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1.3 Administración y justicia.
1.5.1 Periodo tinita. (Primera mitad del III milenio a.C).
1.5.2 Imperio antiguo (segunda mitad del III milenio a.C).
1.5.3 Primer periodo intermedio (Finales III milenio-principios II milenio
a.C).
1.5.4 Imperio medio. (Primera mitad del II milenio a.C).
1.5.5 Segundo periodo intermedio. (Mediados del II milenio a.C).
1.5.6 Imperio nuevo (Segunda mitad del II milenio a.C).
1.5.7 Tercer periodo intermedio (Finales II milenio- mediados I milenio a.C).
1.6 La estructura socioeconómica.
3.1 Las crisis internas y la formación del
imperio (827-785).
3.1.1 La guerra civil (827-822).
3.1.2 La restauración de Shamshi-adad IV (821-815).
Las
contribuciones básicas son que rey posee un cargo divino, él "el dios
bueno" que es una encarnación de Horus, un antiguo dios-cielo y
dios-halcón. A finales del imperio el dios fallecido se identificaba con
Osiris, dios de los muertos. Los textos que tratan de la monarquía divina de
este periodo son: La teología menphita, el papiro diomatico
del Ramseo y Los textos de las pirámides. Su objeto es afirmar la
supremacía del faraón como dios, después de su reencarnación en la vida de
ultratumba. En la comprensión egipcia de la monarquía era fundamental el
concepto "maat", que puede traducirse como "verdad" o
"justicia". Es un término cuyo sentido va mucho más allá de justicia
legal o de la exactitud fatua. La dinastía IV es el único periodo del Imperio Antiguo en el que es posible obtener una
información bastante completa acerca de la familia real. Durante toda la
dinastía IV existe una línea de visires, la mayor parte se ocupan de los proyectos
de construcción, tenían un gran poder, aunque no estaban destinados a
sucederle en el trono. Aunque los príncipes ocupasen un lugar de honor, no
tenían ningún título, o en algún caso lo poseían de rango sacerdotal. Su
existencia pasa más inadvertida en el Imperio Medio.
Sin duda el papel reservado a los príncipes, insuficiente, contribuyó a la
estabilidad del gobierno, especialmente en el difícil momento de la sucesión.
La importancia de los príncipes contrasta con la de las primeras reinas y
madres de los faraones. El casamiento y con quien del faraón era un
acontecimiento que tendría implicaciones políticas importantes, aunque por lo
que atañe al Imperio Nuevo no se disponen de datos
que permitan afirmar que existía la costumbre de que el faraón aceptase en
matrimonio a la hija de un rey extranjero como parte de un arreglo diplomático.
Durante todo el imperio antiguo la capital de Egipto continuó siendo Menphis.
No hay que considerar automáticamente a los poseedores de títulos como
funcionarios civiles sin otra ocupación.
La
sociedad egipcia estaba dividida en tres grupos:
Primero)
Hombres
cultos que ejercían una actividad derivada del estudio.
Segundo)
Personas
que les estaban subordinados.
Tercero)
Campesinos
analfabetos.
El
servicio en el gobierno era una fuente fundamental de ingresos. Una importante
función del gobierno era la localización y recaudación de los recursos
necesarios para la realización de proyectos.
Los
recursos agrícolas de Egipto se dividían en tres clases de propiedades:
v
Aquellas poseídas
directamente por la corona.
v
Las que pertenecían a fundaciones piadosas
cuya relación con la corona era muy sutil.
v
Aquellas que se
hallaban en manos de individuos privados y que estaban sujetos a impuestos.
La
información que se tiene sobre los impuestos del Imperio medio es muy escasa.
Cabe pensar que existía una red de agencias del gobierno extendida por todo el
país, que intentaba, mediante medidas burocráticas, la estimación y administración
de los recursos, a la vez que supervisaban en sus diferentes escalafones el
funcionamiento de las fundaciones religiosas y de las propiedades privadas,
cuyos funcionarios habían tenido como principal preocupación, no el facilitar
la transferencia de riqueza a la corona, sino más bien, la operación efectiva
de la fundación o de la explotación de la que eran los principales
beneficiarios. El segundo aspecto importante del gobierno es el modo de
administrar justicia con el maat.
Parece
claro que lo más normal era que la justicia fuese administrada por individuos
que ocupaban una posición de autoridad. Otras veces, las decisiones judiciales
y administrativas se realizaban de forma colectiva por consejos o comités.
El cargo más importante era el de visir,
responsable último de los asuntos fiscales, administrativos y judiciales. No se
sabe con certeza si existían uno o dos visires que se encargarían de cada parte
del país, como sucedería posteriormente. Su objetivo era aseguran el
mantenimiento perpetuo de los cultos de las estatuas.
Las rentas se asignaban a quienes mantenían
el culto y un personal de mantenimiento específico, pero si se establecía un
acuerdo legal, podía ser asignado a cualquier otro.
La
naturaleza y funcionamiento de las fundaciones piadosas en las provincias
revela en una serie de textos el estrecho lazo que podía existir entre un
templo local y los cultos a las estatuas que había en las tumbas.
Todo
parece indicar que la existencia de una red de fundaciones piadosas para
divinidades locales, de las estatuas de los faraones, de los templos locales y
de las estatuas de individuos privados, desempeñaba una importante función en
la vida económica de Antiguo Egipto, e implicaba a las familias de muchos
individuos.
