NUESTROS LAYQAS O TUSOQ

 

Dicen , el abuelo de nuestros abuelos, y de ellos, sus abuelos todavía, que habían escuchado a otros hombres más antiguos, contar que en Paucarà, Astobamba y Tayacaja; habían sacerdotes-guerreros a la vez, que escuchando el mandato de los Dioses del Ande: Choclococha, Wamanrazo, Sachapiti, curar a los enfermos, bailaban, eran tan diestros que parecían volar, muchas veces no tocaban el suelo. Viajaban de pueblo en pueblo, se llamaban layqas. Cuando llegaron los españoles y los extirpadores de idolatrías, fueron perseguidos, a muchos los mataron. Parecía que habían desaparecido, pero de las alturas bajaban de vez en vez; todo esto también sucedía en Apurímac y Huamanga.

Los sacerdotes cristianos, al ver que no podían liquidarlos, aceptaron su legalidad, consintiéndoles, bailar en Navidad y en las fiestas patronales, acompañados de los Copleros, encargados de convertirlos al Evangelio; los llamaron galas y como bailaban tan maravillosamente, haciendo pruebas increíbles, les decían Brujos. Muchos han creído que eran hijos del diablo; pero no es así. Son los antiguos sacerdotes de los Apus, no del Cusco, sino de los pueblos de las afueras, del REYNO DE LOS ANCCARAS, de nuestros primers padres: PUNTA TAYTANCHIQPA. Y como testigo, se tiene a los Apus, Wamanis, que viven en las lagunas, cerros, puquiales, de donde hasta ahora LOS GALAS, reciben los poderes de la MAMA PACHA,DEL TAYTA INTI, y recorren los pueblos, llevando el mensaje de los Andes.

Los Apus son los espíritus de las montañas. Dioses tutelares de la comunidad, cuya jerarquía está en relación directa de su altura y majestuosidad. APU en quechua es un vocablo honroso que puede traducirse por Gran Señor. Cada parcialidad tiene su APU, pero los hay también mayores que corresponden a las grandes montañas que dominan la región; sin embargo, para los indígenas los más importantes son los APUS locales, ya que su protección es más próxima y directa".

"En la sierra central son los WAMANI, los espíritus tutelares y protectores tanto de la comunidad como del Ganado".

Fernando Silva Santisteban.

"Yo no soy un aculturado; yo soy un peruano que orgullosamente, como un demonio feliz, habla en cristiano y en indio, es español y en quechua".

José María Arguedas.

"El indio posee su filosofía propia, inconfundible con la del europeo. Sus reacciones le diferencian de cuanto ser humano existe, especialmente del español. Juzga el indio la vida desde un punto de vista ajeno al criollo y al ibérico. Sus realizaciones se producen en función de aquella actitud clave, de su triunfo de antaño, de su derrota posterior, de su vencedora resistencia hasta ahora".

Luis Alberto Sánchez.

 

ALGUNOS ESBOZOS HISTÓRICOS

Los Anccaras, eran rebeldes, silenciosos y altivos; desafiaban a los opresores más crueles. Pertenecían a la Confederación Chanka. Su territorio era lo que actualmente son las provincias de Acobamba, Angaráes, Huancavelica, Castrovirreyna,Huaytará, sur de Angaráes y la parte norte de Ayacucho y ocupaban una superficie de más de 9,245 km cuadrados. Los fundadores salieron de la laguna de Choclococha y su dios principal era Wamanrazo; junto a los apus menores como el Potoqchi, Chaqllatacana, Wallanca, Sachapiti, Tambraico y muchos otros. Para sus quehaceres les pedían su permiso, sólo así actuaban, eran muy respetuosos de sus normas. Las primeras manifestaciones ocurrían por los años 1200 a.C en el Horizonte Temprano, cuando iniciaron la explotación del LLIMPI en Chaqllatacana, tal como anotan los historiadores.

