|
|
||||
|
|
UMBANDA
Es muy común que cuando alguien encuentra ofrendas de animales
muertos, bebidas, velas y cuentas de colores por la calle, o
que cuando se tiene noticia de ritos con música fuertemente
ritmada, ropajes de colores, bailes exuberantes y otros
aderezos semejantes, se refieran rápidamente los sucesos a
"los umbanda", denominación contemporánea de lo que hace
algunos años solía conocerse genéricamente también como "Macumba".
Los periódicos y revistas de circulación masiva entre los
sectores más populares, están llenos de avisos de Pae's y
Mae's que se ofrecen para destrabar caminos, atar corazones,
realizar trabajos, etc.. En ellos se habla, de igual modo que
en muchos programas de radio y televisión, de "religiones
africanistas". Claro que a veces estas presentaciones toman un
sesgo más sofisticado cuando se prefieren denominaciones como
"mentalista" ó "parapsicólogo"
"Macumba", "Africanismo", "Umbanda", son denominaciones que
habitualmente se suelen emplear para referirse a un pluriforme
universo de cultos y rituales que reconocen en general su
origen en las religiones animistas africanas pero que han
llegado a nuestras tierras de la mano de la larga y dura
historia de los esclavos traídos por los barcos de mercaderes
a las orillas del Brasil durante cientos de años.
De la mano de la globalización, nuestro conocimiento de las
variantes semejantes que se encuentran dispersas por el
continente americano se ha acrecentado, y ahora escuchamos
mencionar también a la "santería" norteamericana, el "vudú"
haitiano, el culto "yoruba" cubano... todos rituales
emparentados en el origen africano, aunque claramente
diferentes de los cultos afro-brasileros.
Es por todo esto que nos ha parecido conveniente referirnos a
ellos de un modo genérico como 'ritos afro-brasileros', aunque
el rito más difundido entre nosotros por ahora es todavía el
Umbanda.
El culto Umbanda
Dada la difusión y alcance que el umbandismo alcanza en
nuestro país, parece conveniente detenernos aunque sea
brevemente a estudiar con mayor detalle el culto Umbanda.
Se trata de un producto del sincretismo que se da a partir de
dos fuentes principales: los cultos afro-brasileros y la
doctrina espiritista tradicional, como una tentativa de
reorganización de las religiones africanas que aún a
principios de este siglo sobrevivían desfiguradas en las
grandes ciudades costeras brasileñas, y que entonces eran
denominadas genéricamente "Macumba".
Un antecedente de gran importancia que no puede dejarse de
lado es el ingreso a partir de 1863 del espiritismo en Brasil,
donde si bien no tuvo mayor repercusión entre los estratos más
instruidos de la sociedad, si tuvo aceptación en los barrios
marginales de las grandes ciudades, aunque en versiones muy
deformadas.
Por esta causa, se puede apreciar una especial interacción
entre el espiritismo kardecista y las creencias
afro-brasileras, que se manifestó más acabadamente en las
siguientes particularidades asociadas al Umbandismo:
Los espíritus que en apariencia se manifestaban en las
sesiones de invocación espiritistas de fines de siglo eran
mayoritariamente de negros o de indios (pretos-velhos o
caboclos).
El presidente de las sesiones de invocación de espíritus
adquirió habitualmente el carácter de un taumaturgo que domina
sobre los espíritus que son invocados.
La comunicación no será ya solamente con espíritus de hombres
fallecidos, sino que también se orientará hacia las
divinidades cósmicas del panteón africanista (los orixás).
