SAKURA CARDCAPTOR

§ El secreto de la luna§

Por Sakura Jessey

 

CAPITULO 3

Touya y Yukito entraron al salón juntos esa mañana como de costumbre. Haruka se acercó a ellos sin dejar de mostrar la emoción que le producía el ayudarlos.

— Chicos... Disculpen lo de ayer —suplicó— Es que yo no sabia como sacar el...

— ¿Qué te paso en el brazo? —preguntó Yukito preocupado.

— ¿Mi brazo? Bueno... —observó su brazo vendado— Un accidente cualquiera lo tiene, no se preocupen. Pero... Hablando del trabajo...

— Nosotros ya escogimos el libro —aseveró Touya tajantemente. La sonrisa de Haruka se esfumó—. No necesitamos más favores.

— Entiendo... —balbuceó cabizbaja— Debo... Debo ir a la biblioteca... Con permiso...

Haruka salió rápidamente de allí. Yukito quiso ir tras ella pero Touya le detuvo. Decidió ir él mismo a buscarla. Fue a la biblioteca pero no la halló ni ahí ni en ninguna otra instalación de la preparatoria. Había desperdiciado media hora en encontrarla y seguramente no lo dejarían entrar a su clase. Continuó su búsqueda en los jardines y en los patios de deportes. Fue en estos últimos donde la encontró.

— ¡Pásame el balón! —ella gritó a uno de los chicos con los que jugaba basketball.

Touya observó que, a pesar de que aquella chica solo contaba con el brazo derecho, lograba dominar el balón sin dificultad encestando una y otra vez.

— ¡Grandioso! ¡Eres una gran jugadora! —exclamó admirado el capitán del equipo.

— ¿En serio? Y yo que creí que en todo era una tonta... —sonrió— ¿Seguimos jugando?

— Tal vez sea mejor regresar a clases —intervino Touya—. Te he estado buscando desde hace más de media hora...

— ¿Y para que te molestas si yo no te caigo bien? —replicó mientras le devolvía el balón a uno de los jugadores, luego salió de la cancha seguida por Touya— No me gusta fastidiar a la gente. Prefiero hacerla feliz alejándome de ella.

— Nunca dije que me cayeras mal.

— Las palabras no son necesarias... Pero antes de desaparecerme de tu vida me gustaría pedirte solo un ultimo favor.

— Ya te dije que tu no...

— Invítame a tu casa.

— ¡Qué!... ¡Pero...!

Al notar su reacción, Haruka le tomó de la mano y lo condujo a un lugar donde nadie pudiera interrumpirlos.

— Antes de que me hagas alguna pregunta debo confesarte algo... Sé que tu hermana y tú tienen poderes mágicos.

— ¿Qué dices?

— Mi nombre real es Zora y soy un ser creado por un mago que seguramente tú conoces muy bien... Su nombre era Clow.

Al decir esto bajo Haruka se formó el símbolo distintivo del mago Clow el cual envolvió de luz a la chica transformándola en un ser semejante a Yue pero con ropas de colores obscuros. Su mirada era igual a la de Eriol y sus alas parecidas a las de una libélula.

— No puede ser...

— Necesito tu ayuda y la de tu hermana, Touya. Por favor, si me ayudas te prometo que jamás volverás a verme. Sólo necesito que la dueña de las Cartas me diga...

— ¡No permitiré que te acerques a Sakura!

Para sorpresa de ambos Yue apareció nuevamente desde arriba. Touya observó que su presencia asustaba de sobremanera a Zora.

— ¿Tu otra vez?... ¿Qué quieres? ¿No te has cansado de fastidiarme a pesar de tantos años de no vernos?

— ¡Tienes un asunto pendiente que arreglar conmigo y no pienso dejar que pase más tiempo...! ¿Estás lista para pelear?

— ¡Aguarda, Yue...! —trató Touya de intervenir.

— ¡No interfieras! —le replicó molesto— ¡Esto solo puedo arreglarlo yo!... ¡Zora es parte mía y debe entenderlo de una buena vez!

— ¿Parte tuya...?

— ¡Yo no quiero pelear!... ¡No entiendo porque me odias tanto! ¡Si me fui fue porque tu no me deseabas a tu lado! ¡Yo necesito de alguien que me quiera o si no sería mejor morir!... ¡¿Acaso eso es tan difícil de entender?!

Yue estaba realmente enfadado. Volvió a atacarla varias veces pero Zora logró evadirlo. Touya no entendía lo que sucedía pero sabía que debía detener esa batalla.