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CARD CAPTORS ¿DE NUEVO?
El visitante
- Nakuru... ¿Qué haces?- preguntó Spi al verla tras la puerta de la cocina.
- ¡Shhhh!- lo calló ella, tapándole la cara con la mano (en un intento de ponerla sobre la boca del peluche... ^^U)- No me dejas oír.- dijo sin notar el color pálido que tomaba su acompañante por la falta de aire.
- ¡Silo mi hogo! (¡Auxilio me ahogo!)- trató Spinel de hacerse escuchar, sin resultados... Con sus últimas fuerzas comenzó a patalear.
- Spi... Me haces cosquillas... jijiji- fue la respuesta de la guardiana. -_-U
- Nakuru... - era Eriol.- ¿No sientes acaso que la energía vital de Spinel Sun está disminuyendo?
- ¿Qué?- murmuró mientras giraba bruscamente.- ¡Oh, Spinel! Lo siento... - se disculpó, a la vez que sacaba la mano y el peluche caía al piso.- ¡Oh, no!
- No te preocupes - le dijo su amo aun desde la cocina.- él estará bien. ¿Me haces un favor?
- El que quieras, para eso estoy.- respondió ella, más tranquila.
- Déjame hablar en privado con Yue.
- Pero... Si yo no... - dijo avergonzada.- Está bien.- agregó y de mala gana se fue escaleras arriba, cargando a Spi.- ¡Maldición! Encima Touya está dormido... - en un descuido, trastabilló, pero su agilidad le permitió apoyarse con las manos sobre un escalón.
- ¡Ay!- gimió Suppi-chan.
- Lo siento.- repuso la muchacha, sacando su peso de encima del pequeño muñeco.- Te prometo que no volverá a pasar.
- Sin ánimo de ofenderte... Pero subiré volando.- el guardián de la encarnación de Clow, se fue alejando de la joven. La chica que había quedado atrás, subió los peldaños restantes refunfuñando.
- Ya lo descubriré... - se dijo a sí misma. De repente en otra zona de la casa, se oyó un grito y luego, el ruido de un jarrón al romperse. Ya en el piso superior, Akizuki se asomó sobre la baranda, para ver que era lo que sucedía abajo. Casi cae, al aparecer Kerberos de la nada perseguido por Vulcano.
- ¡Machista!- exclamaba la última.- ¡Te demostraré el poder de una mujer!
- ¿Realmente lo crees? Si tú no has recuperado tu magia... - dijo Kero en tono soberbio.
A esta ofensa Vulki-chan no podía responder de ninguna manera.- “Después de todo el peluche con hepatitis tiene razón”- pensó tristemente.- “Hasta que Syaoran no capture a Lava o a Tierra... No podré utilizar mis poderes... ”- sin notarlo, una lágrima resbaló por su felposa mejilla.
- ¡Eres un insensible!- le gritó Akizuki a Kero dándole un golpe, que lo estrelló contra la pared.
- Cuántos pajaritos... - murmuró la Bestia del Sello. @_@
- Te lo mereces.- agregó Nakuru indignada dándose media vuelta.- Ven amiga, vamos a ver televisión...
- Pero eso no solucionará mi problema.
- Ya lo sé, pero al menos te distraerás.- contestó la muchacha alegremente. Momentos después habían desaparecido tras la puerta de una de las habitaciones.
- Ven aquí pajarito, ven... - canturreaba Kero tirado por ahí.
En un cuarto cerrado, un joven de cabello castaño oscuro dormía. Giraba hacia un lado y hacia el otro constantemente. Parecía estar sufriendo el peor de los sueños, pero para su desgracia, no se trataba más que de la simple verdad que se hallaba oculta en su corazón. Por su cabeza pasaban millones de imágenes, la mayoría se repetía monótonamente. El doctor Kinomoto, de 23 años de edad, recibido a fines del año anterior y practicante de la medicina desde comienzos de ese (comenzó el estudio universitario en el último año de preparatoria, gracias a una beca especial que recibió por parte de la ‘Universidad de Medicina y Biología de Tokio’); vivió esos años de estudio en la capital de Japón, junto a su mejor amigo, Yukito. No lo hicieron como pareja, pero al tener que concurrir ambos al mismo sitio de aprendizaje, (porque Tsukishiro era ya casi un biólogo, aunque le faltaba terminar de cursar una materia y rendir un final en otra para recibir su título como tal) habían decidido que sería mejor compartir un departamento. Por causa de sus estudios inconclusos, el joven de pelo gris por poco no aceptaba la propuesta de Hiragizawa para ir al país natal de este, junto a la Maestra de Cartas y el resto de sus acompañantes. Pero al entender la responsabilidad de su verdadera identidad, decidió asistir, a pesar de que su graduación se retrasara unos meses. La relación y confianza entre este y el joven durmiente, era aún más fuerte de lo que la había sido en el pasado, cuando Sakura era tan solo una pequeña Card Captor. Ahora cada uno conocía perfectamente los sentimientos del otro y se ayudaban en todo lo posible, pero algo había cambiado; desde el día en que la Carta Dolor penetró en el cuerpo de Touya, un viejo resplandor se encendió en su corazón, y la fuerza que en una etapa le hubo prestado mucha ayuda, estaba regresando... El único problema era, que al parecer, todos eran inconscientes de ello, inclusive el mismísimo Kinomoto...
En su ‘sueño’...
Una sombra... – “¿Qui- quién eres?”- La figura se acercó y se hizo más visible... - “Yo te conozco.”- El negro que tapaba la solitaria silueta desapareció. Ahora es clara... - “Yuki, ¿qué haces aquí?”- Su propia imagen apareció repentinamente en el cuadro, junto con otra. La última no era distinguible.- ¿Qué está pasando aquí?- El Touya del ‘sueño’ sufrió un repentino e incesante dolor en la sien. Este mismo efecto se proyectaba en el de carne y hueso, que yacía en la cama y fruncía el ceño a la vez que el de su imaginación era atacado por esa peculiar especie de migraña.- Ay... – dijo en un gemido.- “¿Qué es lo que pretendes?”- interrogó a la figura al lado de Yukito.- “¿Qué quieren de mí?”- preguntó a ambos.
- “Yo quiero ayudarte”- contestó su amigo transformándose en Yue.
- Yo quiero revivirte.- una voz conocida sonó levemente en la habitación (fuera de la mente de Touya).
En la cabeza del muchacho la imagen se hizo nítida... - “¡Ya sé quién eres!”- exclamó la proyección del doctor. Iba a continuar pero una fuerte punzada le causó tal dolor, que despertó abruptamente.
- ¡Aaaahhhh!- gritó sentándose repentinamente. Tenía los ojos desorbitados y no lograba ver nada en la habitación con exactitud.
- Touya, ¡voy a entrar!- anunció Nakuru, quien sin esperar una respuesta, abrió con un portazo. En consecuencia, su viejo compañero cayó de la cama, dándose la cabeza contra el piso. ^^U
- ¿¡Qué crees que estás haciendo, Akizuki!? >-<**- bramó el hombre con una venda en la frente y una gran vena hinchada (a punto de explotar) junto a ella. ^^U
- Yo simplemente... - comenzó la chica bajando la vista. En ese mismo instante una pícara sonrisa se dibujó en su cara. El doctor lo notó y siguió la dirección de los ojos de su interlocutora. Se encontró con su cuerpo semidesnudo.
- Akizuki... Otra vez... ¬ ¬*... - dijo Touya acercándose a la muchacha. La tomó por los hombros y utilizando su fuerza, ya que la joven se negaba terminantemente, la retiró de la habitación.
- Pero esta vez no era por eso, Touya... Tienes que creerme.- reclamaba la chica al otro lado de la puerta. ^^U
- Eso mismo dijiste las veces anteriores... ¬_¬ Asúmelo, eres una pervertida... ¬u¬
Los lamentos de Nakuru desde el final del corredor se convertían en un murmullo casi inaudible.
