercio, la apertura de los canales interoceánicos de Suez y Panamá, y el
crecimiento de las mercancías en circulación son aspectos a tener en cuenta en
la pujanza de esta rama industrial.
En cuanto a los ferrocarriles, se substituyen paulatinamente las
locomotoras de vapor por otra que utilizan hidrocarburos, o se electrifican las
redes.
Esta evolución en los transportes corresponde, en suma, a una
nueva sociedad mercantil que ha industrializado el comercio.
Como consecuencia de lo anterior, da lugar a una estructura del
sistema productivo industrial diferente del anterior en esencia y eficacia.
Esto se refleja en lo siguiente:
1) En el modo de incorporar la cantidad y calidad de trabajo a
los productos terminados a lo largo del proceso productivo, como resultado de
la superación de la mecanización con la especialización del trabajo dentro de
la fábrica, la automatización, con importante ahorro de mano de obra, y la
automación, con la generalización de las máquinas de transferencia y el uso de
clasificadores electrónicos. Todo ello supone un elevado incremento de la
productividad o rendimientos por unidad de trabajo.
2) En el método de preparación profesional de obreros y técnicos,
con un alto índice de especialización.
3) En la proporción entre la población industrial indirecta y
directamente productiva, esto es, entre los obreros y los empleados
administrativos y cuadros directos. La eficiencia y productividad de los nuevos
sistemas permitirá producir cuantiosas series de bienes a precios reducidos
(producción en masa) que a su vez
genera un consumo en masa a causa del incremento del nivel de vida que
proporciona la mejora de los salarios, conseguida gracias al incremento del
nivel
de vida que proporciona la mejora de los salarios, conseguida gracias al incremento de la productividad. Y al revés, la mayor demanda impulsará también el aumento de la producción, de tal modo que el consumo se convierte en un motor de la economía industrial, provocando un crecimiento general en los países capitalistas con cuatro importantes consecuencias:
1.
La
expansión de la industria de equipamiento orientada a las que fabrican bienes
de consumo, estableciéndose una interrelación entre todas las ramas y sectores que constituye a la vez la fuerza y
la debilidad el sistema, puesto que lo mismo encadena el crecimiento que la
crisis.
2. Las dificultades que
tienen las empresas para planificar su producción a largo plazo.
3. El deseo de influir en el
consumidor mediante la propaganda y el control de mercado lo que ha supuesto
una importante terciarización del sector secundario, con la adición de
empleados de marketing.
4. El desigual reparto
mundial de la población, como consecuencia del desigual poder de compra de la
población, aunque éste no sea el único factor que influye en ello.
En el momento de expansión de todos los sectores industriales no
ha sido coincidente, puesto que en cada caso ha dependido de una combinación
favorable de factores técnicos y económicos. Así en la primera etapa de la
industrialización, las industrias laneras y algodoneras, la siderurgia y
algunas ramas de la química iniciaron un despegue en flecha con tasas de
crecimiento muy elevadas que todavía se mantienen en 1914. Pero a partir de ese
momento nuevos productos se ponen en fabricación superando los ritmos de los
tradicionales.
Estas diferencias se mantienen aún después de la Segunda Guerra Mundial, de modo que el crecimiento medio de la industria tiene tasas entre 2 y 4, a las que responden el acero, la industria de la construcción, algunas químicas, el cemento y la pasta de madera. Otros sectores saltan por encima de esos coeficientes, como el aluminio, con 10, los abonos nitrogenados con 4,6, y los plásticos. En contraste la metalurgia no férrea, excluyendo al aluminio, y los textiles naturales, no alcanzan el 1.
Esto nos permite hablar en cada momento de industrias en expansión "en flecha" o "en punta" según su ritmo de crecimiento
y su incorporación de novedades tecnológicas, industrias
"maduras", con un crecimiento lento y
sostenido, e industrias "en crisis" que precisan de una
reestructuración o cuyos bienes tienden a caer en desuso.