El templo se convirtió en un centro
importante de actividad económica y administrativa. En algunas zonas el cargo
de gran sacerdote era desempeñado por el monarca. En ningún momento, durante el
periodo antiguo o medio encontramos individuos de destacada posición cuyas
actividades fuesen estrictamente sacerdotales.
Al
final de la III dinastía el gobierno provincial se había convertido en una parte muy importante de la sociedad.
Este hecho puede comprobarse en la disminución del tamaño de las pirámides. Los
conocimientos que tenemos sobre la corte real en esta época reflejan la gran
importancia que tenían los cementerios de las pirámides a la hora de formar
nuestra opinión sobre este periodo.
Cuando
las pirámides y las grandes construcciones desaparecen llegamos a una
"Edad Oscura".Toda la parte meridional del Alto Egipto pasó a estar
dominada por Tebas. Tebas pasa a ocupar un primer plano. El éxito conseguido
por el gobernador Inyotep el grande
al sofocar las ambiciones de los gobernadores del norte y del sur le llevó a
proclamarse rey con los nombres de Inyotep
y Mentuhotep.
Este
poder tebano no alcanzó su culminación hasta el reinado de Vahanj-Inyotep. Su posición provocó guerras con los reyes de las
dinastías IX y X en el norte. En ninguna inscripción se hace mención de la
victoria, aunque parece que correspondió a Mentuhotep
II. Durante su reinado se construye Deir-el-Yalazi, obra con la que
comienza el Imperio Medio.
El
primer periodo intermedio constituye la ruptura del equilibrio entre una corte
poderosa y unas aspiraciones de las provincias, e indican dónde residía la
principal fuente de poder. Se democratiza la vida de ultratumba y se produce
una especie de revolución social. Surge una nueva conciencia entre los
filósofos a causa de la desigualdad y fragilidad del Estado.
La vida
sedentaria en el Valle del Nilo parece haber impulsado la aparición de líderes
ansiosos de extender su control sobre otros grupos vecinos del valle y de una
cultura funeraria muy desarrollada. En Egipto este proceso había sido el origen
de una cultura predinástica, a partir de la cual se desarrolló la cultura
faraónica.
Pero en
Nubia el menor potencial natural de esta parte del Valle y la política agresiva
adoptada por Egipto, significó que este proceso tuviese un futuro limitado y
que pudiese ser alterado cuando se hallaba en una fase incipiente. La
evaluación reciente de los datos arqueológicos y de la antropología física de
la baja Nubia tiende a abandonar la teoría de oleadas repetidas de migraciones
y a aceptar la de una continuidad cultural y étnica fundada a partir de los
primeros momentos.
Cabe
pensar que los contactos entre el desierto y el valle de Nilo se basaron
siempre en el intercambio de ganado. Por lo demás estos contactos debieron ser
constantes, aunque esporádicos. Los grupos seminómadas se asentarían en
campamentos efímeros al borde del desierto, entrando en relación con los grupos
sedentarios del Valle del Nilo. La práctica de acampar a los bordes del desierto
realizada por los grupos nómadas, que en ocasiones concluyó en asentamientos
permanentes, se ha perpetuado hasta la actualidad.
En
numerosas localidades del desierto occidental se ha mencionado la aparición de
hallazgos arqueológicos que rara vez han sido investigados sobre una base
científica. Los ocupantes de estos yacimientos se dedicaban a la cría de ovejas
domesticadas y tal vez, también de cabras.
En
cuanto a la cultura material, consistía en una serie de utensilios de sílex,
vasos de cerámica de diversos tipos. En ninguno de los yacimientos se encontró
ningún cementerio, rasgo importante que les distingue. Cuando los egipcios
entraron en contacto con estos pueblos del desierto occidental se refirieron a
ellos con una terminología imprecisa. Un término general utilizado era el de Chenehui,
o el país de Cheneh.
Los
núcleos de asentamiento más importantes debían hallarse formando oasis. El
interés más valioso que suscitan estos pueblos se refiere a la importancia
estratégica de los lugares donde se asentaban, para salvaguardar las rutas del
desierto que proporcionaban alternativas para el comercio y para otro tipo de
contactos con Nubia y las tierras situadas más al sur. El rasgo esencial de
esta zona es la cadena de montañas y colinas que separan el Valle del Nilo del
Mar Rojo. Estas colinas posibilitan una cierta cantidad de precipitaciones
anuales. Los antiguos egipcios realizaron expediciones con regularidad para
explotar los recursos naturales de esas montañas y al concentrase en algunos vadis
debieron estar en contacto permanente con la población local. El Valle de la
baja Nubia constituía un modo de acceso a las más importantes minas y canteras
situadas en el borde de desierto, tanto en Oriente como en Occidente.
1) Vadi Gabgaba: Oro y cobre.
2) Vadi-el- Hudi: Amatista y oro.
3) Canteras del desierto occidental, al noroeste de
Toshca: diorita.
La política egipcia fue siempre de agresión,
aunque es cierto que al mismo tiempo los egipcios debían comerciar con estos
pueblos, especialmente con los de la Baja Nubia. Los egipcios mantuvieron
siempre la esperanza de que finalmente podrían acceder por el río o por tierra
a las fuentes de los productos exóticos y a las minas de oro, que
alternativamente sólo podían obtener mediante la navegación hasta Opone.
Los
habitantes de la Baja Nubia se refugiaron en un sistema de vida seminómada en
una zona situada entre el Valle del Nilo y los manantiales y oasis de pueblos
adyacentes. Uno de los rasgos definidores de estos pueblos es la escasez de
cementerios bien definidos.
