Riesgos
para la salud humano y el ambiente
Desde
el inicio de la aplicación de estas técnicas,
los estudios realizados por empresas
biotecnológicas para determinar los posibles
riesgos de estas prácticas, son casi
inexistentes; dejando al azar la salud humana y
la biodiversidad del planeta. Se han realizado
estudios científicos alternativos destinados a
determinar los riesgos potenciales, sus
resultados apuntan a:
Daños
a la salud de quienes consumen este tipo de
productos, causando alergias y resistencia a
antibióticos.
Debilitamiento
del sistema inmunológico y daños en los organos
internos de quienes ingieren este tipo de
organismos.
Han
producido la muerte de personas que ingirieron
triptófano (un aminoácido) trasgénico.
Los
transgénicos pueden producir cáncer.
Pueden
potenciar la multiplicación y generación de
nuevos organismos patógenos.
En
cuanto a los riesgos para la diversidad de las
especies presentes en el planeta, los estudios de
institutos científicos y de grupos
medioambientalistas han revelado que:
Es
posible la contaminación biológica; la
creación de supermalezas; la pérdida de
recursos genéticos y pérdida de los centros de
origen de cultivos agrícolas.
Se ha
demostrado que el cultivo de especies
transgénicas puede poner en peligro la
existencia de aves y otros animales en los
ecosistemas, pues la desaparición de insectos,
debido al tipo y las altas concentraciones de
plaguicidas que demandan estos cultivos, los
privan de sus fuentes de alimento.
La
polinización cruzada es otro riesgo inherente a
los cultivos transgénicos, la mezcla de polen de
estas especies con el de siembras no
transgénicas puede modificar la confuguración
genética de estas últimas.
Hoy en
día los daños que podrían ocasionar los
organismos transgénicos a la biodiversidad son
casi incuestionables, pues ya existen muchas
evidencias de que estos daños se han producido y
se siguen produciendo en distintas partes del
planeta.
- Fuente:
Renace (Red nacional de acción
ecológica, Chile)
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Chile,
centro experimental y productor de transgénicos
Desde 1991,
varias empresas propietarias de semillas
transgénicas mantienen en Chile campos de
bioseguridad en diversas regiones del país. Su
objetivo es obtener semillas transgénicas para
los mercados de EEUU y Canada.
Se ubican entre
la Región Metropolitana y la Décima región en
donde existen alrededor de 28.000 héctareas de
cultivos transgénicos. Los productos son de
semillas de canola, remolacha, soja, maíz,
tomate, papa, melón.
Aunque
Chile no comercializa internamente estas
semillas, los excedentes o productos que no
cumplen los requerimientos de calidad quedan en
nuestro país y en algunos casos son utilizados
como alimento para pollos y cerdos.
Chile importa
una gran cantidad de maíz para la elaboración
de productos alimenticios, la mayor parte de ese
maíz proviene de EEUU, donde existen miles de
hectáreas de cultivos transgénicos de maíz.
Una situación
similar ocurre con la soja, la cual es importada
desde Argentina donde más del 60% de los
cultivos de soja son transgénicos.
Por esto debemos
estar atentos a los productos que consumimos, ya
que en Chile los productos transgénicos aún no
tienen rotulación obligatoría. Esto quiere
decir que podemos estar consumiendo una gran
variedad de alimentos transgénicos sin saberlo.
La
multinacional Monsanto
Protocolo
de bioseguridad
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