Así, a principios de este siglo ya se podía constatar el
afianzamiento de un complejo sistema ritual que reconocía sus
fuentes en los ritos afro-brasileros y en el espiritismo
kardecista, que era denominado generalmente "Macumba". Este
primer rito experimentará un proceso de diversificación
gradual dando de este modo lugar a dos sistemas rituales que
actualmente coexisten:
Se suele señalar como lugar y fecha de nacimiento del Umbanda
la ciudad de Nitéroi, en la década del '30, siendo su
precursor el capitán José Pessoa, un espiritista clásico. Como
fecha cierta podemos considerar el año 1941 fecha en que se
reunió el primer Congreso Umbandista con la finalidad de
uniformar el rito y la doctrina. A este primer congreso le
siguieron muchos ensayos de Confederaciones. En nuestro país
funciona una Confederación Umbandista Argentina. Pero en todos
los casos, hay multiplicidad de terreiros y país que se
manejan al margen de las Confederaciones.
Actualmente hay una tendencia a regresar a las fuentes de una
religiosidad africana más pura, principalmente en los ritos
candomblé y yoruba, eliminando los factores producto del
sincretismo y recuperando las vertientes más claramente
animistas de estos rituales. Esto se considera como un intento
de rescate de las "religiones negras". Así es como escuchamos
hablar frecuentemente del "africanismo".
La situación original de estos ritos debe buscarse en el
estado de esclavitud al que hombres y mujeres de origen
africano, procedentes de tribus diversas y de distintas
regiones del continente negro (aunque mayoritariamente de la
denominada "Costa de Oro"), eran sometidos a lo largo del
continente americano, especialmente en el territorio de lo que
hoy es la República Federativa del Brasil, y la actual Haití,
de la mano de los colonizadores portugueses y franceses.
En términos generales, aunque su origen era diverso, estos
esclavos provenían de culturas muy primitivas, poco
desarrolladas, ricas en simbología y contacto con la
naturaleza, y con un planteo religioso claramente animista, es
decir, que tendían a divinizar las fuerzas de la naturaleza
como el rayo, el viento, los árboles, etc..
Ciertamente, la asimilación de estos hombres a la cultura de
corte europeo que imperaba en las colonias americanas, y en la
que fueron violentamente insertados, no se desarrolló de modo
uniforme en cuanto a formas y tiempos en todas las regiones de
la extensa colonia portuguesa y en la isla bajo dominación
francesa.
Como norma general, en las zonas dominadas por ingleses,
holandeses y franceses, los africanos fueron generalmente
asimilando de modo progresivo la cultura europea y perdiendo
la africana, adhiriendo paulatinamente a un cristianismo de
origen predominantemente protestante (en Estados Unidos, los
esclavos se incorporaron mayoritariamente a la Iglesia
Bautista). Como excepción a este proceso aparece el caso de
Haití, donde nació el vudú.
En las regiones de dominio español, la incorporación cultural
de los esclavos que llegaban (que además eran numéricamente
menos ya que las Leyes de Indias no admitían la esclavitud,
que por lo tanto se daba de modo clandestino y marginal) se
dio a través del mestizaje racial, acompañado en general por
la incorporación a la Iglesia Católica.
El área bajo dominación portuguesa presentó en cambio una
realidad diversa, ya que allí, aunque hubo una incorporación
relativa de los esclavos, los africanos lograron mantener
algunos elementos propios de su cultura de origen aunque
mezclados con elementos de origen occidental que hacen que se
dificulte en muchos casos la identificación de los símbolos
originales. En este proceso (ciertamente largo, complejo y
plagado de alternativas) intervinieron elementos muy diversos.
También es preciso tener en cuenta que según las leyes
portuguesas, los esclavos eran incorporados obligatoriamente a
la religión católica, pero esto se hacía no sólo de modo
compulsivo, sino también sin una catequesis previa que pudiera
conducir a una auténtica conversión, por lo que la
participación de los esclavos en las prácticas católicas era
generalmente sólo formal.
Todo esto contribuyó a que en el Brasil, los esclavos
africanos adoptaran forzadamente formas exteriores católicas,
pero al no mediar una verdadera conversión y al carecer de
catequesis adecuada siguieron manteniendo una religión
básicamente animista como la de sus ancestros africanos.
A este proceso de conciliación de doctrinas diferentes para
dar lugar a un sistema nuevo que toma elementos de distintas
fuentes, es al que denominamos "sincretismo".