En el
Imperio Antiguo hubo un intento por parte de Egipto de controlar la Baja Nubia
estableciendo centros de ocupación permanentes. En cuanto a la cultura
material que conocemos la cerámica es el rasgo más aparente, particularmente un
conjunto de compleja decoración geométrica.
El
yacimiento de mayor interés es Kemer, una especie de Biblos Africana, durante
el segundo periodo intermedio. Era un estado independiente más allá de las
fronteras políticas con Egipto, con una monarquía que miraba hacia Egipto. La
conquista de la Baja Nubia comienza con el reinado de Mentuhotep II, pero no encontramos allí restos arqueológicos de
esta época. Por el contrario, existen numerosas pruebas que indican la
presencia egipcia durante el mandato de Sesostris
I, en forma de núcleos fortificados. Se sabe que estos núcleos contenían
una guarnición que contaba con modestos efectivos, lo que contrastaba con una
administración que constituía una variante especializada de la existente en
Egipto.
Las
medidas defensivas de los egipcios no se limitaron a la erección de almenas y
murallas. También se utilizaban puestos de observación en promontorios rocosos
en la zona de la Segunda Catarata. La preocupación por los nómadas de la zona
oriental del desierto no explica la orientación hacia el sur del grupo de
fortalezas de Semner.
Aunque
la relación entre arqueología y la estructura política siempre es discutible,
parece improbable, sobre la base de la naturaleza del país y de la ausencia de
vestigios arqueológicos, que la zona de Semner y de Ukmer hubiera tenido tanta
importancia. El volumen del comercio nubio era importante. La demanda egipcia
de oro e incienso era equivalente en el sur a la demanda de madera que obtenía
el norte a través de Biblos.
Su
importancia reside en el hecho de que era el único lugar donde los egipcios
podían comerciar directamente con la región que producía artículos de valor y
que al mismo tiempo estaba demasiado alejado como para que resultase peligroso
desde el punto de vista político. La investigación arqueológica apunta cada vez
más hacia la conclusión de que la civilización urbana, acompañada por un orden
social relativamente avanzado, fue la situación normal no sólo de Siria, sino
también de Palestina. Durante casi todo el periodo que estamos mencionado se
extendían hacia zonas desérticas donde no habría sido tan sumamente fácil la
vida urbana sin una cuidadosa organización.
Este
periodo se caracteriza por un declive general de la vida urbana, que se
atribuye a las perturbaciones provocadas por la aparición de grupos de
inmigrantes. El nuevo modelo es una mezcla de aldeas y campamentos de grupos
nómadas y seminómadas. En ocasiones se ha dicho que la región del Delta
oriental del Nilo no se incorporó al estado egipcio hasta el Imperio Medio. Por
otra parte los más recientes trabajos arqueológicos han permitido el
descubrimiento de numerosos campamentos por toda la costa septentrional del
Sinaí, y que se extendían hasta las proximidades del delta del Nilo.
Puede
establecerse un paralelismo muy instructivo con la historia de la Baja Nubia en
esa época. El flujo constante de productos egipcios hacia el este y en Noroeste
sería un incentivo o un indicio de actividad comercial sobre una base local,
que escaparía al control de una administración centralizada. La desaparición
de núcleos habitables en la costa septentrional del Sinaí durante o después del
periodo protodinástico habría dado lugar a un política de dureza en las
fronteras. Durante la mayor parte del periodo histórico la península del Sinaí
había sido un núcleo de vida tribal nómada, separando dos civilizaciones
urbanas: Egipto y Palestina.
Durante
el segundo y tercer milenio a.d.c. la diferencia fundamental entre ambas era la
que existía entre un gobierno centralizado que canalizaba los recursos
nacionales hacia un sólo núcleo de poder y un conjunto de ciudades cuyos
recursos estaban más dispersos y que en parte eran empujados a una constante
lucha para conservar su independencia. Los egipcios finalmente se hicieron con
el control exclusivo del Sinaí a expensas de ese reducto cultural palestino en
tierra egipcia. A excepción del Sinaí las fuentes egipcias son extraordinariamente
parcas en lo que respecta a las relaciones con Palestina y Siria. Con
frecuencia, por la terminología que utilizan no permiten una diferencia entre
la zona nómada del Sinaí y el hinterland habitado.
Hay
algunas excepciones que parecen referirse a expediciones guerreras contra la
zona urbanizada de Palestina, alguna de cuyas ciudades sabemos que eran importantes
fortificaciones del tipo que aparece representado en las ilustraciones
antiguas. Los hallazgos arqueológicos del sur de Palestina y del Sinaí, así
como elevado desarrollo que había alcanzado la arquitectura militar defensiva
en Egipto a comienzos del Imperio Medio permite afirmar que cuando los egipcios
hacen referencia o representan fortalezas debemos pensar en las ciudades
fortificadas del Bronce inicial o medio en Palestina.
Biblos
mantenía una relación muy especial con Egipto y sus restos arqueológicos
constituyeron un testimonio de valor incalculable para ilustrar el contacto
egipcio con el Mediterráneo oriental. La influencia egipcia es aún más evidente
en el equipamiento funerario de algunas princesas o reyes de Biblos cuyos
reinados coincidieron con la última fase de la dinastía XII. La única zona del
Egeo que recibió productos egipcios en cantidad importante y cuyos productos
fueron exportados a Egipto fue Creta. Es probable que el nombre de Creta en
egipcio, Keptio, fuera conocido por los egipcios en el Imperio Medio, aunque no
aparece en ningún texto que indique un contacto directo.
