Incluso cuando camina por la calle bajo el sol, 
su corazón siempre estaba solo en la oscuridad   

Capítulo: 3:      “La Oscura Cosa Azul.”    

 

         -¡ Zelgadiss!- Ferrissian saltó de la cama; entonces transpiró profusamente -.... Oh, era solo una pesadilla... – una pesadilla MUY real. Su mejor amigo iba a ser tragado por la oscuridad; mostraba el miedo y la agonía en su rostro, pero Ferrissian no podría hacer nada; no se podía mover, tan solo mirarle.

Ferrissian  se rascó la cabeza con la mano derecha cuando intentó desterrar la ansiedad que sentía. “Qué pesadilla más tonta. El Maestro Rezo me dijo que Zelgadiss se fue de viaje a algún sitio y así poder entrenar bien con la esgrima. Puede que tuviese algún problema durante su viaje, pero él los puede superar todos.

Ferrissian intentó ser optimista pero no podría tranquilizarse; no se podía creer que Zelgadiss no le dijese nada antes de marchase; como su meta era ser un espadachín,  estaba en contra del testamento de Rezo que había sido cuidado de él y quería que Zelgadiss fuera un hechicero. Ferrissian pensó que era natural que solo se lo dijera a él y que después le mandaría una carta a Rezo.

Cuando él encontró al muchacho por primera vez, Zelgadiss todavía era un niño. Ferrissian intentó no estar cerca de él porque Zelgadiss era el descendiente de uno de los Cinco Grandes Sabios mientras que Ferrissian procedía de una familia de pobres campesino, y aunque él era el mayor, sus estado social eran diferentes. Fue Zelgadiss el que derribó el muro entre ambos, y desde entonces Ferrissian y Zelgadiss eran íntimos amigos. Habían compartido el cuarto y la cama todos los días, no había habido ningún secreto entre ellos, y ambos habían compartido los sueños por su futuro que nadie más que ellos dos podrían saber. Ferrissian siguió cuidando de su amigo durante cuatro años y lo sabía todo sobre él, pero ahora, no sabía dónde estaba.

         Había pasado durante dos meses de su desaparición. “Maestro Rezo... ¿de verdad le permitiste que nos dejara?” susurró en su mente. Ferrissian había estado observando a la relación entre Rezo y Zelgadiss, y quizás él los comprendía más de lo que ellos pensaban que él sabía:  para Rezo, Zelgadiss era un sueño; el muchacho era su único  pariente de sangre  y parecía ser imposible que  Rezo permitiera al muchacho ir solo por su camino. Además, Zelgadiss quería muchísimo a Rezo y deseaba ser apreciado por el Monje Rojo, pero él no confiaba en la magia, así que escogió ser un espadachín. No habría ninguna ansiedad sobre ellos si Zelgadiss había demostrado su respeto y amor por Rezo y le había contado sus deseos honestamente, y así Rezo había entendido bien los sentimientos de Zelgadiss y había permitido al muchacho seguir adelante.

Sin esa comprensión entre uno y otro, habrían tenido serios problemas.

          

Ferrissian salió de la cama, caminó hacia la ventana y empujó un poco la contraventana: afuera había una noche tormentosa . Rezo tenía que estar en el laboratorio,  estudiando las medicinas que trajo del viaje cuando Ferrisian y los demás ayudantes salieron allí. “¿... Dónde se encuentra, Maestro Rezo ?” El cuarto de Ferrissian estaba en el extremo oriental de los dormitorios de los ayudantes, y podía ver el edificio del laboratorio desde su ventana cuando el tiempo estaba bien, pero la tormenta lo detuvo de mirar al edificio, así que cerró la contraventana y se volvió a la cama. De repente, oyó un ruido –el ruido de una explosión- a través del rugido de la tormenta. Ferrissian cogió una flecha, puso la luz mágica en la punta y salió al corredor. Cuando abrió la puerta al laboratorio, otro ruido mucho más fuerte vino del edificio y todos los que dormían en sus dormitorios se despertaron. Oyendo los gritos tras él, Ferrissian corrió por el pasillo del laboratorio y cuando se dirigía al cuarto de Rezo, se detuvo... Vio algo moviéndose al final del corredor. Había una puerta al sótano. Un hechicero ordinario no podría notarlo, pero Ferrissian estaba demasiado acostumbró a cazar en el bosques para poder ignorarlo.