- “Demonios... ”- pensaba Touya, ya sin prestar atención a la guardiana... - “¿Qué fue eso?... ¿Qué sucedió? Eso no parecía un ‘sueño’... No, más bien era una pesadilla... O aún más que eso... un ‘dèja-vu’ (o como se escriba)... Pero... ¿Por qué? ¿Cómo es posible?”- las ideas iban y venían. Su mente era un embrollo y todo era vago e inconcluso. Pero él tenía la impresión de que alguien iba a poder responder a sus dudas... Estaba dispuesto a ir en busca de esa persona, cuando recordó a Nakuru.- “Antes que nada debo vestirme... A ver si esa loca aun está por ahí... ”
En el piso inferior, justo al lado, medio abajo de la escalera, se encontraba la biblioteca...
- ¿Qué habrá sido todo eso?- le preguntó Sakura a Tomoyo. Habían escuchado a Kero, Vulki y Akizuki. Sakura había brincado del susto al oír el golpe que su guardián se había dado contra la pared (no sabía exactamente lo que había sucedido, solo había sentido gritos y golpes... Apenas había logrado distinguir las voces...)
- Tranquila, Sakura... Seguro que no ha pasado nada.- la calmó su amiga.
- Debe ser como tú dices... Lo siento, es que estoy un poco alterada... Todo lo que ocurrió hoy... - una rebelde lágrima se le escapó.- Oh, Syaoran... - dijo sollozando. Se quedó callada unos segundos, quieta en su lugar. Luego rompió en llanto. Cayó de rodillas al suelo. Luego Daidouji se sentó junto a ella y le hizo apoyar la cabeza sobre su regazo.
- ¿Sabes?- dijo Tomoyo repentinamente mientras acariciaba el cabello de Kinomoto.- Hemos crecido. Faltan dos años y seremos adultas. Ha pasado mucho tiempo, ¿no?
- ¿A qué te refieres?- cuestionó Sakura dificultosamente. Ya no lloraba, pero aun su respiración era agitada.
- Quiero decir que somos grandes. Es hora de que empecemos a actuar de acuerdo a nuestra edad, ¿no lo crees así?
- ¿En qué sentido?
- En todos. Debemos comenzar a tomar decisiones que afectarán nuestra vida en todos los aspectos. Tenemos que hacer elecciones... Y para hacerlo, obedeceremos a nuestro corazón. Él nos dirá si hacemos lo correcto...
- Pero... ¿Qué sucede si se equivoca? ¿Si trae consecuencias que nos lastiman? Entonces siempre todo nos saldría mal, no podríamos confiar ni en nosotros mismos... - dijo dubitativa, irguiéndose. Se generó una pausa. Ahora Sakura y Tomoyo estaban enfrentadas, ambas pensando.
- Te equivocas.- continuó, finalmente, la chica de ojos azules.- Sean buenas o malas las consecuencias, siempre serán las correspondientes a nuestros actos. Si tú haces lo que sientes... - empezó, pero hizo una pausa.- Tienes que ser sincera contigo misma. Si tú estás bien, no importan las circunstancias, todo será perfecto. Debes luchar por lo que quieres, también por aquellos que amas y por sobre todo, por ti misma.
- Es decir, que si yo hago lo que me dicta mi corazón, pase lo que pase... - miró a su amiga fijamente. Esta le correspondió con una sonrisa. Ella la imitó, y prosiguió después de secarse los restos del llanto.-... Todo estará bien.
- Así es.- agregó Tomoyo alegremente.- Nunca lo olvides. Aplica esto de ahora en adelante... Por ejemplo con Li.- propuso poniéndose de pie.
- Yo realmente quisiera, pero... No sé si lo que dijo eran sus verdaderos sentimientos, o era el efecto de Confusión... O aún peor... Efecto de Romance.- confesó tristemente.
- ¿Peor?- su atención desapareció momentáneamente. El teléfono estaba sonando. Sonó muchas veces monótonamente, pero nadie atendía. Decidió que lo mejor sería contestar ella misma a la incesante llamada, sin embargo, cuando estaba por apoyar la mano sobre el tubo el molesto sonido desapareció. Miró a su amiga en forma de pie para que esta continuara la conversación.
- Sí, porque si fuera por culpa de Confusión, al menos siente algo por mí, aunque puede ser pequeño... Pero Romance tiene la habilidad de hacer que las personas quieran a alguien, aunque realmente la deteste... Por eso no sé que hacer...
- Disculpa Sakura, pero tengo una duda... - dijo su amiga.- ¡¡¿Has escuchado algo de todo lo que te acabo de decir?!!- exclamó Tomoyo inesperadamente. Sakura la miraba con extrañeza.
- “Tomoyo nunca antes me había gritado, algo le pasa... ”- pensó.
- No importa qué es lo que él siente por ti.- dijo respirando profundamente. Ya estaba más calmada.- Tú sólo tienes que decirle lo que crees. Por cierto... ¿Te sigue gustando tanto como antes?
- No sé...
- Por dios, amiga. Pasaste años esperándolo, escribiéndole...
- No sé si lo quiero como antes... Ahora... Él me ha ayudado tanto, me cuida, también me salva... Yo... Lo quiero tanto... - finalizó suspirando. Estaba toda ruborizada.
- Entonces, ¿vas a hablar con él?
- Sí, pero no ahora.
- ¿Por qué?
- Porque primero quiero que me digas por qué estás así.- contestó. Se había puesto de pie y buscaba la mirada de su amiga que estaba dirigida a sus manos.- ¿Tomoyo?
- No recuerdo lo que pasó. Por lo que me dijiste antes, sé que lo defendí, y que por eso comenzamos a pelear, pero no recuerdo qué es lo que había sucedido antes de eso. Estoy segura de que fue algo realmente importante para mí, pero no logro identificar en todos mis borrosos registros del momento, qué pasó entre nosotros.
- ¿Tienes idea de si fue bueno o malo?- preguntó Sakura. Como respuesta, su mejor amiga meneó la cabeza gacha.- Si es así... Pregúntale.
- Quizás ni él lo sepa... O tal vez prefiera no decírmelo para no herirme... - comenzó a llorar.
- Lo conoces. Eriol sería incapaz de mentirte y lo sabes.- dijo Sakura abrazándola. Tomoyo se separó de ella, tomó su pañuelo y secó sus lágrimas.
- Ahora que lo dices recuerdo uno de sus correos electrónicos... Decía que me extrañaba... Yo no lo pensé en ese momento, pero estaba muy feliz... Pero aun estuve más contenta el día que me dijo que nos volveríamos a ver...
- Para mí hacen una excelente pareja... No sé por qué no lo había notado cuando él estuvo en Japón hace tantos años... ¿Cuál fue la razón para que no me dijeras nada en ese entonces?
- Ni yo me había dado cuenta.- contestó Tomoyo, sonriente.- Gracias.
- ¿Por?
- Hacer que admita lo que siento por Eriol.- repuso todavía más contenta.
- ¿Y eso es... ?- dijo Sakura, ansiosamente.
- ... Amor.- concluyó Tomoyo.
Las dos muchachas se quedaron ahí hablando, riendo y pensando... También practicaban lo que les dirían a Li y Hiragizawa. Ambas tenían planeado hacerlo esa noche, por eso también decidieron actuarlo. Daidouji hizo el papel de Syaoran y Sakura interpretó a Eriol. Estaban muy divertidas. Tomoyo incluso grabó muchas de las escenas... ^^U Decidieron quedarse allí hasta ser llamadas para cenar...
En la cocina...
- No creo que tengas el tiempo suficiente para analizarlo... - agregó Eriol, dándole fin a la petición que acababa de hacerle a Yue.