El
modelo administrativo y cultural de la dinastía XII se perpetuó durante la
dinastía XIII. Se produce una cierta
fragmentación en el gobierno del Norte. MANETON
excluye por completo la posibilidad de que existieran varios reinados al mismo
tiempo y dividió a todos los reyes anteriores en 4 dinastías más a partir de la
XIII. La claridad del esquema de MANETON
queda invalidada para este periodo: Existió una proliferación de faraones
agrupados en:
1) Los que sucedieron a la dinastía XII. Fueron
reconocidos en el Alto Nilo, aunque la mayor parte continuó gobernando desde
Menfis.
2) Una dinastía de reyes que gobernó el alto Egipto desde Tebas, después de estos.
3) Seis reyes extranjeros: Hicsos. Subyugaron al grupo 1 y gobernaron al mismo tiempo que él.
4) Reyes cliente, de ciudades estado.
A los
hicsos se les ve como un intermedio fundamentalmente destructivo en la
historia de Egipto. Se presentaron como faraones, utilizando los títulos
tradicionales con los nombres compuestos del dios Ra. A finales del Imperio
Medio existen pruebas de la existencia de un gran número de
"asiáticos" en la sociedad egipcia, más o menos asimilados.
En
Palestina se vivía el periodo de grandes ciudades fortificadas y campamentos
militares. Según se ha dicho fue la época de mayor prosperidad que conoció la
zona hasta la época romana. Así, el nordeste de Egipto había quedado bajo
dominación palestina.
Al
igual que en Egipto en la transición de la dinastía XII a la XIII no se
aprecian signos de discontinuidad. Algunas fortalezas muestran signos de
enfrentamientos, aunque es muy difícil afirmar si se trata de ataques de las
fuerzas loshes nubias, de enfrentamientos locales fruto de una situación
confusa o de invasores egipcios del Imperio Nuevo.
La
corte de Kerma era rica y los recuerdos del Egipto faraónico darán el tono de
la vida civilizada. En la alta Nubia se desarrolló una intensa actividad
comercial con Egipto durante el Imperio Medio; aunque se ignora el beneficio
que obtenían los nubios. La rica fase clásica de la culturas de Kerma parece
haber coincidido con el gobierno de los hicsos en el norte.
Durante
esa época los reyes de Cush tuvieron la oportunidad de conseguir el monopolio
del oro nubio. La cultura de Kerna es la de una corte, y en este sentido, es la
única. La influencia política de sus gobernantes no puede ser determinada de
forma precisa por parte de la arqueología. A la situación compleja de la Baja
Nubia y Egipto hay que añadir otro elemento: la inmigración y asentamiento de
los pueblos del desierto cuya cultura se conoce con el nombre de Pau-grave.
Las
razones de esa inmigración nos son totalmente desconocidas, así como sus
efectos a largo plazo. La cultura del Pau-grave no conservó su identidad
más allá del comienzo del Imperio Nuevo, aunque no existen pruebas que indiquen
que sus representantes fueron sometidos por la hostilidad del Alto Egipto. Es
evidente que la fase final de la dinastía XIII y el periodo de los hicsos fue
compleja y llena de acontecimientos en la Baja Nubia. En el Norte de Egipto se
produjo fragmentación de las ciudades, abarrotadas de habitantes debido a la
inmigración y el poder quedo en manos de una potencia extranjera, el reino de
Cush.
Una
etapa de debilidad interna en Egipto que comenzó un periodo de desarrollo y
prosperidad en Palestina y Nubia, de forma que por una vez los egipcios fueron
víctimas de la iniciativa política y de los logros culturales de otros pueblos.
Ambos reinos fueron destruidos simultáneamente en un periodo de conflictos
iniciado por Kanose, último faraón
de la dinastía XVII y continuado por sus sucesores de la dinastía XVIII. El
éxito definitivo de la revuelta tebana no se alcanzará hasta los reinados del
Imperio Nuevo. No se limita a recuperar el control del territorio dominado
durante el Imperio Medio, sino que se convirtió en conquista y el intento de
control de los países de donde habían surgido los reyes de Cush y los reyes
extranjeros. Con la excepción de la dinastía de los hicsos las raíces del
cambio histórico parecen hallarse dentro de Egipto, en el maat político,
particularmente en las relaciones entre el faraón, los nobles de su corte y los
hombres más ambiciosos de las provincias. Aunque el Nilo tiene un régimen un
tanto diferente del sistema Tigris-Eúfrates, habría poseído también la
capacidad de producir un excedente agrícola, una vez satisfechas las
necesidades de la población.
La
burocracia es un factor fundamental en las primeras civilizaciones y en Egipto
surgió básicamente para satisfacer las ambiciones de los primeros faraones. Las
fundaciones religiosas tenían un papel fundamental en la economía. Un examen a
fondo de la historia del Egipto de este periodo sugiere la aparición de una
dicotomía política en las épocas en que no existió un gobierno centralizado
fuerte. En esos periodos el país tendió a dividirse en dos partes: el delta y
los siete o ocho nomos más septentrionales del Alto Egipto por un lado y el
resto del Alto Egipto por otro. El siguiente paso en el norte fue la sucesiva
fragmentación en ciudades estado para alcanzar un modelo ya conocido con una
jerarquía de autoridades entre ellas lo que incluía una capital nominal en
Menphis o en otro lugar del Norte, mientras que a finales del Imperio Antiguo
fueron los gobernadores provinciales del Alto Imperio quienes comenzaron a
competir por los recursos con la corte.