-¿¡Quién es?!- le desafió arrojando una nueva luz mágica al extremo del corredor. Algo... algo que tenía una forma humana--- salió, rompió la ventana y corrió fuera del edificio. Ferrissian vio la sombra ominosa de la  criatura con pelo color de plata que reflejó la luz, y el cuerpo de una escultura de bronce. “¡No es el pelo de una bestia, ni la piel de humano! ¿Qué es entonces?

 Miró afuera de la ventana pero la tormenta era tan fuerte que no pudo distinguir a dónde fue esa cosa. Los ayudantes y compañeros le alcanzaron pero dijeron que habían visto a semejante cosa.

- ¿Algún problema?- Todos los hombres atiesados por la súbita aparición súbita de Rezo.

– Maestro Rezo, vi algo aquí dentro.-

- Ferrissian ¿ qué era eso y dónde lo viste?-

- Una CRIATURA en la puerta al sótano-.

- Dijo que se alejó de la ventana, pero nosotros no vimos a semejante criatura.- dijo otro hechicero.

- Quizás es la criatura que crié en el sótano. Rompió la puerta y salió fuera del edificio.- "¿ El Maestro Rezo ha criado una criatura?” Todos los hechiceros estaban sorprendido, nadie sabía nada de eso.

Si la criatura era peligrosa y si salía del sótano durante el día cuando ellos trabajaban en el edificio, podría dañar a algunas personas. Les explicó Rezo.

- Es manso y siempre obedece mis palabras. Pero esta furiosa tormenta furiosa le debe haber vuelto loco. Es muy cobarde y será peligroso para nosotros cazar la criatura entre todos. Yo haré algo para él así que todos vuelvan a sus dormitorios.-

Pero los ayudantes estaban ansiosos.

-¿ El Maestro hará algo? Pero es demasiado peligroso que usted lo haga todo solo!-

- Iré yo solo. Demasiada gente podría hacer que la criatura se enfadase.-  dijo Rezo. Ferrissian recordó que el salvaje contraataque de un ciervo herido por los cazadores. "Cuando cazadores quieren coger un animal vivo, escogen a un hombre que conoce bien al animal, y evita a los que no tienen experiencia ni saben cómo manejarlo . El Maestro Rezo lo cuidó, así que creo que entonces él será la persona mejor para capturarlo". Todos se miraron entre sí; al final nadie negó esas palabras y todos los ayudantes regresaron a sus dormitorios mientras que Rezo, el Monje Rojo, entró en un cuarto. Cuando Zelgadiss se alejó del sótano, intentó ir al cuarto de Rezo, pero fue detenido por Ferrissian en la puerta del primer piso. Si no hubiera sido su mejor amigo mejor, no se habría escapado al exterior, pero conocía muy bien su repugnante aspecto. Todos el mundo le temía y huiría de él, pero Ferrissian habría reconocido a Zelgadiss aun cuando tuviese cambiada la piel.                         

