HACIA NUEVOS PARADIGMAS
CURRICULARES EN LA ERA DE LA
COMUNICACION

Por: Lic. Com. Henry W. Marcelo C.
Universidad Nacional José Faustino Sánchez Carrión

vleft.gif (836 bytes) SUMARIO

«Las mediaciones hacia lo comunicacional constituyen la posibilidad de supervivencia
de nuestro campo. No necesitamos filosofía, necesitamos filosofía de la comunicación;
no necesitamos historia (aunque todos las necesitamos en su verdadera dimensión)
necesitamos conocer la historia de la comunicación; no necesitamos
semiología orientada a la comprensión del funcionamiento social de los discurso; no
necesitamos enormes tratados de sociología, necesitamos orientarnos en la sociedad
en lo que a comunicación se refiere...»
Daniel Prieto Castillo.*

El alto desarrollo de las tecnologías de la comunicación hace más evidente cada día la necesidad de un replanteamiento de los viejos paradigmas curriculares de las Facultades y Escuelas de Ciencias de la Comunicación, frente a la gran cantidad de egresados que salen cada día de las Escuelas y Facultades de Comunicación. En nuestro país, particularmente, el problema del desempleo es bastante sintomático y cruel. Pues las ilusiones de miles de jóvenes deseosos de estudiar ciencias de la comunicación, y/o periodismo hace más urgente la necesidad de cambiar las viejas concepciones tradicionales de las ciencias de la comunicación, «las escuelas- y/o facultades de ciencias de la comunicación -enfrentan todavía muchos problemas que no han sabido resolver, dejan fuera enormes hábitos de trabajo, improvisan en lo que se refiere al currículum; por lo tanto, juegan en gran medida con el futuro ajeno» (1)

Cuando un estudiante de ciencias de la comunicación comienza enfrentar, por primera vez la búsqueda de sus prácticas pre-profesionales, nos encontramos con la sorpresa, sobre todo en provincias, lo primero que vemos son los medios como la Prensa Escrita, Radio y Televisión, a este primer peldaño con el mundo laboral nos viene enseguida un desencanto un tanto traumático para algunos, pues si somos un poco observadores «sacamos» nuestra cuenta y decimos bueno en ésta o en la otra empresa deben de tener una cantidad de 30 o menos entre profesionales y prácticos de la comunicación pues nos preguntamos ¿para qué nos sirve tanto sacrificio si al final no hay mercado para nuestra carrera?

Sin embargo este ejemplo clásico que durante años viene sucediendo no ha causado ningún efecto en los académicos sobre todo en los comunicadores sociales de profesión universitaria, pues hasta la fecha se sigue reforzando la vieja concepción de ver sólo a las tecnologías de la TV, Radio, periodismo y las oficinas de relaciones públicas como los únicos medios que pueden albergar trabajo y/o prácticas pre-profesionales, con ésta lógica diríamos entonces que deberíamos cerrar las facultades y escuelas de ciencias de la comunicación y/o periodismo. De lo que se trata es de una comprensión mucho más pragmática y teórica que lidia con las viejas escuelas y tendencias comunicacionales reducidas sólo a las tecnologías en sí mismos.

El reduccionismo sólo a los medios de «difusión» en la formación académica universitaria es sencillamente desvincular la formación académica de la realidad, es precisamente nuestra época la que se caracteriza por el «e1 paradigma de la comunicación", época que nos marca el rol multidisciplinario en la demanda de los servicios profesionales de los comunicadores sociales y/o comunicólogos, necesidad generada por el proceso de globalización.

Ya bastante se discute en los medios del problema de los contenidos de la televisión comercial, el rol de los Talk Shows el problema de la violencia expresado en las pandillas juveniles etc., sin embargo, por parte de las escuelas y facultades de ciencias de la comunicación no existe ninguna respuesta formadora ni ética de estos procesos, «el profundo silencio», salvo algunas universidades privadas y por ahí algunas nacionales que han tenido una opinión un tanto ajustada de la problemática comunicacional.

Evidentemente esta comprensión de la problemática comunicacional y laboral debe ser evaluada, analizada y sistematizado a través de permanentes cambios en los planes curriculares de las escuelas de ciencias de la comunicación. La clave de este asunto radica en la reformulación o la simple utilización de la concepción científica de la comunicación, como eje de la formación académica universitaria, para poder operar las herramientas tecnológicas de la comunicación como la televisión, la radio el periodismo etc. De lo que «se trata de pensar y actuar siempre desde la comunicación. Cualquier otro camino podrá formar acaso buenos analistas sociales, buenos charlatanes en otras ocasiones, pero jamas buenos profesionales de la comunicación se trata de pensar la Teoría también desde los talleres, de establecer un diálogo con los llamados prácticos, para generar con ellos las mediaciones necesarias.» (2)