Testimonios
de muy diferente naturaleza han permitido afirmar que durante los imperios
Antiguo y Medio se produjeron una serie de variaciones importantes, tanto en
las precipitaciones estacionales sobre Egipto como en los niveles de
inundación del Nilo. Del periodo que sigue al final del Imperio Antiguo procede
un número muy importante de las referencias antiguas a las situaciones de
hambre en el Alto Egipto.
Se
produce una decadencia de la cultura oficial después de las dinastías VI y VII.
El hecho de que se produjera un periodo de debilidad de la monarquía, más esos
dos periodos de irregularidades del Nilo, pueden constituir una prueba de la
existencia de grupos de individuos ante los cuales el poder de los monarcas se
veía obligado a ceder.
La
cronología absoluta egipcia es de una enorme ayuda para el sistema de radio
carbono y otros métodos de datación en la reconstrucción de la historia antigua
del nordeste y del este de África en su conjunto. Los cambios políticos,
sociales y económicos en el interior de Egipto y la cronología se reflejan con
toda intensidad en los datos arqueológicos, que a menudo muestran aspectos de
estos fenómenos históricos a los que las fuentes históricas nunca se
refirieron.
Durante el periodo 1552-644 a.d.c. Egipto
generó una gran cantidad de datos, todos ellos muy variados, susceptibles de
ser analizados por los historiadores.
Abundan los templos de diferentes clases. Todos los muertos eran enterrados en cementerios. Un amplio espectro de estratos socioeconómicos y de prefaraones se reflejan en los restos de ciudades de mayor tamaño. Los egipcios creían que el carácter fundamental de su sistema político, económico y cultural había sido fijado con anterioridad por un dios. Este idealismo que domina en los textos antiguos tiene una gran importancia teórica. Uno de los métodos para conocer su historia es la epigrafía: la escritura en piedra.
- Unificación del Alto y Bajo Egipto por el faraón Menes. I dinastía (3000 a.C) en Menfis.
- Monarquía teocrática al frente de la cual estaba el faraón (rey-dios).
- Intercesor entre los dioses y los hombres, responsable del orden del mundo.
- Juez, sacerdote y jefe del ejército.
- Existían altos funcionarios: sacerdotes, jueces, tesoreros, militares...
- Enterramientos en mastabas.
- Cristalización de la civilización forjada en la época anterior.
- Esplendor de la figura del rey-dios, manifestada en las pirámides.
- Influencia egipcia en Nubia y Sinaí, en busca de cobre, oro y piedras preciosas.
- Problemas económicos, poderío de pequeños señores, poder central débil, falto de recursos, tropas y poder.
- Invasión de los pueblos beduinos del norte y rebelión del pueblo contra los señores.
- Comienza a dudarse del carácter divino del faraón.
- Unificación del imperio por medio de príncipes tebanos. Capital Tebas.
- Fuerte centralización y poder absolutista. Los funcionarios residían en Tebas.
- Se coloniza la Baja Nubia y se intensifican las relaciones con Líbano y Palestina.
- Nueva división política de Egipto.
- Invasión de los hicsos que introdujeron el carro tirado por caballos.
- Tebas es gobernada débilmente por sus príncipes.
- Expulsión de los hicsos por los reyes tebanos hacia el 1540 a.C.
- Anexión de la cuarta catarata del Nilo para asegurarse el abastecimiento de las caravanas.
- Anexión de Siria y Palestina, alianzas con las potencias asiáticas.
- Enriquecimiento de la casta sacerdotal de Amón que se oponía a la realeza.
- Revolución religiosa de Amenofis IV (Akenatón) que apartó del poder a la casta de Amón e impuso el monoteísmo con Atón.
- Tras la muerte de Akenatón la situación volvió a la normalidad.
- Estos hechos dieron lugar a la pérdida de la hegemonía en el exterior.
- Ramsés II intentan restaurar este poderío mediante la alianza con los hititas.
- División interna provocada por la casta de Amón.
- Un gran sacerdote asumió poderes reales. Sólo en Tebas.
- El país se empobreció considerablemente.
- Unificación realizada por los etíopes, que se convirtieron en faraones.
- La unidad duró poco debida a la invasión asiria, el dominio saita y la invasión persa.
- Base agrícola (cereal) basada en la fuerza motriz de los animales.
- Se esperaba la crecida del río para sembrar las semillas.
- Ganadería bovina, ovina, cerdos y aves de corral.
- La caza era deporte de ricos, y la pesca era practicada por ganaderos con anzuelos y arpones.
- Artesanos como orfebres, carpinteros, panaderos, carniceros y cerveceros.
- Comercio de intercambio de productos utilizando el Nilo para navegar.
- Se exportaba cereal y se importaba madera del Líbano, lapislázuli.
- El faraón se encontraba en la cima de la pirámide social, tras el sacerdotes, militares y funcionarios.
- El resto vivía precariamente, dando lo mismo que fuesen libres o esclavos.
- La cultura egipcia era eminentemente religiosa.
- El faraón era el dios sobre la tierra, intermediario entre dioses y hombres.
- Sólo los sacerdotes podían entrar en los templos.