El crecimiento general que la industria como conjunto ha
mantenido a lo largo del siglo, paralelo al del consumo, no está exento de
crisis que provocan un desarrollo cíclico, cuyo origen es diverso, pero cuyo
síntoma es siempre una retracción de la demanda. Cuatro son los momentos
críticos por los que ha pasado la historia económica del mundo actual: las dos
guerras mundiales, la
depresión de 1929 y la crisis de 1973 a raíz de la elevación de
los precios del petróleo.
Los dos períodos bélicos mantuvieron el crecimiento de
determinados sectores industriales, como el metalúrgico o algunos textiles,
explosivos y conservas alimenticias, pero retrasaron otros, de tal modo que en
la economía mundial se reflejó una ralentización del crecimiento. Los primeros
años de la posguerra son de estancamiento o retroceso, particularmente en los
países más destruidos durante las conflagraciones, cuyo peso económico en el
mundo es tan grande que hicieron descender la tasa de crecimiento general. Una
vez iniciada la reconstrucción se produce un periodo de fuerte expansión,
particularmente acelerada entre 1950-1960 a causa de la ayuda norteamericana a
Europa (Plan
Marshall) y a Japón, en el que se ha denominado periodo de los
"milagros económicos".
El análisis del hecho industrial muestra que al finalizar el
siglo XIX sólo una pequeña parte de la humanidad quedaba indirectamente
afectada por esta nueva actividad. En el resto del mundo, aunque indirectamente
apreció los efectos de la industrialización, los sistemas de producción y la
organización social y política seguían siendo tradicionales.
Los países de industrialización precoz o los que a principios del
siglo XX consiguieron incorporarse al proceso y mantener un fuerte dinamismo de
crecimiento, pertenecen al sistema político-económico capitalista han generado
bienes y riquezas con efecto multiplicador, que a su vez ha proporcionado más
puestos de trabajo, más bienes y más riquezas, en la clásica espiral de las
economías de escala, alcanzando altos niveles de desarrollos. Los países
retrasados en el establecimiento de industrias y en su equilibrio sectorial,
países que son con frecuencia colonias políticas o económicas, han mantenido un
crecimiento lento en sus economías, y por lo tanto de su desarrollo, y se
encuentran hoy a distintos niveles entre el despegue y el subdesarrollo más
profundo.
El siglo XVIII es una época de crisis para los viejos regímenes y
los viejos sistemas de valores.
A fines del XVIII hay unos movimientos de carácter
revolucionario.
GODECHOT las denomina revoluciones atlánticas, ya que se produjeron
a ambos lados del Atlántico y de las cuales la Francesa no es más que una
"mancha".
Para la historiografía marxista la Revolución Francesa es la más importante de todas y la que tuvo las consecuencias más profundas.
Ocurre en el país más poderoso de Europa. Fue la única revolución
social de masas y de gran radicalidad. Supone el tránsito hacia una sociedad
burguesa. Tiene un carácter generalizado que producirá contagio ( a través de
los soldados de Napoleón) en el resto de Europa.
Se producirá una tensión absolutismo-liberalismo, germen de las
revoluciones de 1820-30-48.
Han existido muchos
puntos de vista e interpretaciones diferentes.
a)
Políticos. Crisis de las instituciones. "Teoría del complot".
b)
Nuevas ideas. Fue causada por la burguesía.
c)
Económicas. Crisis económica, alza de precios.
d)
Sociales. Tensión social.
Existían tres estamentos:
A
Nobleza.
A
Clero.
A Tercer
estado.
Aparece una nueva clase adinerada, que no puede ascender
políticamente.
La nobleza se ve molesta por una monarquía absoluta que le va
comiendo terreno.
El campesinado se siente utilizado por la nobleza en su provecho.
Supone el 1'5% del total y posee el 20% de la tierra, con grandes diferencias regionales. Disfruta de capital en el comercio. Se ha introducido en la industria del lujo.