Zelgadiss odiaba encontrarse con Ferrissian ahora y saltó fuera de la ventana. Entonces vinieron los otros ayudantes que sostenían luces mágicas en sus manos  y Zelgadiss se escondió en un bosque cercano al laboratorio. Observó el edificio durante algún tiempo, y vio ese los ayudantes de Rezo, incluido Ferrissian, regresaban a los dormitorios. Quizá Rezo los forzó atrás con alguna historia inventada. Los  agudos ojos de demonio-brownie de Zelgadiss podían ver el dormitorio incluso en medio de la  tormenta; las luces salieron a través de las grietas de las contraventanas y salieron uno por uno. Zelgadiss se empezó a mover que cuando vio salir la última luz. Emergió furtivamente en el corredor del laboratorio y escuchó cuidadosamente el sonido. Alguien--seguramente Rezo--estaba invocando un hechizo. Se acercó a la puerta a través de la cual se oía la voz. Entonces...

-¡ Dig Volt!- Con fuertes palabras, apareció un relámpago de entre la puerta y la piedra enlosa que alcanzó el agua que goteaba del cuerpo de Zelgadiss. Fue golpeado por el relámpago y cayó al suelo. Normalmente el efecto de ese hechizo podría matar a la víctima, pero Zelgadiss tan sólo se quedó dormido y no desfalleció. Quizás el relámpago era mucho menos poderoso que normal debido al poder de a maldición o a la voluntad del hechicero. Rezo, el Monje Rojo, estaba de pie en la puerta y dijo con voz fría.

- Estoy buscándote gracias a la magia. Te hice para que no pudieses alejarse de mí. Lo sabes bien, ¿verdad? Si no lo haces, no regresarás-.

Zelgadiss levantó su cara del suelo y dijo.

- No intentaba escaparme. Sólo quería salir e ir a verte. -

-¿Venir a verme?-

Zelgadiss miró fijamente a Rezo con los ojos de alguien con fuerte voluntad.

- Regresaste del viaje cuatro días antes, y no viniste a verme. Tengo algo que decirte, así que solo he venido aquí para decírtelo.-  dijo

-..... Sí, regresé cuatro días antes. ¿Pero cómo lo supiste ? Estabas en el sótano...- la voz de Rezo estaba tensa y Zelgadiss sonrió abiertamente en su mente.

- Lo supe por el ruido, el tuyo. También podía saber si era de día o de noche por el ruido de la gente dando vueltas. Cuatro días y noches; los pude contar fácilmente.-

- Así que hiciste igual que un ciego. Entonces, ¿por qué no me esperaste?-

El chico-quimera se levantó y se sentó en el suelo, frunciendo el entrecejo ante las palabras "Igual que un ciego" y dijo.

-Oh, ¿Ibas a venir a por mí? ¿de verdad? Creo que me abandonaste porque sufría una  enfermedad mental. No te más preocupaste de mí así que ni ibas a venir por mí, ¿no? Pues  bien, superé la enfermedad. Dijiste que debería ayudarte a descubrir la Piedra de Sarvia y  ahora ya estoy listo. Dame un orden.-

Rezo se quedó silencio un momento No fue a ver a Zelgadiss durante algún tiempo porque había estado ocupado con las medicinas que recogió durante su viaje. Pero eso era solo excusa, sabía la verdadera razón. Se odiaba con fuerza por gustarle la desesperación de Zelgadiss. Eso era lo que ocurría. Ahora Zelgadiss mostró su fuerte voluntad en lugar del dolor y dolor en su mente. A Rezo podía saborear el odio del muchacho y cólera, pero estas emociones no mostrarían su desesperación aunque si apoyarían su voluntad para vivir. Rezo se sentía que su avidez creció más y más fuerte. Pronto perdería el control.

No sólo Zelgadiss recuperó su poder mágico y concentración, sino que no mostraría su pesar al tratar con el hechicero. Sí, él se lamentaba de ello, pero odiaba tanto a Rezo que no quería mostrar su debilidad ante el Monje Rojo.

Zelgadiss pensó que Rezo lo había abandonado, y tomó la determinación para demostrar sus habilidades--- la fuerte voluntad y el gran poder mágico--- y permitió al hechicero que le volviera a mirar. Pero Rezo no podría alegrarse de recuperar a su peón porque se defraudó profundamente a perder el sabor de la dulce desesperación. “Quiero su desesperación.” Incluso aunque el propio Rezo odiaba ese oscuro deseo no podía librarse de él, así que intentó no pensar en eso, pero al final rindió: era la fuerza de Zelgadiss la que permitía que Rezo liberase su instintiva avidez.