- Se practicaba religión popular que desembocó en magia.
- Tanto la religión oficial como la popular practicaban el culto a los animales.
- Relevancia especial del ámbito de los muertos.
- Las tumbas eran una forma de prestigio entre los vivos y el lugar donde se desarrollaría la otra vida.
- Por eso estaban llenas de alimentos, joyas, estatuas y figuras que actuaban como trabajadores.
Hacia
el 973 a.d.c. los arameos iniciaron una ofensiva contra diversas ciudades, que
terminó con la toma de varias de ellas, aunque Hamat, una de las más
importantes del país, resistiría un siglo más. A partir del siglo XII se
constituyó en una especie de confederación de 12 tribus, a semejanza de las
anfictonías griegas, aunque unidas a causa de su religión. Era más una liga
sagrada. No constituían un estado, pues carecían de administración, capital y
gobierno central.
La
autoridad era ejercida por los jueces. Era unos hombres que destacaban sobre
los demás e intentaron hacer frente a las amenazas del país. Su autoridad no
era permanente ni se extendía en general a todas las tribus, por lo que ninguno
pudo conseguir la unión de todas ellas. Gracias a estos hombres hubo un
equilibrio con otros países de la zona. Este equilibrio se rompió a causa de la
amenaza filistea, que hizo que Israel avanzara en todos los sentidos a un nivel
superior Pertenecían a los pueblos
del mar, que fueron rechazados por Egipto. Se instalaron en la costa cananea y
se fortificaron en los núcleos de Gaza, Gath y Ascalón. Se extienden hacia la
zona hebrea sin hallar demasiada resistencia. Esta invasión hizo aparecer el
estado de Israel.
El
ataque filisteo hizo que un hombre, Saúl,
se pusiera al frente de su pueblo para liberarlo de los enemigos. Sin embargo,
esta monarquía no llevó consigo la formación de un estado al carecer de
administración, corte y capital. A pesar de los triunfos militares, el rey y
su monarquía no estaba exenta de tensiones: se rodeó de tropas de oficio,
rompiéndose la unidad con el pueblo y usurpando las funciones sacerdotales. El
no haber respetado el heren (destrucción total del botín) le hizo caer
en desgracia ante Samuel (sumo
sacerdote) y Dios. Entró en la corte de Saúl
como músico para calmar las depresiones del monarca. Se hizo importante al
vencer a Goliat y poner en fuga a
los filisteos. A causa de estas acciones Saúl
comenzó a sentir envidia de él y David
hubo de huir. Durante varios años sirvió a los enemigos de Saúl, aunque luego se volverá contra ellos. Tras la batalla del
monte Gélboe, donde murió Saúl, David fue proclamado rey, tras
demostrarse la incapacidad de Isbaal,
hijo de Saúl. David conquistó Jerusalén a los jebuseos, la convirtió en su
capital y trasladó allí el Arca de la Alianza. Primero fueron los filisteos
quienes atacaron Jerusalén. Tras la derrota su poderío duró poco.
Posteriormente fueron conquistados los territorios de todas las tribus que
gravitaban alrededor de Israel. Por último se anexionó Soba y Damasco. Tras
estas conquistas su reino se extendía desde el golfo de Acaba hasta las
proximidades de Hamalh. En los últimos
años del reinado de David se
produjeron rebeliones, como la de Absalom,
cuyas ramificaciones fueron superadas en el reinado de Salomón.
Para su
tranquilidad concertó pactos con los egipcios y se casó con la hija del faraón.
Asimismo fortificó Jerusalén y las ciudades principales. Organizó y modernizó
su ejército, que llegó a contar con 1900 carros y 1200 jinetes. En el aspecto
comercial concertó importantes tratos con Hiram
de Tiro y gracias a ello pudo comerciar con Tarsis (Tartesos), Arabia y la
costa somalí. El puerto de Erion-Geber se convirtió en un importante centro
comercial.
Emprendió
grandes obras arquitectónicas, entre las que destaca el templo de Jerusalén.
Fue una época de esplendor cultural. Se hizo la primera historia de los
orígenes de Israel. La música cobró un gran auge. A causa de todas las obras,
los gastos de mantenimiento del gran ejército etc... la economía se fue
debilitando. Fueron aumentados los impuestos y se dividió al país en distritos,
lo que llevó consigo una desunión entre las tribus.
Se
produjo un cambio en la sociedad: se provocaron tensiones entre los antiguos
pastores y los nuevos ricos y acomodados comerciales. Esto propició la aparición
de rebeliones contra la corona.-
Roboam sucedió a su padre. Siguió una política agresiva, lo que le hizo
perder el control de Israel, que se apartó de su lado.
A causa
de la división, todos los pueblos que habían estado sometidos, se
independizan. Assur-dan (934-911)
intentó que su país terminase con la crisis que estaba sufriendo. Sin embargo,
no se vieron sus frutos hasta el reinado de su hijo Adad-ninari II (934-911). Inició un proceso de conquista.
Venció a Hanigalbal, a los arameos. Hit y Zaggu volvieron a ser los puertos
fronterizos de antaño. Adoptó un nuevo
método de ataque, pasando de las rápidas cabalgadas de su antecesores, a un
hostigamiento continuo sobre un espacio reducido, almacenado allí grandes
contingentes de tropas. El ejército se convirtió en un recaudador de impuestos
ambulantes. Tukulti-Ninurta
(890-884) se ocupó de los mismos asuntos que su padre: la zona oriental y norte
del país. Los saqueos de Asurnasipal II.