- No tengo mucho que pensar.- dijo el guardián secamente. La noticia no le había caído mal, pero sí lo había shockeado un poco.
- Nunca cambias... Tu cara sigue sin expresión alguna.- comentó Eriol.- Deberías estar feliz.
- A ti no te importa que mi vida corra peligro en este ‘experimento’ tuyo... Eres el mismo excéntrico despreocupado de siempre... - comenzó Yue.- Yo le prometí que cuidaría a Sakura, no puedo darme el lujo de morir por regresarle su magia... Yo debo utilizar ese poder para protegerla... - continuó.
- A ti no te va a pasar nada.- interrumpió la encarnación de Clow.- Sakura tiene los suficientes poderes como para abastecerte de la energía suficiente, por eso despreocúpate.
- Sí, pero él...
- ¡Si tú le devuelves su magia a Touya Kinomoto todo será más fácil! ¿Por qué no lo quieres entender, terco?
- No es que yo no lo desee... ¿Pero realmente crees que después de más o menos seis años de no tener semejante poder él sea capaz de soportarlo?- cuestionó el guardián dudosamente.
- ¿Te preocupas por él?
- ¡Claro que sí! Quizás no lo demuestre con frecuencia, pero tengo sentimientos... ¬ ¬
- Entonces... ¿Quieres hacerlo?- preguntó Eriol con ansias.
- Si es por el bien de mi ama... - contestó.- Aunque no termino de entender la relación... - agregó.
- Es muy fácil. El segundo Kinomoto está comenzando a recobrar sus poderes, naturalmente... Por razones un tanto complicadas, que ni yo termino de saber... El punto es que, siendo Touya tan sobreprotector, indudablemente va a querer ayudar en todo lo que sea necesario, mientras que Sakura no sufra el menor daño. Por lo tanto a lo que quiero llegar es que, de este modo todo sería más sencillo y seguro, ya que menos vidas correrán riesgo durante las batallas. La última vez pudieron haber muerto dos personas... - su rostro reflejaba seriedad.
- Pero si el poder de Touya es el de ver espíritus... ¿Cómo ayudaría eso a proteger a Sakura y a los demás?
- Hay hechizos que sólo se pueden hacer a través de la invocación de fantasmas. Supongo que el resto lo sabes.- Eriol había concluido. En su rostro su usual sonrisa aparecía.
- Ya comprendo... Los conjuros espirituales de protección son los más poderosos.- dedujo Yue correctamente.- Touya necesitará ayuda para poder controlar y canalizar toda esa magia... - dijo mirando fijamente a Eriol, quien aun sonreía.
- Para eso estás tú. ^___^ - la sonrisa se le hizo todavía más grande al ver la expresión de desconcierto del antiguo Juez de las Cartas Clow.
- Insisto, sigues siendo el mismo de antes.- dijo finalmente Yue, levantándose. Sus alas reaparecieron y lo envolvieron. El resplandor que emitía se reflejaba en los anteojos de Hiragizawa, haciéndolo ver realmente siniestro con esa pícara sonrisa aun dibujada en su cara... Aunque el muchacho estaba pensando en otras cosas... Algo de lo que había dicho Yue le había afectado. Las dudas circulaban por su cabeza.
- Será mejor hablar con ella... - se dijo a sí mismo. Obviamente se refería a Tomoyo. Él no estaba seguro de sus sentimientos. Nunca lo había estado... Siempre estuvo muy consciente de que él era la encarnación de Clow Reed, el conocido mago de Oriente. Por lo tanto, jamás en su vida supo descifrar cuando lo que sentía pertenecía a su antigua vida o era propio de Eriol Hiragizawa. Por más que lo intentara se le volvía todo muy confuso como para solucionarlo él solo, pero tampoco tenía las cosas claras como para pedirle consejo a Nakuru o a Spinel Sun. Pero necesitaba hablar con alguien, y esa persona debía ser Daidouji.
Sin notarlo, la luz había desaparecido, pero frente a él no se encontraba Tsukishiro. Ahí parado en la cocina se encontraba Yue mirando a Eriol con cierta preocupación. La ausencia de éste le pareció extrañísima, así que decidió llamarle la atención. Aun tenía que responderle una pregunta...
- Ejem... - nada sucedió.- Cof cof... - tosió un poco incómodo. De nuevo, no hubo reacción alguna. Se dio media vuelta y se dirigió al lavabo.- Ya, niño... - dijo tirándole agua.- Tengo una pregunta... - continuó al ver que el muchacho lo miraba con extrañeza.- ¿Por qué razón has dicho que no tendría tiempo para analizarlo?
- Por eso.- contestó con una amplia sonrisa, mirando a la puerta. Allí se encontraba Kinomoto. Estaba cruzado de brazos y apoyado en uno de sus hombros contra el marco de la puerta. Continuó en silencio por unos minutos, como los otros dos. No quitaba la vista de Eriol. Finalmente habló.
- Estoy seguro de que tú tienes la información que estoy buscando.- empezó con firmeza.- Tú tienes la respuesta a mi pregunta, ¿no es así?
- Dime qué es lo que quieres saber.- contestó el muchacho inglés.
- ¿Qué es lo que me sucede?- dijo con un tono medio desesperado.- ¿Por qué he tenido ese extraño sueño? ¿A qué se refería Yukito cuando dijo que me ayudaría? Y... ¿A qué... ?- no logró finalizar.
- Eso te lo puedo responder yo.- interrumpió Yue. Pero tampoco continuó. Eriol se había puesto de pie y caminaba hacia Touya.
- Acompáñenme.- dijo el dueño de casa, al pasar junto al segundo Kinomoto y salir de la cocina.
Caminó derecho por el amplio corredor. Frente a él, la enorme escalera, y en ella, en un escalón, tirado, estaba durmiendo Kerberos, la Bestia del Sello. Un cuadro patético, si contamos que el aspecto del guardián era deplorable... ^^U Pareciera que en un intento por levantarse y volar había caído hasta el tercer peldaño... (Es que al chocar contra la pared se le machucó un ala...). Eriol se acercó, lo tomó gentilmente entre sus manos y volvió a bajar. Al levantar la vista, no pudo evitar sonreír. Las caras de espanto de sus acompañantes eran indescriptibles... Siguió su camino. Al lado de la escalera, una enorme puerta de roble, como todas las de la casa, permitía la entrada a la gigantesca biblioteca de la mansión. El anfitrión dio unos pasos y llamó a la puerta. Dentro de la habitación se oían risas chillonas.
- ¡Adelante!- exclamaron las chicas al unísono. Ingresaron en la habitación tres altas figuras de hombre. Al frente Eriol, a sus espaldas, Touya y más atrás Yue. Los últimos dos personajes parecía que estaban allí parados en contra de sus deseos, pero de todos modos no se retiraron.
- Buenas noches.- dijo educadamente Eriol.
- ¿Ya está lista la cena?- preguntó Sakura. Al levantarse se escuchó a su estómago rugir por el hambre, que no había notado hasta recién.- ^^U... Es que... No he comido nada después de lo del parque... - miró hacia el frente. Notó que Eriol miraba a Tomoyo. Su hermano y Yue la miraban con gotas en la frente.
- No, aún no comeremos.- dijo el joven con gafas finalmente.- Por favor, tomemos asiento.- continuó señalando una mesa en una esquina del cuarto. Todos obedecieron.
- Está oscuro aquí... - murmuró Sakura.- Usaré a una de mis cartas...
- No, espera... - la interrumpió Eriol. Cuidadosamente apoyó a Kero sobre la madera. Luego cerró los ojos. Segundos después realizó el hechizo curativo que había utilizado en las últimas batallas. La luz del campo que rodeaba al peluche iluminaba el sector sombrío en el que se encontraban y permitía que se vieran los rostros entre sí.
