Édouard Manet (1832-1883), artista francés considerado por la mayoría el precursor del
IMPRESIONISMO, aunque en realidad no participó en ese movimiento. Es
preciso destacar que sus avances hacia la formación del nuevo lenguaje
pictórico, partieron del estudio de la pintura española, particularmente
de ciertas obras de VELÁZQUEZ y de GOYA; sobre todo, fue un pintor académico de influencia
tradicional, que se sintió agraviado por considerársele el cabecilla de los impresionistas. Manet
desarrolló un estilo que dependía de la oposición entre la luz y la sombra, con un medio tono
tan leve como fuera posible. Evitó idealizar a sus modelos y pintó sin minuciosos estilos
preliminares; esta técnica dió a su obra inmediatez y frescura, pero desencadenó mordaces
ataques de los críticos, quienes pensaban que simplemente era ignorante o incapaz. Entre sus
obras figuran
Argenteuil Tourn
( Museo de
Bellas Artes), El
balcón (Museo de
Orsay, París), Bar en el Folies Bergeres
(Galería del Instituto de Courtauld, Londres),
La
ejecución del Emperador Maximiliano (Museo Fine Arts, Boston) y su famosa obra
Almuerzo campestre
(1863), que retrata a
dos mujeres desnudas en un día de campo acompañadas de dos hombres completamente
vestidos, la que escandalizó a los tradicionalistas y fue rechazada por la Academia Francesa.
Sin embargo, aceptaron su lienzo Olimpia (1863), que presenta a una mujer desnuda y
reclinada. En el decenio de 1870, Manet empezó a utilizar colores claros y suaves y adoptó
una técnica más libre. Hacia el final de su vida los críticos empezaron a respetar su obra.
Argenteuil Tourn
El balcón
Bar en el Folies Bergeres
La
ejecución del Emperador Maximiliano
Almuerzo campestre