Desde su reinado el ejército asirio demostró una crueldad sin límites. Este
terror indujo a los reinos vecinos a no resistirse ante él. Extendió sus
conquistas en dos frentes: hacia el este a causa de la conquista misma, y hacia
el oeste, como deseo personal, para acabar con el poder de los arameos.- El
renacimiento babilónico. El auge asirio favoreció también a Babilonia. Durante
el reinado de Nabu-apla-iddina
fueron expulsadas las bandas nómadas de saqueadores. A partir de entonces llevó
a cabo una política económica que no tardaría en dar sus frutos. Se restableció
la vida religiosa de los santuarios, se repoblaron los centros de culto,
renació la vida urbana, y tuvo lugar un auge cultural.- Aram. En esta época se
produjo una expansión de Damasco hacia Palestina (Israel y Judá). En ambos
países había terminado el periodo de prosperidad y se hallaban sumidos en una
gran crisis. Israel fue devastado y Judá se salvó gracias al pago de un
rescate. Durante un cierto tiempo el rey de Damasco Ben-hadad fue dueño de la situación. Todo cambió cuando fue vencido
en Afec por Acab rey de Israel. Tras
la victoria firmó una alianza para intentar contener a una fuerza arrolladora
que se aproximaba: los asirios de Salmanasar
III.
El gran
proyecto de Salmanasar III. era la
conquista de los países mediterráneos. Inició su invasión en el 858 a.d.c. Su
comienzo fue brillante, arrollaba a todo el que le hacía frente. Sin embargo,
no consiguió tomar las ciudades fenicias y sus vecinos se unían para enfrentarse
a él.
Estas
expediciones muestran la táctica de expansión asiria. Utilizaba como método un
largo hostigamiento del enemigo, táctica heredada de Assurdan. En el 853 a.d.c. se dirigió a la zona sirio-palestina. En
Quaryar se enfrentó a los habitantes de la zona.
El
resultado fue incierto, pero se cree que, al no haber documentos que lo
desmienta, se produjo una derrota asiria. Tras un periodo de dos años de
pequeñas operaciones hubo de dirigir su vista y sus fuerzas hacia Babilonia;
donde sometió una revuelta del hermano del rey. Seguidamente fue contra los
caldeos de Iraq, a quienes arrebató un abundante botín.
Tras
cuatro intentos más en el año 841 a.d.c. consiguió que todos los países
mediterráneos le pagasen tributos, aunque no pudo apoderarse de Aram. Desde ese
momento el rey renunció a dirigir sus campañas personalmente y se retiró.
Pocos años más tarde se produjo una guerra civil
Tuvo
sus años cruciales en los últimos años del reinado de Salmanasar y de su hijo Shamshi-adad
IV, quien acabó con la revuelta de su hermano Assur-dannin-apli y de otras 27 ciudades importantes del país. El
aplastamiento de la revuelta le costó al rey concesiones diplomáticas y
territoriales, y que perdió los territorios del oeste del Eufrates, así como
hubo de pagar la ayuda a los babilonios.
Tras
estos acontecimientos comenzó un periodo de contención de los pueblos de Nairi,
a los que expulsó de su reino (821-815). En el 814 a.d.c. se dirigió a Babilonia
para vengarse de la humillación pasada con motivo de la guerra civil. Se enfrentó al ejército babilónico,
compuesto exclusivamente por mercenarios, al que derrotó. Al año siguiente
hizo el mismo viaje y derrotó en Der al rey de Babilonia, al que hizo
prisionero. Aunque no hubo brillantes consecuencias de la victoria de los
asirios Asiria gozó de unos años de tranquilidad. En el 810 a.d.c. subió al trono Adad-Minari III (810-783), tras una breve regencia de su madre Sammuramat. Su más importante labor fue
la de restablecer el orden en Siria. Debido a las dificultades pasadas por Shamsi-adad hubo reinos que
suspendieron el envío de tributos. Al mismo tiempo comenzaron un proceso de
expansión y de alianzas con vistas a posibles represalias. En el sur surgió una
país, Damasco, que sometió a toda Palestina, dejándola indefensa. su rey Hazael intentó apoderarse del norte
para formar un gran Aram, pero su muerte lo impidió. En un periodo de cuatro
años (806-803) Adab-ninari III llegó
hasta filistea, pasando por zonas de Siria, Fenicia, Israel y Edom. Incluso Ben-Hadad, hijo de Hazael hubo de someterse y pagarle tributos. De todas formas su
marco de operaciones fue establecido en el sur, concretamente en Der y Caldea.
Recogió allí los tratados y fue a cumplir sus deberes religiosos en Babilonia
como lo habían hecho sus antecesores.
En
todas las zonas del área mediterránea se encuentras vestigios de la
civilización fenicia. Fueron intermediarios entre culturas llevando objetos de
civilizaciones que no viajaban a lugares tan lejanos.
Los
relatos sagrados mencionan una constante relación entre Palestina y Fenicia,
propiciada por la proximidad entre ellas. En Tiro se escribieron unos anales
históricos, transmitidos por los historiadores griegos Menandro y Dion a la civilización griega. El
historiador romano Flavio Josefo
escribió una importante obra sobre los judíos en la que describe la
civilización fenicia. Existieron en la zona desde el 3000 a.d.c.