- Pobrecito... ¿Qué le ha sucedido?- preguntó Sakura mirando con preocupación a su pequeño guardián.
- Un enfrentamiento con una feminista... - dijo Hiragizawa en un suspiro casi ininteligible.
- ¿Qué dices?- cuestionó Touya.
- No, nada... - contestó Eriol. Luego tosió, algo incómodo.- Bueno... Antes que nada quiero informarte que lo que te está sucediendo no es nada demasiado extraño... Mucho menos peligroso... Es algo natural en ti, Kinomoto.
- ¿De qué hablan?- preguntó Tomoyo quien, como Sakura, no lograba entender lo que pasaba.
- Lo que trato de decir, y para que todos entiendan cuál es la razón de esta reunión, es que Touya Kinomoto está recuperando su magia de forma natural.
- ¡Qué bueno!- exclamó la muchacha de ojos verdes. Touya estaba perplejo. Sus ojos desorbitados y la boca abierta OoO era toda la expresión que su rostro podía generar, nada más. Parecía, incluso, que se había detenido su respiración.- ¿Hermano?- silencio...
- ¿Acaso no te alegra?- dijo Yue repentinamente. Touya simplemente dirigió su mirada hacia él. Su boca parecía estar atrancada, seguía abierta. Un minuto después, realizó una gran inspiración. Sus labios se juntaron y su vista se fijó en la encarnación de Clow.
- Ahora entiendo. Pero lo que no logro comprender es el hecho de estar aquí sentado.
- Yo pue... - Eriol no pudo terminar...
- Lo que quieres es que Yue le devuelva su poder, ¿no es así?- intervino la hermana menor de Kinomoto.
- Sería lo más conveniente... Si no él debería pasar por un riguroso entrenamiento y eso tomaría meses.
- No quiero.- dijo Touya repentinamente.- No lo haré. Pasaré por el más tortuoso de tus entrenamientos, niño, pero no obligaré a Sakura a abastecer a Yue por mi culpa. Podría debilitarla... Y así morir... No lo voy a hacer.- repuso.
- Esto es por el bien de todos. Los hechizos espirituales de protección son más poderosos que mis hechizos... Tienes que entenderlo...
- ¡Ya calla!- exclamó su interlocutor poniéndose bruscamente de pie, tirando al suelo la silla.- No pondré su vida en riesgo, y no cambiaré de opinión. Comenzaremos mañana con mi preparación, pero yo...
- Hermano... - Sakura se paró.- Hazlo. Yo podré soportarlo, no te preocupes. Con el correr del tiempo mi poder ha aumentado... Yo lo lograré.
- No.- contestó él esquivándole la mirada.
- Intentémoslo. Yo te prometo que estaré bien. En todo caso, estarás tú para protegerme.- dijo Sakura tan inocente como siempre.
- Atrévete, no tengas miedo.- agregó Yue.
- ¬ ¬* ¿Qué dices?- gruñó el doctor Kinomoto. Giró hacia Hiragizawa quien sonreía ampliamente. Tuvo que ejercer un enorme control mental sobre sí mismo para no golpearlo... ^^U
- ¿Cuál es tu decisión?- Preguntó Eriol tras una pausa. Ahora estaba serio. Por la incesante luz que emitía el campo curativo alrededor de la vieja Bestia del Sello, tenía los ojos cerrados. La cabeza apoyada sobre sus manos. Tomoyo lo miraba disimuladamente desde la otra punta de la mesa, junto a su mejor amiga.
- Acepto.- concluyó por fin. A Touya le sorprendía cada vez más aquel muchacho.- “Su personalidad no es la de un niño, tal como Sakura. Al contrario; tiene el carácter de un adulto. Es serio, de autoridad firme e inquebrantable... Muy seguro de sí mismo. Aun más de su poder. ¿Y si alguna vez se equivoca? ¿Si pierde el control de la situación por un instante?... ”- pensó el doctor.- “Yo no permitiré que falle esta vez. Voy a asegurarme que sus planes salgan como él los ideó. Lo haré por Sakura... ”- respiró hondo.- Oye, monstruo... ¿Estás lista?
- ¬¬** Hermano... - dijo Sakura elevando el puño... - Siempre estaré preparada para demostrarte mi fuerza...
- Muy bien, hagámoslo ahora.- apresuró Yue.
- ¡Oh, qué feliz estoy! Tendré la oportunidad de grabar a la más hermosa Card Captor demostrando su admirable e incomparable belleza y poder... - decía Tomoyo melódicamente. Sus ojos estaban estrellados. Se balanceaba con su cámara entre manos y filmaba la cara de sobresalto de su mejor amiga.- Te ves tan linda así... - canturreaba. Todos la miraban con enormes gotas en la nuca.
TOC TOC (llamada a la puerta)
- Adelante.
- Disculpe señor. Pero la cena está servida. El joven Li y su prima están sentados a la mesa. La señora Mitzuki los acompaña. Solo faltan ustedes.- dijo una de las varias mucamas dirigiéndose al adolescente hechicero.
- ¿¡Comida!? ¿Dónde?- exclamó Kero poniéndose repentinamente de pie.
- Así que estuviste escuchando toda la conversación... ¬ ¬ - dijo Touya con enfado reflejado en sus ojos.
- ¿? ¡Yo no he escuchado nada!- se defendió el muñeco. Era la verdad, realmente él había estado inconsciente hasta ése instante en el que la recién llegada pronunció esa adorada palabra: ‘comida’.
- Bueno... Tendremos que posponerlo.- interrumpió oportunamente Eriol. Al mismo tiempo le hizo una seña a la criada para que se retirara. Esta acató instantáneamente la orden.- El alimento nos ayudará a recobrar la energía perdida y el tiempo nos permitirá pensar mejor las cosas... - continuó mirando a Touya como solía mirar a Syaoran cuando niños... (Uds. saben... ‘Esa miradita’... De reojo... Vista encendida, ojos entornados, con mucha picardía... Digamos... Enigmática... ^_~). Nadie emitió palabra alguna. Sakura asintió así como Yue y se marcharon. Touya los secundó junto con Kero. Tomoyo se quedó allí parada. No movía un sólo músculo.- ¿Qué te sucede? ¿No quieres cenar?- le preguntó amablemente mientras se le aproximaba.
- No es eso... - apartó la vista del rostro de su interlocutor. Estaba toda colorada.- Eriol... ¿Qué es lo que pasó entre nosotros esta tarde?- lo dijo prácticamente sin hacer una pausa. Se sentía mucho mejor. La presión en su pecho había disminuido. Lo que le preocupaba era la cara de desconcierto del joven... O_OU... Era la primera vez que lo veía así...
- “Oh, no... ‘Peligro, peligro’ ‘evacuen la habitación lo más rápido posible’ ‘mantengan la calma, por favor’ ‘las salidas de emergencia se encuentran a su... ’”- eso era todo lo que transcurría en la cabeza de Eriol. Estaba totalmente paralizado... Era la primera vez en su vida que no sabía que contestar. Sintió algo. Movió la cabeza y vio la mano de Tomoyo apoyada sobre su hombro.
- Mejor... Me lo explicas después.- dijo y salió corriendo del cuarto. A duras penas logró contener las lágrimas y aparentar que nada sucedía. Se dirigió al comedor, donde todos estaban sentados a la mesa esperando por ella y el anfitrión. Se sentó al lado de Sakura, quien notó el malestar de su amiga, pero no dijo nada. Momentos después ingresó Hiragizawa.
Tuvieron una cena en silencio, excepto por Meiling y Kero que discutían constantemente por tonterías... Incluso hicieron una competencia para ver quién comía más... Obviamente ganó Kerberos, la glotona Bestia del Sello... ^^U
Por su parte, Sakura miraba al techo... Ella pensaba en su amiga... Tenía ganas de levantarse y abrazarla, pero entonces se haría muy notorio y también Eriol descubriría lo que sucedía. Por otro lado, siempre le venía a la cabeza la duda... - “Si voy a hablar con Syaoran, ¿terminaré como Tomoyo?”- después se iba por las ramas... Finalmente llegó al tema recién discutido... ‘Los poderes de Touya’... – “Espero que todo salga bien.”- pensaba.