Rezo se arrodilló junto a Zelgadiss y dijo en voz baja.

- Parece que estás bien, pero todavía eres débil. Te mejoraría que descansaras durante algún tiempo. Después de eso, hablaremos de deberes-.

- Bien.- contestó Zelgadiss también en voz baja. Rezo le dio una capa al muchacho y ellos entraron en el edificio en medio de la tormenta.

 

 

A la mañana siguiente, Ferrissian fue al laboratorio más temprano que los demás ayudantes. Rezo ya se había levantado y estaba en ese cuarto. El joven muchacho vio que su amo se había cambiado de ropa. Quizás el gran hechicero salió del laboratorio para cazar la criatura que salido de aquí y no pudría dormir por la noche.

-  Maestro Rezo, ¿puedo hacerle algunas preguntas?-

- ¿Qué quieres saber, Ferrissian?-

- Me diría, por favor cuándo va  a regresar Zelgadiss ?- preguntó el joven.

- ¿No sabes por qué se fue de viaje?- preguntó Rezo también. Ferrissian no supo que decir.

- Él escogió el domino de la espada y no regresará hasta que alcance a su meta o se rinda-

Zelgadiss no abandonaría su deseo”, se dijo Ferrissian para sí. No quería semejante respuesta, quería saber por qué Zelgadiss no le había dicho algo antes de que salir de viaje y estaba nervioso sobre la criatura que vio anoche.

- Maestro Rezo, ¿qué hizo usted anoche con la criatura?-  preguntó.

- Lo dispuse en el bosque.- contestó Rezo. -Oh..., ¿ está ya todo bien? ¿Terminaste tus estudios sobre eso?

- Tengo muchas cosas que hacer.- Ferrissian no podría leer los sentimientos en la blanca cara de su amo; sabía que no le daría ninguna respuesta más, y dijo,

- Realmente aprecio su bondad por perder el tiempo por mí.- Y Ferrissian dejó el cuarto de Rezo.

 

           Zelgadiss regresaba a la posición establecida de Rezo. Allí recuperó poder físico, y entonces empezó a dominar la habilidad de usar su gran poder mágico. A menudo Rezo iba a observar su entrenamiento, y finalmente un día le encontró en el bosque que empezaba al colorearse con el verdad de las hojas; llegaron a un espacio bastante grande y se quedaron de pie cara a cara. Hasta entonces Rezo consiguió una forma de confortar su avidez por la desesperación de alguien más: era llevar a cabo un plan de forma que  Zelgadiss se desesperase e imaginar el dulce sabor de sus oscuras emociones. Eso era todo lo que necesitaba para llevar a cabo el plan para descubrir la Piedra de Sarvia. Si Rezo seguía anhelando la desesperación de Zelgadiss, no podría solo tratarlo como una herramienta para el plan. Ser frío, se  dijo Rezo e intentó pensar solo sobre cómo debía  hacerlo. Rezo apuntó su bastón hacia Zelgadiss y dijo.

- ¡Ahora comprobaré tu magia!- 

Zelgadiss  se colocó listo para el ataque en un instante; desenvainó la espada y pronunció un hechizo ,pero Rezo fue más rápido lanzar el hechizo.

-¡Bomb Spit!- Zelgadiss se avergonzó ante este hechizo ofensivo:  era uno del grupo de fuego de la magia del astral y no era poderoso. Una persona normal podría resultar dañada al ser incapaz luchar sin nada más, pero el cuerpo de piedra de Zelgadiss  cuerpo no podría ser dañado por él.