Existe un craso error al pensar que si reforzamos los ejes centrales (ver cuadro) de la formación como puede ser los cursos de teorías de la comunicación, el lenguaje y medios de comunicación, investigación de la comunicación, etc. que van ser los axiales formadores de la perspectiva analítica, científica, de los comunicadores sociales y/o comunicólogos, no se va ha dejar de lado el aspecto técnico y tecnológico de las ciencias de la comunicación. No en absoluto podemos obviarla ni siquiera distanciarnos de esta formación de lo que se trata es de dotar el elemento formativo de la concepción comunicacional Así como los Ingenieros que en su formación eje se da en las matemáticas y los cursos de ingeniería. Sin el animo de igualar tales metodología en ciencias de la comunicación y la ingeniería, es la perspectiva metodológica curricular lo que interesa en todo caso comprender.

En la práctica tenemos un déficit como por ejemplo, que hace un estudiante del quinto año de ciencias de la comunicación cuando logra conseguir una práctica en un hospital y/u otra empresa o institución, lo primero que se le ocurre es ubicarse en las oficinas de relaciones públicas, o un departamento que tenga algunas cámaras de TV o algo de publicaciones, sin embargo en las áreas de terapia como las psicológicas, proyectos comunitarios, etc. simplemente lo abandona. Peor aun donde las universidades han abandonado una estrecha y obligada supervisión docente de las prácticas pre-profesionales, es más en muchos casos esta perspectiva formadora se ha anulado. "El modelo, muy difundido de profesor taxi (o profesor bus, según van las cosas) ha venido arruinando la capacidad pedagógica de la enseñanza media en nuestros países. A medida que crece en los espacios universitarios no deja de producir estragos" (3)

El estudiante pierde la brújula y entra en un torbellino en la ignorancia científica de la comunicación. Ya bastante se ha venido discutiendo sobre el objeto de estudio de las ciencias de la comunicación; tenemos las más conocidas, la interacción social y las relaciones sociales, si reforzamos y tenemos claridad sobre estos objetos de estudios que los comunicadores sociales deben de saber manejar a plenitud podríamos rápidamente aplicarlos a la solución de problemas comunicacionales o sencillamente aproximarnos a nuevas áreas de la carrera profesional de ciencias de la comunicación.

De esto se deriva la gran demanda que existe potencialmente en el área educativa; los jardines, escuelas primarias, colegio y universidades para la enseñanza de periodismo escolar, apreciación lenguaje televisivo o audiovisual, cine, televisión, teorías de la comunicación, etc. Ahora que cada día las tecnologías de la comunicación y de la información avanzan incontrolablemente «a todos los niveles, nacional e internacional el control de la información constituye una necesidad estratégica de la economía». «La información como propiedad y el uso y control de la misma para defender la propiedad son características distintivas del capitalismo en los años finales del siglo XX». (4) «Las corporaciones transnacionales en gran medida se han vuelto dependientes de los flujos de información para garantizar la circulación de bienes y servicios en el mercado mundial. es por ello que la producción y las finanzas necesitan una mayor integración de la infraestructura de comunicaciones" (5).

En resumen podemos decir que en la actualidad no ha existido en ninguna otra época de la historia un repunte tan significativo en cuanto se refiere a las comunicaciones e informaciones. Este potencial debe ser capitalizado, sistematizado y expresado en los planes de estudios. Necesitamos nuevos paradigmas en los perfiles curriculares de los comunicadores sociales y/o comunicólogos en las universidades, los colegios y escuelas. Deben ubicarse en la cresta de la ola de la modernidad, científica, técnica y tecnológica de la era de las comunicaciones.

Nuevas áreas laborales potenciales en ciencias aplicadas de la comunicación:

Comunicación Rural

Comunicación Urbana

Comunicación Turística

Comunicación Terapéutica

Comunicación para la Salud

Comunicación y Arqueología.

Mantenimiento de Equipos Comunicacionales.

Referencias:

  1. Daniel Prieto Castillo; Diseño curricular para escuelas de comunicación. CIESPAL.
  2. Ibid. Pág. 56.
  3. Ibid.. Pág. 182.
  4. Herbert Schiller; Cultura S.A. La apropiación corporativa de la expresión pública, Universidad de Guadalajara, México, p.70.
  5. Francisco Sierra Caballero; Panorama de la Economía de la Información en el Tardocapitalismo. Post-grado en Comunicación Universidad Veracruzana.
ESTRUCTURA BASICA
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Formación Básica  
    Formación Básica de la especialidad comunicacional
  Formación Científica - Teórica - Metodológica  
        Formación de habilidades profesionales productivas
    Formación Humanista