El segundo Kinomoto comía. Había decidido que lo mejor sería no pensar, para no terminar arrepintiéndose...
Nakuru lo analizaba cuidadosamente. Estaba un poco angustiada. Esa entrada inesperada en su cuarto le había dejado a su querido Touya un mal concepto de ella... Si no es que ya lo tenía... - “Debió ser todo efecto de alguna de esas Cartas Clew... ”
Eriol miraba atentamente, pero a la vez con disimulo, a su amiga Tomoyo.- “¿Qué le voy a decir? Si le miento no voy a ser capaz de mirarla a la cara otra vez en mi vida... Si Kaho no estuviera tan exhausta le pediría consejo... ”- justo en ese momento, como si lo hubiese escuchado, Mitzuki se levantó de su asiento.
- Lo siento, debo retirarme... Tengo asuntos pendientes.- comenzó su camino en busca de la salida.
- ¿No te parece que es tarde para salir ya?- advirtió Eriol.
- Despreocúpate. Solo me tomará una hora, a lo sumo... Pero es que no puedo dejar pasar esta oportunidad... - se acercó a su amigo.- Tú tampoco deberías hacerlo... - le susurró al oído y luego se fue.
- “Si tan solo supiera la forma correcta de aprovechar este chance... ”- pensó.
Cerca del extremo contrario de la larga mesa, Syaoran se dedicaba a mirar fijamente a su vaso lleno de agua. Observaba como esta se balanceaba y formaba pequeñísimas olas en el centro de la masa líquida que fluían hacia el cristal, rebotaban contra él, y regresaban al punto de partida. Los pensamientos cruzaban veloces por su cabeza, como un rayo surca el cielo. Pero de todo aquello no sacaba nada. No había deducciones, mucho menos conclusiones. Parece que la razón se había escondido... No la encontraba en ningún rincón de su cabeza. Todo en ella era ‘Sakura, Sakura’.
- “¿Fue la carta? No lo creo... ¿O sí?”- repetía tristemente una voz en su cabeza.- “¿Amor? ¿Qué es el amor? ¿Por qué se me ocurrió esa palabra? Es tan complicada... ¿Tiene algún significado concreto? ¿Alguien lo conoce?”- reflexionaba.- “Pero... Lo más importante. ¿Lo dije porque ese sentimiento tan extraño que tengo por Sakura es amor? ¿O esas Cartas Clew me jugaron una mala pasada?”- todas sus dudas se enroscaban, anudaban y creaban una pared que no le permitía llegar a una conclusión. Estaba en una carrera contra el tiempo, no podría evitar ver a Kinomoto, dialogar con ella. No sería inteligente ir a hablarle sin tener nada pensado, ni mucho menos una idea de lo que había sucedido en el parque. Lo que más le preocupaba en ese momento era lograr saltar ese muro que bloqueaba su mente.
Sin saberlo, lo peor que estaba haciendo Syaoran, era buscar la solución en su cabeza. Necesitaba a alguien que lo ayudara. Justamente, como si hubiera visto todo lo que pasaba en el interior del pequeño, el gentil y agradable Yukito Tsukishiro, se acercó a él. Li lo miró con esperanza emanando de sus ojos (realmente parecían los faroles de un auto).
- Disculpa.- dijo Yuki inclinándose un poco sobre la mesa, y apoyando su mano izquierda junto al plato del joven proveniente de China.
- ¿Qué quieres?- contestó él, un poco más fuerte y rudo de lo que hubiera deseado.
- Eh... Sólo me preguntaba si... - hizo una pausa. Miraba a Li con un signo de interrogación. Le llamaba la atención esa mirada tan resplandeciente proviniendo de un chico al que consideraba tan tímido y un poco frío. Era como si todo lo que su boca jamás había pronunciado, saliera desesperadamente a través de sus ojos ámbar.
- ¿Hola?- dijo Syaoran a la vez que chasqueaba los dedos frente a Tsukishiro. El estudiante de biología regresó de ese modo de su larga estadía en alfa.
- Lo siento... ¿En qué estaba?- se preguntó a sí mismo.- ¡Ah! Ya lo recuerdo... Me preguntaba si piensas terminarte tus papas... Es que tengo hambre... - Li se había quedado mirándolo, incrédulo. No se había caído al piso porque los brazos de la silla no se lo permitían... ^^U
- Po-- por supuesto... - dijo finalmente. Antes de regresar a su lugar, Yukito pareció notar que se olvidaba de algo, así que caminó sobre sus pasos, hasta llegar junto a Li.
- Después Yue tiene algo importante que hacer, pero ni bien termine, no habrá nada que nos impida tener una apacible charla. ¿Estás de acuerdo?
- Claro... - contestó. Estaba un poco sonrojado. Le daba pudor hablar con alguien de ‘sus cosas’, pero de alguna forma u otra, era totalmente consciente de que era extremadamente necesario.
Syaoran no había cambiado mucho. Todos los años que transcurrieron le permitieron crecer físicamente, pero siempre hubo algo en su interior que no logró desarrollarse... Quizá la ausencia de un padre había provocado una grieta en su corazón que jamás, por más intentos que hiciera, podría sellar él solo. Pero tampoco otra persona, que no fuera Yukito, Sakura y su mejor amigo Yûhi había obtenido su confianza y había sido capaz de reconfortarlo en lo peores momentos, absolutamente nadie... Había cosas que, obviamente, a Kinomoto no le podía decir... Tsukishiro. Este no estuvo cerca suyo en todos esos años. Con el no pudo compartir nada... En su familia eran todas mujeres... ¿Cómo iba a hablar con ellas? Y por último, Hizage... Un chico muy diferente a él... Sociable hasta la médula, con constante buen humor... Le gustaba el deporte, tenía grandes habilidades, pero era un flojo... Tal grado de pereza tenía, que casi no llega a tiempo al aeropuerto para saludarle... ^^U Pero a pesar de todo, era un amigo excepcional... Lástima esa obsesión suya por salir con muchachas... El siempre decía que lo hacía porque no tenía ganas de esperar a que la correcta apareciera, prefería buscarla... Por eso Syaoran nunca lo consideró la persona más adecuada para hablar de Sakura, y mucho menos de cómo debía actuar frente a ella... Las veces que lo hizo, lo único que consiguió su camarada, fue que Li chocara contra el piso... Lo mismo le ocurría a él cuando recibía un consejo de su tímido y un tanto ingenuo amigo. Eran las dos caras de una moneda... Nunca serían iguales, pero aun así, siempre estarían juntos, formando una sola pieza. Yûhi había sido el único capaz de alegrar los días de Syaoran, mientras Sakura estaba en Japón y él en China. Tan sólo cuando llegaban cartas de Tomoeda, lo cual ocurría a menudo, perdía su completa atención. Si no, eran inseparables. Infinitas veces Li había ayudado a su amigo a conseguir una cita con alguna muchacha de la escuela... Y que le costaba caro... ¡Ni hablar! ¿Cuántas veces fue acosado por mujeres, incluso de mediana edad? Había perdido el registro... Juntos habían atravesado por muchísimas de estas situaciones, ya que Hizage también era muy atractivo... Era morocho de ojos verdes... Tenía el cuerpo de todo un atleta, es más, pasaba a Syaoran en altura. En el colegio, él era el capitán del equipo de fútbol. Era un excelente delantero, así como defensor. Las porristas aclamaban su nombre en todos los partidos... Eso molestaba un poco al resto de sus compañeros... Por cuestión de tiempo, Li no asistía a ninguno de los clubes extracurriculares del colegio, ya que tenía obligaciones de mayor importancia. Todos los días al regresar de la escuela, debía practicar duro para superarse a sí mismo no sólo con la espada, sino también con la magia. Generalmente se reunían para ejercitar las artes marciales. Meiling también participaba. Justamente en una de esas reuniones, accidentalmente, la descuidada prima de Syaoran había mencionado algo sobre la peculiaridad de su familiar ante su mejor amigo (quien hasta ese entonces no sabía nada sobre ocultismo y ese tipo de cosas). Al enterarse de la verdad, Yûhi se había sorprendido mucho, pero eso no lo privó de mantener su amistad con Li, es más, esta se fortaleció. El muchacho castaño apreciaba mucho el hecho de que la persona en la cual él había depositado su confianza, no lo defraudara. Algo dentro siempre le había dicho que Yûhi no sería como los demás, que él lo entendería, pero nunca, hasta ese momento, había encontrado la forma de transmitirle ese secreto. Por esta razón, era que le estaba tan agradecido a Meiling. Ahora entre él y Hizage no existía nada que el otro no supiera. Pero su amigo no estaba allí con él, por lo cual no iba a negarse a recibir ayuda de Yukito... Pero repentinamente, una duda abatió a su serena inmovilidad.