-¡ Goz V' Row!- Zelgadiss lanzó el hechizo que ignoró las bolas de llamas que venían; una sombra negra apareció ante él en la tierra y golpeó al enemigo con una velocidad extrema pero a pesar de su ceguera, Rezo saltó a un lado y la sombra negra corrió directamente y perdió el objetivo.

-¡Flecha de hielo!- Rezo arrojó más de diez flechas de hielo a Zelgadiss que se agachó ante las flechas y se movió rápidamente. Pero Rezo siempre estaba listo ante sus acciones. El Monje Rojo se volvía hacia Zelgadiss cada vez que se movía y pronunciaba otro hechizo. Zelgadiss admiraba la habilidad de Rezo en la lucha. Corriendo hacia el enemigo, el espadachín-quimera fundió el hielo cubriendo su espada con una debilitada  señal luminosa y cuando alcanzó a Rezo, hizo un juego. Sostuvo la espada en alto sobre la cabeza dejando su vientre sin guardia.

-¡Asher Dist!- gritó Rezo. La cosa oscura aparecida y cubrió la hoja de espada de Zelgadiss convirtiéndola en polvo. Zelgadiss se echó al lado de Rezo con tan solo la empuñadura en su mano y se volvió hacia el Monje Rojo al borde del bosque. “Uh-huh, bien. Él no me matará o me dañará, y prefiere usar hechizos vistosos para los usuarios que no entienden la magia. ¿Qué  pretende hacer ese lascivo?"

- ¡Dam Blast!- Rezo atacó de nuevo. Zelgadiss esquivó la bola de luz roja y se concentró en oír y ver lo que había en el bosque y así supo rápidamente que los compañeros de la guarida se escondían allí. Al principio Zelgadiss sospechó que eran asesinos, pero ellos sólo parecían estar asombrados por la batalla mágica. Para ellos, la relación entre el jefe (Rezo) y el líder (Zelgadiss) era interesante. Su jefe confiaba en su líder con la posición establecida, pero el líder odiaba al jefe porque le transformó en quimera. Lo conocieron bien y no podían perder esta oportunidad para mirar al jefe y al líder que luchaban incluso cuando era solo para practicar.

Cuando Zelgadiss se quedó en pie frente a ellos, Rezo sólo se defendió y no lanzó ni un solo hechizo ofensivo a Zelgadiss, e incluso los protegió de los hechizos ofensivos de Zelgadiss y él no debía usar hechizos que causaran fuego en el bosque. Zelgadiss sabía bien que Rezo cuidaba de ellos. “¿Es esta prueba o sólo una muestra? Entonces¿ qué haré yo? ¿Debo jugar a esta farsa o huir de aquí?” Pensando durante un momento, Zelgadiss torció los labios con una pícara sonrisa.

- ¡Dim Wind!- lanzó el hechizo a Rezo. La túnica roja se sacudió como un látigo con la ráfaga de viento. Las hojas hicieron un ruido extraordinario que pagaron el oído de Rezo, y así Zelgadiss empezó a pronunciar un hechizo. Rezo le siguió pero llegó tarde. Zelgadiss completó el hechizo pero esperó hasta Rezo terminara el suyo.     

- ¡Dug Haut!- gritó Zelgadiss.

- ¡Dug Break!- gritó Rezo.

De repente la tierra se sacudió salvajemente y emergieron muchas lanzas desde el suelo. Pronto el pequeño espacio en el bosque se llenó de las lanzas marrones que parecía como manchas marrones en medio de la alfombra verde con bordado de rojo, naranja y las flores amarillas del bosque. En medio de unos árboles castaños, Rezo se detuvo y a su alrededor la tierra era igual que antes sin que ninguna lanza surgiera allí: había lanzado un hechizo para borrar el efecto del famoso ser, el espíritu de la tierra.

Rezo y Zelgadiss se quedaron de pie cara a cara, ambos permanecieron en silencio. Las criaturas les miraron y todos huyeron lejos de la poderosa magia de Zelgadiss.

