AMAUTA

Numero3

Marzo-abril 2001

Vladimiro Montesinos y Kenya Fujimori huyeron del país de la manera más vil y descarada, huyeron con las manos manchadas con la sangre de los miles de desaparecidos, torturados, mutilados, encarcelados en estos diez años de dictadura fascista. Montesinos y Fujimori huyeron dejando a más del 70% del pueblo peruano en la más completa miseria, más de 600.000 mujeres peruanas esterilizadas a la fuerza por los esbirros del régimen, más de 30.000 niños muertos cada año de hambre, más del 57% de niños menores de 5 años padeciendo anemia. Montesinos y Fujimori huyeron dejando en la bancarrota la golpeada economía peruana. De los 8,822 millones de dólares de ingresos por las privatizaciones la casi totalidad fue a parar a las cuentas bancarias de los principales cabecillas del régimen y a pagar los intereses de la deuda. El dictador Fujimori y su asesor el agente de la CIA Vladimiro Montesinos huyeron dejando centenares de pueblos fantasmas que fueron bombardeados indiscriminadamente por las fuerzas armadas asesinas, durantes las campañas antisubversivas, violando a las humildes campesinas y asesinando hombres mujeres y niños dejando tras de sí cientos de fosas comunes en los que enterraban a los supuestos subversivos. Fujimori y Montesinos huyeron dejando el más sofisticado y siniestro servicio de inteligencia que persiguió, torturó y asesinó a todo aquel o aquella que se levantara contra la opresión. El dictador y el agente de la CIA huyeron dejando miles de prisioneros políticos hacinados en prisiones tumbas donde no se les permite ver la luz del día, en condiciones inhumanas, torturados y muchos de ellos asesinados.

Pero, sin embargo la dictadura no se limitaba a un puñado de personas, sus principales aliados fueron los banqueros nacionales (Banco Wiesse, Banco Latino) e internacionales (Banco Bilbao Viscaya, Banco Santander), industriales, directores de los principales canales de televisión, radio y prensa peruanos, multinacionales principalmente norteamericanas y españolas (Telefónica, Endesa, entre otras), líderes de los principales partidos políticos (APRA, Izquierda Unida, Perú Posible, Acción Popular, Partido Popular Cristiano,etc), los principales representantes de la Iglesia peruana al mando del recientemente nombrado cardenal en Roma y miembro prominente de la secta fascista Opus Dei Juan Luis Cipriani, grandes terratenientes y como columna vertebral del estado peruano sus fuerzas armadas asesinas.

Hoy en día se han formado comisiones de investigación anticorrupción, se han propuesto nuevas elecciones a través del gobierno de transición encabezado por Valentín Paniagua y Javier Pérez de Cuéllar para mostrar al pueblo peruano que las libertades vuelven a Perú. Pero, en realidad ¿cuál es la función del gobierno de transición y quién manda realmente en el Perú?

En Perú las fuerzas armadas son quienes dirigen y supervisan la acción de este gobierno de transición que es una suerte de bisagra a través del cual se concretice el paso de la dictadura fascista hacia la caduca democracia burguesa mostrando al pueblo que se está luchando contra la corrupción y se está democratizando el país pero en el fondo apuntan a lo que ya fue aplicado en otros países como Chile y Argentina, es decir la tan difundida "reconciliación y unidad nacional", todo esto, claro está bajo supervisión yanqui. Reconciliación con aquellos que han asesinado y explotado a nuestro pueblo y unidad con las clases dominantes en el Perú (gran burguesía y grandes terratenientes), clases aliadas del imperialismo norteamericano quien fue el que diseñó el plan para un gobierno a largo plazo con Fujimori y Montesinos a la cabeza. En este contexto las próximas elecciones no constituyen sino un arma de las clases dominantes en Perú para perpetuar su poder, estas elecciones servirán para elegir que miembro de la burguesía nos explotará y oprimirá en los próximos años.