- “¿Qué será lo que Yue debe hacer? ¿Será la causa de esta silenciosa y apacible cena? Voy a averiguarlo... ”- pensó.- Ejem... Akizuki... ^^U
- Dime, Syaoran.
- ¬ ¬... ¿De dónde sacas la confianza?- murmuró.- “Bueno... Es el único medio que tengo para enterarme... ”- ¿Qué es lo que sucederá luego de esta cena?
- Lo lamento, Syaoran- remarcó notablemente esta última palabra.- pero no tengo esa información.- respondió con una amplia sonrisa, puesto que había escuchado absolutamente todo lo que había dicho su interlocutor y había logrado que su continua irritación se intensificara un poco más... ^^U
- ¿Podrías conseguirla?
- No será gratis... ¬___¬ - un resplandor tintineaba alrededor de la chica.
- -_-* ¿Cuánto quieres?
- No quiero dinero... - contestó tranquilamente. Se detuvo un momento.- ¡Oye! ¿¡Acaso eso es lo que piensas de mí!?- exclamó repentinamente, golpeando la mesa. Todos levantaron la vista.- Eh... jeje... Lo siento mucho, no fue mi intención. ^^U- respondió con una sonrisa y la ceja moviéndose nerviosamente.
- No era necesario que llamaras la atención de todos... ¬_¬ - acotó Li.
- Silencio, mocoso. ¬ ¬* Ya sé que es lo que quiero...
- Dime.- dijo Syaoran en un suspiro, con la voz ronca.
- Deseo que me permitas entrevistar a tu más reciente captura.
- ¿Te refieres a... ? O_O - preguntó incrédulo.
- No pensé que fueras tan lento. Estoy hablando de Confusión.- respondió ella, golpeándole la frente con su dedo índice.
- Ya lo sabía.- exclamó orgullosamente.
- Ajá... No lo dudo... - dijo Nakuru pícaramente.- Bueno, ¿me la prestas?
- Primero averígualo.
- O. K. ^^
Finalmente la cena terminó. Uno a uno se fueron levantando de sus asientos. Primero Touya acompañado por Yukito. Aquella situación logró enfadar a Akizuki, quien, como una mosca, pegó un salto y prácticamente volando se situó tras los dos jóvenes.
Tomoyo, Sakura, Eriol, Meiling y su primo junto con los tres peluches, aún sentados a la mesa vivían un incómodo silencio. Spi y Meiling no entendían absolutamente nada. Se miraban mutuamente con enormes signos de interrogación a sus alrededores. Justo a su lado, Vulki miraba con desprecio a Kero. Le molestaba mucho que no le hubiera pedido disculpas y que no parara ni por un momento de comer, para voltearse a ella y hacerlo. Los cuatro restantes habían fijado sus miradas en ciertos puntos de la habitación, para poder evitar las de los demás. Más que nada el silencio pesaba sobre ambos seres que no tenían noción de lo que ocurría. Tenían ganas de largarse de allí e ir corriendo a algún lugar, en busca de refugio... Querían escuchar voces, gritos, lo que fuere... Lo que ellos no sabían, era que pronto los oirían...
- Ejem... - carraspeó Spi a la vez que se acercaba a la joven integrante del Clan Li.
- Dime, dime... - dijo ella apresurada mientras se levantaban espontáneamente de su asiento.
- ¿Te gustan las revistas de moda?- continuó con una gran gota de sudor.
- Claro, claro, por supuesto... ¿Dónde las tienes?- repuso ella a la velocidad del rayo.
- En... - la gota aumentó su tamaño... Repentinamente sus ojos brillaron y como si hubiera sido la mejor idea de su vida exclamó- ¡La habitación de Nakuru!
- ¡Vamos ya! Muero de ansias por verlas...
Antes de abandonar la habitación, Meiling le susurró algo al oído a Spinel, lo cual hizo que se estrellará contra el piso.
- “¿¡Acaso esta niña es tonta!?”- chillaba una vocecilla en el interior del atónito guardián.- “¿Cómo es posible que la muchacha no haya entendido que se trataba de una simple farsa?”- se elevó lentamente hasta llegar a la altura de la muchacha. Estaba dispuesto a darle un golpe, cuando alguien lo hizo por él. Era una atónita e histérica Akizuki quien se precipitó alterada en el comedor, abofeteando a Meiling sorpresivamente con la cara externa de la mano, en la típica carrera de actriz exageradamente dramática en una telenovela (¿se entiende?). Algunas traviesas lágrimas escapaban de sus ojos marrones, desvaneciéndose instantáneamente en el aire cálido y pesado de la Mansión Hiragizawa. Tras ella, Tsukishiro caminaba a paso rápido acompañando a Touya, quien con una pequeña gota y una enorme vena a punto de explotar, daba enormes zancadas con el fin de alcanzar a la joven guardiana.
- ¡¿¡Cómo te atreves!?!- exclamó. El acostumbrado e incómodo silencio se quebró cuando la mujer fuera de sí, se acercó a su amo. Giró hacia sí la silla donde este se sentaba, con un sólo tirón. Aproximó su faz a la del sorprendido adolescente inglés y puso un nuevo grito en el cielo- ¡¿¡Por qué lo haces!?!- Sus ojos recorrían la oscura mirada del más que asombrado Eriol. A sus espaldas Kinomoto se acercaba a paso firme y más bien lento. Con un seguro movimiento, depositó su mano en el hombro de Nakuru, quien espontáneamente giró sobre sus talones y enfrentó a Touya. Él la miraba seriamente. El rostro un poco tenso, demostraba lo mucho que le molestaba el tener que discutir ‘ese tema’ con ella.
- Realmente no entiendo por qué actúas así.- respiró profundamente. Recorrió la habitación con la mirada. En el umbral Yukito consolaba a la jovenzuela de negros y largos cabellos sujetos en dos despeinadas coletas. Esta mantenía presionada su dolorida mejilla, en un intento para que disminuyera el dolor. Spinel Sun se había depositado sobre su hombro derecho y se dedicaba a observar la escena que su compañera había desenlazado en el antes callado salón. Alrededor de la mesa, los que habían permanecido allí miraban casi con espanto aquel acto. Esta situación había irritado totalmente a Touya y su disgusto crecía a cada instante.- No tienes por qué preocuparte de esta manera. Entiende que a mí no me va a suceder nada malo, en todo caso quien se arriesga aquí es Yue, así que si estás tan asustada por lo que pueda pasarle al guardián de mi hermana, ve y pídele que se retracte.- dijo más frío de lo que pretendía.