Son
conocidos en un principio como cananeos. La palabra fenicio proviene del griego
Phoenix. No tuvieron apenas expansión hacia el interior
de su territorio, a causa de la estrechez de su territorio. Se juntaron en
asentamientos urbanos, en los que las actividades comerciales tenían gran importancia.
Entre ellas destacan Biblos, Sidón y Tiro. Esta última fue la más importante,
debida a la existencia de un puerto.
En
estas ciudades se desarrollaron una cultura y unas formas religiosas concretas.
En ellas subsistía la tradición antigua de aquella feminidad en la religión.
Destacaba la diosa Astarté. Los dioses intervenían en la vida social, como lo
demuestra la fundación de la ciudad de Biblos por el dios El. Los fenicios
mantenían una serie de contactos con otros pueblos, mencionados en diversas
escritos de diferentes lugares, como la ciudad de Ugarit.
En el
II milenio (1970 a.d.c.) Sinúe de Egipto
tuvo relaciones comerciales con Fenicia. Los fenicios tuvieron guerras con los
distintos pueblos. Eran dependientes de
Egipto, a quien debían pagar tributos.
Con Tutmosis III hubo un especial interés
en la madera (cedros del Líbano), importante material de construcción. En el
siglo XIV a.d.c. el gobernador de Biblos, acosado por los hititas y los
hurritas, pide ayuda al faraón, lo que muestra el vasallaje al que estaba
sometido.
En el
año 1295 se produjo una batalla en Kadesh en la que Fenicia queda incorporada a
Egipto de una forma absoluta. La invasión de los pueblos del mar hace
desaparecer el imperio hitita y el egipcio se resiente de la invasión. Aparecen
los pueblos hebreo y filisteo. Los fenicios quedan sometidos al pueblo de
Israel, que recuperaran su independencia gracias a la crisis de sus opresores,
comenzando una expansión hacia occidente. Aparece el nombre de Tarsis, que se
ha identificado con Tartesos.
Según
las crónicas, Cádiz, Gadir, fue fundada en el 1100 (80 años después de la caída
de Troya), pero los restos hallados son más modernos, de los siglos VI, V
a.d.c. De los viajes y expediciones traen metales, no para ellos, sino para sus
clientes, los reinos limítrofes.
Existe
una recuperación de los reinos de la región, excepto Egipto. La breve
recuperación de Fenicia con Hiram de
Tiro finalizará y en el siglo IX
deberán pagar tributos a los asirios de Asurnasipal
y Salmanasar III. Más tarde serán
invadidos por el asirio Tiolat-Pisalar.
Asarhadon destruye en el siglo VII
Biblos, Sidón y Tiro.
Cuando
los neobabilonios derrotan a los asirios (Nabuconodosor)
destruyen y arrasan el país. Con los persas, Fenicia y Siria, junto con Chipre,
son organizadas como satrapías o provincias. Esta satrapía adquiere una nueva
identidad, al construir la marina persa. Esto suavizará su situación con el
imperio persa. Participaron en las Guerras Médicas en las que constituyeron el
grueso de la marina persa. Alejandro
Magno conquistó, tras una dura resistencia, la ciudad de Tiro.
La
expansión fenicia empezó en el siglo VIII. Anteriormente hubo una época de
expediciones sin asentamientos, en la que la principal rivalidad era la
comercial. Con la llegada de los invasores se produce la salida de fenicios
para asentarse en otras tierras. Es la época de la fundación de las colonias,
que se convertirán en centros importantes. Por estas fechas comenzará la
colonización griega.
En
algunos casos colaboran de forma pacífica, aunque a veces también surgen
rivalidades y luchas. Hacia el siglo VIII los fenicios iniciaron una serie de
intercambios con Tartesos y crearon una civilización mixta con los tartesios.
Paulatinamente el control del Mediterráneo pasó a manos de los griegos, en
detrimento de los fenicios. En el siglo V se produjo un fortalecimiento fenicio
gracias a su colaboración con los persas. Una de sus colonias más importantes
fue Cartago, fundada en el siglo VIII. Los cartaginenses tenían una
organización aristocrática.
Poseían
una especie de Senado, con los jefes militares como hombres de poder. Existía
una base agrícola. Se fortaleció a algunos sectores de la población. La
existencia de un ejército de mercenarios permite el desarrollo de la moneda
como forma de pago. Llevarán a cabo una expansión imperialista y terminarán por
enfrentarse a Roma. Las primeras noticias sobre este lugar aparecen en la
Biblia "naves de Tarsis", aunque existe más información por parte
griega. Existen dos teorías:
Primero)
Ciudad rica
con abundancia de metales.
Segundo)
Río con "raíces de plata", que
tenía plata en sus aguas. Ha prevalecido la primera.
Era una
ciudad grande, como las micénicas y mesopotámicas. No se han encontrado restos
de esta ciudad, pero sí de una civilización en el sur de España durante el II
milenio. No tiene uniformidad, pero está caracterizada por los muros ciclópeo y
la abundancia de metales. Se observan indicios de intercambio de metales
durante el primer milenio.
Se
puede hablar más de un horizonte tartésico que de una ciudad. Este horizonte se
extiende hasta Extremadura. Está dentro del bronce final, siendo denominado
Bronce atlántico. Se cree que la principal actividad económica era la
ganadería, ya que no se han encontrado aperos de labranza ni utensilios
agrícolas. Existen una gran cantidad de mitos y leyendas que reflejan esa riqueza
de Tartesos (Argantonio).