Sabiendo que ya no había nadie más excepto ellos dos, Zelgadiss se acercó despacio a Rezo

- Muy bien-  dijo Rezo.

-¿Bien? ¿Qué es lo que está bien? ¿Mi magia o mis actos?-  preguntó Zelgadiss sarcásticamente.

- Ambos-. contestó Rezo con su acostumbrada voz calma.

Zelgadiss frunció el entrecejo. Rezo se dio la vuelta y empezado a caminar para la guarida y Zelgadiss siguió.

-Ellos han comprendido bien tu habilidad. Ahora eres el líder de todos ellos tanto por título como en la realidad.- Rezo sabía que las criaturas de la guarida no obedecerían a Zelgadiss a menos que el líder les demostrara su habilidad, así que esta actuación de magia era necesaria afirmar la organización para la búsqueda Piedra de Sarvia.

- Ahora conozco la razón.- Zelgadiss murmuró.

-Oh, ¿no supiste la razón cuándo te hacía la prueba?- preguntó Rezo suavemente.

-Sabía que querías mostrarles cómo luchábamos. No tenía tiempo para pensar sobre la razón por qué querías hacerlo así.-

- No sabías mi propósito y entonces lanzaste un hechizo poderoso al final. Era muy conveniente para la situación.-

- Pensé que a todos les gustaría una gran muestra de poder.-

 Rezo volvió la cara hacia Zelgadiss mientras seguían caminando.

- Aunque no sabías lo que realmente quería, hiciste cuanto yo deseé. Eres inteligente y un hombre de acción eso es lo que necesito. Es muy difícil de encontrar la Piedra de Sarvia y si tú y yo trabajamos juntos, tendremos éxito.-

- Así lo espero- contestó Zelgadiss en una voz baja.

Tenía problemas por sus sentimientos. En la práctica de magia, se sentía tenso y eso le gustó; incluso pensaba sobre el pensamiento del enemigo cuando usaba hechizos mágicos. Sentía una sensación de satisfacción; esa era la verdad.  Y no podía negar que  casi confiaba en Rezo después de que de ese juego. Confiaba en que Rezo no lo matarían o le dañarían, y Rezo confiaba en él  para hacer cuando él desease. Ahora  no confiaba más en Rezo, pero todavía creía en del sentimiento de confiar y ser confiado por quien él confiaba. Zelgadiss admitió que Rezo y él podía ser un equipo y nadie rivalizaría en intelecto y habilidad contra los dos. Cuando Zelgadiss era un muchacho ordinario, admiraba las habilidades de Rezo y no sabía que Rezo también había estimado sus habilidades. Zelgadiss anheló el poder porque quiso ser aceptado por Rezo y ahora había consiguió el poder y " la estima de Rezo” pero a cambio perdió su vida humana y su confianza en él. Una gran ironía para él. Añoraba lo que había perdido y  no podía negar lo que tenía, así que Zelgadiss pensó que podría merecer la pena y buscar la Piedra de Sarvia.

 

Ellos llegaron cerca de la posición establecida. Zelgadiss sentía las criaturas del edificio mirándoles con interés y timidez. Habían visto Zelgadiss con curiosidad, pero ahora conocían cual era su habilidad, y que debían aceptarlo como líder. Rezo caminó hacia el cuarto de Zelgadiss; el espadachín-quimera entendió la intención de Rezo por hablar más; se situó ante Rezo y abrió la puerta. Dejó al Monje Rojo caminar delante en y  entró en el cuarto cerrando la puerta tras de si.

El cuarto estaba oscuro por la contraventana también cerrada. A Rezo no le importaba la oscuridad que no podía ver y tampoco Zelgadiss, que tenía los agudos ojos de un demonio-brownie.

- Habrá otra prueba para tu habilidad como Furiosos- dijo Rezo.

- ¿Una más?- preguntó a Zelgadiss.