- ¡¿Es que no lo entiendes?! ¡¿Cuál es tu problema?! ¿¡Acaso no piensas en tu futuro!?- prosiguió ella, demostrándole así a su interlocutor que no había aceptado su planteo como una respuesta sincera y coherente. Sin embargo, no pasó por alto el tono en que lo había dicho. Si recobras tus poderes ahora, no sólo deberás aprender a controlarlos, sino que cambiarán tu vida nuevamente; y esta vez será para siempre. Piensa que las Cartas Clew también te atacarán a ti. Te volverás muy fuerte, serás de gran ayuda, pero te tocará enfrentarte a miles de problemas a los que no estás acostumbrado. ¿Habías pensado en eso?- acabó Akizuki. No estaba alterada, sino que se sentía victoriosa, sentía que él no podría vencerla esta vez, no esta. Estaba segura de que todas estas palabras lo harían reflexionar. Ella había cambiado, había crecido; y aunque no lo demostrara constantemente, tenía bien claro que había madurado al menos un poquito. Hubo un fuerte móvil para que ella cambiara, no drásticamente como solía decirle Spinel Sun, sino en ciertos aspectos de su vida en los que siempre se había comportado irresponsablemente. En los cuales el afán por conseguirlo todo le había hecho olvidar sus valores y principios. Pero en esos seis largos años, Nakuru Akizuki había recordado lo importante que son los seres queridos y lo mucho que hay que cuidarlos. Además aquel favor que le había hecho Eriol jamás lo olvidaría. Era algo que le hacía vivir más intensamente. Era precisamente el motivo de esas palabras. Ahora ella cuidaba la vida que no le pertenecía a Rubí Moon, porque si bien ella era su forma adoptada, ahora tenía una identidad aparte; era Nakuru Akizuki, la muchacha. La chica de 22 años. Así es. Eriol le había ofrecido ser una persona normal, mientras no se encontrara en su forma natural. Así como Tsukishiro. Era una identidad falsa, pero que a su vez tenía y vivía una vida a pleno. Que tenía la capacidad de enamorarse y sentir, sin ser afectado por los pensamientos del guardián habitante de su interior. Y a pesar de que ella sabía perfectamente lo que pensaba Rubí Moon, ahora podía separar por completo su mente de la de este ser y vivir su vida como la mujer libre que era. Eso le había despertado esa capacidad que sólo los humanos tienen para amar y proteger a TODAS las personas a las que quieren, no como un deber, sino como un placer. Y eso es lo que ella quiso expresar cuando pronunció todo aquello. Pero como era de esperarse, Touya Kinomoto no había cambiado, o al menos, no lo demostraba... -_-U
- ¿Me tomas por estúpido?- estaba tieso. Sus labios subían y bajaban. Realizaban más movimiento que sus pulmones. Contenía el aliento y hablaba a la vez. Rápidamente miró de reojo. – “Ahora lo entiendes, ¿no es así chiquillo? ¿Por qué tenías que enterarte?”- Se detuvo. Inspiró. Miraba a la nada. Llevó una mano a la nuca y se dispuso a continuar.- De todos modos la decisión ya está tomada. Lo siento, Akizuki.- dijo delineándose así, una mueca de satisfacción y alivio en su semblante.- ¿Qué esperan? Vamos, Hiragizawa... ¡Muévete, monstruo!
Con estas palabras tan seguras, normales y esperables de Touya Kinomoto, esperaba alentar a su hermana a realizar algún movimiento, pero esta no se inmutó. El discurso de Nakuru parecía que le habían afectado...
- “Plan B, concluido.”- pensó Akizuki orgullosa. Sintió que alguien a sus espaldas la miraba. Giró sobre sus talones. Allí estaba su viejo compañero de secundaria y actual interés. De sus ojos cafés salían pequeños rayos que le hacían picar todo el cuerpo. Si no se escondía pronto iba a quedar rostizada (al estilo Tamahome en ‘Fushigi Yuugi’) ^^U... Retrocedió unos pasos, pero su amo le obstaculizaba la salida rápida. Era obvio que no le permitiría atravesar el pasillo libre... No porque estuviera enojado... A Eriol no le molestó lo que había sucedido, pero dejarla pasar iría contra sus principios... ¿Cómo lo permitiría a costa de su diversión personal? No, claro que no. Primero ella debería entretenerlo, sufrir tortuosamente las consecuencias de sus actos... De aquel acto... Conociendo al segundo Kinomoto, este no la dejaría llegar hasta la puerta, no viva. Primero su obligación sería consolar a Sakura, convencerla de que todo lo que acababa de decir era una simple mentira, un juego. Pero... ¿Sería fácil? Sakura no era la misma ingenua de antes... Había cambiado. Hacerla cambiar de opinión sería más difícil. Lo mejor sería correr. Escapar hasta quedar sin aliento... Touya se adelantó un paso... CHAN CHAN CHAN CHAN... - ¡Adiós!- exclamó dispuesta desaparecer velozmente de la vista de todos. Pero como diría un mago o un ladrón, ‘la mano es más rápida que la vista’. Eso mismo transmitían los ojos de Touya. Nakuru había caído de espaldas ya aún seguía allí, con Kinomoto tomándola de la mano. Por pura casualidad no se había roto un hueso... - ¡Ay!- vociferó la joven desde el suelo. Quitó bruscamente su mano para evitar el contacto con su atacante y de un brinco se incorporó. Miró al serio agresor con fiereza y luego atisbó a su hermana menor. Inició el recorrido que la separaba de esta. A unos 2 metros de su encuentro se detuvo. Contempló nuevamente al médico quien seguía firme, pero sus pequeñas pupilas deslumbraban asombro.
- “No lo puedo creer.”- se repetía internamente.- “Como lo lamento, Nakuru, no fue mi intención.”- por fin su fisonomía varió. Su cara expresaba una profunda tristeza, pero la furia que colmaba a Akizuki no le permitió ver esa actitud.
- ¡Al demonio! ¡Haz lo que quieras!- rugió ella. Un momento después se oían sus torpes pisotones que rápidamente ascendían las escaleras. Un portazo, con el cual cuadros y vajilla vibraron, cerró aquel episodio.
Los ojos como platos ya habían desaparecido. Ahora reinaban las caras expectantes. Incluso Li estaba presente (aunque el Dr. Kinomoto no estaba nada de acuerdo con ello). Junto a él Vulcano Earth, Kero y Meiling discutían sin prestar demasiada atención a lo que ocurría a su alrededor. En el centro del gran salón principal, se erguían tres cuerpos y más lejos, sentado en un sillón estrecho y de respaldo alto, Eriol se enfrentaba a estos. Sobre su regazo yacía un libro antiguo de tapas humedecidas y hojas amarillentas. A su lado Daidouji y Spinel Sun apreciaban el mismo cuadro. Tomoyo grababa muy entusiasmada, a pesar de que por el momento, el ritual no había comenzado. Hiragizawa les había explicado que la transmisión no sería tan sencilla como lo fue en el pasado, ya que en esta ocasión, Touya no era totalmente consciente de sus habilidades (como sí lo era cuando acudía a la preparatoria) y además, estas eran muy poco desarrolladas y débiles. Por lo tanto, la encarnación de Clow decidió que para facilitar las cosas hechizaría al personaje que haría la recepción (como se lo imaginarán, fue una razón más para que el doctor gruñera y refunfuñara... ^^U).
Y así sucedió. Lo primero que impactó a los espectadores fue el resplandor blanquecino que emitió Touya, luego la luz, aún más intensa, que emanó de este, Sakura y Yue y finalmente, el estruendo que generó el choque simultáneo de la Maestra de Cartas y su guardián contra el piso. Tomoyo se acercó con desesperación a su amiga. Meiling sujetaba por la cola a Kero quien estaba histérico y quería arreglar tantos con la encarnación de su antiguo dueño... ^^U Syaoran había reaccionado al ver el comienzo de la caída de Sakura, pero la penetrante y fría mirada del hermano mayor lo detuvo.