De todos los candidatos que se presentan a las próximas elecciones del 8 de abril hay tres que encabezan las encuestas y que merecen nuestra atención:

El primero es Alejandro Toledo a quien ya tuvimos oportunidad de escuchar durante su gira por Estados Unidos (para asegurar a los círculos financieros norteamericanos) y Europa (dejando claro a las multinacionales que él continuaría con la política económica de Fujimori. Es como lo señalara El Periódico de fecha 14 de abril pasado: "Toledo no procede de los Andes, del barro y la indigencia, sino de las universidades norteamericanas, el liberalismo fundamentalista, el Banco Mundial y los salones de la mundialización". En lo referente a la represión prometió ser más severo que Fujimori. En suma, un yanqui con chullo que utiliza el mismo populismo que Fujimori para esconder su condición de lacayo del imperialismo norteamericano.

La otra candidata que compite en esta farsa electoral es Lourdes Flores Nano quien abogó por la instauración de la pena de muerte durante la dictadura de Fujimori, participó en el llamado "Congreso Democrático" de Fujimori como diputada y se dice fiel admiradora de Margaret Thatcher. Flores Nano representa las fuerzas más rancias de la gran burguesía peruana. Tiene el apoyo incondicional de la secta fascista Opus Dei cuyo representante máximo en Perú Juan Luis Cipriani fue hace poco nombrado cardenal por la teocracia vaticana. Cipriani, ex arzobispo de Ayacucho fue pieza principal en el apoyo y preparación de los grupos paramilitares de la sierra peruana denominados "rondas campesinas". Asimismo tuvo una destacada labor al servicio del régimen durante la ocupación de la embajada japonesa en Lima por un comando de guerrilleros del MRTA. Cipriani introdujo en la sede diplomática pequeños micrófonos que sirvieron a los miembros del Servicio de inteligencia para seguir los movimientos de los guerrilleros y preparar el ataque y posterior asesinato de los miembros del comando. Dentro de la lista electoral de Flores Nano se encuentran políticos vinculados al régimen de Fujimori como Antero Flores Araoz, abogado del testaferro de Montesinos y Rafael Rey miembro connotado del Opus Dei, diputado del "Congreso Democrático" de Fujimori entre otros.

El otro candidato a las elecciones peruanas es el ex presidente Alan García quien tiene denuncias y juicios en su contra pendientes en diversas instancias nacionales e internacionales por los torturas, desapariciones, asesinatos que se cometieron durante su mandato como por ejemplo la orden que dió para bombardear 3 prisiones peruanas y el posterior asesinato de 300 prisioneros militantes del Partido Comunista del Perú (conocido por la prensa como Sendero luminoso). Asimismo fue el instigador de la creación de los primeros grupos paramilitares como el tristemente célebre "Comando Rodrigo Franco" a quien se le atribuyen muchos asesinatos. El gobierno de Alan García hizo del narcotráfico su negocio redondo, constituyendo su primera fuente de divisas.Durante su gobierno las fosas comunes con cuerpos de campesinos asesinados por el ejército eran moneda corriente. A pesar de todas estas acusaciones Alan García se presenta en la más completa impunidad a las próximas elecciones.

En el momento actual el Estado peruano está en estado de descomposición bastante avanzado por ello es que las clases dominantes buscan relegitimarlo a través de las elecciones. Pero, cómo se puede relegitimar un estado que asesinó a miles de personas, un estado que torturó, violó en la más completa impunidad, un estado cuyos representantes hicieron del narcotráfico su primera fuente de ingresos, un estado que ha saqueado nuestras riquezas en beneficio de las grandes multinacionales, un estado que no hizo sino pisotear los derechos del pueblo, que encarceló a los que se levantaban contra la opresión, un estado que mató de hambre y enfermedades a miles de personas, que envenenó a miles de niños peruanos, un estado que obligó a más de un millón de personas a salir del país en busca de un mejor futuro?

El pueblo peruano ha sobrevivido al genocidio y conoce quienes son sus enemigos. Sabemos que no tenemos nada que esperar de las elecciones por ello nuestra actitud es de rechazarlas y continuar luchando por una verdadera democracia que sirva los intereses del pueblo y ello pasa por el derrocamiento de las clases explotadoras en el Perú, aliadas del imperialismo norteamericano como ya nos lo señalara el Amauta José Carlos Mariátegui.