De acuerdo a testimonios arqueológicos dominaron todos los pisos ecológicos, desarrollando una tecnología en ganadería y agricultura de altura de puna, de acuerdo al paisaje agresivo, hostil y bello que caracteriza a toda esta región. Alcanzaron su mayor auge en el Periodo intermedio tardío: 1200 a 1440 d.c. Cuando se producían las guerras, delante de las tropas iban los layqas o danzaq, bailando al son de los pitos y tambores, no conocían el cansancio, hacían pruebas increíbles y daban valor a sus soldados.

Como recibían el poder de los Dioses del Ande, se les consideraban sacerdotes y guerreros. Los más hermosos y fuertes de estos personajes vivían en Paucaray, Pampas, Wayllay Astobamba y Wachocolpa. En las regiones de Wamanga y Apurímac, también tenían su presencia. Cuando llegaron los Inkas, los respetaron y su arte se desarrolló inmensamente con todos los aportes de los del Cusco.

En 1532, arribaron los españoles y con mucho odio los persiguieron,lograron matar a varios. Ls extirpadores de idolatrías eran encargados de eliminarlos. Ante esta amenaza, se refugiaron en las alturas, en las punas más frías, conviviendo con las wallatas, tarucas, alpacas, vicuñas, cóndores y mirando el eterno azul de Choclococha, Pultoq, Orccococha, no perdían la esperanza de volver a sus pueblos. Así vivieron siglos, no se daban por vencidos.Bajaban de vez en vez y el pueblo los recibía con mucho cariño y respeto. Como eran fugitivos escapaban nuevamente. De generación en generación supervivieron sí.

 

Aproximadamaente al finalizar el siglo XVII, al ver que no desaparecían, los sacerdotes cristianos, les dieron legalidad, admitieron su presencia y los llamaron Galas, condicionándolos a venir cada 25 de diciembre para adorar al niño Dios y antes de iniciar sus presentaciones, debían escuchar atentamente a los Copleros, encargados de adoctrinarlos en la religión cristiana.

En las postrimerías del Coloniaje, no obstante, estar reconocidos, las personas más distinguidas y autoridades los miraron con desprecio. Cosas de indios decían y en contraposición a esta actitud los Layqas desarrollan su arte con mucha fuerza. Sus músicos llegan a dominar el violín, el instrumento europeo de más difícil ejecución y al compás del arpa arrancan las melodías más bellas del mundo andino.. Las tijeras las utilizan para hacer ver como se domina el hierro con tanta facilidad. Con sus sonidos imitan a los vientos acariciando los cerros, los Apus. Cuando bailan, sus movimientos corporales cortan los vientos y con las pruebas que realian producen un efecto artistico, realmente extraordinario. De los cuatro barrios: Yananaco, Ascención, San Cristóbal y Santa Ana, ingresan al centro de la Villa de Huancavelica, la gente, el pueblo los guían con temor,respeto y admiración. Sus nombres: Yana-puyu, Sihuarsito, Chikchi-para, Yahuarcha, Sinchillay, etc. Se hicieron inmortales. Revivieron los Wamanis, los Apus.

Los mistis no soportaban esta afrenta y para ridiculizarlos los satanizabanm, les dicen que son anormales, que son hijos del mismo demonio y así nos han hecho consentir.

La satanización que se les ha hecho, queda en la conciencia de ellos no como una forma de insulto y humillación, l aceptan como una manera de ubicarse en su elemento, en sus concepcines andinas de milenios, de no renunciar a todo el legado cultural que viene del mundo de los Anccaras, con mucha serenidad y rebeldía ostentan los nombres de Lucifer, Ccarccaria, Luzbel, Satanas, Condenado, etc. No es que sean los hijos del diablo, sino es una respuesta a esas personas que desean hacerlos aparecer como lo último y despreciable, sindo todo lo contrario. Los Layqas son los hombres que han resistido las agresiones más brutales y sutiles, pero ellos se han mantenido incólumes a través de los siglos y ahora se levantan más altivos. Ellos son la esencia de nuestro ser, del Universo de los Anccaras.