EDITORIAL EDITORIAL EDITORIAL EDITORIAL EDITORIAL. VISITA DESDE NUESTRA PORTADA LA PÁGINA DE LA REBOLUSIÓN ORTOGRÁFIKA DE KOINSIDENSIA JUBENIL.

 

La universidad puntofijista agoniza de corrupción, dispuesta a morir preñada de nuestros sueños, proyectos y necesidades. Sólo con la constituyente universitaria haremos el trabajo de parto que la obligará a parir nuestra Universidad Bolivariana.
El país necesita ver nacer la Universidad Bolivariana, los estudiantes universitarios son los llamados a impulsar el proceso de la Constituyente Universitaria. La universidad no puede estar de espaldas a la Constitución, el país no lo permitirá.
Creer que si en las elecciones de las universidades nacionales triunfan proyectos políticos con actores reacios a los cambios y a su vez enfrentados al mandato de la Constitución Bolivariana, éstos serán permitidos por una V República obligada por la norma constitucional que consagra la Autonomía Universitaria, no es sólo una idea mágica e irracional, si no que también es una idea propia de idiotas. El proyecto de país dibujado en la Constitución Bolivariana necesita de una educación superior compenetrada con sus objetivos y con los intereses de la nación, y la UC no es la institución apropiada para materializar el mandato constitucional en la educación superior, ni tampoco las demás universidades nacionales. Si no seguimos la dirección que el país ha escogido ayudando a abrir rutas seguras a los nuevos proyectos, creando los conocimientos necesarios para ello, la Universidad de Carabobo y las demás universidades nacionales llegarán a su fin y morirán junto a las demás instituciones de la IV República.
Iniciar un proceso de discusión que permita el nacimiento de la Universidad Bolivariana de la V República a través de un debate racional que permita que los actores políticos de hoy den el paso a otros nuevos, sin traumas; y, que simultáneamente estos últimos acoplen su accionar a las instituciones que están naciendo, no es un proceso fácil de lograr, está lleno de obstáculos anclados en el espacio universitario desde hace varias décadas, pero es el único camino no traumático que existe para conservar los empleos de profesores, empleados y obreros que hoy están en pico de samuro. El mejor escenario será el que haga posible la instalación de una nueva elite intelectual, el que permita a las nuevas ideas dirigir la alma mater, y, sobre todo, el que logre simultáneamente la muerte de la universidad puntofijista y el parto de la Alma Mater de la V República; en otras palabras, el que permita el nacimiento de la Universidad Bolivariana.
Si la comunidad universitaria en pleno no razona el presente argumento, si los factores que viven de los conflictos y de la incertidumbre tratan de sembrar el caos, la universidad existente de manera violenta legará a su fin: junto con ella desaparecerán los empleos que genera y los recursos económicos que distribuye.
Los argumentos que se manejan como recetas que impedirían el cierre y la intervención de la universidad son ideas mágicas, ficciones que solamente tienen cabida en <Alicia en el País de las maravillas>. "Que con el cierre e intervención de las universidades se perjudica la educación del país y se profundiza el atraso", que "la universidad es autónoma", etcétera, son argumentos que no tienen ningún soporte racional real. Salvo escasísimas excepciones, por acción u omisión, la conducta de la mayoría de los sujetos de trabajo de las universidades nacionales raya con lo inmoral o es completamente ajena a los intereses de la enseñanza superior universitaria y del país.
Beneficiados con la existencia de las universidades nacionales son: los profesores, los empleados y los obreros que cobran todos los meses sueldos y salarios, acumulan prestaciones y reclaman "derechos adquiridos"; por cierto, derechos adquiridos que desde hace tiempo son derechos inmorales. Son legales; pero están éticamente devaluados. Son derechos sin argumentos sólidos, sin el soporte del trabajo económico legal real que sustente una reclamación ética. Los ingresos económicos que reciben como pago a sus empleos son obtenidos sobre una ficción de trabajo útil al país; se engaña a la nación. El pueblo venezolano está convencido que el trabajo que realizan en la educación superior profesores y trabajadores, es: útil, necesario y adecuado; y eso es falso. Son pocos los bachilleres que se alimentan en la universidad, muy pocos los que reciben asistencia médica , poquísimos los que tienen otorgadas becas en dinero para costear sus estudios, escasos los que se llegan a graduar, muy escasos los que se gradúan en un tiempo razonable con un cúmulo de conocimientos que sirvan a él y al país, y escasísimos los que sortean todos los obstáculos existentes en la educación universitaria, se gradúan en el tiempo ideal y aprovechan al máximo los recursos que el país en éllos ha invertido; pero por el contrario, son cientos de miles los que son excluidos por métodos y reglamentos irracionales que aplican los profesores con el despotismo del poder autoritario de "docentes" que pasan la mayor parte del tiempo útil realizando trabajos de ascenso chimbos, refritos u originales tan inútiles que sólo sirven para hablar de ellos, calificar, gastar recursos en su publicación y nada más. La inmensa mayoría de los aumentos de sueldos y escalafón se estos implacables excluidores de bachilleres es conseguida a través de la corrupción intelectual. La gran mayoría de los trabajos de ascenso son sólo papel y tinta, no tienen nada de interés para la nación ni la universidad, excepto para ser exhibidos en el futuro museo universal de la corrupción intelectual.