- No podías matar a un enemigo cuando luchabas conmigo.- dijo Rezo dijo con voz tranquila y esa calma mostró lo serias que eran esas palabras

-.... Entonces, ¿quieres que yo mate a alguien?- preguntó Zelgadiss de nuevo.

- ¿Puedes matar a un hombre en una situación en la que  te matarían si matases al enemigo? Quiero asegurarme de eso-

Aunque Zelgadiss quería ser un espadachín, él no había matado nunca antes a un hombre. Mataría a un hombre en una batalla, pero no quería matar en una prueba.

-... ¿Puedo decir “No”?-

- No tienes ningún derecho a escoger.- insistió Rezo. Zelgadiss se aguantó el temblor. Era la fría realidad, debía obedecer a Rezo; él aceptarían sus opiniones y es haviors con tal de que fueran buenos para los planes de Rezo, pero había un límite. Zelgadiss se mordió los labios en silencio.

 

  

Cuando el bosque empezó a dejar caer sus coloreadas hojas a la tierra, Rezo llamó Ferrissian a su cuarto y le preguntó.

- Me preguntaste por Zelgadiss a la mañana siguiente de la noche que cuando una criatura huyó del sótano. ¿Por qué lo hiciste en ese momento?-

Ferrissian no podría entender la razón de esa pregunta y escogió la respuesta con cuidado.

- Yo... sólo quise saber si él realmente nos dejó por ir de viaje.-

- ¿Por qué no puedes creer que él se fue de viaje?- preguntó Rezo de nuevo.

- Sabe bien que él y yo hemos vivido juntos durante años como hermanos. Si él realmente se fue de viaje, me habría dicho algo.-

-Sí, lo habría hecho.- dijo Rezo y Ferrissian abrió los ojos. -Él solo te diría si que se fue de viaje,  pero si tuviera ciertos propósitos, no te diría nada sobre eso.- añadió Rezo

-.... Yo no... no lo entiendo.- dijo Ferrissian en una voz baja.

- Quiero decir que él no dirá algo inaceptable para ti.- contestó Rezo.

- Entonces quiere decirme que él sólo no se ha ido solo para aprender?- la voz de Ferrissian se volvió más alta y Rezo le dio la respuesta al joven muchacho que había anhelado.

- Zelgadiss no se fue de viaje. ¡Él se quedó aquí!

- !!!!-

Ferrissian recordó la criatura que vio la noche de la tormenta. Sus movimientos y su impresión.....

- Quiere decir que la criatura del sótano era...-. Ferrissian se aguantó al nombre, pero era eso suficiente para Rezo.

Ferrissian reveló su duda. Rezo no hizo ninguna relación entre la criatura y Zelgadiss,  sólo habló al mismo tiempo sobre ellos; fue Ferrissian quien los relacionó. Rezo hizo una jugada sin mostrar sus cartas y permitiendo que el muchacho mostrara todas las suyas. El hechicero estaba a favor de la demasiada destreza por el joven y honrado muchacho. -¡Dígame, por favor! ¿Eso era Zelgadiss? ¿Qué le ha pasado?!- preguntó desde su corazón

- Zelgadiss anhelaba el poder... un poder mucho mayor que el de un humano. Y vendió su alma al diablo para así conseguir un cuerpo fuerte y de gran poder.-

Ferrissian no quiso creer lo que su amo decía, pero tuvo que hacerlo. El Monje Rojo no se preocupó de si el muchacho confiara en sus palabras o no.

- Conociendo su transformación, yo lo encerré con llave en el sótano. Pero rompió el sello y huyó lejos; fue entonces cuando tú le viste. Lo cerré con llave de nuevo en otro lugar, pero él consiguió un gran poder y rompió el sello de nuevo. Ahora él intenta vengarse en mí. Quiero que tú lo mates.-

 - ¿Por qué yo? Cómo puedo matar yo a alguien tan poderoso cuándo no pudo matarlo?!- dijo Ferrissian dijo como si tosiera sangre.