Factores del sincretismo
En general, los estudiosos del fenómeno de las religiones
afro-brasileras coinciden en señalar cuatro factores básicos
del sincretismo, reconociéndoles diversa participación en el
producto final según la religión y el rito de los que se
trate.
Estos cuatro factores básicos o fuentes son:
1. Religiones de las tribus africanas de las que fueron
tomados los esclavos.
2. Religiones de los indígenas americanos presentes en el
territorio brasileño.
3. Elementos tomados del Catolicismo.
4. Elementos tomados del Espiritismo y del Ocultismo europeos
Las religiones de las tribus africanas:
Los esclavos que fueron transportados al Brasil provenían
básicamente de tres grupos tribales bien diferenciados:
Sudaneses o Yoruba / Geges o Daometianos / Bantús
Sudaneses o Yoruba:
Los idiomas de uso frecuente en estos pueblos eran el yoruba y
el gegé nagó.
Reconocían como divinidad suprema a Olorum, un dios alejado de
todo contacto con el desarrollo de la historia de los hombres,
y que en consecuencia no era objeto de culto directo. Se
trata, como suele ocurrir en muchas religiones politeístas, de
un dios supremo totalmente separado y alejado de los hombres y
de los demás dioses.
Pero en la mitología yoruba, Olorum tenía a su servicio una
serie de intermediarios, denominados "orixás", que sí eran
objeto de culto directo, y que eran los que de hecho
gobernaban las acciones y decisiones de los hombres. Los
orixás eran seres extrovertidos y pasionales, alegres y con
rasgos casi humanos, que debían ser consultados y obedecidos
por los hombres antes de emprender cualquier tarea.
Las relaciones que se establecían entre los distintos orixás
daban lugar a una cosmogonía propia de este grupo africano;
así, por ejemplo:
De la unión de Orixalá (el cielo) con Odudua (la tierra),
habrían nacido Aganjé (la tierra firme) y Iemanjá (el agua).
A su vez, de la unión de Aganjé con su hermana Iemanjá habría
nacido Orungan (el aire)
pero la historia no acaba aquí, Orungan se unirá con su madre
(Iemanjá) para dar nacimiento a Xangó (el rayo), Ogum (la
guerra), Oloxa (los lagos), Dadá (los vegetales) y Oxôssé (la
caza).
Geges o Daomeitanos
A semejanza de los sudaneses, los daometianos también creían
en la existencia de un dios superior llamado Olorum, remoto e
incognoscible. Él habría sido quien autorizó a un dios
inferior, Obatala, a crear la tierra y todas las formas de
vida; pero una batalla entre ambos dioses decidió el
alejamiento de Obatala.
En la mitología daometiana hay cientos de dioses menores (Ioa);
aquellos que eran venerados ya en Dahomey se denominan "Rada",
los que fueron posteriormente agregados en el continente
americano se denominan "Petro". Estos intermediarios sirven a
los dioses y entran en relación con los hombres. Cada uno de
ellos tiene sus insignias y colores propios, y requiere de
sacrificios específicos.
En contraposición con los orixás yoruba, los mediadores
doametianos están más asociados al concepto de castigo, y
manifiestan un comportamiento austero y grave.
Sostienen que cada persona tiene un alma compuesta de dos
partes a las que denominan "gros bon ange" y "ti bon ange";
esta última es la que abandonaría el cuerpo durante el sueño o
cuando la persona es poseída por un loa durante los rituales,
el problema es que la ti bon ange puede ser dañada o capturada
por un acto de hechicería mientras está alejada del cuerpo.
Los rituales voduns, tienen como finalidad establecer contacto
con las divinidades para obtener su favor mediante la ofrenda
de animales sacrificados y regalos, para de este modo obtener
un mejor standard de vida, salud, etc.. En su visión de la
realidad, los humanos y los loa son mutuamente dependientes:
los intermediarios necesitan alimentos y otros materiales,
mientras los humanos requieren salud, protección de los
demonios, y buena fortuna.