Los que más se benefician de la existencia de la universidad de la IV República, son los comerciantes e industriales que le venden bienes y servicios, insumos, obras de construcción, vigilancia, mantenimiento, etcétera, gastos obligados para su funcionamiento. También se benefician las autoridades que la gerencian. Muchas despilfarran y se apropian de sus recursos económicos en todos los niveles, lo hacen a costa del deterioro de la formación profesional, del deterioro de la investigación para la creación de conocimientos y del deterioro de sus bienes físicos. En otras palabras, gracias al sistema perverso existente en la educación superior universitaria pública, los industriales, los comerciantes, las castas de autoridades administrativas y académicas, los dirigentes de las diversas instituciones y gremios, más los profesores, empleados y obreros, son los únicos que se benefician de los millardos de su presupuesto. ¡¡obtienen sus ingresos a costa del deterioro de la nación venezolana¡¡ La inversión que hace el país en la universidad de la IV República hoy es un despilfarro de recursos. La nación tiene encima la carga de profesionales analfabetas funcionales, de profesionales incapaces de pensar en soluciones para los problemas que agobian al país, de profesionales que han pervertido la ética y la moral pública, de profesionales que perfeccionaron y dirigieron el saqueo de los dineros públicos y corrompieron a la gran mayoría de los venezolanos.
O acaso ¿se le olvida a la comunidad universitaria que son profesionales egresados de las Facultades de Derecho de la IV república los jueces y abogados corruptos que construyeron una justicia que no ha sido otra cosa que una Injusticia de Mercado? ¿Se olvida la comunidad universitaria que son profesionales universitarios egresados de la UC y de las demás universidades nacionales de la IV República los Contadores Públicos que convalidaron los avalúos, estados financieros, y las auditorías falsas de los banqueros prófugos? No se puede olvidar que éstos últimos saquearon al tesoro público con la ayuda de los profesionales universitarios de la contabilidad. Y si los contadores públicos hasta hoy ocultan su responsabilidad en la crisis financiera, es por el amparo y el silencio cómplice de la corrupción ética existente en las cátedras de contaduría de las distintas Facultades donde existe esa especialidad; y hoy, los profesionales universitarios de la contabilidad continúan elaborando balances falsos a todo el que les pague por ello.
¿Se le olvida a la universidad puntofijista que los médicos que cabalgan horarios en los hospitales públicos, los médicos que depredan los presupuestos de la salud, los médicos que han saqueado los hospitales públicos de instrumentos e insumos, los médicos que en sus clínicas privadas expropian de sus ahorros y bienes a todo el que pueden en nombre del derecho al ejercicio profesional privado de la medicina, todos ellos son profesionales egresados de las universidades nacionales? Y si hacen todo esto después que la universidad les tomó el juramento hipocrático ¿qué más harían si no juraran?
¿No fue acaso con el silencio cómplice de los economistas, la corrupción ética de éstos, y su incapacidad, lo que sumado a las circunstancias propias de la economía contribuyó en gran medida al fracaso de los distintos planes de la política económica de la nación? ¿No fracasaron todos los planes en sus objetivos, se dilapidaron los recursos públicos, y la mayoría calló?
Las reflexiones interrogativas expuestas arriba nos obligan a acelerar el parto de la Universidad Bolivariana, el país lo requiere y los estudiantes tenemos que: movilizarnos para forzar la instalación de una Constituyente Universitaria, Con o Sin el Apoyo de los Dirigentes y las Autoridades existentes. Si no la provocamos desde adentro nosotros, lo harán otros desde afuera sin nuestra participación. El país necesita salidas a los problemas y no puede esperarnos más tiempo. Desatamos el proceso de la constituyente universitaria ya, o esperamos pasivos el cierre e intervención inminente, con sus respectivas consecuencias.

Email: koinsijub@ArteLatino.com

Coincidencia Juvenil

Proyecto Académico Cultural y Deportivo de Formación Estudiantil

¡¡ Estudiantes nuevos a la dirección del movimiento estudiantil !!

Volver a la página principal