- “¿Tan fuerte es, que este cambio tan importante no afecta en absoluto su estado?”- se cuestionaba Eriol.
Pronto recibió su contestación. La mirada seria del segundo Kinomoto desapareció. Sus ojos se tornaron blancos y segundos después estaba desplomándose en el suelo.
Una hora había transcurrido. Kaho seguía de pie con el torso apoyado contra el palo de una pancarta. La muchedumbre transitaba por sus narices, casi aplastándola, pero ninguna de aquellas personas era quien ella estaba buscando... Supuestamente este individuo debería haber arribado hacía 45 minutos. Ningún ser normal podía tardar tanto tiempo en tomar su equipaje y descender de un avión. Era incomprensible...
- “¡Ay! Me pisaron... ¬ ¬*- su labio inferior estaba casi totalmente despellejado de tantas mordidas que se había dado. Pobre profesora... Anteriormente un hombre que empujaba un chango repleto de valijas le había machacado el pie y su grito de dolor había sido tal, que medio aeropuerto clavó su mirada en ella. Qué mal momento aquel... Ya estaba harta, la impaciencia le carcomía los huesos.- “¿Por qué debía ser yo la que contestara el teléfono?”- unos guardias se acercaban a ella. Solo lograba ver sus gorras. Finalmente, la capa de gente que no permitía su encuentro, se desvaneció y los oficiales se avanzaron hacia ella con cierta lentitud, ya que un bulto no les permitía caminar a mayor velocidad.
- Buenas noches, señora.- dijo el agente de la izquierda, de menor estatura que el otro.- Le rogamos que disculpe nuestra intromisión, pero es nuestro...
- Lo cierto es que no es nuestro deber.- interrumpió el uniformado a su derecha. Carraspeó fastidiado.- Este muchacho no quería bajarse del avión. Dice que el viaje fue agotador y que los asientos de primera clase son lo suficientemente cómodos para descansar allí.
- ¿Y qué tengo yo que ver en todo eso?
- Es que el joven habla chino y tuvimos que buscar a un...
- Vaya al grano.- lo detuvo Mitzuki.
- Dice llamarse Yûhi Hizage. Por lo tanto, acordamos que probablemente el cartel que está a sus espaldas es en referencia a este individuo.
- Es el mismo. ¿Me podría decir dónde se encuentra?- Dijo amablemente.
- Aquí está.- contestaron los policías al unísono soltando el bulto que cargaban. Kaho pudo ver que lo que parecía una bolsa era en realidad el sobretodo que había sido jalado por el cuello y ocultaba así la cabeza del chico.
- Tome la maleta, por favor.- agregó el más alto amargamente, extendiendo el brazo hacia la sorprendida profesora.
- G—gracias.- respondió mientras los guardias se alejaban. Respiró profundamente.- “¿Qué rayos cree que hace? Este niño está loco... ”
- Uhh... ¡Qué frío!- murmuró desde el suelo.- Señora Mitzuki... - comenzó a decir mientras se levantaba.- Soy Hizage, Yûhi.- extendiéndole la mano.- Es un placer.- finalizó mostrándole sus brillantes ojos verdes a través del despeinado cabello que caía sobre su frente.
- Lo mismo digo.- repuso ella sonriendo y perdiendo el enfado espontáneamente.- ¿Es todo lo que traes?- dijo señalando al cofre que sostenía con fuerza.
- No. He traído un bolso más que, si me hace el favor, voy a pedirle que me acompañe a buscar.
- Con mucho--.- giró repentinamente.- “¿Qué fue eso? ¿A quién pertenece esa magia?... ¿Mmhh? Ya se fue... ”- sintió que algo tocaba su hombro.- ¿Qué necesitas Hizage?
- Que nos apuremos... quiero dormir... - replicó. ^^U
CONTINUARÁ...
Notas de la autora: Uhhhh... ¡Qué largo! Lamento la tardanza... Es que escribirlo lo mejor posible toma mucho tiempo... Bueno, por lo menos en mi caso es así. Lo siento, no estoy acostumbrada a escribir tanto, pero así los capítulos son más entretenidos... ¿No les parece? La verdad es que quería hacerlo más largo, pero de ser así, no iba a terminarlo jamás. De modo que he hecho las cosas más fáciles para todos. Ya lo sé... Como siempre dejé muchas incógnitas... ¿De quién era la voz en el sueño de Touya? ¿Por qué dijo ‘revivirlo’? ¿Por qué reaccionó Nakuru de esa manera? Mujeres... ^^U ¿Hablará Tomoyo con Eriol? ¿Y Sakura con Syaoran? En este episodio le di un poquito más de protagonización a los peluches, aunque no mucha... Yue y Yukito están comenzando a tener más importancia... ¿Qué pasó con Notsuki, por qué no apareció? Lo hizo, pero no puedo decirles cuando... ¿A qué se debe la aparición de Yûhi Hizage? Esto seguro que se contesta en el próximo capítulo... ¿Por qué lo hice tan bonito? Y... No sé. Me gustan los morochos de ojos verdes... . ya que estoy... ¿Conocen a alguno? Me lo pueden presentar, estoy disponible... jejejeje ^___^ Meiling no participa mucho aún, pero prometo mayor actuación y diversión de su parte... Kaho como siempre, misteriosa pero un poco más alterada... ¿Qué le pasará?... Bueno, la verdad es que no quiero dejar de escribir, pero tengo otro par de cosas que hacer como... eh... ¿dormir? No, realmente no tengo compromisos, así que pienso fastidiarlos un poco más. Un amigo al que le di unos ‘consejos’ para que escribiera su fic me ha dicho algo interesante... ¿Qué les parece ‘temporadas’ en el fan fic? Ya que este argumento tiene como para 5, 6 o 7 capítulos más (que sólo serán de este mismo largo si logro adaptarme). Por otro lado, una pregunta demasiado importante para mí: ¿les gustan los capítulos largos como este? Porque de no ser de su agrado los acorto un poco. No quiero quedarme sin lectores... .¿Qué sería de mí? T_T
Y por último, pero no menos trascendental, mis excusas... . ^^U Si encuentran algún error, que no es común en esta historia, ruego que perdonen a mi Schwester (hermana en alemán), porque la bruta cuando tiene que leer cualquier cosa de más de 5 páginas deja de corregir como es debido... . ¬¬U... Si no les parece adecuado, también pueden echarme la culpa a mí por no corroborar la calidad de mi propio trabajo, aunque en parte lo hago... La tardanza tiene una razonable explicación. Estas últimas 3 o 4 semanas tuve que rendir exámenes por el cierre del cuatrimestre (que, por cierto, me agotaron; sin embargo, me fue de maravilla. ^__^). Para los que leen este fic en la página de Asuka, debo pedirles disculpas por el desmesurado retraso del episodio 6. Lo cierto es que ya le he mandado tres veces el capítulo, pero al no ser capaz de abrirlo por cierto problema (que espero haber solucionado ^^U) no apareció en las pasadas actualizaciones, mas espero con ansias a que aparezca en la próxima... ^^
Por último, deseo agradecerle a Fuu por la requisición de mi fan fic. ¡Espero tener nuevos y amigables lectores! ^____^
Ahora sí, me despido. ¡Mucha suerte para todos! Pa’ los del Norte que ya terminan el año escolar, ¡felices largas y hermosas vacaciones! Para los argentinos como yo, y para el gentío del resto de los países australes, a conformarse con 2 semanitas de descanso... T_T
Si me quieren escribir (críticas constructivas, recomendaciones, dudas, o lo que fuere... ) lo hacen a:
souchy-san_touya@UniversoCCS.zzn.com
¡Muchas gracias!
Souchy-san