A pesar de las claras diferencias con la fe cristiana, hay
algunos puntos comunes que sirvieron oportunamente de base al
sincretismo:
Los esclavos bantús hablaban lenguajes diversos de los otros
grupos tribales: el Congo y el Angola.
Cada una de estas naciones africanas, perfectamente
diferenciadas étnica, cultural y geográficamente, tenía una
religión también diversa; pero la situación de esclavitud a la
que fueron sometidas al ser violentamente transplantadas a
territorio americano, provocó la ruptura de los núcleos
familiares y tribales y la mezcla de etnias, tradiciones
culturales y religiosas. Con el paso del tiempo y poco a poco,
fue dándose en cada región del nuevo continente una cierta
uniformidad de sus prácticas religiosas que tomó como base las
semejanzas existentes.
Este proceso, al que comúnmente se denomina "sincretismo", dio
origen a una serie muy amplia de rituales y sistemas de
creencias que toman elementos diversos de modo dispar, de
manera tal que puede ocurrir que la misma denominación se
aplique a distintas divinidades, o que la misma divinidad
reciba diferentes nombres y simbología según la región y el
rito. Este fenómeno no hace más que dificultar su descripción
y estudio.
Hoy día, estos orígenes diversos pueden identificarse por el
idioma africano que subyace en cada rito, aunque no se
mantienen en toda su pureza (salvo en el caso del yoruba),
habiendo dado lugar a un lenguaje cultual nuevo, de carácter
casi hermético.
Los ritos gegé-nagó son los que se han mantenido más puros
hasta nuestros días, conociéndose casos de sacerdotes de
origen americano que han regresado al África para purificarse
y volver a las fuentes.
Las religiones indígenas:
Un elemento muy importante que, bajo el ropaje exuberante y
exótico de los rito africanos corre el riesgo de desaparecer,
pero que no debe ser olvidado ni infravalorado, son las
religiones propias de los indígenas americanos. Estas
creencias también tuvieron una importancia notable en el
desarrollo de este sincretismo al entrar en contacto con las
religiones de origen africano.
Si bien se trataba de grupos tribales diversos, en su mayoría
sus creencias admitían la existencia de un principio rector
superior y personal al que denominaban generalmente "Tupá".
Por debajo de Tupá, el panteón amerindio alineaba una
infinidad de dioses o genios, como por ejemplo Yara (divinidad
de las aguas de los ríos) y Jurupari (espíritu inferior que
podría identificarse con los demonios).
Los indígenas americanos sentían terror ante la posibilidad de
un encuentro con las almas de los muertos, las que según
creían, se podían aparecer a los vivos bajo apariencia de
animal durante la noche.
A los sacerdotes se los denominaba "pajés", eran cualificados
por su capacidad de contacto inmediato con los seres divinos,
y más que cumplir una función ritual o sacrificial dentro de
su estructura religiosa, eran una especie de consejeros u
orientadores que gozaban del poder de curar dolencias diversas
y alejar a los Jurupari. Practicaban el fetichismo.
Elementos tomados del Catolicismo:
Recordemos en este punto que las cofradías de santos que se
estructuraban en las comunidades parroquiales o las misiones,
eran uno de los pocos reductos que posibilitaban a los
esclavos la ocasión de mantener su lengua nativa sin necesidad
de ocultarse.
Esta facilidad, fue utilizada por los distintos grupos para
mantener sus propias creencias religiosas ocultas bajo un
ropaje de apariencia católico. De aquí que el culto sincrético
afro brasilero haya adoptado la imaginería de los santos
católicos, dándole a cada imagen un significado nuevo y
distinto.
Desde el comienzo, las imágenes de los distintos santos fueron
identificadas con los orixás para mantener disfrazada la
práctica religiosa animista. La selección de las imágenes se
dio generalmente:
Tomando como base algún elemento distintivo de la imagen. Tal
es el caso de Iemanjá que es representada como Stella Maris.
