Sierra de la Luna II

 

En las zonas más altas, antes de llegar a las cumbres, la humedad que deposita el viento de levante ha propiciado la existencia de un bosque (laurisilva) que en tiempos remotos ocupaba una gran extensión y que en la actualidad ocupa pequeños reductos.

En la vegetación cabe destacar, entre otros, el rododendro que en primavera cuando florece es un verdadero espectáculo; el quejigo o roble africano, helechos polipodium, que crece en los troncos de los árboles, ombligo de Venus, cólquico, musgos, pulmonaria, rosal silvestre...

Polipodium, ombligo de Venus y pulmonaria.

El destino final de nuestra caminata son Los Llanos del Juncal, que albergan un pequeño bosque de rododendros, mezclados con quejigos enanos.

Los troncos de los árboles aparecen cubiertos de helechos, musgos y líquenes. Es algo increible.

Después de realizar un paseo por el interior del bosquete, descenderemos de los Llanos del Juncal en busca del nacimiento del Río Guadalmesí.
El descenso entre helechos, quejigos y alcornoques hasta la central eólica es rápido.

La satisfacción por conocer unos lugares tan interesantes es total. Nuestro deseo es que estos lugares sean respetados por el valor y belleza que encierran.

 

Rutas y Senderos