A Rezo saboreó el profundo dolor y pesar de Ferrissian tan ansioso por su mejor amigo; le gustaba el miedo fresco y la desesperación,  y así quiso más.

- Aunque él está cambiado, es mi único pariente de sangre y  no quiero matarlo con mis propias manos. Ferrissian, ¿no crees que él se sentirá satisfecho de ser matado por su mejor amigo si él todavía tiene un corazón humano?-

 Las palabras de Rezo hicieron eco en su mente tan ruidosamente los latidos de su propio corazón. “¿Hay algo más que yo pueda hacer por él? Si yo lo rechazo, el amo Rezo lo matará...¡ el único pariente de sangre del Maestro!. Aunque a este hechicero se le llama  gran filósofo, el Monje Rojo es un hombre corriente. ¡Qué doloroso deber ser esto para él!” pensó Ferrissian y tomó una determinación para aceptar la demanda de su Maestro.

- Sí, si quiero. Por favor déme la suficiente habilidad para matarlo.-

Rezo estaba encantado con todo esto; podría imaginar la dulce desesperación de Zelgadiss cuando  fuese a una lucha seria contra Ferrissian. El Monje Rojo quiso llevar a cabo pronto el plan, pero sabía que debía hacer algunas cosas  más para conseguir eficazmente la desesperación de Zelgadiss y Ferrissian.

Rezo le dio una lección a Ferrissian para dominar un hechizo mágico con el que cargar de poder mágico sus armas puesto que Zelgadiss se convirtió en quimera y las armas ordinarias eran inútiles contra él. Además, Ferrissian era inferior a Zelgadiss en la esgrima, así que Ferrissian debía matarlo con una flecha con poder mágico añadido.

De esa forma, Ferrissian empezó a caminar al bosque para cazar a Zelgadiss. Sin saber que la víctima también le esperaba como una víctima. 

 

*Notas de la Autora:

Para este capítulo he añadido unas 150 líneas de texto, ya que la parte original era solo en la que aparece Rezo debatiéndose por su deseo de sentir la desesperación de otros. Lo que añadí fue sobre todo la parte de la escena sobre el entrenamiento mágico.

El concepto de Humano /demonio se centra en Rezo. Los lectores saben que al principio Rezo se sentía avergonzado por su deseo de sentir el dolor de Zelgadiss, pero gradualmente no acaba por dudar de querer sentir las emociones negativas de los demás, incluso hace planes para conseguirlo. En este fic, Rezo tiene alma humana, pero una parte de ella está dominada por el propio Señor de los Demonios, y ambas se disputan la supremacía. Personalmente creo que Rezo tenía alma humana, aunque muestre tanta influencia de Ojo de Rubí.

Como ya digo en este capítulo, "Zelgadiss admitió que Rezo y él podía ser un equipo y nadie rivalizaría en intelecto y habilidad contra los dos" ignorando sus sentimientos contra él. No es solo que se conocieran muy bien, sino que creo que como son parientes de sangre, pueden entenderse el uno al otro sin ninguna explicación. Además, también creo que como Zelgadiss quería ser espadachín, le gusta tener buenos rivales en la lucha.

La traducción de los hechizos no es oficial, sino hecha por mí utilizando su pronunciación y el significado de los Kanji usados para escribirlos en las novelas, aunque también he usado la descripción en inglés que aparece en las cartas de "Slayers Next", así como las descripciones que aparecen en varias páginas inglesas. Si me refiero a "Dig Volt", "Bomb Split", "Freeze Arrow", "Asher Dist", "Dim Wind" y "Dug Break", he usado mi imaginación. Pero si son "Goz V' Row" y "Dum Brass", los cogí de la colección de cartas, mientras que "Dug Haut" fue de la lista de "Slayers Universe"


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