Iemanjá es la fuerza vital de las aguas en movimiento, la
imagen de Stella Maris aparece como surgiendo de un borbotón
de olas marinas.
Tomando como referencia algún punto de la historia del santo
en cuestión. San Jorge, no sólo es representado como un
caballero que combate, sino que, según la leyenda fue un
soldado; esto permite que sea inmediatamente identificado en
el panteón Umbandista con Ogum, señor de la guerra.
Es muy importante tener en cuenta que la identificación de las
imágenes no es unívoca, sino que hay variaciones de cierta
significación según la región del Brasil en la que se haya
dado el sincretismo.
Elementos tomados del espiritismo kardecista:
El espiritismo kardecista (de Allan Kardec, considerado como
el fundador de la rama francesa del espiritismo contemporáneo)
fue introducido en el norte de Brasil de la mano de un grupo
de oficiales del ejército brasileño, pero no encontró de modo
inmediato mayor aceptación dentro de la sociedad brasileña.
Sin embargo, varios elementos de su doctrina fueron
incorporados en las que hemos denominado religiones
afro-brasileras, merced al proceso de asimilación por
similitudes propio de los sincretismos.
Al referirnos a "asimilación por similitudes", estamos
aludiendo a un proceso cultural por el cual se incorporan y
reelaboran conceptos más sofisticados a los precedentes a
partir de coincidencias aparentes. De este modo, la creencia
en la presencia del alma de los muertos en el mundo de los
vivos propia de las religiones animistas, es reprocesada a
partir de la afirmación de la posibilidad de establecer
comunicación con los muertos que sostiene el espiritismo,
dando lugar a un ritual de invocación e "incorporación" de
espíritus que se asienta en las antiguas creencias pero que
asume rituales de origen moderno.
Así es como se pueden apreciar influencias notables del
pensamiento kardecista en la práctica de la invocación de los
muertos, en la creencia en la reencarnación, en la adivinación
utilizando el método de la copa de agua, en el ritual de los
pases, y en el énfasis que se pone en la práctica de la
caridad y del consejo.
Claro que no sólo el espiritismo tradicional influye, sino que
también se toman elementos del ocultismo teosófico, del que en
los años '30 se adoptaron los baños de descarga de energías,
los "trabajos" para finalidades diversas, y los rituales de
encantamiento.
Resultados del sincretismo en Brasil
El complejo proceso de asimilación y confusión de elementos
procedentes de fuentes tan diversas, que además alcanzaron
peso distinto según la región de Brasil que estemos
considerando, dio lugar a diferentes sistemas rituales y de
creencias, que según algunos especialistas, pueden
sistematizarse así:
Se denomina Pajelança al culto tradicional propio del Norte de
Brasil, en el que predominan los elementos cristianos y
africanos; a sus sacerdotes se les da el nombre de "pajé",
como a los antiguos hechiceros y curanderos de las tribus tupi-guaranis.
Xangó, es un culto sincrético con fuerte influencia nagó,
originado particularmente en los estados de Pernambuco y
Alagoas.
El Candomblé es de origen yoruba y bantú, y tiene su cuna en
los estados de Bahía, Recife, Río Grande del Sur y Maranhao;
mezcla elementos animistas, ocultistas y cristianos, mostrando
algunos elementos de magia negra.
El Umbanda, mezcla la mitología africana del Candomblé (de ahí
la similitud y parentesco entre ambos ritos), con las otras
fuentes del sincretismo; en él la influencia espiritista es
muy importante y se manifiesta claramente en que se tiene una
noción muy fuerte de bien y mal. El Quimbanda es propiamente
una línea ritual del Umbanda volcada objetivamente a la
práctica de la magia negra, para lo que trabaja principalmente
con los exus, y con Omolú (el orixá ligado a la muerte). El Batuque por su parte, es más propio de la zona del Río de la Plata, y presente fuertes influencias del ocultismo y la magia. |
ESTA PAGINA ESTA EN CONSTANTE ACTUALIZACIÓN |